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Renacida Con El Corazón Cerrado Al Amor

Renacida Con El Corazón Cerrado Al Amor

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Época / Romance
Popularitas:58.9k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella renace en otra época, decidida a priorizarse a si misma y a no enamorarse para no sufrir.

* Esta novela pertenece a un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Celeste y Helena 1

Sin embargo, justo cuando el duque parecía dispuesto a continuar con las explicaciones…

La puerta se abrió sin aviso.

Y la energía de la habitación cambió por completo.

—¡Padre!

Dos voces al mismo tiempo.

Dos figuras aparecieron en el umbral con una presencia imposible de ignorar.

Eran dos mujeres jóvenes, casi de treinta años.

Gemelas.

Ambas con cuerpos grandes, robustos, fuertes… como si la vida no hubiera pasado por ellas con delicadeza, sino con carácter.

Sus rostros eran redondos, expresivos, llenos de vida.

Y aunque una leve dificultad en una de sus piernas marcaba su andar.. en ambas, de forma similar.. eso no disminuía en lo más mínimo la fuerza con la que ocupaban el espacio.

Al contrario.

Parecía hacerlas aún más decididas.

Sus vestidos, llenos de vuelos y capas, se movían con entusiasmo con cada paso apresurado que daban.

Y sus sonrisas…

Eran enormes.

Genuinas.

Luminosas.

Nada calculadas.

Nada contenidas.

—¡Padre, nos dijeron que había llegado!

Se detuvieron al ver a Regina.

Y por un instante… el tiempo se congeló.

No incómodo.

Sino expectante.

Sus miradas se iluminaron aún más.

—¡Oh!

Las dos al mismo tiempo.

Exactamente igual.

El duque suspiró levemente, pero no con molestia.

Con costumbre.

—Llegan en mal momento.

Pero no las detuvo.

Porque claramente… nunca lo hacía.

Las gemelas ya estaban dentro.

Y la energía de la oficina, antes medida y estructurada… ahora tenía algo completamente distinto.

Vida.

Y Regina, de pie en medio de ese contraste, entendió de inmediato una cosa..

Ese lugar no solo funcionaba bien.

También… estaba lleno de personas reales.

Y eso… podía cambiarlo todo.

Las dos mujeres se quedaron mirando a Regina… como si hubieran descubierto algo fascinante.

No fue una mirada evaluadora, ni cargada de juicio como las que había aprendido a reconocer en la academia.

Fue… curiosidad pura.

Brillante.

Casi infantil.

Sus ojos recorrieron su rostro, su cabello, su porte… y de pronto, ambas sonrieron aún más, si es que eso era posible.

—¡Es hermosa! —dijo una.

—¡Como una muñeca! —añadió la otra, inclinándose apenas hacia adelante, como si quisiera verla mejor.

Regina parpadeó, ligeramente sorprendida.

No por el comentario… sino por la forma.

No había malicia.

No había comparación.

Solo entusiasmo genuino.

—¡Tenemos que ser amigas! —dijeron casi al mismo tiempo.

Y sin esperar respuesta, dieron un paso adelante.

—Soy Celeste —dijo una, llevando una mano al pecho con alegría.

—¡Y yo Helena! —continuó la otra, imitando el gesto con exactitud.

Gemelas.

Incluso en eso.

El duque Declan llevó una mano a su sien, suspirando con una paciencia que claramente había cultivado durante años.

—Disculpe la interrupción.. Mis hijas tienden a…

—¡Padre! ¡No es una interrupción, es una bienvenida!

El duque no respondió.

Porque sabía que no tenía sentido.

Celeste y Helena ya estaban completamente concentradas en Regina.

—¿De dónde vienes?

—¿Cuánto tiempo estarás aquí?

—¿Te gustan los jardines?

—¿Sabes bordar?

—¿Prefieres el té o el chocolate?

Las preguntas comenzaron a caer una tras otra, sin espacio entre ellas, como una lluvia ligera pero constante.

Y antes de que Regina pudiera responder siquiera a la primera…

—¡Ven! —dijo Celeste, tomando suavemente su mano.

—¡Debemos tomar el té! —añadió Helena, sujetando el otro brazo con entusiasmo.

—¡Ahí podremos hablar bien!

El movimiento fue tan natural, tan lleno de energía, que Regina apenas tuvo tiempo de reaccionar.

Giró levemente la cabeza hacia el duque.

Él solo la miró.

Y por un segundo… hubo algo casi imperceptible en su expresión.

Como si dijera.. no hay nada que hacer..

Regina entendió.

Y, sorprendentemente… no le molestó.

Volvió la mirada hacia las hermanas.

Y sonrió.

Una sonrisa suave.

Genuina.

No por compromiso.

Sino porque, por primera vez en mucho tiempo… alguien se acercaba a ella sin esperar nada.

Sin calcular.

Sin medir.

Solo… porque sí.

—Está bien —dijo con calma.

Y eso fue suficiente.

—¡Perfecto! —exclamaron ambas al unísono.

Y prácticamente la arrastraron fuera de la oficina, sus vestidos moviéndose con cada paso, sus voces llenando el pasillo con una alegría imposible de ignorar.

—¡Tenemos tanto que preguntarte!

—¡Y tanto que contarte!

Regina caminaba entre ellas, permitiendo que la guiaran.

Escuchando.

Observando.

Sintiendo.

Y aunque no lo dijo en voz alta… algo dentro de ella se movió.

Algo pequeño.

Pero importante.

Porque en la academia había elegido estar sola.

Y aquí… sin buscarlo…

Tal vez no tendría que estarlo.

Y eso… era algo completamente nuevo.

El salón de té era cálido y luminoso, completamente distinto a la sobriedad de la oficina del duque.

Las tazas humeaban sobre una mesa perfectamente dispuesta, pero el orden elegante contrastaba con la energía desbordante de Celeste y Helena, que no se sentaron con delicadeza… sino con entusiasmo.

—¡Tienes que saber todo! —dijo Celeste, inclinándose hacia Regina.

—¡Todo! —repitió Helena, asintiendo con fuerza.

Y sin darle demasiado tiempo a intervenir, comenzaron.

Le hablaron de su padre.

—Es muy serio, pero es bueno —dijo Celeste.

—Muy bueno.. Solo que no sonríe mucho… pero nos quiere.

Le hablaron de la mansión.

De sus rincones favoritos, de los pasillos donde jugaban cuando eran niñas, de los jardines que recorrían aunque ya no fueran niñas hacía mucho tiempo.

Le hablaron del ducado.

De cómo funcionaban las tierras, de los trabajadores, de las estaciones, de las rutinas.

Y luego, como si fuera el punto más importante de todos…

—¡Mañana tienes que venir con nosotras! —exclamó Helena.

—¡Sí! Te llevaremos al campo de entrenamiento.

Regina levantó apenas una ceja, curiosa.

—¿Campo de entrenamiento?

Las dos se inclinaron hacia adelante al mismo tiempo, con una expresión casi conspirativa.

—Entrenan los soldados…

Una pequeña pausa dramática.

—A veces sin camisa

susurraron… y luego soltaron una pequeña risa emocionada.

Regina las miró.

Parpadeó.

Y no pudo evitar sentir una ligera sorpresa.

No por el contenido en sí… sino por la forma tan abierta, tan poco contenida en la que lo decían.

No había filtro.

No había protocolo.

Y eso… era completamente distinto a cualquier noble que hubiera conocido antes.

—Eso suena diferente.. —respondió finalmente, con una leve sonrisa.

Ellas rieron aún más, encantadas con su reacción.

1
Alma Morales
Es un gran hombre ,un buen hermano y será un exelente padre👏👏👏
Olga L. Rozo
ohhh...🤭🤭🤭 como quien dice: ",no diré nada pero...habrá señales 🤭🤭🤭
Olga L. Rozo
yo creo que Regina va a ser terca le va a pedir a Nelson que se vaya y luego se va a arrepentir
Natty Suleika Salvatierra Clavijo
Si así es con sus sobrinos ya nos imaginamos con sus propios hijos
Carola 🦋
Q bello 🥰
Carola 🦋
Jajajaja ya imagino cuando se enteren las gemelas jajajaja 🥰
🥀Malysh🥀
Nueva historia...autora ya te conocemos cuando nos das un nombre es señal que su mente esta trabajando en esa persona.. o me equivoco🤔🤔
Isabel Peña
La sinceridad en el amor, parece ganó a su lógica!!!Espero que reconozcas lo que sientes, y no lo pierdas!!!
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Bueno Regina ya depende de ti si lo pierdes o lo cuidas y lo valoras
Marisela Morales
omg el amor ❤️🥰😍😍🤣🤣
Yobely Gomez Neira
Aaaaaaa el amor ❤️
Laura Ojeda
🤭me encanta Regina que más quieres mujer si no te lo quedas tu me lo quedo yo.. 🤭🤭 Nelson un amor de hombre
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Bueno mija andas muy pero muy indecisa ojo no vayas a perder un buen hombre por tus teorías que ya no tienen base
Mitsuki G
Funcionó la estrategia de Nelson saco esos sentimientos que tiene pero no quería quitar su muralla pero ahora debe de tomar la decisión de seguir su corazón o quedarse sola
Isabel Peña
Piensa bien Regina también duele si lo ves con otra, todo por no arriesgar!!!Tu decisión dolerá poco o mucho, ya desde la partida y lo que pudo haber sido !!
Nana89
en esta vida si no arriesgamos no ganamos,asi que échale mano al de los ojos bonitos 🥰
Kathy Roma
si lo dejas ir llegará otra a enamorarlo y sufrirás mucho más
Mitsuki G
jajaja que mala Regina no deja que las gemelas los ayude ya que saben que ellas meterán su cuchara para juntarlos jaja y que lindo Nelson que va lento a su ritmo
Olga L. Rozo
otro contrato que va a ser roto o inválido 😂😂😂
Doris Meza
siento que la historia no avanza todos los capítulos son el mismo cuento
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