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Esther: He Vuelto Para Vengarme

Esther: He Vuelto Para Vengarme

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Venganza / CEO
Popularitas:6.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Perdí cinco años de mi vida en una prisión de máxima seguridad, acusada de un crimen que jamás cometí. Me arrebataron mi libertad, mi nombre y mi futuro... pero no pudieron romperme. Hoy he vuelto. Aquellos que conspiraron para hundirme, que sonrieron mientras me juzgaban, pagarán cada día de mi encierro. No vengo a pedir justicia; vengo a cobrar la deuda. Me llamo Esther Vane, y su pesadilla acaba de comenzar.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo IV Pacto sellado

Punto de vista de Felipe

Durante años fui el abogado principal y mano derecha del imperio de Helena Hathaway, la mujer que moldeó el panorama financiero de este país. Para mí, Helena no era solo mi clienta más poderosa; era la madre de la mujer que amaba y con la que me iba a casar.

Todo nuestro mundo se desmoronó la noche en que la hija de los Herrera, Victoria Herrera conduciendo borracha y bajo el amparo de la impunidad de su apellido, embistió el auto de mi prometida y le quitó la vida en el acto. La corrupción de los Herrera movió fichas en cuestión de horas: compraron al perito, manipularon los peritajes e hicieron desaparecer las cámaras. La muerte de la mujer que amaba fue declarada un “lamentable accidente sin culpables”.

Cegada por la rabia y la impotencia, Helena juró no quedarse de brazos cruzados. Intentó destruir el conglomerado Herrera usando todo su capital, pero la alianza entre los Herrera y los Linares respondió con una emboscada judicial implacable. La acorralaron con cargos falsos de fraude a gran escala y, valiéndose de un tribunal comprado, la encarcelaron en un reclusorio de máxima seguridad donde sabían que su salud no resistiría.

En esa celda, débil y enferma, Helena no se rindió. Se dedicó a estudiar a cada reclusa hasta encontrar a la pieza perfecta para nuestra contraofensiva: Esther Martínez. Una joven destruida por la misma familia, acusada falsamente de intentar acabar con la vida de Victoria y encerrada llevando a cuestas una condena exagerada que acabaría con su vida, una joven con el mismo odio que nosotros llevamos ardiendo en las venas.

Helena murió tras las rejas, pero me dejó las llaves de su imperio y a una mujer dispuesta a ir hasta las últimas consecuencias. Ahora, Esther y yo ejecutaremos la venganza que Helena no pudo terminar.

Cuando la puerta de la cocina se cerró y los pasos de Esther se apagaron en el pasillo, bajé la mirada hacia la copa en mi mano. El cristal estaba frío, pero mis pensamientos quemaban.

Debo admitir que Helena no se equivocó. Esperaba encontrarme a una muchacha quebrada por cinco años de encierro, una joven asustada a la que tendría que manejar con cuidado o proteger como a un cristal frágil. En su lugar, me topé con unos ojos grises que no parpadearon ni un solo segundo. La cárcel no la destruyó; la afinó como una hoja de acero.

En su postura defensiva y en la rigidez de sus hombros vi el mismo veneno que corre por mis venas desde la noche en que enterré a mi prometida.

Esther no quiere compasión. Quiere sangre. Y eso la convierte en la socia más peligrosa que pude haber deseado.

Me acerqué al ventanal del despacho y observé la tormenta que aún azotaba los jardines de la propiedad. Mañana no sería un día cualquiera. Iríamos al registro civil y mercantil para oficializar nuestro acuerdo. Frente a la ley, Esther pasaría a ser la Sra. Vane, la heredera legítima de los activos de Helena y mi esposa bajo un régimen de bienes y protección blindada.

Sé que para ella este matrimonio se siente como venderle el alma al demonio. Pero lo que Esther aún no entiende es que en esta guerra contra los Herrera y los Linares, la única forma de no ser devorado por los monstruos es convertirse en uno peor.

Saqué mi teléfono del bolsillo del saco y marqué el número de mi asistente personal.

—Señor Felipe, buenas noches —contestó la voz al otro lado de la línea.

—Prepara la documentación para el registro a primera hora. Llama al juez de guardia de nuestra confianza; quiero que la firma se haga a puerta cerrada, sin prensa ni filtraciones.

—Entendido, señor. ¿Y respecto a la recepción de la familia Herrera para el viernes?

Una sonrisa fría se dibujó en mis labios al mirar el reflejo de mi rostro en el cristal.

—Confirma nuestra asistencia —ordené con tono pausado—. Dile a la organización que asistiré acompañado de mi esposa. Es hora de que Victoria Herrera conozca a la mujer que regresó de la tumba para quitarle todo.

El despacho privado del juez de guardia olía a cuero viejo, papel sellado y café amargo. No había flores, ni invitados, ni felicitaciones desentonadas. Justo como lo había planeado.

Frente a nosotros, sobre el escritorio de caoba, reposaban dos folios que cambiarían el tablero de juego por completo: la transferencia formal del fideicomiso Hathaway y el acta de matrimonio bajo un régimen de protección de bienes y blindaje legal absoluto.

Eché un vistazo de reojo a Esther. Lucía un vestido color champán que entallaba su figura con una elegancia sobria, y su cabello rizado caía sobre sus hombros con una libertad que contrastaba con la rigidez de su postura. Ni una sola gota de maquillaje lograba ocultar la determinación helada en su mirada. No había nerviosismo en sus manos; solo una calma tensa, la de quien sabe que está a punto de firmar una declaración de guerra.

—Señor Vane, señora Martínez... perdón, señora Vane —corrigió de inmediato el juez, reajustándose los anteojos con evidente incomodidad ante la presencia de mis abogados y la cláusula de confidencialidad que acababa de firmar—. Los documentos están listos. Una vez que estampen sus firmas, el registro quedará sellado y las transferencias de activos se ejecutarán de manera automática.

Tomé el bolígrafo de plata. El peso del metal en mis dedos se sintió denso, cargado de los años de frustración, de las noches en vela diseñando esta trampa y del recuerdo de la mujer que no pude salvar. Deslicé la pluma sobre el papel y estampé mi firma con trazos firmes.

Felipe Vane.

Con la primera mitad del pacto sellada, le extendí la pluma a Esther.

Nuestros dedos se rozaron un segundo. Su piel estaba fría, pero la chispa de odio en sus ojos grises quemaba. Me sostuvo la mirada sin pestañear antes de inclinar el rostro hacia el documento.

—Recuerde, Esther —le murmuje en voz muy baja, lo suficiente para que solo ella me escuchara—, al estampar su nombre en este papel, la joven ingenua que creyó en los Herrera deja de existir oficialmente. A partir de este segundo, usted es mi esposa y la pesadilla de Victoria.

Esther no dudó. Con una caligrafía pulida y decidida, estampó su firma justo al lado de la mía.

—Esa joven murió hace cinco años en una celda, señor Vane —respondió en un susurro igual de firme, entregándole el documento al juez—. La mujer que firmó hoy solo vive para verlos caer.

El juez estampó el sello seco sobre el papel con un golpe sordo que resonó en la habitación como el disparo de salida.

—Felicidades, legalmente son esposo y esposa —declaró el hombre, guardando los folios en la carpeta oficial.

Me abroché el saco y me giré hacia Esther, ofreciéndole mi brazo.

—Acompañe a su esposo, Sra. Vane. Tenemos un compromiso este viernes y hay que preparar el vestido con el que le notificaremos a Victoria Herrera que su impunidad ha caducado.

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mariela
Victoria y Gabriel son unas escorias ella una asesina y el un pervertido, acosador y violador sin contar con las dos familias que son ladrones y corruptos.
Si escarban el pasado encontrarán más pruebas de la que no imagina Felipe con la muerte de Melisa.
mariela
Porque tanto miedo no querías ser valiente pues asume que te gusta porque dijo esas palabras en la galaxia dos se gustan Esther y Felipe otro tonto.
Veremos con que artimañas salen los Linares 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓
Liliana Torres
Esta loca la rata🐀
mariela
Comienza la convivencia en esa habitación Esther y Felipe que condiciones se impondrán para no matarse en el intento ya que Erika llegó para que esa estabilidad se desmorone.
Eliana Galann
ahhhhh la intriga me está matando!!
alicia g
buenísima historia, te felicito escritora
alicia g
buenísima historia, te felicito escritora
Ysabel Correa: Muchas gracias 🫂
total 1 replies
Maria Mongelos
Ojalá el abuelo no tome partido
Maria Mongelos
Victoria es la que maneja todo
Aurora
Ella aún debe aprender a confiar , pero sobre todos volver a amarse y valorarse a si misma , antes que a nadie más.
Kim Nava
ya les dieron a saber algo de lo que disque ellos le pasara a su buffet de abogados y no se ponen a pensar en eso
Kim Nava
no por favor Felipe debe darse cuenta🙏
Kim Nava
🤣🤣🤣 este si ya se volvió loco creo que Esther preferiría regresar a prisión que irse contigo
Aylin Cortes vila
me encanta leer tus novelas es una trama q te atrapa desde el primer momento
Aylin Cortes vila
Mimi es desesperante esperar por capitulos ya escritos pq no lo ponen todos en actualización
Ysabel Correa: Gracias 🫂
total 1 replies
keila arias
Mundo ericka espero que no lo perdones así de fácil... Es una sabandija. Felipe salvala antes del desmadre
mariela
Si todo entre Felipe y Esther estaba tensos con Erika será peor porque tienen que disimular y acercarse y darse cariño para que no se de cuenta.
Luc Duran
no jodas cuando des el final ya uno c a olvidado d la trama si no vas a terminar una novela para q la exponen no joda w arrecho
Kim Nava
no puede ser nesecito más
ojalá Felipe vea venir este golpe y Erika abre los ojos tu marca de ropa está por desaparecer de tus manos
Kim Nava
que no puede ser malditos pobre Erika cuando se entere que hara😡😡😡😡
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