Sus manos navegan por mi espalda y desabrocha mi traje el cual dejo caer. Mis gemidos se disipan en sus labios cuando siento el grosor que está tomando. Nuestras frentes están apegadas, y satisfacernos con los ojos abiertos y clavados en nosotros hace el momento más caliente.
Abre mis piernas dejando caer su cuerpo entre ellas, las toma para ponerlas alrededor de sus caderas y entrelaza sus manos en las mías.
Tan solo roza su erección en mi entrada, torturandome.
—Hazlo ya.
—¿Hacer qué?
Cierro mis ojos.
—Te quiero dentro de mí, por favor.
—Es la primera vez que me pides algo de por favor. ¿tan loquita te pongo, Dina?
—¡Hazlo ya maldita sea!
Suelta una risa y hace lo que le pido. No recordaba lo hinchado que era, siento como destroza mis paredes vaginales.
—Sácalo...
—No es la primera vez que lo tienes dentro.
En lugar de hacer lo que le suplico, sus movimientos son moderados haciendo que poco a poco me acostumbro a ese bendecido gran trozo de carne.
Su lengua navega en mi ombligo y en mi cuerpo siento una descarga eléctrica cuando llega a mi interior; succiona, besa y lame sin dejar pasar por alto algún lugar.
Me monto en su abdomen y con mis manos puestas en dicho lugar, empiezo a dar saltos que vuelven las embestidas errantes, precisas. El vaivén es acelerado como nuestras respiraciones. Su aliento en mi piel me estremece como la primera vez...
—Ya...
—¿Ya qué?— se sostiene de mis caderas mientras va empujandome a él chocando mis nalgas en su ingle.
—Ya no puedo más.
El cielo y el infierno se me unen cuando el orgasmo me tumba. Suelto un grito que presiono en mi almohada y al también cuando se viene dentro de mí.
Abandona mis caderas y dejo caer por fin mi cuerpo.
Su celular suena desde la mesa que está a mi lado y dándome un guiño acompañado de una sonrisa se aleja un poco.
Muerdo mis labios antes una buena vista. Tiene un cuerpo para morirse, se ejercita mucho, ahora me doy cuenta porque todas las mujeres se fijan en él...
—¿Quién era que te dejo con una cara de póker?— me pongo el brasier.
—Arianna. Nos invitó a los dos a cenar en su casa.
Bajo la mirada pero aún siento la suya puesta en mí.
…
Observo a Arianna que entre risas me platica de las partes que a visitado con Manuel. Tan solo los tres nos encontramos en la mesa, lo cual me pone algo incómoda. Se ve tan feliz, enamorada...
Manuel no la mira a la cara y solo come, en cambio yo no sé como aún puedo tener el descaro de sonreírle sabiendo lo que hice con su novio.
—Muchas gracias por haberme invitado a tu casa Ari, me la pasé increíble. Creo que ya es hora de regresar a casa.
—Cuídate mucho mi vida— me abraza fuerte y me dá un beso—. Sabes que te amo. ¿Manuel que esperas para llevarla a su casa?
—No creo que sea necesario.
—Claro que sí, el te trajo, el te lleva. Hay mucho peligro en la calle y no quiero quedarme sin mi hermana— la vista se me nubla.
Salgo de la mansión y nos alejamos los dos en su carro.
Siento que quiere decirme algo pero no se atreve.
—Dina...
—Detén el auto.
Respira profundo y deja caer una lágrima.
—Debemos hablar...
—¡Detén el puto auto ahora!
Se detiene en seco y no tardo en tratar de correr para alejarme.
—¡Dina!— sujeta mi brazo.
—¡Es mi amiga, Manuel. Arianna no se merece que le hagamos esto, ella te ama!
—Pero tú sabes que yo no a ella.
—No me perdonaría si derramara una lágrima por causa de una perra que se acuesta con su novio. Me siento una maldita asquerosa, ahora soy yo la que se arrepiente de haberse acostado contigo. Será mejor que olvidemos lo que pasó...
Suelta mi brazo y el coraje se refleja en su mirada.
—¡¿Por qué no me hablas claro de una vez, Dina?! ¡Dime que hace unas horas me usaste para olvidarte de la traición de Darío! ¡Te acostaste conmigo por venganza sabiendo que te amo! ¡¿cómo crees que me siento al saberlo?!
—No...
—¡¿Y ahora como si nada me dices que lo olvidemos como si fuera tan fácil?!— aprieta su mandíbula—. ¿Te estás vengando porque te dejé hace dos meses, verdad?
—No...
—¡¿No qué?!
— ¡Mi intención no era vengarme de ti, era hacer el amor contigo sin remordimientos al saber que Darío me traicionó, pero ahora que veo a Arianna tan feliz no pienso lastimarla! ¡Aunque me duela debemos dejar las cosas como están, aunque un puto sentimiento me carcoma, porque te amo!
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Updated 24 Episodes
Comments
Ido Rojas
Adriana no merece un engaño , la verdad aunque duela siempre es mejor
2024-06-12
1
Lisbeth Valbuena
si no la quieres déjala , aunque no lo merezca, 🤷🤷🤷
2024-02-10
2
Gloribel Torres
Es que estaba borracha y el vino la anestesio. Ahora está sin alcohol y está sintiendo el grosor de su p*ne. 🤣 🤣 🤣
2023-09-11
0