Abigail, una dulce jovencita, tímida y fiel enamorada del romance desde muy joven sufre por culpa de quién debió protegerla, ella creerá en una serie de mentiras que la hundirán por años en una profunda tristeza...
NovelToon tiene autorización de Victoria Castro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 6
Subí la mirada y ahí en el salón de oratoria estaba Jacob, mi corazón se aceleró al instante, miré a ambos lados del pasillo y entré al salón.
Enseguida nos abrazamos, no sé porque pero lloré.
-No puedo creer que estés aquí - dijo Abigail sollozando.
-Yo siempre vendré a ti mi vida, no llores por favor, mírate, que tienes porque luces así mi amor - pregunto Jacob tomando el rostro de Alina entre sus manos

-Estaba enloqueciendo sin verte, sin saber de ti, te amo, te amo muchísimo, papá me tiene castigada, sin teléfono, encerrada en mi habitación
-Shhhhh no Llores, estoy aquí contigo, tranquila, no va a castigarte por siempre yo siempre estaré aquí esperando por ti. - susurró Jacob con lágrimas en los ojos.
Jacob me besó, todos mis males desaparecieron, él me hace la chica más feliz del mundo, era capaz de todo por estar con él.
-No quiero estar sin ti.
-Yo tampoco quiero novia pero debemos hacer bien las cosas, hablaré con tu padre, pediré su permiso para verte.
- No Jacob papá no lo permitirá, escuchame, en ocho meses seré mayor de edad, solo hasta entonces hablaremos con él, no lo conoces, es terco, en tres semanas será mi competencia nacional en auditorio, prométeme que irás, necesito que estés ahí.
- Te lo prometo aby, ahí estaré, te amo, aunque no te vea estoy pensándote, estoy contigo ok, te amo más que nunca, mañana volveré, te veré en tu descanso.
Volvimos a abrazarnos, nos besamos y prometimos tantas cosas.
Mi teléfono sonó, era mi instructora, me despedí de Jacob pero verlo me dio dicha y Paz.
- Debes sonreír, como lo haces siempre, no llegué a tu vida para apagar tu sonrisa novia de mi corazón, Anda ve y haz lo que tengas que hacer para ganar, estare contigo - dijo Jacob secando las lágrimas de Abigail.
Salí del lugar y fui con mi instructora ella puso la música y yo comencé con mi rutina.
- Muy bien aby, repite ese relevé vamos, tendu, jeté, muy bien aby me gusta, sigue así, siente la música, eso es, ese fue un hermoso arabesque, así sufre esa melodía, dame más expresión facial.
Termine la rutina y mi instructora estaba satisfecha, yo lo estaba, ver a Jacob me reinicio la vida.
-Estuviste increíble Abigail, si lo haces así no tengo dudas de que ganarás, te veo mañana a la misma hora, hay que probar tu vestuario, afinar algunos detalles pero estuviste fantástica.
La instructora llamo a mi padre y le dijo que ya podía venir pero mi.
Al cabo de media hora papá llegó, la instructora le dijo que lo hice mejor que nunca y él estuvo satisfecho.
-Puedes llevarme a la tienda, necesito zapatillas nuevas
-No, hoy no puedo, mañana.
-Seguiré encerrada en mi habitación ? hasta cuando padre? - Pregunto temerosa Abigail
-Hasta que aprendas la lección Abigail, hasta que entiendas que primero es tu futuro, tú formación.
Baje la cabeza y salimos de la academia, subí al auto e hice silencio en todo el camino.
Pasé una semana más castigada en ml habitación, esa semana no pude ver a Jacob porque papá se quedó en todos mis ensayos, esa semana me esforcé muchísimo para demostrarle que realmente estaba dedicada y enfocada.
Era viernes, solo quedaba una semana para la competencia, hoy es mi prueba final del vestuario y accesorios, papá contrató a una famosa diseñadora, yo estoy emocionada, extraño mucho a Jacob pero saber que lo veré el día de la competencia me hace estar ansiosa.
-Abigail Ernesto te llevará con tu nana a la prueba de vestuario, surgió un inconveniente, te veo en la noche para cenar juntos hay algo que debo informarte.
-De acuerdo padre, por el momento puedo bajar unos minutos al jardín a tomar un poco de sol?
-Puedes pero tienes prohibido usar los teléfonos y las computadoras te queda claro
-Si padre me queda claro - dijo con rabia Abigail
Mi padre salió de mi habitación con esa actitud tan fría y distante que siempre ha tenido, no recuerdo cuando fue la última vez que él me abrazó y me dijo un te quiero o que haya tenido un gesto afectuoso conmigo, el único abrazo que recibo de él y no es siempre es cuando gano alguna competencia pero siento que lo hace por compromiso, no la conocí pero estoy segura que mí madre hubiese sido distinta, jamás me habría encerrado por tres semanas como prisionera en una habitación, mi nana dice que me parezco mucho a ella, que ella era muy noble y bondadosa, a veces me odio por pensar que hubiese sido mejor que mi padre no estuviera sino ella.
Salí de la habitación y fui a la cocina, tomé algo de comer y salí al jardín, últimamente tengo mucho apetito y sueño, bueno creo que cualquiera que esté confinado por tres semanas en una habitación no tiene más opción que dormir.
-Señorita aby como está, supe por tu nana que sugues estabas castigada - dijo Ernesto con amabilidad
-Asi es Ernesto, ya sabes cómo es mi papá, tú tienes hijos Ernesto, ven hablemos un ratito - dijo Abigail invitando a Ernesto a sentarse a su lado.
- Si señorita, tengo dos, una hija de 15 años y uno de 18, son buenos chicos.
-Sabes son muy afortunados de tener un padre como tú, eres noble, cariñoso, nada que ver con mi padre.
-No sea dura, su padre solo quiere protegerla, es un poco severo pero...
-No lo justifiques Ernesto, estoy segura que tú también quieres proteger a tus hijos y no por eso los tratas como me trata él a mí
Ernesto hizo silencio, comprendí que me daba la razón.
-A veces creo que mi padre me ve como una inversión, me trata como un activo más, algo que en un futuro le dará ganancias, sabes solo seré adolescente una vez en la vida y no he disfrutado ni un poco de ello, no puedo salir a fiestas, no puedo invitar amigos a casa solo clases, clases y más clases.
-No hablé así señorita, no sé llene de rencor, usted pronto cumplirá 18 años, podrá tomar sus propias decisiones.
- Quizás lo haga, en fin por ahora solo viviré un día a la vez...