Una Vez

Lía llego a la casa, dejo sus zapatillas en la entrada y antes de pasar el umbral, estrujo su ropa. Sus ojos estaban enrojecidos de tanto llorar, el ardor en la garganta se profundizaba, cada que tragaba saliva, sorbió su naricita y dio pasos lentos por el piso frio de la casa. Como un cuerpo sin vida, subió las escaleras y fue directo a la habitación para ocultarse del mundo.

Lulú, observo la escena desde la puerta de la sala, había escuchado la puerta, pero antes de pronunciar palabra alguna, reconoció los síntomas, como alguien que atravesó esa enfermedad casi terminal, llamada amor no correspondido.

Camino a la cocina y preparo un rico chocolate caliente y sobre una bandeja agrego unas sabrosas galletitas de avena.

-¿Qué haces pequeña?- la voz profunda se coló por detrás, sintiendo el calorcito del aliento dando directo en el cuello. Los brazos fuertes la rodearon con ternura y se sintió tan bien como la primera vez

-Hola amor- Lizet dejo la bandeja y giro sobre sus pies para quedar frente al hombre que robo su corazón, sus brazos rodearon el cuello de Cameron y un beso intenso le robo el aliento

-Debo ir con nuestra princesa, esta triste- la voz suave no fue suficiente para calmar a la fiera

-¿Qué le hicieron a mi bebé? ¿Dime quien fue? - los ojos negros que la miraban con amor se volvieron feroces de solo pensar que lastimaron a su princesita.

-Cálmate, sabes que Lía no dirá nada si te pones así, solo debemos acompañarla- beso la punta de la nariz de Cameron que aún se mostraba molesto – se bueno

-Amor, mi hija es mi vida, ustedes son mi vida y si alguien se atreve... - negó cerrando los ojos, el solo pensar en eso lo enfurecía

-Lo sé, sé que harás hasta lo imposible por cuidarnos, pero debes entender que no siempre podremos proteger su corazoncito, déjame hablar con ella ¿sí? - dejo otro beso en esos labios que era su adicción.

-No puedo decirte que no, - abrazo con fuerza el cuerpo de Lizet y lo dejo a regañadientes, para Cameron ella seguía siendo el mejor lugar donde anclar, Lizet Collins era su hogar.

--

Dos golpecitos en la puerta, hicieron que Lía limpiara las lágrimas de su mejilla y se incorporara en la cama, ocultando el celular.

-Pase- la voz cargada de tristeza abandono los labios

-Hola mi hermoso bebé- los ojos verdes de Lizet se posaron con dulzura en la figura apoyada al respaldo de la cama y su corazón se estrujo al ver esa naricita roja y los ojitos llenos de lagrimas

-Mami- alcanzo a decir y un pucherito cargado de dolor hizo temblar sus labios rojos-

-Aquí estoy corazón- dejo la fuente en la mesa de noche y se aferró al cuerpo de su bebé con fuerza, dejando escapar un suspiro lleno de tristeza al oír los sollozos que humedecían la camisa.

Su pequeña niña sufría, el terror de toda madre, se presentaba frente a sus ojos, su pequeña sufría y ella solo podía acompañarla deseando padecer ese dolor en su lugar

-Llora amor, deja que salir toda esa angustia, llora cariño, no lo guardes- su mano acaricio con suavidad la espalda y fue difícil no recordar aquella vez donde un osito y los brazos de Alma la cubrieron para que ella hiciera lo mismo

-Mami, él nunca va amarme, soy una tonta, siempre fui una tonta- hipeo y se alejó para ver el rostro cariñoso de su mama, que secaba las lágrimas con las manos más cálidas del mundo.

Su mamá, ese ángel que la protegió siempre, ese ángel que con una sonrisa y un mimo podía mitigar tanto dolor-

-No me eligió, siempre espere y espere, te juro que trate de ser mejor, pero él no lo noto - negó con la cabeza incesantemente y la voz se perdía entre el gimoteo incontrolable. El pecho dolía y el aire parecía no ser suficiente.

-Ey, no-tomo el rostro de su dulce hija y la obligo a mirarla a los ojos- tu no necesitas ser mejor para nadie, solo para ti.- Viéndola firmemente y su corazón se rompió al ver  esas lagrimas cayendo sin control.

-Una vez, tu tía Alma me dijo algo que me llevo tiempo entender, pero me ayudo a crecer- beso la frente de su pequeña con ternura-

Tu mereces a alguien que te amé con locura, que te haga reír y llorar de felicidad.

Solo se tú, tu mejor versión y lo demás vendrá solo muñeca.

-Lía, cariño, tu eres dulce, solidaria, terca como tu papá y luchadora como tu abuela, eres un ángel en la tierra y si el chico que hoy amas no lo puede ver, pues él se lo pierde. Tu eres más que suficiente, tu eres única y eso es invaluable- movió la cabecita de su hija, que no dejaba de llorar

-No se mamá, ¿Por qué no puede quererme, por qué? - preguntó sin comprender- porque no puedo tener el amor bonito que tú tienes con papá-

- Amor\, no llegamos hasta aquí con tu papa\, sin tener que atravesar obstáculos\, y al principio él no quería estar conmigo- dijo con calma recordando aquellos tiempos.

Lía seco sus lágrimas con el dorso de la mano y frunció el ceño viéndola sin comprender- pero tú…  tu nunca…- negó aturdida

-Nunca te lo conté, porque los recuerdos hermosos con tu padre son los más importantes, porque avanzamos a pesar de las heridas. La mano acarició la mejilla de su bebé y la acuno con cuidado.

-Tu padre me lleva varios años- abrió sus ojitos divertida-, te imaginas lo que fue para él descubrir que la hermanita de su mejor amigo estaba enamorada - sonrió y Lía parpadeo varias veces, esa parte de la historia ella no la conocía por completo-

Lizet se acostó junto a su hija y la rodeo con sus brazos, la charla se extendió contando la historia de amor que tantas lagrimas le robo.

-Papá fue un cabron- disfruto la galleta de avena, se había calmado a medida que su mamá hablaba

-Si lo fue, pero era un sexi cabron- carcajeo al ver la cara de sorpresa de su hija

-¡¡Mama!!- arrugo su naricita y negó

-¿Quién era un sexi cabron?- Cameron abrió la puerta con cuidado y  la imagen le comprimo el corazón al ver los ojitos brillosos de su pequeña- ¿puedo princesa?-

-Si papi- palmeo el otro lado de la cama y este se apresuró por subir y abrazar a su nena.

-Ahora me van a decir- dijo curioso robando la galletita de su hija

-Oye, eso es mío- armo pucherito

-Pero amas a papi y se lo darás- sonrió y su frente choco con suavidad la de su hija

-Sí, te amo –  acomodo su cabeza en el hombro que le daba tanta seguridad.

-Me van a contarme de una vez, a quien llamarón cabron- estaba por demás curioso

-Simple amor- Lizet lo vio con ternura- hablaba de ti.

-¡Qué!- sus ojos parpadearon sin comprender

-Mamá me conto como te portaste cuando ella se declaró-  levanto el rostro para ver a Cameron

Este suspiro- Si cariño- la vio a los ojos de hombros caídos- tu mami tiene razón, pero sabes, agradezco que ella a pesar de todo, me dio la oportunidad de compensarlo toda la vida- extendió su mano y agarro la Lizet sobre el edredón

-Los amo demasiado- agrego Lía y su pequeña mano se unió a la de sus padres.

- Y no nosotros a ti amor- declaro viendo a su hermosa hija.

---

Lorna ingreso a la casa de la mano con Malcon, ambos reían de un de los chistes tonto del empresario y llegaron a ,a salsa

Valentín estaba sentado en silencio en el sillón, con ambas manos en su cabeza y la mirada perdida

-Hola amor – Loran busco algo o mejor dicho a alguien- y Lía?-

Él la vio sorprendido- ¿qué?- escuchar ese nombre lo afectaba demasiado.

-Lía, cuando salí me la cruce en la entrada, ¿Qué te trajo de regalo?, se vía tan feliz- la sonrisa amplia de Lorna era otro golpe en el estómago para el universitario.

-Ella…- fue interrumpida por su esposo

-Lorena no sea tan entrometida- Malcon beso la mejilla de su mujer

-No lo soy, solo que ella es tan tierna, me imagino que su regalo fue digno de su personalidad-  Lorna conocía la historia detrás de los mellizos y se enamoró de esos bebes ni bien los conoció, pero su debilidad siempre fue la pequeña princesa Anderson.

-Si mamá- hablo con fastidio- me voy a dormir- se puso de pie y paso junto a sus padres, aun no podía dejar de oír las palabras de esa mujercita en su cabeza, ella lograba poner su mundo de cabezas

No te confundas Valentín, no soy para ti, porque tu no eres suficiente para mi.

-¿Que sucede Val? Solo pregunte ¿Por qué te molesta? - sujeto el brazo de su hijo, jamás reacciono de esa manera.

-Por tu maldita insistencia- dijo ofuscado elevando la voz

-No te pases, Valentín- reprendió Malcon tan sorprendido como su madre

Valentín negó sin comprender porque se sentía tan vacío, pero quería tapar esa horrible sensación

- Es como si me la impusieras\, Lía esto\, Lía aquello\, ella no me gusta- y esas palabras le presionaron el corazón con dolor\,

-Nadie te obliga, solo que es muy dulce y siempre está atenta a ti, es una pena que no sepas valorar a los que te quieren hijo.- negó con tristeza- Te amo hijo, y lo que más me va a doler es, que cuando te des cuenta y será tarde-

Valentín parpadeo varias veces,  trago duro, no tenía forma de rebatir esas palabras y solo asintió saliendo del lugar

-¿Qué le pasa?- preguntó Malcon aflojando la corbata

-Salió a su padre, no quiere aceptar lo obvio- suspiro agotada

-Lorna, si es así, solo déjalo- se acerco y acuno el rostro de su esposa con amor

-Va a sufrir cariño, no quiero eso- ella sostuvo las manos de su esposo y lo vio preocupada

-Tal vez así aprenda.

💕💕💕💕

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Comments

Maris Benitez

Maris Benitez

Ya sé dió cuenta tarde 🤔🤔 por tonto 🤔🤔🤔🤔

2025-03-03

1

Viviana Bustos Aldana

Viviana Bustos Aldana

Cam dale una reiniciadita al imbécil por hacer sufrir a tu princesa

2024-09-02

1

𝓐𝓷𝓰𝓲𝓮 𝓭𝓮 𝓢𝓾𝓪𝔃𝓪 🦋

𝓐𝓷𝓰𝓲𝓮 𝓭𝓮 𝓢𝓾𝓪𝔃𝓪 🦋

A mi también me robó muchas lágrimas esa historia de amor 😢

2024-08-05

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