Estar sometida no es algo que me este gustando. No se cuanto duré estando dormida pero estando consciente han pasado minutos y ya no me esta gustando para nada. Annie ha detenido sus manos sobre mi cuerpo, solo me mira con esos ojos grises con un brillo que los hace resaltar.
Sin embargo, como si supiera lo que pienso deja de mirarme y se inclina acariciando cada parte de mi cuerpo sin descaro alguno. Sus manos suaves recorren de nuevo mi cuerpo enviándome mas calentura y una corriente directamente a mi entrepierna.
— Detente, Annie.— advierto entre dientes para no jadear y darle gusto.
Entre tantas cosas jamas pensé estar en este tipo de situación. Es algo incomodo y Annie con su cercanía no ayuda, eso no quiere decir que voy admitir y dejaré de negarme. Porque mis intentos de soltarme no ceden y de removerme debajo de ella tampoco.
Mis muñecas se están empezando a quejar, pero eso no me detiene. Esto esta mal. Algo me dice que esta mal. Mi cabello se interpone en mi cara en cada movimiento que hago, los intentos inutiles que hago.
Se aleja y con su mano toma mi mejilla apartando el cabello que se interpone. Me observa por unos segundos tocando mi labio inferior con su pulgar, pero corto esa caricia volteando a otro lugar. Algo que ella detiene y me agarra fuerte de mis mejillas.
—En serio ¿quiere que me detenga? —pregunta con ironía estando muy cerca—, algo me dice que solo es palabrería —murmura cuando se acerca mi oído.
Incomodidad es lo que siento, y molestia con una respiracion agitada y el corazón que en algún momento saldra de mi pecho. Palpita tan rápido que me cuesta respirar.
—Ese algo le esta faltando entendimiento —mi voz sale algo ronca.
Me siento tan expuesta. Hago lo posible por retener sonidos extraños que quieren salir de mi boca. Sonidos que no son para nada de disgusto.
Suelto un gruñido cuando mi intento falla nuevamente.
— Claro —sonríe satisfecha al dejarme sin que interferir. Se aleja e intento zafarme en un movimiento brusco y eso aumenta su sonrisa— No es posible que escapes tan fácil, ama
—Si soy tu ama... —afirmo tratando de acercarme— ¿por qué no me obedeces?
Me lanza una mirada signicativa de un «¿no es obvio?» mordiendo su labio inferior. Mi vergüenza hace calentarne las mejillas. Porque no, no es obvio. ¿Que quiere hacer?
Su cuerpo encima solo con ropa interior, me provocan nuevas sensaciones que jamas habia sentido. Su fría temperatura intenta fusionarse con mi calidez.
¡Maldición!
Odio estar así. No quiero sentirme asi.
Su maldita sonrisa juguetona y sexy surge unos segundos pero eso no me dejara flaquear. Mis muñecas arden por el esfuerzo que hago, en vano, de soltarme.
No se en que momento, solo sé que siento sus labios suaves y carnosos en los mios. Envian una sensación increíble. Inmediatamente salgo de ese pensamiento y me muevo al lado contrario, pero sujeta mi rostro con ambas manos y me deja inmóvil contra su boca. Hay un brillo de rabia en esa mirada, pero la cambia a una tranquila.
Formo una linea mis labios para que no me muerda. Me resisto lo mas que puedo.
No se cuanto tardaré en acceder a su juego, pero siento que no puedo mas, es una necesidad que esta despertando en mi cada segundo que sus caricias aumentan.
— No te resistas —dice casi murmurando a centímetros de mi boca— besame —no me inmuto de esa orden, pero Annie hace lo posible por provocarme.
—Jodete— o eso quiero imponer pero sus malditas caricias solo me están causando que deje de resistir y deje que me domine.
Se acerca nuevamente, provocadora. Tentativa. Una tentación que, muy en el fondo quiero probar. Aunque, jamas pensé que llamaría mi atención.
Joder
Algo dentro de mí me suplica que haga lo que diga sin rechistar, que deje fluir cada sensación sin restricciones. Otra parte de mi me hace detener. Esto está mal y reacciono así por estar drogada, porque ella me drogó sin razón alguna.
Sin darme cuenta una de su mano esta en mi entrepierna enviándome un cosquilleo que hace erizar mi piel.
— Sé que quieres. La humedad no miente, Vain — murmura en un ronroneo directo en mi oido— Quiero que me beses —ordena con sensualidad, jadeo cuando toca mi entrada y hace un vaivén de arriba a bajo en mis pliegues, rozando mi sensibilidad.
Con la poca cordura que me queda, echo mi cadera hacia atrás, todo mi cuerpo lo intento alejar. Hago un nuevo intento de alejarme, pero de nada sirve porque Annie esta entre mis piernas con su mano ahí y la cama en mi espalda.
Mierda.
— ¿Tengo cara de... que me interesa lo que quieres? —espeto y bajo mi vista a sus labios. Ella sonríe triunfal al ver donde están mis ojos.
No dice nada, solo espera a que haga lo que pide.
Dudo por un momento porque no se que hará cuando este a su disposición. Porque al dejarme llevar y besarla estaré aceptando lo que me hará. Maldigo el momento en que tome ese té, presentia que algo andaba mal, pero como siempre no le presté atención
Mierda, mierda, mierda.
Piensa por un momento, no tengo opciones, solo esperar recuperar mi fuerza y poder quitarme estas malditas esposas. Mierda. Prácticamente me esta violando, así me haga sentir bien.
No se como haré, pero no se quedará asi.
«¿No dices que no harías algo al estar en tu sano juicio?»
Puta conciencia. No pedí opinión
Jadeo
¡Mierda!
Mi respiracion esta de mal en peor, siento que me volveré loca. Mi pecho sube y baja. Desvío la mirada a cualquier lugar menos en esa intensa mirada color grisáceo que en cualquier momento cambiara de color debido a la excitación.
— Mirame —ordena casi entredientes, tocando su frente con la mia y al igual que su nariz.
Formo una linea a en mis labios por su orden. ¿Desde cuando debo obedecer lo que dice?. Ya su atrevimiento esta a tope y ahora con sus ordenes, eso ya esta desbordandose, sin embargo, eso se deshace cuando sus dedos no paran de moverse. «Maldicion»
— ¡Deja de tocarme! —gruñí -con la poca cordura disponible- cuando un sonido de gusto quería salir de mi garganta. Siento que mi cuerpo esta comenzando a seguir el ritmo de sus dedos queriendo más.
La mujer frente a mi esboza una sonrisa maliciosa. Una donde muestra que no le interesa lo que diga. Una que... le da absolutamente igual y seguirá a pesar de mis ordenes.
— Mirame y besame —ronronea en mi boca cuando gemí sobre su boca por sus dedos tentando mi entrada.
Le lanzo una mirada de advertencia. Definitivamente quiere morir. Pero aun así, quiero probar.
Me lanzo a su boca sin tener ningún tipo de conocimientos de lo que hago, solo muevo los labios bastante torpe sobre los suyos en segundos que mi racionalidad no estaba.
— Cálmate. ¿ese fue tu primer beso? —no respondo por la vergüenza que tengo— No hay problema, solo sigue mis movimientos —susurra con una sonrisa antes de lamer mis labios.
Esta vez despacio, abro mi boca para seguir sus movimientos. De un momento a otro ladea su rostro accediendo mas al beso, y su mano en mi nuca empujando para que sea mas profundo.
¡Maldita sea!
Lleva una lentitud que me permite no perderme y no hacerlo tan estúpidamente como la primera vez.
Su lengua me roza para entrar a conocer a la mía y voy a su ritmo o eso intento cuando no se siente mal, fundiendonos en cada movimiento de nuestras bocas.
¿Como no había probado esto antes?
Muerde cortando el beso para bajar a mi cuello, lamiendo y dejando besos humedos que dan una leve electricidad dirigida a mi centro. Mis ojos entrecerrados la miran, curiosos, y los suyos están en mis pechos.
No deja de mover sus dedos y al instante siento ese cosquilleo excitante, esa descarga de placer que me proporciona con solo un toque, y no puedo cerrar mi boca por los gemidos. Con su otra mano toca mi pecho derecho y con su boca el izquierdo mordiendo, lamiendo y chupando. Y mi espalda se arquea ante esa sensación deliciosa.
Prensó la mandíbula, acallando esos sonidos que surgen por sus acciones. Sin embargo, mi cuerpo sigue arqueándose, a pesar de que yo no quiero. Busca mas de su toque y chupadas que me proporciona su boca, como si cobrará vida por si mismo e ignora lo que yo quiero.
Desciende a mi vientre llegando a mi intimidad al momento, donde sus ojos suben a los mios y envía una mirada maliciosa. Se lleva los dedos con los que me tocaba a la boca metiéndolos lentamente hasta chuparlos. La respiración no la siento.
— ¡Oh por... ! No hagas... eso.— le suplico sonrojandome. Es como si degustara lo mas exquisito.
¿Como es que hace eso tan tranquila y con una expresión de gusto? La calentura en mis mejillas hará que me dé una hemorragia nasal. Su acción hace calentarme mas. Mis latidos golpean fuerte el pecho, que... mi corazón se saldra por lo intenso.
¡Esto es una puta locura!
—Eres deliciosa. Pero... —menciona dejando de chupar hasta quedar entre mis piernas— Quisiera probarte directamente —Impulsivamente trato de cerrar mis piernas pero lo impide.
¡Que mierda! No pensará...
Las mantiene abiertas para su vista tomándose su tiempo.
— ¡Ahh! ¡Mier...! —siento su lengua por ese par de pliegues chupando mi sensibilidad y con sus manos extiende dandole el mejor acceso a su boca, rozando mi entrada.
¡Mal-di-ción!
Siento ese musculo humedecido, subir y bajar, además de los sonidos de gusto que suelta en cada lamida que me da.
Su toque me hace temblar y hace que mi cuerpo tome posesión por si solo moviéndose al ritmo de sus lamidas. Se siente demasiado bien. Es alucinante.
Siento mi cara arder por lo roja que debe estar. Las esposas hacen ruido nuevamente cuando intento romperlas y... joder.
No impido más y dejo que ese algo disfrute. Abro más mis piernas para que no se detenga y quisiera no tener las manos inmóviles. Así podría sujetar su cabeza y hundirla para así sentirla más adentro.
Gruño.
Escucha mis pensamientos y su musculo humedecido se adentra provocándome gemidos que siento no pararan si sigue moviendo su lengua asi, la siento dentro y con su pulgar frotando mi sensibilidad. Mi cuerpo tiembla y no se porque.
¿Que es esto que siento? Es una puta locura. No quiero que pare.
— A-ahh
Mis caderas empiezan a moverse sin mi consentimiento al ritmo de su lengua. Hace olvidarme de todo. Siento un leve temblequeo que aumenta cuando la mueve mas rápido al igual que el pulgar y con su otra mano me empuja mas a ella.
— An-n... —trato de decir su nombre, pero los gemidos me lo impiden. Mis manos están en puños, y mi cabeza inclinada hacia atras tocando la cama— Alg... Ahh.. Vaa...
No logro completar la frase cuando temblequeo soltando eso y Annie recibiendolo con su boca, succionando hasta la última gota. Mi respiracion esta desenfrenada y las gotas de sudor recorren mi cuerpo hasta caer en la cama.
Eso fue... rico, aunque mi cuerpo esta agitado.
La veo de reojo lamiendo sin dejar rastro de mis jugos. Se incorpora en un segundo y se lanza a mi boca con necesidad, dandome probar de mis propios fluidos, intensificando cuando toma mi rostro en sus manos y ladeando el de ella como si quisiera comerme.
Me pierdo algunas veces, ya que lo hace muy rápido para la inexperiencia que tengo.
— Annie... —digo en un hilo de voz— No... sigas —muerde mi labio sonriendo, y dirigiendo su mano a mi intimidad nuevamente.
Los ojos los cierro fuerte cuando esa sensación nuevamente llega, que debo prensar la mandibula para que no salgan gemidos, pero de nada sirve porque igual se escucha cuando los retengo en mi garganta.
Quiero seguir y a la vez no. No pensé que mi primera acabada lo provocaría quien veía como una hermana.
— Ésto aquí no quiere... Parar —insinúa con picardíao— ¿De verdad? ¿Lo hago? —trato de asentir pero frota ese nervio que me deja sin habla y solo jadeo sobre su boca.
Su dedo se adentra en el mismo momento y no deja que el acostumbre porque lo mueve en círculos. Luego solo entra y sale lentamente. Siento mis mejillas y cuerpo arder por la lujuria que me recorre.
No me interesa lo de "mi primera vez", ya que mis intereses estaban en matar. Me gusta y me entretiene. Pero en este momento, en este momento me molesta. Porque yo no pedí que me desvirgara, no pedí nada de esto que es totalmente nuevo. sin embargo, esa molestia es cubierta por una excitación enorme.
Contengo el jadeo que quiere salir por la extraña y nueva sensación. Su lengua no llegaba tan a fondo, pero su dedo toca una sensibilidad que me provoca temblequear.
Me pierdo en sus movimientos, mi cuerpo siguiendo sus movimientos. Mi espalda forma un arco e ingresa el segundo, el cual me hace soltar el gemido que retenía.
Joder. Como se frota ahí... es... se siente bien. Ahora entiendo porque cuando ella se penetro gimió alto.
— Oh ¡Entraron fácil! ¿Puedes sentirlos? —pronuncia excitada— Estás muy estrecha, Vain —jadea directamente en mi puro oído.
Los siento. Si los siento adentro y como se mueven con lentitud. Esa presión que hace de tener ambos dedos, a pesar del dolor, es un dolor que se siente bien.
Estoy tan humeda.
El sonido que produce al penetrarme es jodidamente lascivo. Mi nombre en un tono sensual, se escucha bastante bien. Sigue su lentitud y al instante inclina los dedos dentro y empuja justo donde empiezo a gemir mas fuerte porque su velocidad cambia a una rápida e introduce el tercero. Jadeo fuerte acostumbrándome al dolor que me provocan, pero el placer es mas grande.
¡Es extraño!
Prefiero matar... prefiero matar... joder, no... no quiero creer... que esto... es rico. Se siente bien. «Dioses» Los ojos se blanquean por la deliciosa sensación que me recorre.
—D-deten... ¡Ah!
Gemidos tras gemidos algunos que escapan otros donde muerdo mi labio inferior y no le permito salida, o solo Annie los atrapa con su boca.
Un sabor exquisito que me provoca morderla a cada instante. Mi concentración se pierde y la poca cordura que tengo esta en un hilo que se rompe. Dejándome terminar de llevar por ese mar de sensaciones.
Mi mente en estos minutos o segundos solo esta programado para gemir y disfrutar del placer que me brindan.
Ese fuerte cosquilleo electrizante recorre por cada parte de mi, y ella lo nota. Sabe donde tocar. Esa sensación se instala en mi vientre bajo dando a entender una cosa...
Me correré nuevamente.
— D-de... —no puedo hablar ¡Demonios!. Siento la presión en mi vientre bajo y está a punto de estallar.
— Solo dejate llevar —jadea besándome y hay un sabor que reconozco al instante, así que mis ojos se abren— es deliciosa ¿no lo crees? —asiento estúpidamente, es demasiado exquisita
Me acerco a tomar un poco mas de ese delicioso líquido chupando su labio, succionando la última gota y abriendo la herida nuevamente para obtener más de ese dulce elixir.
Y me corro en el mismo momento. Es mas intenso y mas largo que el primero. Annie lo atrapa mi largo gemido con su boca, llenándome del infinito placer al llegar a ese delicioso ******* que me provocó. Mi cuerpo suelta espasmos y mi interior succiona sus dedos en cada contracción.
Joder. ¿Que delicia me perdía?
Mi cuerpo cae en la cama exhausto. Mis muñecas apenas las siento por el tiempo de estar atadas. Nunca pensé que hacerlo con una chica en mi primera vez se sentiría demasiado bien.
Siento mi cuerpo un poco agotado, pero con energía suficiente para romper las esposas.
Es hora de mi venganza. No lo pienso mucho, su apetitosa sangre me dió energía.
Suspiro
Tomo aire tratando de tranquilizar mi respiración al igual que mis latidos desenfrenados por la adrenalina. Annie me besa el cuello luego se recuesta en mi pecho dejando un pequeño beso sin decir nada. Como si fuésemos pareja.
...•...
...•...
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 113 Episodes
Comments
jesus david anchundia astudillo
wow, que intenso capitulo
2024-02-24
2