NovelToon NovelToon
El Contrato Del CEO

El Contrato Del CEO

Status: En proceso
Genre:CEO / Embarazo no planeado / Traiciones y engaños
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Baudilio Smith Burgos

Seis meses. Sin sexo. Sin preguntas. Sin sentimientos.
Camila firmó el contrato sin dudarlo. Necesitaba el dinero para salvar a su madre. No le importaba casarse con un hombre frío, poderoso y peligroso.
Pero hay dos cosas que él sabe y ella no.
Primera: él ya sabe que ella es la hermana gemela de su ex prometida, la mujer que él cree haber matado.
Segunda: él también sabe que ella tiene un hijo de tres años. Un hijo que él nunca ha visto.
Él busca la verdad. Ella busca venganza. Ambos ocultan secretos mortales.
Pero cuando el contrato se rompa y la verdad explote, descubrirán que el amor puede ser el arma más peligrosa de todas.
💣 ¿Podrá el odio convertirse en amor? ¿O la venganza lo destruirá todo?

NovelToon tiene autorización de Baudilio Smith Burgos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: La Estrategia Final

Capítulo 10: La Estrategia Final

Amaneció gris. El sol no quería salir, como si también tuviera miedo de lo que vendría. Nicolás seguía durmiendo en la cama improvisada, que armamos con mantas y cojines. Su pecho subía y bajaba con una paz que yo había perdido hace años. Sebastián estaba sentado junto a la ventana del almacén, con un café frío en la mano y la mirada perdida en el horizonte.

— ¿Dormiste algo? —pregunté.

—No.

—Yo tampoco.

Me senté a su lado y apoyé la cabeza en su hombro.

— ¿Qué vamos a hacer?

—Lo que te dije anoche. Enfrentarla.

— ¿Cómo?

—Tengo al mejor abogado de la ciudad, y es especialista en familia. Si conseguimos la prueba de ADN original...

—Elena la destruyó.

—No todas. El doctor Paredes me llamó anoche. Apenas se ha recuperado del golpe, pero tenía una copia de seguridad de los resultados en su ordenador personal. Elena no lo sabía.

Mi corazón saltó.

— ¿Tiene los resultados?

—Sí.

— ¿Y…?

—No quiero decírtelos sin que estés preparada.

—Estoy preparada. He sobrevivido a un secuestro. A una suegra psicópata. A un matrimonio falso. Creo que

Puedo con un resultado de ADN.

Sebastián me miró. Por primera vez desde que lo conocía, vi miedo en sus ojos.

—Nicolás es mi hijo —dijo.

El mundo se detuvo.

— ¿Qué?

—Es mi hijo. La prueba lo confirma. Elena mintió. Rebeca mintió. Alejandro también. Todo fue una farsa para separarnos.

— ¿Estás seguro?

—Completamente. El doctor Paredes me envió los resultados por correo electrónico. Nico es mío. Nuestro hijo siempre fue nuestro.

Las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas. No lágrimas de tristeza, eran lágrimas de alivio.

— ¿Por qué? —pregunté—. ¿Por qué todo este engaño?

—Porque Elena quería destruirnos. Y sabía que la única manera era metiéndose entre nosotros. Sembrando la duda. Haciéndonos creer que no éramos una familia.

— ¿Cómo supiste lo del doctor?

—Me llamó cuando se recuperó. Dijo que no podía seguir mintiendo. Que Elena lo amenazó, pero que ya no le tenía miedo.

— ¿Y ahora?

—Ahora la enfrentaremos con las pruebas que tenemos. Con abogados que voy a contratar y con la verdad.

Pasamos el día planeando. Sebastián llamó a su abogado, un tal Montenegro, que resultó ser una mujer alta, seria, de mirada penetrante y manos firmes.

—Señora Montes —me dijo, estrechando mi mano—. He leído su caso. Es complicado, pero no imposible.

— ¿Qué posibilidades tenemos?

—Si las pruebas de ADN son concluyentes, Sebastián puede reclamar la custodia compartida de Nicolás. Además, podemos denunciar a Elena por secuestro, falsificación de documentos y manipulación de pruebas.

— ¿Cuánto tiempo tomará?

—Depende. Si Elena acepta un acuerdo, semanas. Si se niega, meses.

—No podemos esperar meses —intervino Sebastián—. Elena es peligrosa. Mientras esté libre, Camila y Nico corren riesgos.

—Entonces tendremos que acelerar el proceso.

Montenegro sacó una carpeta llena de documentos.

—Necesito que firmen esto. Es una orden de restricción contra Elena. También una solicitud de custodia temporal para Sebastián.

— ¿Custodia temporal? —pregunté, confundida.

—Para proteger a Nicolás en caso de que algo le pase a usted, señora Montes.

— ¿Algo como qué?

—Como un nuevo secuestro, o algo peor.

El miedo volvió a instalarse en mi pecho.

Firmé por Nico, por nosotros. Al atardecer recibí llamado de un número desconocido.

— ¿Diga?

—Hola, querida nuera.

La voz de Elena sonó al otro lado del teléfono, como una daga afilada.

— ¿Qué quieres?

—Hablar.

—No tengo nada que decirte.

—Pero yo sí. Escúchame bien, Camila. Sé lo del ADN. Sé que el doctor Paredes les dio los resultados. Sé que planean denunciarme.

—Entonces sabes que vas a perder.

— ¿Perder? Yo nunca pierdo. Si voy a caer, me llevo a alguien conmigo.

— ¿Qué significa eso?

—Significa que tengo algo que puede derrotarte. Una carta bajo la manga. Algo que ni siquiera Sebastián sabe que está en mi poder.

— ¿Qué cosa?

—La verdad sobre la muerte de tu padre.

—Mi padre se suicidó. Sebastián me lo dijo.

— ¿Y le creíste? Qué ingenua. Tu padre no se suicidó. A tu padre lo mataron.

El mundo se sacudió.

— ¿Qué?

—Lo mató Rebeca tu hermana. Lo mató para quedarse con la herencia. Para que tú no tuvieras nada.

—Eso es mentira.

— ¿Quieres pruebas? Tengo documentos. Cartas. Testigos. Todo lo que necesitas para destruir a tu hermana.

— ¿Por qué me dices esto?

—Porque quiero que elijas, Camila. Si me ayudas a destruir a Rebeca, yo desaparezco de sus vidas. No reclamo a Nico. No me acerco a ti nunca más.

— ¿Y si no acepto?

—Entonces arruino a tu hermana. A Sebastián. A ti. A todos.

Colgó. Me quedé con el teléfono en la mano, temblando. Sebastián entró en la habitación.

— ¿Quién era?

—Elena.

— ¿Qué quería?

No supe qué responder.

¿Cómo decirle que su madre, había mentido sobre la muerte de mi padre? ¿Cómo decirle que Rebeca podría ser la asesina? ¿Cómo elegir entre la venganza y el amor?

—Camila... ¿Qué pasó?

—Nada —mentí—. Solo quería amenazarme como siempre.

—No me mientas. Por favor. Ya hemos mentido demasiado.

Lo miré a los ojos. Y por primera vez, tuve miedo de decir la verdad. Esa noche, mientras Nico dormía, escribí una carta. No a Sebastián, ni a Elena. A mi padre.

"Papá¨

Siempre creí que te habías ido porque no nos querías. Ahora sé la verdad. Y no sé qué hacer con ella.

Si busco justicia, pierdo a mi familia. Si me quedo callada, pierdo mi dignidad. Enséñame, desde donde estés, qué camino elegir.

Te extraño. Siempre.

Camila."

Doblé la carta y la guardé en mi bolsillo. Algún día, cuando todo esto termine, la llevaré a su tumba. Y le pediré perdón. Por no haberlo salvado, sino por no haberlo vengado. Por haber elegido el amor, en lugar de la venganza.

-Si este capítulo llega a 100 likes, publicaré una escena EXTRA desde el punto de vista de Sebastián (sus pensamientos más oscuros).

-Like \= voto por la escena extra.

-¡Compartan con sus amigas lectoras!

1
Saily Smith
muy bueno. me encanta
Olga Robledo
Qué vieja tan mala, pero el karma existe, qué la vida le cobre todas sus intrigas
María Cortez
esta buena la novela con mucha intriga pero sigo aqui desvelandome por leerla .
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play