Saca una llave de su pantalón y libera mi mano. Quito su camiseta mientras besa mi cuello.
"Él es el novio de tu amiga, el mejor amigo de tu prometido"
Empujo a Manuel ante los cargos de conciencia que me atormentan.
—¡Lárgate de mi casa Manuel! No quiero que vuelvas a venir a verme, tragate tu amor pero no pienses que volveré a cometer un error contigo, ¡eres el novio de mi amiga, el mejor amigo de mi prometido y no es justo hacerles esto!
Le tiro su camisa.
—Vete por favor y no te me vuelvas a acercar, o no respondo.
—Dina...
—¡Lárgate ya!— le señalo la puerta.
—Aunque trates de negarlo, sé que también sientes algo por mi, Dina. Simplemente no quieres aceptarlo para no lastimarnos.
—¡El amor de mi vida y el único al que pienso hacerle el amor una y mil veces es Darío! No volveré a engañarlo contigo, porque yo sí lo respeto y no tiraré tres años de relación por un imbecil como tú. Si tanto ansías follar, lárgate a los clubes nocturnos que frecuentas y acuéstate con cuanta zorra se te dé la gana. Pero no pienses que volveré a cometer un estúpido desliz contigo.
Respira profundo y asintiendo cierra de golpe la puerta al salir.
Alboroto mi pelo y me siento en el borde de la cama.
"Hice lo correcto, ni Arianna ni Darío se merecen esto"
...MANUEL...
…
¿Cuántas horas llevo bebiendo? Ni puta idea. Solo sé que en cada trago que me mando recuerdo cada discusión que he tenido con Dina antes de lo que pasó aquella noche. Hubiese preferido no acordarme de su cumpleaños y seguir con estupidas peleas de niños tontos que ah decir verdad me daban gracia.
—Es increíble saber que los hermanitos Hardy encontraron el amor en sus hermanas adoptivas— Madison se sienta a mi lado y le hace una seña al cantinero para que acerque una botella de Whisky.
—Y es increíble saber que siempre apareces como hada madrina. ¿Cómo sabías que estaba aquí?
—Dina me contó lo que sucedió ayer, suponía que vendrías a tu lugar favorita para calmar tus dolores. Ella está comprometida Manuel.
Doy un golpe a la mesa.
—Eres novio de Arianna, esa niña es una de las más dulces que he conocido y no merece que la hagas sufrir. Si sabías de estos sentimientos no la hubieses aceptado jamás, no te hubieses largado de Londres y hubieses conquistado a Dina como se debía.
—¿Qué se supone que debo hacer? ¿Tragarme un estúpido sentimiento y olvidar lo que hice con Dina? Si fuera fácil lo hubiese hecho hace mucho tiempo. Pero la amo y no descansaré hasta tenerla para mí.
—Darío nunca ah sido santo de mi devoción, y tengo mis razones para decirlo. Pero Dina lo ama...
Vuelvo a golpear la mesa.
—Eso es lo que pasa Madison, en la forma de como lo mira sé que lo ama. ¿Pero yo qué? ¿Qué lugar ocupo yo?
...DINA...
—Anoche vine a verte como acordamos, ¿por qué no me abriste la puerta?
Dejo de cepillar mi cabello.
—Madison me necesitaba para algo importante, no tuve tiempo de decirte que salí de casa.
—¿Algo importante? ¿Más que yo?
—Darío.
—No quiero discutir contigo por esa mujer— acaricia mi pelo—. Ya decidí una fecha para la boda; será en dos meses.
—¿No crees que es muy pronto?
—Si nos amamos creo que no hay caso de que sigamos con lo mismo. Nos casaremos en dos meses y ya empecé con los preparativos para la boda. Ansío por estar a tu lado como tú esposo, chiquita— besa mis manos.
—Yo también— lo digo de labios para afuera ya que lo que más deseo es que estos dos meses pasen muy lentos.
—Creo que ya es muy de noche, regresaré a casa.
—¿Mañana nos vemos?
—No—responde de inmediato.
—¿Por qué no?
Tarda un poco en responderme.
—Estaré ocupado trabajando todo el día. ¿Qué tal si nos vemos pasado mañana para jugar un rato?— acaricia mi hombro y sonríe— buenas noches, te amo.
La respuesta no sale de mis labios y solo sonrío. Sale de mi apartamento. Giro y me reflejo en el gran espejo.
—¡Eres una maldita asquerosa Dina! ¡¿Cómo puedes hacerle esto a tu prometido?!— caigo al suelo entre lágrimas — ¿pensar en otro mientras te besa? Que bajo has caído perra.
Miro de reojo el celular de Darío que quedó en mi cama; Ya habrá tiempo mañana para regresarselo.
…
Detengo mi auto a unas cuadras lejos de la mansión de Darío. Las horas se me pasaron volando, estuve pensando en muchas cosas esta tarde que recién vengo a acordarme en devolverle su celular de noche.
Bajo de mi carro y siento una mano rodear mi brazo.
—¿Qué haces aquí, Manuel?
—Por lo mismo que tú, vine ver a Darío.
—¿Tan sinvergüenza eres como para poder darle la cara tras lo que ibas a hacer?
—Lo haría una y mil veces si tuviera la oportunidad. No tengo la culpa de que este estúpido corazón te haya elegido. Me contó que se casarian en dos meses— Bajo la mirada y me sujeta más fuerte— ¿qué pasaría si el día de tu boda te secuestro?
—Me asegurare de que no llegues vivo hasta esa fecha, y más por como vas. ¿Me sueltas por las buenas o por las malas?
—Me encantaría saber como lo haces por las malas.
Sonrío y con la otra mano le doy una bofetada que logra soltarme.
—Me pagarás este golpe, Dina.
—¿Piensas devolverme la cachetada?
—No, haré algo mucho mejor.
Vuelve a tomar mi brazo y vuelve a robar mis labios. Por más que trato de empujarlo tiene más fuerza. Me entra en su carro y me recuesta en uno de los asientos.
Vuelvo a cachetearlo y me siento.
—¡Te dije que a mi me respetabas, Manuel!
—Tengo que admitir que toda la vida me ha fascinado tus golpes.
—¿Eres masoquista o qué, cabron?
Vuelve a besarme y al tratar de golpearlo agarra mi muñeca.
—Suficiente por hoy, muñeca.
Siento un carro acercarse a la mansión pero le resto importancia. Manuel mira detrás de mí y me suelta.
—¿Helen?
Volteo cuando el nombra a mi amiga que es la que acaba de llegar.
—¿Qué hace Helen aquí? Ya qué, lo descubrire yo misma.
Me detiene del brazo y me mira.
—Espera.
Darío abre la puerta y sonríe relamiendo sus labios al observar detalladamente el cuerpo de mi amiga. La toma de la cintura y deja un apasionado beso en sus labios que me deja en shock. Aprieta su trasero y entre besos entran a la mansión.
—¿Qué está pasando? ¡¿Qué carajos está pasando?!— me bajo del carro.
—¡Dina!
—¡Sueltame Manuel!— mis lágrimas caen al igual que mi cuerpo al suelo—. Dime que no es cierto...
Me abraza.
—Me engaño...¡me engañaron!— de la rabia no controlo mis uñas que se clavan en su espalda— ¡como estúpida te eh estado evitando para no engañarlo pero el también lo hizo con una de mis mejores amigas! ¡Darío me engañó!
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Comments
Ester Ayala
pues pienso que Dario, te pone los cuernosncon Helena, pero bueno ya se irá viendo
2024-12-28
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Ido Rojas
chchchchiiiiiinnnnn ! y ahora que onda ?
2024-06-12
0
Añiiz ❣️😻
shiii
2024-02-24
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