Cerrando ciclos

Los meses transcurrieron, la gran noche llego, la fiesta de graduación, el cierre de uno de los ciclos más importantes, para un adolescente, el paso a la vida adulta, como dirían, justamente los adultos.

La etapa, donde se decide que estudiar, de que trabajar, básicamente se decide que serás a futuro, lo loco de todo esto es que nadie sabe que puede pasar dentro de sesenta minutos, muchos menos lo que pasara en años, pero la insistente idea del ser humano de proyectar y organizar su vida, es como un karma que te sigue desde que abres los ojos por primera vez.

Al parecer terminar un ciclo debería llenarte de felicidad, es el comienzo de otro, uno en el que tú puedes decidir. Pero por alguna razón, en esa fiesta, que celebraba el final y el comienzo de algo mejor, donde los chicos visten de trajes elegantes y las chicas, hermosos vestidos, para  los mellizos solo encerraba  la necesidad de huir.

 La gran temática: "Noches de estrellas", pero Aron y Lía Anderson, se sentían estrellados.

Sus amigos bailaban y disfrutaban, mientras ambos tenían la cabeza puesta en otro lado.

Aron no paraba de beber, su elegante esmoquin negro resaltaba su figura y dejo a más de una admiradora desmayada, pero estar rodeado de chicas, lo estaba irritando, sino fuera por sus amigos ya se hubiera marchado.

Lía reía cada tanto, al ver las locuras de su par de amigos haciendo poses en la pista de baile, se negó a bailar con Kara y Timothy amigos desde el prescolar, el precioso vestido rojo que marcaba cada una de sus curvas no se lucia en aquel rinconcito donde eligió esconderse.

Ella apoyo su rostro en el puño, mientras su codo descanso sobre el delicado mantel azul con destellos en plateado, su mirada cargada de tristeza, se perdía en algún lugar de la pista, cuando no veía a esos dos payasos. En realidad, sus hermosos ojos estaban puesto en el chico que por meses espero regrese de Stanford, el chico al que invitó con timidez al baile y él que dijo que no podría asistir, por un examen, al chico que justamente Ali Wilson abrazaba con fervor en la pista de baile, su Valentín.

-Hermoso- susurro. Observo el perfecto traje gris que se ajustaba a la ancha espalda, la rosa blanca en el ojal y la sonrisa que la hacía suspirar cada que esos perlados dientes aparecían. Esa sonrisa que pocas veces le dedico.

Bebió el jugo de fresas caliente y arrugo su naricita odiando el sabor, volvió su vista a ese insignificante vaso de plástico. Ella se sentía así, intrascendente, alguien a quien podían arrojar una vez que cumplía su ciclo, descartable- suspiro y se rio de esos pensamientos tan patéticos.

-Resígnate, no eres más que una tonta niña enamorada para él-

Por meses espero paciente la llegada de su amor platónico, pero el destino estaba encaprichado en no cruzarlos.

Valentín vistió a sus padres y amigos, pero nunca hubo tiempo para ella, o tal vez él no quería verla, negó con la cabeza alejando esos pensamientos negativos.

Lía Anderson siempre veía el lado positivo de todo, tal vez no le alcanzo el tiempo, seguro la próxima será, tal vez lo llamaron de la facultad, tal vez no recibió el mensaje- Una excusa tras otra, la hacían resistir el doloroso rechazo. Pero cada que él no podía, un mensaje llenaba de luz su profunda oscuridad, afirmando que todas sus excusas no eran descabelladas.

-Valentín está muy ocupado-su corazoncito volvía a latir esperanzado

Solo que esa no noche no encontraba cual era el pretexto, para sobrellevar la desilusión.

A pocos metros Aron, observo el lugar, con el ceño fruncido, lo que pensó sería una gran noche, se convirtió en la peor y todo gracias a los sucesos una semana atrás…

📱📱-Debes invitarla, es evidente que le gustas o no seguiría saliendo contigo, me dices que se besaron, ¿Cuál es el problema? - hablo relajada Daria al teléfono, desde Nueva York.

-No, no nos besamos Day, pero sé que estoy cada vez más cerca, al menos no me rechaza como antes, y a aceptado salir varias veces al cine, creo que tengo oportunidad- Aron subía y bajaba una pesa, con el brazo izquierdo. en el gimnasio privado de la planta baja de la casa.

- Entonces no lo pienses tanto\, mi bello tigre\, y ataca- la risa contagiosa de la gemela resonó haciéndolo reír.

-Creo que sí, hoy mismo iré a buscarla a los dormitorios, - aseguro-

Mila ya se había instalado en la universidad, y poco a poco se fue acostumbrando a la vida en California.

-Ahora cuenta, ¿convenciste a Aramis? - preguntó interesado recordando aquella conversación junto a la piscina meses atrás

-Claro que sí, mañana llega mi dulce clon- afirmó juguetona

-Dios Daira, no mereces a Aramis- se acostó sobre la colchoneta descansando

-Ella me ama, tanto como yo, ¿Qué puede salir mal?

-Todo- carcajeó Aron

-No seas negativo, debo dejarte estoy haciendo mis maletas, mucha suerte, primito.

-Para ti también, hermosa

La llamada término.📱📱

-

Aron paso el día eligiendo que ponerse y que palabras usaría para lograr que aquella belleza aceptara ir al baile de graduación.

Se arregló, monto a su Harley-Davidson de colección, regalo de su tío Lion por sus dulce dieciocho y salió toda velocidad.

Detuvo su preciosa máquina, y por obvias razones no pasó desapercibo por las señoritas que transitaban el campus.

Quien en su sano juicio podría evitar ver a un hermoso modelo de hombre, en chaqueta de cuero, pantalones rasgados, anteojos Gucci y con un aura que calentaba todo el ambiente.

Aron espero paciente, sus ojitos verdes detrás de las gafas, desbordaban de emoción. Luego de unos minutos, por fin, Mila se dejó ver a lo lejos.

Ella sonría rodeada de compañeros, su cabello ondeaba con el viento, sus piernas contorneadas brillaban en el sol y el pequeño short blanco ajustaba a la perfección sus caderas redondas, la camisa suelta en tonos verdosos, se agitaba con cada movimiento, haciéndola ver ligera como un pluma.

Él aclaro la garganta, descendió de la moto y fijo la vista en el objetivo, pero sus pasos se detuvieron cuando un moreno, se acercó lo suficiente para saborear lo labios de Mila.

Aron sintió una fuerte punzada en el pecho y no estaba dispuesto a quedar como idiota, rápidamente volvió sobre sus pies llevándose por delante una chica

-Ey, no ves por donde vas- se quejó la rubia cuando sus libros cayeron al césped

-Lo lamento- se inclinó y recogió los libros aun tratando de procesar lo que vio

-¿Aron?-pregunto la joven mujer. cuando tomo sus útiles

El por primera vez la vio a los ojos- Tara, perdón-  la rubia de bonitos ojos azules sonrió, para la mala suerte del mellizo, esta era la compañera de cuarto de Mila

-¿Vienes a ver a Mila?, creo que ya termino su clase- dijo simpática, ella conocía el juego de coquetería de esos dos y le fascinaba la idea de verlos juntos.

-No, está ocupada, no vemos- sin darle tiempo a la rubia, subió a la moto y volvió por donde vino.

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-Ahora, rodeado de gente riendo y bailando, él solo bebía, tratando de ahogar sus penas, en una fiesta que tenia que ser la mejor, pero nada se sentía así.

A lo lejos vio a su compañera de nacimiento y sonrió cuando un compañero de clases se acercó, al menos uno de los dos debía disfrutar la noche.

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-Lía ¿te gustaría bailar? -sonrió el hermoso latino

-Diego, no soy buena en esto- dijo tímida, la verdad es que no quería estar tan cerca de Valentín, que cada tanto volteaba a verla,

-Vamos, este tal vez sea nuestro último baile, tampoco soy el mejor- guiño un ojo seductor.

Lía lo observo, la sonrisa era preciosa, lo labios carnosos, lo ojos negros resaltaban en esa piel bañada por el sol, definitivamente las raíces latinas gritaban en todo su ser.

Diego era su fiel admirador, pero reconocía cuando no tenía oportunidad, al menos esa noche bailaría con la chica de sus sueños.

-Ok solo no te quejes si te piso- curvo sus labios en una tierna sonrisa, tomo las manos y se dejó llevar.

Valentín giro con su pareja para ver como esa pequeña damita de vestido rojo, parecía flotar en la pista, con una suavidad única.

Lía fue invitada por muchos chicos, pero se negó a cada uno esperando la respuesta de Valentín, que llego el mismo día de la fiesta.

-Lo lamento cachorrita tengo un examen, no puedo ir, espero te diviertas.

Ella no podía enojarse, él era una persona responsable quien no querría un chico así, y decidió ir sola, bueno con Aron y su mal humor.

-¿Lacrost no se gradúo?- preguntó Diego, viendo en dirección del ex capitán del equipo

Lía solo suspiro, quería volver a la casa, pero al menos podría decirles a sus padres que bailo, sin mentirles. – Si, hace dos años, ahora está en Stanford- sonrió y dirigió su vista para ver la triste realidad, los brazos del chico que le gusta, están sujetando otra cintura. Pero no importaba, ella iría a Stanford y cuando vea su esfuerzo, él la elegiría, estaba segura de eso.

-Al parecer tiene novia, jure que ustedes dos terminarían juntos- dijo escondiendo su rostro en el cuello de Lía, disfrutando ese calorcito único.

*También yo***–** pensó cerrando sus ojos unos segundos para no llorar.

-Valentín no dejaba verlos y frunció el ceño con molestia

-¿Que sucede bonito?- hablo su acompañante que sintió como se detenía

-Nada, ya es hora de irnos- dijo sintiendo una ligera molestia al ver a ese chico tan aferrado a Lía,

-Claro, hoy estaré sola en casa, aprovechemos- no era secreto que la hermana de su mejor amigo quería más que un acompañante de baile- espérame iré al tocador, ya vuelvo –

- Bien- dijo sin verla\, pero su rostro fue tomado con fuerza y los labios fueron arrebatados en un beso intenso

Lía abrió sus ojos, que se cristalizaron al instante, el aire le fue arrebatado de una sola vez, se estaba ahogando en su dolor.

Una mano en su hombro la jalo y ella  aparto la vista de aquella situación.

-Vamos- Aron la vio fijamente

-Hermano, estamos bailando- explico, Diego ajeno a todo

-Lo siento Diego, pero debo llevarla a casa, Lía-  elevo sus cejas, sus miradas se encontraron, no hacía falta palabras, y ella asintió.

Abrazo a su hermana y la saco a toda velocidad del lugar

-No llores, linda, nadie merece tus lagrimas- hablo furioso, solo quería golpear a ese imbécil que no la valoraba, él mejor que nadie entendía que sentía su hermana.

No es fácil ver a la persona que te gusta, ser besada por alguien mas

-No llorare, no te preocupes- fingió una sonrisa. Al cruzar la puerta, la brisa fría la sacudió

-Quédate aquí, iré por el coche- sostuvo el rostro de su hermana con ternura, y dejo un beso en la frente antes de alejarse. Ellos podían querer matarse a veces, pero se amaban con devoción.

Ella espero, y cerro sus ojos dejando que el viento acariciara su rostro, dolía tanto, Valentín dolía tanto

-Cachorrita- esa voz termino por atravesarla y se negó a voltear.

-Lía- volvió a llamar, la mano cálida sujeto su brazo, haciéndola girar, y allí estaba el chico que podía detener y acelerar su corazón al mismo tiempo.

-Valentín- forzó una sonrisa, pero él reconoció esos ojos tristes, sintiéndose culpable-

Lía perdió el brillo en sus ojos y todo por su culpa.

Arreglado- se regañó internamente

-Lamento no asistir contigo; Jonás enfermo y me pidió que trajera a su hermana- hablo pausado y con cierta incomodidad. Tampoco podía entender porque esa pequeña adolescente, lo desesperaba y a la vez le hacía falta.

-Vi que estabas con tu pareja- señaló detrás de él en dirección a la fiesta, ¿es tu novio? - pregunto curioso- viendo a ambos lados, y sus manos fueron a los bolsillos.

-Idiota, porque te importa- se regañó mentalmente

Su preocupación creció, cuando no logro la sonrisa que Lía acostumbraba a regalarle cada que se acercaba.

Ella arrugó su frente e inclino la cabeza viéndolo fijamente- ¿Qué quieres Valentín? Pregunto con una mezcla de tristeza y decepción

El abrió sus ojos y por primera vez sintió desesperación, ella no estaba reaccionando de igual manera

-Lo digo enserio, tenía un examen solo- intentó explicar nervioso

-Ya lo explicaste, creo que deberías volver- esa excusa no lograba apartar aquel beso que se repetía en su mente una y otra vez.

-Ey, cachorrita- sonrió temeroso y se acercó para acariciar el rostro suave. Era la primera vez que Valentín tenía ese gesto y Lía sintió su cuerpo estremecer-

-Te juro, solo hice un favor a mi amigo- hablo mirándola a los ojos, tan cerca que ella podía percibir la colonia,

Él llevo sus ojos a esos labios tiernos y pensó que se sentiría besarla, su corazón se aceleró tanto que podía escucharlo.

-Amor, vamos- la voz chillona los alejo

Lía reacciono y pudo ver esa perfecta chica, senos grandes, caderas perfectas, todo lo que ella no era, esa era una mujer, y ella solo era… Lía.

Valentín se debatía entre ir o seguir allí sintiendo esa cálida sensación en su pecho

-Amor- insistió la mujercita que cruzo sus brazos en señal de molestia

-Voy... Lía- balbuceo buscando las palabras cuando reconoció la frialdad en esos oscuros ojos. -Debo ir- señalo a su acompañante, esperando esa sonrisa dulce que lo dejará tranquilo, pero no sucedió, no esta vez.

-No, nunca me elegirá a mi- pensó-ella solo era espectadora de la vida en la que quería ser protagonista.

-Lía-.la voz de Mila la calmo, está la tomo del brazo,  luego volteo a ver a Valentín y a la chica a pocos metros. Al instante comprendiendo lo que sucedía.

-Te esperan, ¿por qué no te vas? - dijo de mala manera la brasileña, solo quería golpearlo.

-Luego te llamo- murmuro viendo los ojos cristalinos de Lía que se rehusaba a llorar

-No hace falta, puedes irte- insistió Mila

- Vamos cariño\, ese imbécil no te merece- dijo bajito llevando a Lía

Se dejó arrastrar por unos minutos y luego reaccionó ¿tú que haces aquí Mila?

-Busco a Aron- sonrió como tonta- la tía me dijo que estaban aquí-  mordió sus labios, nerviosa – necesito hablar con él –declaro ansiosa.

-Pero yo no- la voz oscura surgió detrás

-¡¡Aron!!- exclamo asustada por la repentina aparición.

-Vamos Lía- alcanzo la mano de su hermana y la llevo al coche que dejo a poco metros de allí.

-Aron por favor, necesitamos hablar- Mila los seguía.

Su amiga recordó tarde comentarle de la visita y no fue difícil atar cabos para comprender porque ese bombón dejo de llamar.

El hizo caso omiso, abrió la puerta a su hermana para que subiera y camino alrededor del coche para hacer lo mismo

-No tengo en que volver-lo vio con ojitos de gatito mimoso y él se derritió, aunque no lo demostró- al menos me llevas a los dormitorios- imploro aleteando sus largas pestañas.

-Sube - los tres se alejaron de la fiesta y el silencio incomodo inundo el ambiente.

Lía quiso dar el empujón a eso dos que no se decían una palabra y pidió que la dejaran primero, justificando la necesidad imperiosa de dormir y sacarse esos dolorosos tacones. Aron a duras penas acepto y luego continuo viaje a los dormitorios de la universidad

El coche se detuvo, todo se veía solitario, pero resistió las ganas de quedarse un rato más.

-Podemos hablar- pidió otra vez viendo como Aron se negaba a mirarla.

-No creo que  tu novio se sienta cómodo con esto- soltó molesto, viendo al frente

Mila apretó los labios para no reír- vamos sal, entremos al cuarto hablar, Tara no está- bajo del coche y espero

Aron rodo los ojos, enojado, descendió del coche y se sentó sobre el capo- aquí está bien, te escucho- llevo sus ojos a cualquier lugar, no podía controlar sus ganas locas de abrazarla.

Mila entendió que no podría convencer a ese caprichoso y se acercó, viendo lo hermoso que se veía con el saco a medio prender y el cabello revuelto.

- Si te refieres por novio\, al chico que me beso y ahora se está preguntando si tendrá hijos\, pues debo decirte que no\, no es mi novio- sonrió divertida

Él fijo sus ojos en ella sin entender

-El idiota me beso y le enseñe que no cualquiera puede hacerlo- sus ojos brillaron al ver el intentó de Aron por no sonreír.

-Eso pasa por no pedir permiso- mordió su mejilla interna- y si… sus palabras fueron calladas con los labios dulces de Mila.

Sus ojos verdes se abrieron por la sorpresa, al fin logro lo que tanto deseaba, no paso mucho hasta que la atrajo a su cuerpo para profundizar el beso con hambre, aprovecharía cada segundo.

Varios minutos pasaron y el oxígeno se volvió vital

-¿Ahora entraras?- preguntó  cerquita de los labios húmedos de Aron, deseando más.

-No creo que deba Mila, no creo poder controlarme- hablo seriamente, viéndola a los ojos, con su corazón desbocado

-No pedí que te contengas.

💕💕💕💕💕💕💕

Abrazos Gaby

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Comments

Maris Benitez

Maris Benitez

Él amor 💞💞🫂🫂

2025-03-02

1

Viviana Bustos Aldana

Viviana Bustos Aldana

Ya debes dejar de ser tonta, enfocate en ti, amate, ten un poco de dignidad

2024-09-02

2

Karen Cardenas

Karen Cardenas

OMG se le está poniendo en bandeja de plata 🫣😍🔥

2024-06-25

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