Laura descubre que su prometido Javier la engaña, tiene otra pareja. No es la primera vez que pasa, ella le habia dado otra oportunidad y creyo que cambio, pero tan solo se habia vuelto mas experto en sus mentiras. El tio de Javier, Ricardo, ofrece su ayuda a Laura, no solo para que salga de ese amor posesivo que tenia su sobrino, sino que a la vez él mismo como su pareja predestinada, al confesar sus sentimientos prohibidos que arrastraba por ella al ser la pareja de su sobrino. ¿Laura podra vengarse de Javier? ¿Laura y Ricardo, Tendrán su final feliz?
NovelToon tiene autorización de Lily Benitez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
6- Javier nervioso
🔵JAVIER
Como siempre Laura fue muy diligente, concreto una cita con la boutique que confeccionan vestidos de novia y son de gran calidad. Nos tocó temprano a la mañana, seriamos solo nosotros, justo el tiempo para poder ir a mi trabajo despues de ello, total recien debia asistir a las nueve de la mañana y se que Linda duerme durante el dia, por lo que ella concreto ir a la tarde a elegir un vestido
Ingresamos a la boutique con Laura, intentando parecer tranquilo, pero mis ojos escanean cada rincón, no quiero ningún conocido de Linda.
Una asesora de novias nos recibe con una sonrisa.
— ¡Bienvenidos! ¿En qué puedo ayudarles hoy?
— Buscamos el vestido perfecto para mi prometida. Nada de límites, lo más exquisito, ¿verdad, mi amor? (Le aprieto el hombro a Laura, con demasiada fuerza por los nervios).
Brindo una sonrisa forzada hacia la asesora.
Laura, sonríe dulcemente a la asesora.
—Oh, sí. Javier insiste en que sea algo memorable.
Sus ojos se pasean por la tienda.
En ese instante, la puerta de la boutique se abre de nuevo y entra Linda, grabando un TikTok con su teléfono. Lleva un atuendo llamativo y una sonrisa deslumbrante para la cámara. Al verme, su sonrisa se congela por un segundo, pero rápidamente la recupera para su público virtual. Se ve que no esperaba encontrarme aqui.
Linda, a su teléfono, con voz melosa.
— ¡Hola, mis amores! Hoy vamos a elegir el vestido para nuestro gran día. ¡Estoy tan emocionada!
Siento un escalofrío que me recorre la espalda. Senti como si se me callera la mascara de tranquilidad y ahora es una máscara de puro terror. Los ojos de Laura se fijan en Linda con una curiosidad.
En mi cabeza puteo a los cuatro vientos.
"¡Maldita sea! ¡No, no, no! ¿Por qué? ¿Por qué hoy? ¡Justo hoy! Tenía todo calculado. Linda tenía cita para la tarde, Laura para la mañana. ¿Cómo se atreve a cambiar sus planes sin avisar? ¡Estúpida tiktoker, solo piensa en sus seguidores y en hacer las cosas cuando se le antoja! Esto es un desastre, un monumental y absoluto desastre. Mi vida, mi carrera, mis planes... Todo se va a la mierda por una influencer descerebrada y sus caprichos. Necesito mantenerlas separadas. ¡Separadas! Como polos opuestos."
— Disculpe, ¿podríamos ir a un área más... privada? Mi prometida es un poco... reservada.
Me dirijo a la asesora, casi atropellandome con las palabras.
—Por supuesto, síganme por aquí.
Respondio la asesora.
Llevo a Laura casi a las arrastras hacia un cubículo apartado, lejos de la entrada, mientras mis ojos nerviosos no pierden de vista a Linda, quien sigue grabando su entrada triunfal a la boutique.
Le susurro a Laura, con los dientes apretados.
— Esa chica... Es la hija de mi jefe. Un capricho. Le prometí que le ayudaría a elegir su vestido. Es un favor, sabes. Cosas del trabajo.
Laura me mira. Asiente lentamente.
— Ah, claro. La hija de tu jefe. Que casualidad que venga el mismo día. Entiendo, mi amor. Siempre tan comprometido con tu trabajo.
Su respuesta me hace sentir aliviado y pienso.
"Uf. Lo ha creído. Es tan buena chica. Tan ingenua. Ojalá Linda fuera igual de... controlable. La hija del jefe. Perfecto. Es plausible. Necesito alejar a Linda, necesito mandarla a la sección de "ofertas" o algo así. Que no se cruce con Laura. Si se hablan, si se miran demasiado... ¡Dios mío!"
—Disculpa amor, pruébate, enseguida regreso.
Señalo nervioso hacia Linda.
—De acuerdo.
Me voy a interceptar a Linda, quien ya está probándose un velo frente a un espejo, grabándose.
—¡Linda! ¿Qué haces aquí tan temprano? Pensé que tu cita era para la tarde.
Le digo, con voz tensa que trato de controlar.
Linda, se gira, su sonrisa forzada, pero siempre para el teléfono.
— ¡Ay, mi amor! Me aburría en casa y pensé: "Mis seguidores se merecen ver esto ahora". Además, la luz está perfecta. (Hace un puchero).
—Claro, claro. Pero... uhm... Linda, mi amor, esta tienda es carísima. ¿No crees que deberíamos buscar algo un poco más... Asequible? Ya sabes, la situación económica, el bebé en camino... No quiero que te estreses con gastos excesivos. Podríamos mirar en otro sitio, más tarde.
Forzó una sonrisa.
Linda, deja de grabar, su rostro cae ligeramente.
— ¿Asequible? Pero si tú me dijiste que eligiera lo que quisiera...
La tomo del brazo, alejándola de la vista de Laura.
—Sí, sí, pero... con cabeza, cariño. Piensa en el futuro. Necesitamos ahorrar para el nido, para el bebé. Mira, sé que en esta sección (señalo una zona menos ostentosa de la tienda) tienen cosas preciosas, más... íntimas. Ve a mirar por allí. Yo voy a ver a la hija de mi jefe, que está por aquí también. Es un compromiso del trabajo, ya sabes.
Veo a Linda, algo desinflada, dirigirse a la sección "íntima".
"Funciona. Siempre funciona. Un poco de manipulación emocional, un toque de "pensar en el futuro", y estas cabezas huecas se rinden. Ahora, a mantener a Laura contenta y lejos de esa zona. Dos frentes. Esto es agotador. Ser yo es agotador. Pero es necesario."
Regreso al cubículo de Laura. Ella ya está probándose un primer vestido. La asesora la asiste.
Laura, sale del vestidor, girando elegantemente.
— ¿Qué te parece, Javier? ¿Demasiado... Clásico?
La miro, con una mezcla de admiración y alivio. Ella siempre se ve bien. Y lo importante, no ha visto a Linda.
— ¡Estás deslumbrante, mi amor! ¡Perfecta! Pero, elige lo que tú quieras. Recuerda, sin límites. Esta boda es la celebración de nuestro amor, de lo que somos.
—Buenos días, señorita. ¿Viene a probarse vestidos de novia también?
Escuche a la asesora y gire encontrándome con Linda ahí de pie, en el mismo sector. No se quedó donde le indique.
¿Qué le cuesta hacer caso una vez en su put@ vida?
Linda, con una sonrisa forzada a la asesora, sin mirar hacia Laura ni hacia mí directamente, absorta en su teléfono.
— ¡Sí! Vengo a buscar el vestido perfecto. El que me haga ver como una verdadera princesa de cuento.
Siento que el aire se me escapa de los pulmones. Me puse justo en medio de Laura y Linda, intentando bloquear la vista entre ellas. Mi sonrisa es ahora una mueca de agonía.
El pánico es un puñetazo en el estómago.
"¡No! ¡No, no, no! ¡Justo cuando pensaba que tenía el control! ¡Está aquí! ¡Están a centímetros! ¡Mi vida se derrumba! Tengo que pensar rápido, tengo que actuar natural. La hija del jefe, la hija del jefe... No me mires, Linda. No la mires, Laura. ¡Mírame a mí, solo a mí!"
— ¡Ah, Linda! Ya encontraste esta sección. Mira, ella es Laura. La... (hago una pausa dramática, buscando la palabra perfecta que no revele nada) ...la hija de mi jefe. Está buscando un vestido para su gran día. Laura, ella es Linda, una... influencer.
Con una voz que me tiembla apenas perceptiblemente, intentando sonar casual, le invente a Linda que Laura es la hija de mi jefe, no se me ocurrio nada mas, pero esta es tan estupida que no se da cuenta, solo vive para sus redes, no ve el mundo real.
Linda levanta la vista de su teléfono, por fin, y mira a Laura. Laura, con una sonrisa amplia y genuina, se acerca a Linda.
Quiero que me trague la tierra. Disimulo prestar atención a la asesora, quiero alejarme del campo de detonaciones.
Laura, extiende la mano con calidez.
— ¡Hola, Linda! ¡Qué placer conocerte! Te sigo en TikTok. Me encantan tus recetas. Y... ¡felicidades por tu embarazo!.
Linda parpadea, sorprendida de que alguien la reconozca fuera de su pantalla, y sonríe, halagada.
Linda, con un tono un poco más suave de lo habitual, pero aun con ese aire de diva.
— ¡Oh, gracias! Es un placer conocerte también.
Interrumpo, con una risa nerviosa y forzada.
— ¡Sí, sí, Laura es una gran fan! Pero... uhm... Laura, ¿por qué no pruebas el vestido que te trajo la asesora? Y Linda, ¡por qué no vas a ver los de allá!.
Señalo hacia la dirección opuesta, intentando separarlas de nuevo.
— No, no, Javier. Ya habrá tiempo para mí. ¡Pero Linda, tú estás radiante! Y con un bebé en camino, tienes que elegir el vestido más especial. El que te haga sentir como la verdadera estrella que eres. ¡Elige el más caro, el más espectacular! Te lo mereces. No dejes que nadie te diga lo contrario.
Los ojos de Linda se iluminan. La mención de "el más caro" y "verdadera estrella" es música para sus oídos. Mi intento de ser "sensato" con ella se disuelve en un instante.
"¿Por qué Laura se lo sugeriste?"
"¡No, Laura! ¡Cállate! ¡No la animes! ¡¿Qué haces?! ¡Ella no entiende nada! ¡Esta tiktokers es una idiota, pero es mi idiota con un bebé! ¡Mi plan! ¡Mi vida! ¡Se está yendo al traste por culpa de esta mujer tan manipuladora, tan... Laura! Ella sabe. ¡Ella lo sabe! Su sonrisa. Su tono. ¡Me está saboteando! Me está llevando al límite. ¡Me va a destruir!"
Aunque no puedo culparla, ella lo hace por amabilidad, ignora que Linda esta conmigo.
Me sujeto las manos, me tiemblan, estoy muy tenso, debo calmarme o voy a colapsar aquí. Mi mente es un caos de desesperación y furia impotente.
— ¿En serio? ¡Tienes razón! ¡Gracias! ¡Qué buena vibra! Mis seguidores amarán esto.
Linda, empieza a grabar de nuevo, haciendo un tour por los vestidos más lujosos, completamente ajena al drama que se desarrolla a su lado. Se toma selfies y graba pequeños clips para sus historias.
Me quedo inmóvil, con una sonrisa congelada en mi rostro, un sudor frío recorriéndome la frente. Laura me observa de reojo, sus ojos brillan con una satisfacción casi cruel o solo lo imagino. Ella sigue mi juego, sonriendo como si nada, ya estoy paranoico, solo lo imagino, soy cuidadoso jamás dejo nada a la vista, además Laura está muy enamorada de mí, es así porque confía en mí, no porque dude.
Laura observa cómo Linda, en su burbuja de vanidad digital, camina por la tienda ajena a mi colapso.
Laura no es la del problema eres tu queridito mira que quedó embarazada de tu tío , tu debes ser estéril