Una buena acción hacia un demonio me llevo al infierno y ahora me enamore del mismísimo diablo.
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Capitulo 6
Christopher
No podía dejar de pensar en Lola desde que la ví en la bañera, ver su cuerpo desnudo debajo del agua fue mil veces mejor que como lo había soñado, durante la noche no dormí nada soñando con ella. Al día siguiente bajé a desayunar como todas las mañanas, desde la escalera pude oírla reírse y hablar con Ivana, mi hermana se despertó antes que yo? Eso sí es raro.
-Buenos días
La enorme y hermosa sonrisa que hace un segundo le estaba regalando a mi hermana y Héctor se borró por completo, podía ver el enojo, la furia y algo que parecía decepción en sus ojos, no sé porqué se sentiría decepcionada, sabe quién soy y como somos lo de mi clase y tampoco se porqué carajos me importa tanto.
-Buenos días hermanito
-Buenos días jefe
-Buenos días amo
Lo dijo de una manera tan apática, como si no quisiera tener que hacerlo pero que se veía obligada hacer y la forma de decirme amo sonó como si casi escupiera las palabras en mi cara.
-Aquí está su desayuno amo, quiere que lo pruebe antes que usted?- su tono irónico me molestó
-No es necesario- gruñi
-Bien
Me entregó el plato y comencé a comer, la miraba realizar su trabajo, hasta que mi hermana llamó mi atención con un codazo, la miré y ella apuntó con su cabeza hacía Lola, me encogí de hombros y ella hizo un gesto de fastidio.
-Ehm… Lola?
-Sí?
-Mira, mi hermano y yo hemos estado hablando y como sabemos que te gusta nadar, pensamos que para disculparnos por lo de ayer podrías usar la piscina cuando tú quieras- la miré confundido, no habíamos hablado de eso
-En serio?- sus ojos se iluminaron y una pequeña sonrisa se formó en sus labios
-Sí claro, verdad hermano?- ambas me miraron expectantes, incluso Héctor me veía con su puta sonrisa
-Si, si claro
-Gracias, de verdad
-De nada amiga y mira te traje esto para que puedas usarlo en la piscina- le pasó una bolsa de compra- ya hablé con los guardias y empleados sobre qué estás autorizada a usarla, por eso me desperté temprano hoy- río mi hermana
-Wow gracias de verdad- le sonrió- a usted también- se dirigió a mí seria
Ella estaba usando una remera que cubría todo su torso, sabía muy bien porqué, los moretones que le había dejado en el pecho ayer deben verse horribles y eso me hacía sentir como el peor de los imbéciles.
Durante la semana siguiente ella seguía siendo muy fría conmigo, todo lo que conseguí hace unas semanas con ella lo perdí por mi estupidez, según sabía por algunos de mis hombres durante esta semana, cuando no estaba en la casa ella nadaba todo el tiempo, se quedaba por horas en la piscina, según ellos era muy buena en ello y aguantaba la respiración por mucho tiempo, también hubo algunos comentarios sobre cómo le quedaba el traje de baño, tuve que instruir a mis hombres sobre cómo no quería se le acercara, ni se metieran con ella, sólo para no mezclar las cosas les y me dije.
Llegué a casa más temprano de lo habitual, pues uno de mis hombres me dijo que mi socio Guido Fiore me estaba buscando en la casa. Héctor me acompañó como siempre, el muy hijo de puta sabe que me encuentro en mi oficina a esta hora, pero lo hace a propósito para poder intentar seducir a mi hermana o mis empleadas, en cuanto supe que estaba en casa salí corriendo, dudo que ella sea de su tipo, pero lo conozco y sé que si ella lo rechaza él la lastimaría, así era este tipo, un cerdo en todos los sentidos. Cuando entré fuí directo al jardín trasero, la ira inundó cada región de mi cuerpo, los hombres de Fiore rodeaban a ambos, él la tenía sujeta de las muñecas y su otra mano sujetaba su cabello, podía ver qué la estaba lastimando pero ella no lloraba, no lo hizo cuando Goldi murió y sé que lo adoraba, tampoco lo hizo cuando la acusé de intentar envenenarme, ni cuando la lastimé, ella no lloró en ningún momento, esta mujer es fuerte. Mis hombres no actuaban, no era su asunto proteger al servicio de la casa, se acercó más a ella para intentar besarla mientras ella luchaba contra él.
-Suéltala!- grité, Héctor se encontraba detrás de mí con su mano en el arma que tenía en la cintura, por si acaso
-Oh Morelli yo sólo quería divertirme con esta puta- la sujetó del brazo y la zamarreó, ella lo miró con furia
-Ella no es una puta!- me acerqué a ellos y la aparté de él, se veía tan sexi con ese enterizo blanco- estás bien?- asintió- vete a tu cuarto, hice un gesto a mi amigo para que la acompañe
Se dió la vuelta y se alejó, pude ver su espalda, ya que por la forma de su maya está quedaba al descubierto, pude ver cicatrices que abarcaban gran parte de su espalda, yo ya había visto ese tipo de marcas en las personas que el ruso torturaba, eran azotes, pero había una gran marca en el medio, parecía una quemadura.
-¿Acaso está prohibido?
-Sí, ella no es una puta, es mi... cocinera, no la contraté para que se acueste con nadie, sólo cocina- el sólo hecho de pensar en ello me revuelve las tripas
-Bueno está bien
-¿A qué debemos está magnífica visita?- pregunté irónico
-Ya sabes, negocios
-Bien, vamos a mi oficina
Después de hablar de nuestros negocios, cuando por fin se fué me quedé pensando en esas marcas en la espalda de Lola, por qué? Quién? Y habrá más? Fueron las preguntas que surgieron en mi cabeza.
Lola
Después de lo del veneno Ivana y mi amo me dijeron que podía utilizar la piscina, eso era grandioso, me relajaba tanto nadar, era como un pequeño oasis en mi infierno, nadaba cuando no tenía que cocinar y nadie se encontraba en la casa, menos él, por algún motivo, me daba vergüenza que me viera en ese traje de baño que Ivana me regaló, nunca fui muy fan de mi cuerpo y menos ahora que ese imbécil me marcó para siempre y no sólo hablo de la espalda, sino también del alma, no sé porqué mierda me importaba lo que pensara de mi cuerpo ese idiota.
Durante esta semana lo traté con frialdad, traté de alejarme lo más posible de él porque yo ya me estaba encariñando con ese tipo y lo empecé a ver con otros ojos, pero la cruda verdad golpeó mi cara con un puñetazo.
Pensaba en eso todos los días que me sumergía en el agua, trataba de convencerme de no sentir nada por ese tipo, sólo atracción porque, si, no se podía negar que el condenado estaba buenísimo, pero era sólo eso, atracción, sí, nada más que eso. Me estaba convenciendo de eso nuevamente cuando me dí cuenta que había alguien parado al lado de la piscina observando, salí de inmediato un sujeto gordo y viejo con varios hombres detrás me veía sonriente, ya había visto esa sonrisa asquerosa antes, mi estómago se retorció de asco, intenté alejarme pero él me tomó del brazo.
-Hola linda, ¿Cómo te llamas?- no respondí- eres muda?- silencio- está bien no necesito que las putas hablen
-¡No soy puta! suéltame!
Él intensificó su agarre, me tomó de la muñecas y llevó su otra mano a mi cabello, el cual estiró hacia atrás.
-Ah no eres muda, pero déjame decirte algo todas las mujeres son putas
No podía estar pasando de nuevo, pero está vez no iba a dejar que pasara así me muriera, él intentó acercarse a darme un beso, estaba preparada para morder sus labios, pero entonces, el mismo sujeto que casi me mata hace unos días, ahora me había salvado la vida.
Me alejé en silencio, me sentía enojada, furiosa y lo que le sigue, Héctor me acompañó hasta mi cuarto y me dejó allí, tenía ganas de llorar pero desde que estoy en esta situación me había hecho la promesa de que no lloraría ante nadie.
Pero él me defendió, bueno, Ivana dijo que no le gustaba ese tipo de cosas, sólo por eso lo hizo, verdad? ¿Qué estás pensando Lola? ¿Qué lo hizo por qué les gustas? obviamente no, seguro está acostumbrado a estar con ese tipo de mujeres que son todas plásticas y hermosas, uy odio que eso me importe tanto, también el hecho de sentirme tan mal porque me haya visto en este traje de baño y seguramente vió mis cicatrices, por qué tiene que importarme tanto lo que el vea o piense de mí?.
lo raro sería que fuera un caballero e intentará cortejarla siguiendo los protocolos normales 😅