NovelToon NovelToon
AHORA QUE LLEGÓ EL AMOR VERDADERO, EL PASADO SE HACE PRESENTE

AHORA QUE LLEGÓ EL AMOR VERDADERO, EL PASADO SE HACE PRESENTE

Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Romance / CEO / Completas
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: RENE TELLO

VOLVER A AMAR - TEMPORADA II

Ella creció creyendo que el amor era resistencia, ceder un poco más, esperar que las cosas mejoren. Durante años sostuvo una relación que hacia afuera parecía perfecta, pero puertas adentro la hacía dudar de sí misma. Él era encantador con el mundo y tormentoso en privado. Y ella, paciente, probablemente demasiado paciente.

Hasta que una noche, en medio de una cena donde entendió que nadie iba a defenderla, ni siquiera ella misma, respiró hondo y tomó la decisión más difícil y necesaria de su vida: irse.

Se fue con una maleta, con miedo, con incertidumbre, pero también con una extraña sensación de alivio.

Lo que no sabía era que marcharse no era el final, sino el comienzo. Que después de una relación que la apagó, podía existir un amor distinto, uno más sano, más ligero, uno donde no tuviera que disminuirse para quedarse.

Porque a veces perder una historia es la única manera de encontrarse con la que realmente está destinada a vivirse.

NovelToon tiene autorización de RENE TELLO para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 10

Cuando la respiración empezó a calmarse, volví a mirar el sobre sobre la mesa. El borde doblado, las letras torcidas, la fotografía que sobresalía apenas, la tentación de fingir que no existía era enorme. Bastaba con apartarlo, guardarlo en un cajón y pretender que todo era normal. Que Octavio no había regresado a mi vida, que no tenía poder para sacudirla con apenas un sobre. Pero sabía que no podíamos darnos ese lujo. Lo real ya estaba sobre la mesa, latiendo como una bomba.

Leonardo giró hacia mí, y en sus ojos vi el cambio, del deseo contenido a una determinación férrea, como si en cuestión de segundos hubiera cruzado un umbral del que no se regresa.

—No pienso dejarlo acercarse a ti, Samantha. Ni a ti, ni a Emiliano— dijo Leonardo.

Su mención del niño me heló la sangre. La frase “mi hijo” me atravesaba como un cuchillo. La sola posibilidad de que fuese cierto era un terremoto imposible de ignorar. Mi respiración se agitó de nuevo, distinta esta vez, ya no por la intensidad del momento que habíamos compartido, sino por el miedo crudo que se abría paso en mis entrañas.

—¿Y si dice la verdad?— pregunté con un hilo de voz, sabiendo que esas palabras eran una traición dolorosa a la seguridad de Leonardo, pero incapaz de callarlas.

Vi cómo su mandíbula se endurecía. Caminó hasta el sobre, lo abrió con brusquedad contenida y tomó las fotos de su hermana, observándolas como si fueran una prueba en un juicio silencioso. Sus dedos apretaban las esquinas, pero no las rompieron. Tardó en hablar. Y en ese silencio pude escuchar cómo la duda también le pesaba.

—Solo puedo decir que Octavio está jugando sucio— respondió al fin.

La voz sonó firme, pero yo lo vi. En el fondo de su mirada había una sombra. Una duda diminuta, pero real, en la armadura que siempre mostraba. Lo golpeaba no solo la amenaza hacia mí, sino la crueldad de que alguien usara el nombre de Emiliano para herirlo.

Me llevé una mano al rostro, cansada, mareada.

—Tenemos que protegerlo— susurré. —No voy a permitir que Octavio use a un niño para sus juegos.

Leonardo levantó la mirada hacia mí. No era solo una promesa lo que vi en sus ojos, era un plan que comenzaba a gestarse. Esa chispa que conocía bien, esa que lo volvía peligroso para cualquiera que lo subestimara.

—No vamos a enfrentarlo a ciegas. Si quiere jugar con la verdad, vamos a encontrarla primero— expresó Leonardo.

Dejó las fotos sobre la mesa con un golpe seco, como si marcara un punto de no retorno.

—Necesitamos pruebas, Samantha. Algo que demuestre qué busca realmente. Porque si se atreve a usar a Emiliano, entonces esto no se trata solo de ti ni de mí. Se trata de toda mi familia— afirmó Leonardo.

Se acercó un paso más, bajando la voz.

—Y tú, Samantha, ya eres mi familia— dijo él.

Sentí que el aire se me atascaba en la garganta. La frase me desarmó más que la amenaza misma. Quise responder, pero la voz se me quebró antes de salir.

Él empezó a caminar por la sala, con la mirada atenta, como si cada rincón pudiera esconder un peligro. El sonido de sus pasos me resultaba tan tranquilizador como inquietante. Yo lo seguía con los ojos desde el sofá, atrapada entre el cansancio, el desvelo y la urgencia de creerle.

—No me gusta la idea de que duermas aquí sola— dijo Leonardo al fin, con el ceño fruncido.

—Es mi casa, Leonardo— comenté intentando sonar firme, aunque la voz me tembló más de lo que quería. —No voy a salir corriendo solo porque Octavio quiera volver a jugar sucio".

Él se giró hacia mí. Los puños cerrados, los ojos encendidos de una intensidad que me estremecía. Parecía debatirse entre protegerme y respetar mi independencia.

—¿Y si intenta algo más que dejar un sobre?— preguntó Leonardo.

Me mordí el labio, tratando de no dejar que el miedo se me notara tanto.

—No puedo vivir con miedo— susurré, aunque en ese momento me sentía justo así, temerosa, atrapada en mi propia casa.

—No quiero que vivas con miedo— me interrumpió, su voz baja, vehemente. —Por eso, tal vez deberías pensar en mudarte— recuerdo que parpadeé, confundida.

—¿Mudarme?— pregunté.

Leonardo respiró hondo, como si midiera cada palabra antes de dejarla salir.

—No lejos. Cerca de mí. Así no sentirías que invado tu espacio, pero tampoco estarías aislada. Podría estar pendiente, ayudarte si lo necesitas. Donde vivo la seguridad es certificada y garantizada. Allí sí dormirías tranquila— manifestó Leonardo.

La propuesta quedó flotando entre nosotros como un secreto pronunciado en voz alta. "Cerca de mí", esa frase me golpeaba con más fuerza de la que quería admitir. No era solo protección lo que ofrecía, era un vínculo, una invitación a compartir más de lo que hasta ahora nos habíamos atrevido; aún no sabía, la pregunta que me iba hacer, semanas después.

—¿Y crees que eso funcionaría?— pregunté, buscando sus ojos, necesitando leer más allá de sus palabras.

Leonardo se acercó despacio, se inclinó y me apartó un mechón de la frente. Sus dedos rozaron mi piel con una delicadeza distinta a la urgencia de antes. Una caricia que decía más que cualquier plan.

—Piénsalo. No te estoy presionando, pero necesito saber que estás bien— dijo Leonardo.

Me rendí al contacto y apoyé la frente en su pecho. Su corazón latía fuerte, constante, como un tambor que me mantenía en el presente. En ese abrazo silencioso entendí que lo que nos unía algo que pedía espacio para crecer y que, pese al miedo, yo quería cuidar.

Una parte de mí quería decirle que sí, que me mudaría cerca, que dejaría atrás esta casa en la que Octavio ya había marcado su sombra. Pero otra parte se aferraba con uñas y dientes a la idea de no ceder, de no permitir que él dictara mis pasos desde la distancia.

—No quiero que sienta que estoy huyendo— murmuré contra su pecho.

—No sería huir— respondió Leonardo con calma férrea. —Sería adelantarnos. Proteger lo que importa.

Me aparté apenas para mirarlo. En sus ojos brillaba una mezcla de ternura y fuego, como si todo lo que no podía decir en voz alta se revelara en esa mirada.

—Prométeme algo, Samantha— dijo Leonardo, su voz bajó un tono, volviéndose más grave e íntima. —Que no vas a enfrentarlo sola nunca más.

Tragué saliva. No podía prometer algo tan absoluto, pero entendí que lo que pedía no era control, sino confianza. Que al nombrarme familia me estaba pidiendo un lugar en mi lucha, y ofreciéndome el suyo en la suya.

Asentí en silencio. Y cuando sus labios rozaron los míos, el beso no fue urgente ni desesperado. Fue lento, firme, un sello invisible sobre esa promesa. Sentí que la batalla apenas comenzaba, pero también supe, con una certeza que me recorrió entera, que no pelearía sola.

1
Amalia liza maldonadoliza
bellísima historia te felicito de corazón
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play