NovelToon NovelToon
LA MUJER DEL AVERNO

LA MUJER DEL AVERNO

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Villana / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: MeilymCZ

Belleza Angelical, Inteligencia Peligrosa.

Desde niña, Haniel descubrió que una sonrisa podía abrir puertas y que una mirada podía hacer que los demás olvidaran sus propias intenciones. A los dieciséis años solo soñaba con vivir una vida extraordinaria junto a sus mejores amigas.
Pero crecer cambiaría las reglas.
Entre secretos, hombres, dinero, traiciones y poder, Haniel aprenderá que su mayor arma no es su belleza… Sino la facilidad con la que consigue que todos crean en su inocencia.
Porque hasta los ángeles pueden tener un lugar en el Averno.

NovelToon tiene autorización de MeilymCZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap9

Durante los días siguientes, Haniel intentó convencerse de que todo aquello tenía una explicación sencilla.

Quizá alguien estaba jugando con ellas.

Quizá se trataba de una broma demasiado elaborada.

Quizá las fotografías, los mensajes y las cartas no significaban nada.

Pero había algo que no podía ignorar.

Alguien sabía demasiado.

Y eso era lo que realmente le preocupaba.

Una tarde, Olivia llegó a casa de Haniel sin avisar. Entró con el bolso colgado del hombro y dejó las llaves sobre la mesa.

—Tenemos que hablar.

Haniel levantó la mirada desde el sofá.

—Eso nunca suena bien.

—Zamira llamó.

El gesto de Haniel cambió inmediatamente.

—¿Está bien?

—Sí. Pero está preocupada.

Olivia sacó el teléfono y reprodujo un audio.

La voz de Zamira sonaba diferente. Más seria de lo habitual.

—Chicas, no quiero asustarlas, pero papá encontró algo extraño. Alguien estuvo preguntando por movimientos de la empresa que no deberían ser de conocimiento público. Nombres, cuentas, antiguos socios... cosas que no tienen sentido.

El audio terminó.

Haniel permaneció en silencio.

—¿Y qué dijo su padre? —preguntó.

—Que no sabe quién está detrás de eso.

—¿Y la policía?

Olivia negó con la cabeza.

—Todavía no.

Haniel se levantó y caminó hasta la ventana.

—¿Te dijo algo más?

Olivia dudó.

—Sí.

Haniel se giró.

—¿Qué?

—Mencionó un apellido.

—¿Cuál?

Olivia bajó la voz.

—Lekesis.

El nombre quedó suspendido en la habitación.

Haniel sintió un extraño escalofrío.

No sabía quién era.

O, al menos, eso se dijo a sí misma.

—¿Te suena?

—No.

La respuesta salió demasiado rápido.

Olivia la observó.

—Haniel.

—¿Qué?

—Te conozco.

Haniel sonrió ligeramente.

—Entonces sabes que no te estoy mintiendo.

Olivia no respondió.

Porque precisamente eso era lo que empezaba a preocuparla.

Esa misma noche, Haniel buscó el apellido en internet.

No encontró demasiado.

Un par de empresas.

Algunos artículos financieros.

Una fotografía antigua de un hombre junto a varios empresarios.

Y después, un resultado que la hizo detenerse.

Un nombre.

Zayd Lekesis.

Haniel abrió el artículo.

No era demasiado extenso. Hablaba de un empresario conocido por sus inversiones internacionales, su participación en proyectos privados y sus relaciones con figuras importantes de la política.

Nada criminal.

Nada extraño.

Nada que justificara el miedo que empezaba a sentir.

Hasta que llegó al último párrafo.

Una investigación internacional mencionaba a varias empresas relacionadas indirectamente con movimientos financieros sospechosos.

El nombre de Lekesis aparecía solamente una vez.

Haniel cerró la página.

—No puede ser...

Su teléfono vibró.

Número desconocido.

Esta vez no quiso abrir el mensaje.

Lo dejó sobre la mesa.

Volvió a vibrar.

Y otra vez.

Finalmente, Haniel tomó el teléfono.

Había una sola frase:

«Ahora ya sabes el nombre.»

Su corazón dio un vuelco.

Escribió:

«¿Quién eres?»

La respuesta llegó casi inmediatamente.

«Alguien que sabe quién es realmente Zayd Lekesis.»

Haniel permaneció inmóvil.

Otro mensaje.

«Y alguien que sabe lo que tú hiciste.»

Por primera vez desde que habían comenzado las amenazas, Haniel sintió verdadero miedo.

No por ella.

Por aquello que alguien podía saber.

Porque había cosas de su pasado que no podían salir a la luz.

Cosas que solamente tres personas conocían.

Ella.

Olivia.

Zamira.

Haniel escribió:

«Si sabes algo, dilo.»

Los tres puntos aparecieron en la pantalla.

Desaparecieron.

Volvieron a aparecer.

Después llegó la respuesta.

«Todavía no.»

Y debajo:

«Primero quiero ver qué haces cuando descubras que tu amiga no se fue al extranjero por casualidad.»

Haniel dejó caer el teléfono sobre el sofá.

—No...

Olivia, que acababa de entrar nuevamente a la sala, la miró preocupada.

—¿Qué pasó?

Haniel tardó unos segundos en contestar.

—Tenemos que hablar con Zamira.

—¿Ahora?

—Ahora.

Olivia tomó su teléfono.

—La llamo.

—No.

Olivia frunció el ceño.

—¿Por qué?

Haniel miró hacia la ventana.

La calle estaba tranquila.

Demasiado tranquila.

—Porque si alguien está vigilándonos, no sabemos quién puede estar escuchando.

Olivia sintió un nudo en el estómago.

—¿Qué descubriste?

Haniel la miró.

Por primera vez, ninguna de las dos sonrió.

—El hombre que está detrás de todo esto tiene un nombre.

—¿Cuál?

Haniel respiró profundamente.

—Zayd Lekesis.

Olivia se quedó en silencio.

Entonces su teléfono vibró.

Las dos miraron la pantalla.

Era un mensaje de Zamira.

«Chicas, no confíen en nadie. Acabo de descubrir quién es realmente mi padre.»

Y, por primera vez, Haniel entendió que aquello no había comenzado con ellas.

Había comenzado mucho antes.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play