Gerra

--------------------------------------------------------HADES------------------------------------------------------

Capítulo 6: Guerra

—Deméter: Pero nosotros no somos tú. No podemos controlar el hambre. ¿Qué quieres que hagamos? Simplemente no podemos.

—Hades: ¿Acaso lo han intentado? ¿Han pensado en hacerlo, aunque sea por un momento? ¿Quieren librar una guerra sin un ejército? Me decepcionan.

—Hestia: Ayúdanos, ¿qué debemos hacer para seguir adelante? Por favor.

Hades miró a sus hermanos con una expresión severa y, sin decir nada, sacó una maleta de su espalda. Dentro de ella se veían varias armas. Empezó a repartirlas en el siguiente orden:

—Hades: Lo primero que deben hacer es dejar de pensar de esa manera.

A Hestia le entregó un arco, a Hera una espada, a Deméter una lanza y a Poseidón un cuaderno con un bolígrafo.

—Hades: Cada uno debe practicar con el arma que les tocó. Cada vez que sientan que no pueden más, que el hambre y la agonía los están consumiendo, comiencen a practicar.

Los hermanos siguieron las instrucciones de Hades. Cada vez que la desesperación los invadía, entrenaban con sus armas. Si eso no les ayudaba, miraban la cicatriz que Hades les había hecho para recordarles el dolor y evitar perder la cordura.

El tiempo pasó mientras caminaban en busca de un lugar donde establecerse o algo que pudiera ayudarlos. Entre caminatas y crisis, donde la vida parecía carecer de sentido, lograron recuperarse siempre y seguir adelante con la esperanza de poder salir de aquel lugar.

Los días se convirtieron en semanas, las semanas en meses y los meses en años. El tiempo comenzó a perderse entre tanta oscuridad y lágrimas de sangre. Desmayarse durante semanas se volvió algo natural. Pasaron cerca de 5,000 años.

—Hades: ¿Cuánto tiempo he estado caminando sin rumbo? No recuerdo la última vez que vi la luz del sol o me sentí tranquilo. He perdido la noción del tiempo. ¿Cuánto habrá pasado desde que Crono nos devoró? No sé cómo soy ni cuál es mi apariencia. No recuerdo la última vez que me vi en un espejo. No hemos encontrado una salida ni pistas de ella. Estoy comenzando a querer dejar de vivir.

Mis pies no dejan de sangrar. No sé cuánto llevo caminando. No recuerdo la última vez que vi al resto de mis hermanos. No sé nada de ellos, si están vivos o muertos. Nos separamos hace tiempo, no sé cuánto.

Después de 10 años dentro de Crono, olvidé lo que es el hambre, la sed o el sueño, pero no fue suficiente. La desesperación me seguía invadiendo, así que dejé de respirar. A los 13 años, me concentraría el doble. No volví a sentir nada. Olvidé el sentimiento de afecto o aprecio por otra persona, pero aún recuerdo perfectamente la traición y el odio hacia mis padres y Zeus. Ese sentimiento estará pegado a mí por el resto de mi vida.

El sentimiento de lejanía, soledad y remordimiento acechaba a Hades, persiguiéndolo en su mente. En medio de un mar de sangre, flotaba en el vacío, intentando cruzarlo. Su energía comenzaba a desvanecerse y se desmayó, quedando a la deriva en ese lago de sangre.

De repente, un terremoto sacudió todo. Tan fuerte y estremecedor que despertó a Hades. El vacío y la oscuridad se pusieron de cabeza. Era Zeus, quien había encontrado a Crono en el exterior. Mientras dormía, le dio de beber una pócima que hizo efecto minutos después, provocando que los hermanos emergieran como vómito del interior de Crono.

La luz cegó a Hades y a sus hermanos, quienes no recordaban lo que era la luz. Confundidos, se miraban entre ellos, tumbados en el suelo. De entre la luz y el polvo que Crono había causado al volver a su forma de gigante, una silueta resplandeciente emergió. Era Zeus, quien extendió su mano hacia sus hermanos.

—Hades: ¿Qué está pasando? ¿Cómo es posible? Al fin estamos afuera. Este hombre es Zeus. Ha crecido mucho. ¿Dónde estamos? ¿En el palacio? No entiendo nada de lo que está pasando.

Hades recuperaba la cordura y se adaptaba al hecho de estar finalmente fuera de Crono, pero los recuerdos dolorosos regresaban. Ver a su padre de nuevo reavivó el rencor y el resentimiento.

—Zeus: ¡Cuánto tiempo, hermanos! Hasta se me había olvidado el rostro de cada uno, excepto el tuyo, Hades. Estás igual a como eras hace 5,000 años. —Le extendió la mano.

—Hades: Lo mismo digo. Tu rostro es inolvidable. Créeme que lo recordé durante estos 5,000 años. Me alegra que sigas bien. —Le extendió la mano, sus ojos reflejando la locura del momento.

—Zeus: Hestia, Hera, y tú debes ser Poseidón. ¡Cuánto has crecido! Mírate, eres un grandullón musculoso.

—Poseidón: ¿Tú eres nuestro hermano Zeus?

—Hestia: Sí, Poseidón. Él es tu hermano Zeus. ¡Qué alegría volver a verte!

—Zeus: Oh, Hera, ¿cómo has estado? Estás muy hermosa.

—Hera: Gracias, hermano. —Lo miró con ojos coquetos.

—Zeus: Sé que la situación es complicada, pero ya nos saludaremos después. Ocúltense. Voy a derrotar a Crono. Se los prometo.

—Hestia: ¿En serio crees eso? ¿Cómo lo vas a derrotar? Papá es muy poderoso. No podrás solo.

—Deméter: Yo iré contigo. No creas que estos años dentro de papá han sido en vano.

—Hera: Yo también voy a luchar.

—Hestia: ¡Están locos! ¿Qué pasa si algo sale mal? Hades, diles algo.

—Hades: Hestia, sé cómo te sientes, pero ¿crees que Crono permitirá que nos vayamos así? Aunque no luchemos, nos volverá a tragar, y no estoy dispuesto a pasar más tiempo en ese lugar. Yo lucharé.

—Hestia: ¿En serio? —Llorando—. Yo también iré. Los acompañaré y ayudaré en lo que pueda.

—Zeus: No te preocupes, todo va a salir bien.

Y así, los hermanos se unieron para intentar derrotar a Crono. Pero no olvidemos que Crono es el más poderoso de los titanes y gobernador de todo.

De repente, una aura dominante comenzó a sentirse a su alrededor, tan densa que apenas podían moverse. Un aura que buscaba controlarlo todo. Desde las montañas del reino divino, los titanes comenzaron a salir y caminar hacia donde se encontraba Crono.

—Zeus: No se preocupen, ya me veía venir esto. Por eso también preparé un ejército que luchará con nosotros.

—Deméter: ¿A qué te refieres?

Desde las puertas del Olimpo se veía un ejército de cíclopes, armados y listos para luchar contra los titanes. El suelo temblaba más y más. Los titanes se preparaban para la batalla, mientras los cíclopes estaban dispuestos a morir para derrotarlos. La presencia de una gran masacre se sentía en el aire. Las nubes se reunieron en el cielo y comenzó una tormenta que parecía durar días. El ambiente se volvió pesado; la batalla se acercaba.

Continuará...

--------------------------------------HADES--------------------------------------------

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play