...Ulises....
Vengó regresando de California, mis padres insisten en qué terminé la universidad aquí en México. Tal vez el hecho de que, me la pasará de fiesta en fiesta tenga que ver con su decisión. Yo estaba muy feliz aya, sin tener que escuchar los reproches de mi padre. El me obligó a estudiar algo que no quiero, ¿entonces por qué se queja de mis malas calificaciones.? No debería.
Por suerte mi madre siempre me apoya. Ahora que regresé me dió un auto cómo regaló. Y no esperé mucho para presumir en la universidad.
— ¿Es nuevo.? — Preguntó Alex. Un amigo de la infancia. El me visitaba a menudo. Nos íbamos de fiesta y demás.
— Regaló de bienvenida..
— Tus padres son muy generosos.
— Mi madre fue quién me lo dió.
— Todo para su hijo consentido.
— Ventajas de ser el favorito.
— ¿Qué quieres hacer.? ¿Te enseño la Uni o Vamos de fiesta.?
— Primero tengo que estudiar, después podemos festejar mi regreso.
— Esa voz me agrada, quiero presentarte a dos amigos, ellos son Raúl y Gerardo.
— ¿Qué cuentas.? — Dijo Raúl dándome un medió abrazó.
— Nada interesante. Las universidades son igual de aburridas aquí y en china..
— Mira quién viene. — Dijo Gerardo con una media sonrisa. Supuse que era una mujer. Sólo ellas tienen el don de ponerte de buenas fácilmente. Tenía curiosidad así que volteé y vi a una chica hermosa, ojos azules, cabello rubio, piernas largas, silueta espectacular, una cara de diosa y vestida super sexy. Era totalmente mi tipo. Y el de cualquier hombre de aquí.
La rubia nos miro fijamente, después me regaló una sonrisa y se fue.
— Creo que ya nos ganaste a Sol. — Alex dejo ver su envidia.
— Recién llegas pero ya nos estás robando a las chicas, eso no se vale. — Gerardo también estaba algo molesto.
— ¿Qué quieres que haga?, cuando uno es guapo es guapo.— Me acomode la camisa y sonreí. Ellos se rieron y me llevaron a la primera clase, después a la segunda y así paso el día entre clases, muchas chicas me dejaron su número de teléfono en un papel, otras más me mandaron solicitud de amistad en Facebook. Era mi primer día, pero me sentía cómo si llevará una eternidad aquí.
...Gabriela....
Por culpa de Liliana se me hizo tarde, esa mujer no aprende a respetar mis cosas, no entiendo por qué si tiene dinero se la pasa tomando mi ropa en lugar de comprarse la suya.
Además su estilo de vestir y el mío no son nada similares, yo prefiero la comodidad mientras a ella le gusta la extravagancia. Hay Liliana a veces te odió. Pero se me pasa cuándo recuerdo que gracias a ella tengo trabajo. Uno dónde estoy más o menos cómoda..
Dejé de pensar tonterías y observé el reloj en de mi muñeca. Mi primera clase ya había pasado. Pero la segunda no había comenzado aún. Cuándo ingresé el profesor había pedido la tarea del día anterior. Revisé mi mochila sólo para descubrir que no la tenía conmigo. Por suerte llevaba mi memoria. Fuí a imprimir el documento y entré unos cinco minutos después. El día se me pasó rápido.
Las clases terminaron y volví a mi casa, es lunes así que no va mucha gente al bar. Me senté a comer con tranquilidad. No duró mucho, el sonido de mi celular no me lo permitió. Quién llamaba era Liliana, no se qué quiere, pero tampoco pensaba darle importancia. Le colgué pero ella siguió llamando y llamando hasta que atendí.
— ¿Qué quieres?
— El bar está súper lleno, te necesito aquí ya mismo.
— Es lunes ¿cómo va a estar súper lleno?
— Te juro por mi vestido Chanel que está lleno.
— Llegó en cinco.— Me tome el jugo y salí corriendo a tomar un taxi, normalmente tomó el autobús pero cuando Liliana jura por ese vestido significa que dice la verdad así que me apresuré.
Al llegar al bar no podía creer lo llenó que está, si así fueran todas las noches no necesitaría hacer ese desagradable trabajo para poder pagar la escuela, bastaría con las propinas.
— Llegaste en seis. — La molesta voz de mi hermana sonó en mi oído izquierdo.
— Había tráfico. — Me apresuré a justificar mi impuntualidad.
— No me doy a basto sola, ve a la mesa 4 lleva ésto.— Me dio una botella de champagne y copas.
¿A quién. se le ocurre tomar champagne en lunes?, Gabriela eso no te debe importar. Al contrario, te deberías alegrar. Quizás quién ordenó sea generoso y te de una buena propina.
Fui a la mesa y dejé el pedido, me llamaron a otra mesa y así me la pasé toda la noche, menos mal que no uso tacones o hubiera terminado con los pies hinchados.
— Toma. — Liliana me paso un fajo de billetes.
— ¿Y eso.?
— Son tus propinas, fue una buena noche.
Las tomé sin mucho entusiasmo.
— Es la primera vez que te veo tan infeliz al recibir tus propinas, ¿te pasa algo?
— Estoy muy cansada, mis pies me duelen horrible, tengo que limpiar aquí y hacer mi tarea, para colmo son las cuatro de la mañana, ¿a qué hora voy a dormir.? — Me quejé llena de frustración y con muchas ganas de llorar. Pero no me podia dar el lujo. Llorar no es para mí.
— Dejá el drama, vete a descansar, yo limpió por hoy.
— ¿De verdad?
— Si, pero no te acostumbres, solo es por hoy.
— Gracias.— Salí antes de que cambie de opinión, me fui directo a hacer la tarea y después dormí unas dos horas.
Esa semana fue muy agotada para mí, por alguna razón el bar siempre se llenaba. Habían muchas chicas y la cantidad normal de chicos.
— sí la próxima semana es así, voy a contratar a alguien para que nos ayude. — Dijo Liliana al verme agotada y de mal humor. ¿Quién puede tener un buen humor si no duerme.?
— Más te vale, o enserio voy a renunciar.
—¿Cuándo será el próximo trabajo.? — Preguntó Graciela. Seguro ya se terminó lo de la última vez. No sabe ahorrar.
— Estoy investigando a un senador, pero todavía no tengo todos los datos, hay que esperar unas dos semanas.
— No me agrada esperar pero ya que. — Hace lo más desagradable y dice que no le agrada esperar. No la entiendo.
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Updated 61 Episodes
Comments
Patricia Salazar
No comprendo 😕 ahora está lleno el bar 🤷♀️ para que arriesgarse 🤦♀️
2024-07-08
1
Cinzia Cantú
Ÿyyyyyy, al final, ese "trabajo" le trajo problemaa
2024-02-14
4
Alba Mercedes Muñoz Tabilo
que ambicioso
2023-09-12
4