NovelToon NovelToon
La Venganza Silenciosa de la Esposa

La Venganza Silenciosa de la Esposa

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Venganza de la Esposa / Divorcio / Completas
Popularitas:7.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Nadhira ohyver

Tania lo tenía todo: un matrimonio envidiable, una casa perfecta y un amor que creía eterno. Hasta la noche en que descubrió a su esposo cenando con otra mujer.

Cualquiera habría gritado, llorado o suplicado. Tania no hizo ninguna de las tres cosas. Sonrió, guardó silencio y empezó a planear.

Lo que nadie sabía —ni su esposo infiel, ni la amante ambiciosa, ni la familia que la subestimó— era que detrás de la esposa sumisa se escondía una mente brillante capaz de construir un imperio desde las cenizas de su propio matrimonio. Con la ayuda de su mejor amiga y de un hombre misterioso que la admiraba desde las sombras, Tania inicia una transformación silenciosa que la llevará de ama de casa humillada a la mujer más poderosa de la industria.

Pero la venganza es solo el comienzo. Secretos de familia, traiciones corporativas, enemigos implacables y un amor inesperado pondrán a prueba su frialdad legendaria a lo largo de cinco temporadas de intriga, pasión y poder.

Porque la venganza más letal no es la que se grita. Es la que se sirve en silencio.

NovelToon tiene autorización de Nadhira ohyver para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 34

Una lluvia torrencial azotaba la capital aquella noche, pero su estruendo quedaba opacado por el goteo incesante que caía desde una filtración en el techo, en el rincón de un apartamento miserable en las afueras de la ciudad. Dentro de esa habitación estrecha, impregnada de humedad y aire viciado, Farah estaba arrodillada sobre el piso de cemento helado. Ya no había vestidos de seda, ya no quedaba rastro del perfume caro del que tanto presumía. Ahora, lo único que la envolvía era el aroma de la desesperación.

Clavó la mirada vacía en un espejo roto que se apoyaba contra la pared. El reflejo que le devolvía ya no era el de la "Reina" que había imaginado ser el día de su boda con Diego. Sus ojos hundidos lucían cercos negros profundos por la falta de sueño, los pómulos le sobresalían afilados por el apetito perdido, y el cabello que antes llevaba siempre impecable ahora colgaba enmarañado y descuidado.

Frente a ella, desperdigados por el suelo, había unos cuantos recortes de periódicos viejos y un celular con la pantalla agrietada que aún conservaba. La pantalla mostraba las redes sociales de Tania.

Con las manos temblorosas, Farah tocó la pantalla. Allí, Tania resplandecía. La foto más reciente la mostraba de pie en el podio de una premiación internacional, luciendo un vestido de alta costura cuyo precio probablemente equivalía al costo de vida total de Farah durante diez años. Tania sonreía; una sonrisa serena, elegante, cargada de triunfo. A su lado, Rey la contemplaba con un orgullo imposible de disimular.

—Por qué... —siseó Farah, con la voz ronca y quebrada—. ¿Por qué la vida es tan injusta?

Cada vez que veía el rostro de Tania, la herida en su corazón ardía como si le echaran vinagre. Recordó cómo Tania la había mirado en el estrado nupcial aquel día. La mirada que la trataba como "basura". Esas palabras le retumbaban en los oídos cada noche, convertidas en una pesadilla más aterradora que la realidad de que Diego se pudría ahora en la cárcel y que todos los bienes que ella codiciaba habían resultado estar completamente vacíos.

Farah tomó un bolso pequeño del rincón de la habitación. Volcó su contenido en el suelo. Solo había unos cuantos billetes arrugados de baja denominación y un collar de fantasía que había comprado en un mercado de pulgas después de que sus joyas auténticas fueran confiscadas por el banco o vendidas para pagar la renta de aquel cuchitril. La pobreza la asfixiaba. Ella, que alguna vez se creyó tan astuta por haberle robado el marido a otra, ahora comprendía que solo había robado una carga.

Diego, el hombre al que adoró como su boleto hacia la riqueza, no era más que un reo indefenso. Las cartas que Diego enviaba desde la prisión solo contenían quejas, disculpas y súplicas para que Farah le fuera fiel.

—¿Fiel? —Farah soltó una carcajada histérica, una risa que sonaba escalofriante en el silencio de la noche—. ¡Me casé contigo para ser rica, Diego! ¡No para vivir en esta ratonera!

El rencor de Farah comenzó a mutar en algo más oscuro. Sentía que Tania le había pisoteado la dignidad hasta pulverizarla. En su cabeza, Tania era la culpable de todas sus desgracias. Tania la astuta, Tania que donó todo su dinero a un orfanato, Tania que transfirió su apartamento a nombre de Luna; todo eso lo interpretaba Farah como un crimen contra ella.

Jamás reconoció que todo lo ocurrido era consecuencia de su propia avaricia. Para ella, Tania era un demonio al que había que arrastrar al lodo junto con ella.

—Si yo no puedo tener nada, entonces tú tampoco vas a tener nada, Tania —masculló con los ojos encendidos de odio.

Farah abrió la galería de fotos en su celular. Allí guardaba varias imágenes "secretas" que había tomado durante meses de espiar a Tania. Fotos de Tania bajando del auto de Rey, fotos de Tania que parecía estar riendo con Rey en un restaurante —tomadas a través de un informante que tenía en aquella época—, y varias notas que ella misma había fabricado sobre una supuesta "aventura" entre ambos.

Sabía que esas pruebas eran endebles ante la justicia. Pero no tenía intención de llevarlas por la vía legal. Conocía el poder de la opinión pública. Si lograba que el escándalo se hiciera viral, si conseguía etiquetar a Tania como una mujer que vendía su cuerpo para avanzar en su carrera, la reputación de Hartadinata Internacional S.A. se desmoronaría, y la posición de Tania como diseñadora principal quedaría amenazada.

—Tu carrera es tu vida, ¿verdad, Tania? —Farah sonrió con malicia, una sonrisa retorcida—. Veamos qué se siente cuando todos los que te admiran se den la vuelta y te escupan en la cara.

Farah comenzó a redactar un borrador en una aplicación de notas. Tejió palabras cargadas de calumnia, armó una narrativa en la que se presentaba como "la esposa legítima agraviada" —aunque en realidad era la segunda esposa, con quien Diego se casó tras el divorcio—. Planeaba contactar cuentas de chismes con muchos seguidores y periodistas de medios digitales ávidos de sensacionalismo.

Su mente divagó hacia su plan siniestro. Se haría pasar por una víctima sumida en la depresión, mostraría las fotos y contaría cómo Tania "orquestó" el divorcio para que Diego quebrara mientras ella se divertía con su jefe. Estaba segura de que, en estos tiempos, la gente prefiere creer en un drama triste antes que en una verdad fría.

—Te voy a destruir poco a poco, Tania. Voy a hacer que Rey se avergüence de tenerte a su lado. Voy a asegurarme de que no haya más escenarios internacionales para ti —Farah le habló a la foto de Tania en la pantalla del celular y luego lo estrelló con violencia contra el suelo, agravando las grietas.

La oscuridad del apartamento parecía fundirse con la oscuridad en el corazón de Farah. Lo había perdido todo: el dinero, la reputación, la dignidad. Lo único que la hacía sentirse "viva" en ese momento era la esperanza de ver a Tania destruida. No le importaba si sus actos le acarreaban consecuencias legales. Sentía que ya estaba en el fondo del abismo, así que no tenía miedo de caer más hondo, siempre y cuando pudiera arrastrar a Tania con ella.

Esa noche, bajo la luz mortecina de un farol que se colaba por las rendijas de la ventana, Farah empezó a contactar uno a uno a los medios que encontraba en internet. Se movía en silencio, como una serpiente que acumula su veneno antes de atacar.

No se daba cuenta de que cada paso que daba, cada mensaje que enviaba, cada persona que contactaba, en realidad estaba entrando en el radar de una vigilancia mucho más inteligente que ella. No se daba cuenta de que la venganza "fría" de Tania aún no había terminado del todo. Tania nunca se había limitado a echarla; Tania estaba dejando que Farah cavara su propia tumba lo suficientemente profunda antes de cerrarla para siempre.

Farah siguió tecleando, los dedos ágiles sobre la pantalla agrietada, tejiendo una red de calumnias que esperaba se convirtiera en el apocalipsis de Tania. Sonrió satisfecha, imaginando que a la mañana siguiente el mundo entero hablaría de la caída de "la Reina" Tania. Sin saber que esa mañana sería, en realidad, el día en que toda la podredumbre de su pasado vendría a buscarla a la puerta.

Continuará...

1
carina alejandra moreno
la verdad no me gusta decir esto,pero la novela me cansó,esta mujer parece la mujer maravilla,se me torna abuerida he irreal
carina alejandra moreno
que bajo has caido Farah 🤮
carina alejandra moreno
noooo no puede ser tan hdp 😡
carina alejandra moreno
wow wow wow 💘
carina alejandra moreno
vamos Tania con todo!mostrale al imbécil ese la mujeraza que sos y va a perder!💪
carina alejandra moreno
que tipo hipócrita 🤨
Ana Rivera
Le cambiaron el nombre a farah por elena. que pasó
Monica Raquel Martin
vaya yo creo que ya es hora del desenlace, hasta cuando va a esperar
Ginnelle
no sé si soy yo, Pero está novela ya la leí en otro lugar, o tal vez me este equivocando, Pero así como empieza con esa similitud, me hace pensar, otra cosa.
Adarely Garcia
esta interesante, pero ya se hizo muy monótono... cómo puede llevar 7 meses teniendo a esos son en su casa y con todas las pruebas que lleva, no ha hecho nada 😠😬
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play