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De Jefa De La Mafia A Emperatriz Demonio

De Jefa De La Mafia A Emperatriz Demonio

Status: En proceso
Genre:Mundo mágico / Aventura / Demonios
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Feng Liang

Kira Drago conocida como la "Madrina". Una de las influencias más poderosas en la mafia italiana. Muere en un atentado orquestado por el señor Vittorio.

Kira le promete a su subordinado volver, pero sabe que es su final.
...
Feng Juexing la fénix nacida para gobernar a Yanhuang es envenenada e inducida a un sueño profundo justo antes de poder pasar el nirvana y renacer. Y todo esto, hecho por su hermana Feng Fuhuo y su propio esposo humano.

Misteriosamente Kira despierta en un cuerpo que no es suyo, sino de Juexing.

Ahora como la nueva fénix, se propone recuperar el trono, reconstruir Yanhuang y desterrar todos los secretos que este nuevo mundo guarda.
Pero pronto se da cuenta que hay algo más en Yanhuang. Una energía que no debería estar ahí y parece estar ligada a Anyue, su esposo humano.
Ahora el próximo plan es buscar respuestas y solo quizás reunir las almas de Anyue y hacer que vuelva a la vida.

NovelToon tiene autorización de Feng Liang para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: Deshacerse de los problemas.

—¿Quién se atreve a tocar a su majestad?

Una voz grave resonó en el salón.

Luego una luz blanquecina iluminó el centro del salón.

Dos ancianos vestidos de túnica blanca aparecieron despues de que aquella luz fuera desaparecida.

—Saludos majestad, lamentamos haber llegado tarde —ambos ancianos hicieron una respetuosa reverencia.

—Llegan justo a tiempo —Juexing los miró y asintió levemente.

Aunque decepcionada por no haber podido lucirse ante esos seres.

—El director del buró astral, Jian Sili. Saluda a nuestro fénix salvador —Uno de los ancianos se presentó, otra reverencia.

—El protector de la biblioteca de artes, Cang Shuling saluda a su majestad.

Ambos ancianos se presentaron.

Ambos, figuras reconocidas por todo Yanhuang.

El segundo anciano le había dado clases de artes marciales y hechizos a la verdadera Juexing.

—Tendrán que pasar sobre mí, antes de tocar a su majestad —otra figura apareció, frente a los escalones. Mirando al anciano Shi con seriedad.

Los ministros retrocedieron con temor a la nueva presencia.

—El comandante de la guardia imperial, Jin Yiwei, rinde sus respetos al fénix de Yanhuang —el joven demonio se dio la vuelta y se inclinó ante Juexing.

Ella lo reconoció de inmediato, el hijo del antiguo comandante que había servido a la anterior emperatriz. Un demonio leal al fénix hasta la muerte.

Ahora la soberana tenía el apoyo de tres figuras con suficiente poder.

Los dos ancianos se unieron a la fila, al frente y a un lado del joven Jin.

—Ministro Bu y Secretario Shi, quedan destituidos de su puesto —la emperatriz tomó la palabra.

—¡No puedes! ¡fui elegido por la emperatriz anterior! ¡No tienes…—la voz del demonio fue interrumpida por un corte pequeño a su cuello.

Un segundo después se desplomó al suelo von un golpe seco.

La joven desde el trono sacudió ligeramente su túnica, como quien quita polvo de ella.

Los ministros casi rompieron la fila, todos temblando de miedo. A excepción del ministro Gu que solo inclinó la cabeza ante su soberana.

—¿Tiene alguna objeción ministro Bu? —Juexing miró al hombre.

—N-no, su majestad —el demonio trató de sonar serio pero su voz tembló en la última sílaba. Con manos temblorosas hizo una reverencia antes de quitarse la placa que lo reconocería como ministro de guerra.

El eunuco Mo recogió la placa.

El hombre se dio la vuelta en silencio, caminando hacia la salida del salón.

—Señor Bu —la voz de Juexing lo detuvo apenas un paso de salir por las puertas.

—En su próxima vida, sea un buen demonio —finalizó.

El mayor no se giró, había sido humillado por una niña y eso era una gran falta a su orgullo.

Dio el primer paso, pero se detuvo repentinamente.

¡Agh!

Todos los ministros se giraron al escuchar aquel grito.

El cuerpo del señor Bu ardía con un fuego abrazador.

Parecía una pequeña lámpara de fuego en la entrada.

Las puntas de las flamas chisporroteaban una luz púrpura. Lo que significaba que la emperatriz se estaba asegurando de quemar incluso el espíritu del demonio para que no volviera a nacer.

Y en segundos del cuerpo solo quedó cenizas que fueron llevadas por el viento fuera del salón.

—¡Majestad, le rogamos que perdone nuestras vidas! —los presentes se arrodillaron, haciendo reverencias, repitiendo las mismas palabras sin parar para que los perdonaran.

Juexing sonrió. El miedo también era una forma de respeto.

—Entreguen sus placas, recojan sus pertenencias y váyanse de la capital. A un lugar lejos, donde mis ojos no puedan hallarlos, de lo contrario serán quemados como el señor Bu —la voz de la joven resonó en el salón, con frialdad absoluta. No era una amenaza como tal, solo una advertencia.

—Gracias, majestad —se inclinaron una vez más.

Luego rápidamente se quitaron las placas.

Salieron corriendo del salón de reuniones.

Pronto los pasos desaparecieron por los portones del palacio.

Y el silencio volvió.

Solo los ancianos Jian y Cang, junto al joven comandante Jin y el ministro Gu, quedaron de pie mirando hacia la entrada.

El eunuco Mo se aclaró la garganta llamando la atención de los últimos presentes.

—Los puestos de los ministros están vacíos ahora y eso no puede quedar así para siempre —habló nuevamente Juexing mirando el salón vacío.

—¿Que sugiere hacer majestad? —el anciano Jian se inclinó.

—Necesito nuevos cortesanos, Anciano Cang envíe un aviso de reclutamiento a todo el imperio. Que los más hábiles tomen el examen y luego veremos quien tiene la capacidad para tomar un puesto en la corte.

—Como ordene majestad, pero ¿todo el imperio? ¿No son solo los nobles quienes deberían tomar ese examen? —el demonio miró a la joven.

—Ahora, la situación es diferente. Y en el imperio también hay jóvenes prometedores aunque no sean de las altas familias. Conocí demasiados en mi viaje —respondió Juexing mirándolo con seriedad.

—Entiendo, majestad —el anciano Cang hizo una reverencia.

—Anciano Jian y ministro Gu, se encargarán de realizar el primer examen de reclutamiento. Los que pasen, serán enviados al eunuco Mo que se encargará del segundo exámen. Y los que queden serán presentados ante mí, para hacerles las últimas pruebas.

Los dos demonios asintieron ante la orden.

—Comandante Jin, usted se encargará de reclutar a nuevos demonios que tengan potencial en batalla —la soberana miró al joven demonio.

—¿Majestad, usted piensa reemplazarme? —Preguntó el joven confundido.

—No, has demostrado tu valía hoy. Por lo que tu puesto está asegurado —explicó ella.

—¿Entonces..?

—Hará falta combatientes al frente del ejército imperial. Necesitamos jóvenes que puedan dar órdenes y ser leales ante la corona. Además necesito un escuadrón secreto para mayor protección.

—Entiendo, majestad. Daré el aviso y reuniré a los mejores para usted —el comandante Jin hizo una nueva reverencia.

—Que no haya distinción entre ellos —finalizó la joven.

La reunión imperial terminó con los cuatro demonios servidores con más trabajo que ninguno.

Y para la propia emperatriz que ahora debía crear una nueva placa de mando para el ejército imperial. También encargarse de los asuntos de cada ministerio que había quedado sin ministro.

Los próximos días, el aviso de reclutamiento de nuevos servidores para la corte viajó por todo Yanhuang. Sobre los hombros de una ave de fuego que desde lo alto dejaba caer el decreto sobre la plaza de cada reino, y las palabras del anciano Cang resonaba explicando las reglas.

El aviso de nuevos integrantes al ejército imperial también se dio a conocer. Esta vez con un qiling de fuego que transmitía la orden desde los cielos.

Pronto los ciudadanos de los reinos cerca de la capital se prepararon para viajar al corazón del imperio y unirse al examen.

Desde eruditos de descendencia noble, hasta jóvenes humildes con grandes aspiraciones comenzaron su viaje a la capital, con la esperanza de poder ganarse un lugar en la corte.

Los espadachines, maestros demonios y jóvenes con gran destreza en el manejo de espadas y un qi impresionante también se movieron, todos apuntando la capital como su siguiente objetivo.

En cuanto a la nueva emperatriz, varios reinos supieron el nombre de ella: “Feng Juexing, el fénix asesino”.

Hablaban de una soberana que había salido del nirvana con otra personalidad. Sin piedad por los traidores y de los que osaran retarla.

Las casas de té se llenaron de las historias acerca de la nueva soberana.

Algunos decían que era el mismísimo fénix antiguo que habia regresado, otros decían que era el milagro que Yanhuang había esperado.

Otros más interesados en su apariencia, contaban que tenía tres ojos y cuatros brazos.

El primer ojo pegado a su frente, era el ojo que todo lo ve incluso capaz de saber si alguien había hecho trampa o mentido en su vida y de ahí salía una lava capaz de hacer cenizas a cualquier demonio.

En cambio, sus otros dos brazos eran como dos garras de fénix pegadas a su cuerpo, con aquellos destrozaba el cuerpo de demonios sin pestañear.

Algunos demonios creían en esas historias y otros simplemente decían que eran exageraciones.

Otros más imaginaban a la emperatriz como una belleza sin igual como letal.

Mientras las historias sobre la nueva soberana seguía rondando por todos lados.

En la capital, Juexing trataba de encargarse de los asuntos pendientes, mientras esperaba que sus servidores llegaran pronto.

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inuyasha/ Tomoe🦊
que paso al final con su esposo?
A.B. 💜🐨: Primero que nada, gracias por leer esta obra 😅.
Y respondiendo a su pregunta. Eso se sabrá más adelante. Vamos apenas comenzando.💜
total 1 replies
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