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EL OMEGA DEL DRAGÓN DE HIELO

EL OMEGA DEL DRAGÓN DE HIELO

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Embarazo no planeado / Romance
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Mckasse

En un mundo donde los dragones eligen a sus jinetes y los reinos se sostienen sobre alianzas forzadas. El amor es un lujo que nadie puede permitirse en tiempos de guerra. Elian Kovács siempre supo que su destino no le pertenecía al nacer enfermizo. Principe Omega del reino nórdico, y pieza clave en la guerra que se aproxima, su vida queda sellada cuando es prometido en matrimonio al heredero del poderoso Dominium Sárkányvér, un alfa al que jamás ha visto… y al que está destinado a obedecer como su futura esposa. Pelear en contra del clan del desierto. Pero ambos antes de rendirse al deber cometen un error. Lo que debía ser un escape sin consecuencias… Se convierte en un secreto imposible de ocultar. Porque semanas después, Elian descubre que lleva dentro algo más que culpa. Lleva un hijo concebido fuera del pacto. Una verdad que, de salir a la luz, podría significar la caída de su clan o su exterminio. Porque en un mundo donde el deber lo es todo. El amor puede ser la guerra más letal.

NovelToon tiene autorización de Mckasse para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una solución desesperada para un caso desesperado.

Miklós subió las escaleras casi corriendo.

El corazón le golpeaba con fuerza dentro del pecho mientras apartaba gente en el pasillo de la taberna.

—Maldito idiota… maldito idiota…

No necesitaba preguntar demasiado.

El cantinero había sonreído apenas vio las monedas de oro que miklós le ofreció a cambio de información.

"El hombre de la máscara negra en la barra rentó la mejor habitación. Subió con un chico precioso de pelo plateado."

Y eso casi le provoca un infarto. Aunque solo subió con uno aún seguía preocupado. El principe podría estar en peligro. El de pelo plateado traía máscara así que algo escondía. Además estaban ahí para divertirse no para meterse en problemas.

Porque si el rey llegaba a enterarse… si la reina descubría que el heredero del Dominium había desaparecido en una taberna entre ambas naciones para acostarse con un desconocido… su cabeza rodaría primero.

Pero lo peor no era eso.

Lo peor… era el aroma.

Miklós lo había sentido incluso abajo.

Dulce.

Intenso.

Del único Omega.

—Mierda… De seguro entró en celo.

Se detuvo frente a la puerta de la habitación al sentir ambos aromas mezclados deslizarse debajo de la puerta.

Y entonces escuchó algo.

Una risa baja.

Un jadeo suave.

Madera crujiendo.

El general se congeló.

La mano quedó suspendida frente a la puerta.

Podía entrar.

Debía entrar.

Pero… ¿Cómo demonios interrumpía algo así?

— Si entro y lo interrumpo me mata.

Comenzó a caminar de un lado a otro del pasillo, completamente alterado, calculando sus posibilidades.

—Estoy muerto… estoy condenado… Si esto de sale de control.

Se mordió las uñas con desesperación.

Porque conocía perfectamente a Dávid.

Cuando el príncipe se obsesionaba con algo… perdía completamente la razón. Además una vez tuvo que amarrarlo cuando entró en su Rut por lo violento que estuvo.

Y si ese omega terminaba embarazado… O peor aún muerto por el príncipe salvaje, los problemas serían imposibles de ocultar.

Miklós bajó las escaleras otra vez casi tropezando.

—Necesito una poción preventiva. Ahora. Cuando caigan rendidos entro se la doy al Omega y salgo en silencio y allí nada habrá pasado. Me llevo al príncipe primero y listo.

El viejo tabernero alzó una ceja al verlo de nuevo. El comandante le explicó lo que quería y espero una respuesta.

—¿Otra vez ustedes los nobles?

—¡Solo dame la maldita poción!

—Son 100 monedas.

—Eso es muy caro. No cuesta tanto.

— Pues ve a comprar tu poción en otro lado. De paso se te congela el culo.

—Maldito ladrón — saca el dinero y se lo da.

—Gracias. Ahora te lo doy.

Minutos después… volvía a subir sosteniendo el pequeño frasco entre sus manos como si fuera un tesoro sagrado. Cuando terminen entraría a completar su tarea de proteger al principe de cualquier extorsión futura.

Dentro de la habitación… el mundo era completamente distinto.

La chimenea iluminaba apenas los cuerpos.

Sombras cálidas.

Respiraciones agitadas.

Y ropa cayendo lentamente al suelo como si estorbaran.

Primero la capa de Elian.

Luego los zapatos del alfa.

Después otra prenda.

Y otra más.

Hasta que la piel comenzó a aparecer.

Dávid observó al omega frente a él en silencio.

Y por un momento… dejó de respirar.

Ese omega era hermoso.

No delicado.

No frágil.

Hermoso de una manera peligrosa.

Su cuerpo estaba marcado por músculos definidos bajo la piel clara.

Cintura firme.

Pecho tonificado.

Piernas fuertes.

Un culo bien trabajado.

Y su virilidad era como se la imaginaba, pequeña y rosada en la punta.

El cabello plateado cayéndole sobre la frente solo empeoraba todo.

Dávid era más alto.

Más ancho.

Más fuerte físicamente.

Pero aun así… el omega seguía viéndose increíblemente sexy frente a él.

Como una tentación imposible de ignorar.

Elian soltó una pequeña risa nerviosa al notar cómo lo observaba.

—¿Qué…?

El alfa negó lentamente con la cabeza.

—No pareces un campesino. Tienes la piel pálida pero te ves... Apetecible.

El omega sintió un pequeño sobresalto.

Pero logró sonreír.

—¿Y tú no pareces un simple rastreador?

Dávid se acercó otra vez.

Lentamente hasta quedar frente a él, cuerpo a cuerpo. Sintiendo su desnudez.

Sus manos grandes se apoyaron en la cintura del omega.

Deslizándose apenas sobre su piel caliente.

Y Elian se estremeció completo.

—Tal vez ambos estamos necesitados de afecto —murmuró el alfa.

Afuera, Miklós seguía caminando frente a la puerta con la poción entre las manos.

Sudando frío y escuchando susurros.

Rezando porque todavía no fuera demasiado tarde.

Mientras dentro… cada mirada. Cada roce. Cada respiración… los acercaba más al punto sin retorno.

La habitación estaba envuelta en calor, pero más caliente se volvían ellos sobre la cama. El alfa atrajo una sábana para cubrir su desnudez.

—Imagino que lo que siento en mi ombligo no es tu rodilla.

—Para nada. Es eso exactamente que te estás imaginando. ¿Crees que podrás con todo eso?

El Omega se puso rojo como tomate mientras la nieve golpeaba las ventanas afuera, pero dentro de aquel cuarto el aire se había vuelto demasiado denso para respirar con normalidad. Seguían besándose y explorando cada rincón de sus cuerpos.

Las prendas estaban esparcidas por el suelo.

La chimenea crepitaba suavemente.

Y entre las sábanas desordenadas… ellos ya habían olvidado cómo detenerse.

Los besos dejaron de ser tímidos hacía rato. Dávid se la chupó hasta que el Omega se vino en su boca. Sonrió de placer al verlo agitado.

Y volvió a cubrir su boca con sus labios, ahora los besos eran lentos. Profundos. Necesitados. Podía sentir su agujero bastante húmedo. Y su pre semen chorreaba por la punta.

Dávid recorrió el cuello del omega con la boca, dejando pequeños besos húmedos sobre su piel caliente mientras sus manos seguían explorando cada parte de él. Se calentaba más cuando rozaba sus partes íntimas a las de él.

Elian temblaba debajo suyo.

No de miedo.

De sensibilidad.

Cada roce parecía atravesarlo completo.

Las respiraciones agitadas llenaban la habitación.

Los pequeños sonidos ahogados que escapaban del omega solo conseguían volver más intenso el fuego dentro del alfa.

—Eres demasiado reactivo… —murmuró Dávid contra su piel al sentir que el Omega se arqueaba como si pidiera más. Como si quisiera que lo llenara. Como si sus dedos no eran suficientes.

Elian soltó una pequeña risa entrecortada.

—Cállate… Quiero más... Dame más...

Pero incluso avergonzado, seguía acercándose más a él.

Buscando más contacto.

Más calor.

Dávid levantó apenas el rostro para observarlo.

Cabello plateado desordenado sobre su cabeza.

Labios rojizos e hinchados de tanto besarlo.

Ojos verdes brillando por el alcohol… y el deseo.

Y por un instante el príncipe sintió algo extraño dentro del pecho.

Algo mucho más peligroso que simple atracción.

Elian tragó saliva cuando vio al alfa acomodarse lentamente entre sus piernas.

La diferencia de tamaño se volvió imposible de ignorar así.

Abrumadora.

Por primera vez en toda la noche… los nervios lo golpearon de verdad.

Sus dedos sujetaron apenas el brazo de Dávid.

—Espera…

El alfa se detuvo de inmediato.

—¿Qué pasa?

Elian desvió la mirada apenas un segundo antes de hablar.

—Yo… nunca hice esto antes.

El silencio llenó la habitación.

Dávid lo observó sorprendido.

—¿Eres virgen?

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Patricia Polo
vamos Elian tú puedes y el bebito también el te dará fuerzas pero ayúdalo y David ahora tienes que hablar gentilmente con tu omega y Soren mijo ya no te entrometas
Patricia Polo
menos mal y reaccionaste David porque se lo hubiesen llevado, ahora solo falta que el bebé esté bien
Patricia Polo
ay por Dios tenía que pasar eso para que David se enterará que va a ser padre que mal
Patricia Polo
ay David mijo estate alerta quieren a tu omega y el está embarazado de ti y no te ha dicho te estoy echando el chisme 🥰🤭☺️😂
Patricia Polo
ay amigo y encontrarás a alguien que te quiera Soren este no era para ti
Patricia Polo
ay que emoción caray parece que va por buen camino la cosa 🥰
Patricia Polo
anda y ahora que lo tome se dará cuenta de que no es puro ay no porque no le dice también que pasó la noche en la taberna esa tonto Elian😭
Patricia Polo
menos mal esto no es un poli amor porque Soren está enamorado del principito pero el no menos mal que se quede nada más con su David
Patricia Polo
allí quizás es que va a venir el problema cuando se entere que está embarazado Elian va a pensar que el hijo es de Soren y encima le cae la tinta en la cabeza y le tiñe el pelo de negro que vaina bueno a esperar y ver qué pasa
Patricia Polo
caray ya comenzó la catástrofe 🤭
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