Morí sin nadie que me tomara de la mano en mi último aliento. Pero reencarne en otro cuerpo y en otra época. Ahora tengo padres amorosos y la vida que siempre quise.
¡¡¿Pero que es esto?!! Yo conozco esta historia.
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7. Un caos
Nota: Para que no se me pierdan (porque hasta yo, ya lo estaba haciendo) aclararé un punto
Dalton: Es el imperio de los humanos.
Decros: El imperio de los demonios.
Macrovk: Es el imperio de los descendientes de los dioses.
Ahora sí, disfruten del capítulo... 🤗🤗
La pobre rubia, solo quería salirse de allí, pero para su mala suerte, ver a ambos villanos era el principio de algo mayor y no tardo en darse cuenta al escuchar, el anuncio de dos personas que llegaban a la fiesta.
'El sol de Macrovk, Gael Bort, príncipe heredero y su prometida, Lady Helen Etos, princesa de Decros'
Todos los presentes ven bajar a la pareja y murmuran. Incluso Eider se queda viendo atenta a esa inusual pareja.
Gael era un chico guapo, de cabello blanco, rasgo distintivo de los descendientes de los dioses, con ojos celestes y una piel perfecta. Mientras que Helen, era una chica guapa, pero con un aire peligroso, de cabello negro y lacio, sus ojos rojos que parecían pedir sangre y el rasgo distintivo de los demonios, orejas puntiagudas y un par de cuernitos en la frente. Pero su figura era un deleite ver.
Ambos caminan con elegancia y un porte que los hace ver como dignos de la realeza.
“¿Prometidos? ¿Pero que ocurre aquí?”
Gael y Helen caminan hacia ellos. Y Eider observa atenta, el encuentro entre los villanos y los protagonistas.
Pero muy diferente a lo que ella se lo pensaba o se imaginaba, los cuatro se saludan muy amistosos.
-Luna, no sabía que estrías en la fiesta -dice Gael.
-Me invitó William y, ya que estaba por la zona, decidí asistir, aquí la pregunta es, ¿Qué hacen los príncipes herederos, tan lejos de Macrovk?
-La verdad -responde Helen -Estábamos en una delegación cerca de aquí y William como nuestro guía, pero un día se fue sin decir nada, así que lo seguimos hasta aquí. Ahora nos hospedamos en su mansión.
William estaba apenado, había dejado desprotegido a los príncipes herederos, luego de recibir el informé de Dominic, incluso se llevó a sus caballeros. Ahora se sentía mal, por ser tan impulsivo.
Luna ve mal a William quien solo desvía la mirada. Recordando así que Eider estaba cerca, aunque cuando busco con la mirada, el chico ya no estaba.
Eider había salido de allí, con un caos dentro de su cabeza. No entendía nada, se supone que ellos debían luchar por su amor y enfrentarse a los villanos, para luego superar toda adversidad, al final se comprometían y poco después se casaban.
Pero ahora están comprometidos y se llevan bien con los villanos, ¿Qué fue lo que paso? Para que la historia cambiara tanto.
Lo único que tenía en mente, ahora era huir, pero se detenía al pensar en sus padres, ella en verdad los ama. Lo preocupante fue ver a William tan tranquilo frente a Helen, quien se supone es la locura del villano.
El chico se regresa a la fiesta, pues aunque quiera escapar, no dejara a sus padres. Está decidida a pelear por su vida si es necesario.
“¿Y si los mato?. Aunque jamás he asesinado a nadie, antes y ellos no han hecho nada malo, aún”. Eider estaba en un dilema, mientras camina de regreso para buscar a sus padres.
Al entrar de nuevo al salón, puede ver esos cuatro personajes platicando a gusto, pero William parecía buscar algo, miraba a todas partes, hasta que sus ojos se cruzan con la mirada de Eider y el pelirrojo sonríe.
Más allá de todo, de sus miedos, Eider tenía curiosidad de saber lo que ocurrió, para que ellos terminaran así. Pues si ellos se llevan bien, eso significa que todo estará tranquilo y ella también podría vivir su vida en paz. Además, a notado que ellos no son como los describen en la novela.
Sin esperar, William se acerca a ella y los otros tres, también.
-¿A dónde fue joven Roser? -pregunta William.
-Yo… buscaba… a mis padres -miente.
-¿Usted es el famoso Eider Roser? -dice asombrado Gael.
-Si, sí, es el mismo -contesta William, algo molesto -Todos conocemos las proezas del “prodigio de la espada”. Que ahora es mi maestro de espadas.
William pasa su brazo sobre los hombros de Eider, el cual lo ve de mala gana, no recuerda haber aceptado tal cosa.
-No recuerdo haber aceptado -dice quitando el brazo del pelirrojo -Dijo que me daría tiempo, para pensar.
-Pero tampoco, que yo recuerde, se negó en su totalidad.
Si había algo en lo que sobresalía, aparte de ser fuerte, era en su astucia en los negocios y, por lo tanto, en tomar las palabras a su favor.
Eider se enoja, pues en cierto caso es verdad. Pero de repente se acuerda de algo más.
-¿De qué quería hablar?
William sonríe, ya que tampoco hoy se está negando a su petición.
-Es algo, sobre el pasado, pero ahora no es un momento adecuado.
Y así era, pues el baile iba a empezar, lo cual William como anfitrión, debía abrir el baile. Así que él, con una disculpa a Gael, le ofreció su mano a Helen, quien no lo rechazó. Eider solo veía asombrada y estaba al tanto de cada gesto que hacía Gael, pues aún no se cree nada de lo que pasa.
-Perdone Alteza, si soy indiscreto -dice Eider -¿No le molesta ver a su prometida, bailando con el Duque?
Gael sonríe y se gira para ver al rubio.
-No. Después de todo, es gracias a William que estamos juntos. Helen y yo, nos conocíamos de antes, como príncipes nos cruzamos un par de veces. Conforme fuimos creciendo, nos enamoramos en secreto. Pero sabíamos que era prohibido, nuestro amor.
-¿Y en que los ayudo el Duque?
-William tiene una gran influencia en el imperio Decros, al igual que en Macrovk. Ya que es amigo de Luna. A la cual convenció para ayudarnos.
-¿Y ustedes son amigo?
-Sí. Desde pequeños. Aunque al principio, teníamos rivalidades. Hubo algo que cambio a William, no sé que exactamente, pero se volvió más calmado y amable.
Eider se quedó callada, pues en la novela describen a William como sanguinario, cruel y despiadado. ¿Pero amable y calmado? Nunca.
-Es un tonto -dice Luna.
-Si, pero ese tonto te salvo.
Eider mira a Luna, ya había despertado su curiosidad.
-¿Cómo la salvo el Duque?
Luna sonríe, no piensa desaprovechar esa oportunidad.
-Si quiere saber, debe invitarme a bailar.
La chica le ve coqueta y al escuchar el final de la música, toma la mano del rubio y lo jala al centro de la pista. Ya que una vez terminado el baile, del anfitrión, todo quien guste, puede pasar a bailar.
Luna coloca sus brazos alrededor del cuello de Eider, por lo que se pone nervioso.
-Tranquilo, que no le pienso hacer nada, aún -dice colocando las manos del chico en su cintura -Y respondiendo a su pregunta. William fue el único que me escucho suplicar, cuando quisieron secuestrarme y hacer que entregara mi poder místico. Yo apenas tenía nueve años. Al principio creí que eran gente Decros, pero estaba equivocada, William descubrió que era un grupo de mercenarios, conformada por las tres razas. Supongo que en cada raza hay maldad.
Eider conocía esa historia. Era donde Luna daba sus primeros pasos de villana, allí nacía su odio hacia los demonios, creyendo que esa raza debía desaparecer, pues eran codiciosos y malos. No narran a detalle que paso, solo mencionan que fue sometida a diferentes tipos de torturas, por casi tres meses, donde crecía su odio y su humanidad se perdió. Y por eso es que luego no puede hacer uso de su poder, por ser corrompida y consumida en el odio. Era triste de pensar, más ahora viéndola, tan alegre y feliz.
-Es bueno que el Duque la salvará. Sería triste no ver tan radiante rostro.
Pues Eider tenía bien claro, que Luna tenía un encanto, tanto como el rostro de ella.
Luna se sonroja, por lo dicho. Pues, aunque ha escuchado un montón de elogios, es la primera vez, que siente uno de corazón.
-¿Así es como enamora a las damas? -dice para disipar, su propio rubor.
Eider se pone nervioso y aleja un poco a Luna, lo que causa una pequeña risita.
“Vaya que si es encantador”. Sonríe Luna.