Elena nunca pensó que la vida le daría otra oportunidad… pero en el cuerpo de Elyria Montclair la villana del libro que acababa de leer. Mientras intenta adaptarse, su inteligencia aguda y espíritu indomable chocan con el carácter impecable y enigmático de Alaric Blackthorn.
NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Visita indeseada
Eryndor, conocido como el corazón del continente, es un reino de tierras fértiles, poseedor de la mayor ruta de comercio y una de las fuerzas militares más respetadas.
Sin embargo, no siempre fue así.
En el pasado, Eryndor estuvo en guerra durante muchos años con el reino del norte, Nordeneim. Aquella guerra trajo consigo escasez, conflictos internos y grandes pérdidas. Con el tiempo, ambas naciones lograron llegar a un acuerdo, declarando una tregua que se mantiene hasta el día de hoy.
En esa guerra participaron figuras clave: el ex archiduque Edmund Blackthorn, el duque Magnus Montclair y el actual rey Aurelius de Eryndor.
Gracias a la fuerza combinada de estos tres hombres, el reino logró resistir hasta obligar a Nordeneim a retroceder y aceptar la paz. El rey que había iniciado la guerra por pura ambición fue destituido, y el heredero ascendió al trono, gobernando desde entonces con firmeza.
Tiempo después, Aurelius fue coronado rey de Eryndor, y hasta el día de hoy gobierna con justicia.
Actualmente, Magnus Montclair, Edmund Blackthorn y el rey Aurelius mantienen una relación de amistad y, de vez en cuando, se reúnen como viejos camaradas… aunque, por supuesto, eso no aparece en los libros de historia.
Elyria, rodeada de libros, ya sentía que le dolían los ojos de tanto leer. Y eso que había estado resumiendo la información más importante.
—Creo que con esto es suficiente por ahora —murmuró, recostándose de manera despreocupada en un sofá.
Dejó a un lado los libros de historia y tomó uno relacionado con la magia.
En el reino de Eryndor no abundaban los magos. Los más comunes eran los magos elementales, capaces de controlar agua, tierra, fuego o aire. No era habitual que una persona despertara más de un tipo de magia, y quienes lo lograban eran llamados prodigios.
—Si no mal recuerdo, en el libro original se menciona algo sobre eso… —murmuró—. Mi hermano usa dos magias: aire y fuego. Por eso lo llaman el prodigio de los Montclair.
También existía la magia de soporte, especializada en curaciones, ilusiones y encantamientos. Las personas que nacían con este tipo de magia eran altamente valoradas.
Y, por último, estaba la magia del rayo.
La más temida de todas.
Era extremadamente rara y difícil de controlar. Se decía que aparecía una vez cada cien años. Esta magia conectaba al mago con la energía del cielo y reaccionaba intensamente a sus emociones. Muchos no sobrevivían a su despertar, pues, si no se dominaba, podía acabar matando a su portador.
—Genial… y justo ahora hay un archiduque que la posee —murmuró Elyria con sarcasmo—. Uno que, según el libro, tal vez me mate en el futuro.
Suspiró con frustración.
—El libro no menciona nada sobre cómo despertar la magia… ¿y ahora qué hago?
De pronto, abrió los ojos con emoción.
—¡Qué tonta! Tengo un hermano que es considerado un prodigio en magia —sonrió—. ¿Cómo no se me ocurrió antes preguntarle a él?
Salió de la biblioteca apresurada en busca de Darian. Se encontró con una doncella y preguntó por él; la joven le informó que estaba en el jardín.
Al llegar, Elyria no pudo evitar sorprenderse una vez más. El jardín era amplio, lleno de flores y senderos cuidados, parecía sacado de un sueño.
Darian se encontraba recostado bajo un árbol, comiendo una manzana mientras leía un libro. Al notar su presencia, levantó la vista.
—¡Hermanita! —se levantó de un salto—. ¿Estás dando un paseo? ¿Quieres que te acompañe?
A Elyria le pareció adorable la manera en que su hermano mayor siempre se emocionaba al verla, algo que la antigua dueña del cuerpo nunca había valorado.
—No, hermano —respondió con una sonrisa—. En realidad, te estaba buscando a ti.
Eso hizo que Darian se emocionara aún más.
—Dime, Ely —dijo inflando el pecho—. ¿En qué soy bueno? Aunque debo aclarar que soy bueno en todo.
Elyria estuvo a punto de reír, pero mantuvo la compostura.
—Verás… desde hace un tiempo he estado pensando que me gustaría aprender magia —dijo con ojitos brillantes—. Y pensé que no había mejor maestro que mi hermano mayor, tan genial y talentoso.
Como era de esperarse, Darian no pudo negarse.
—No pensé que te interesaran estas cosas —admitió—. Pero si me lo pides tú, con gusto te enseñaré.
Elyria emocionada lo abrazó.
—¡Gracias, hermano! Eres el mejor.
Darian se puso un poco más serio.
—Ely… existe la posibilidad de que no tengas magia —dijo con preocupación—. No quiero que te sientas decepcionada si ese es el caso.
—No te preocupes —respondió con seguridad—. Nuestra madre era una excelente maga. Existe la posibilidad de que haya heredado algo, igual que tú.
Darian sonrió y le revolvió el cabello.
—Está bien. Pero primero necesitaremos un artefacto mágico para ayudarte a canalizarla mejor.
—Perfecto —respondió Elyria—. Justamente planeaba ir al pueblo, así que lo compraré yo misma.
Ambos regresaron a la mansión, pues ya estaba oscureciendo y era hora de la cena. Elyria se había pasado tanto tiempo leyendo que ni siquiera notó la hora del almuerzo.
En el comedor los esperaba el duque Magnus. Tras saludarse, tomaron asiento.
—Corazoncito, qué bueno que nos acompañas —dijo con cariño—. ¿Dónde estuviste durante el almuerzo? No te vi.
—Estuve en la biblioteca leyendo, padre. Se me pasó el tiempo —respondió con naturalidad.
Eso sorprendió tanto al duque como a Darian. Desde que Elyria despertó tras el accidente, no dejaba de sorprenderlos.
La cena transcurrió con normalidad, entre charlas tranquilas. Luego, Elyria se retiró a descansar, emocionada por su próxima salida al pueblo.
A la mañana siguiente, despertó al escuchar dos suaves golpes en la puerta. La misma doncella del día anterior entró haciendo una reverencia.
—Buenos días, señorita.
—¿Te llamas Luna, verdad? —preguntó Elyria con una sonrisa.
La doncella se sorprendió, no pensaba que fuera a recordar su nombre
—Sí, señorita.
—¿Te gustaría acompañarme al pueblo hoy? —preguntó—. Las demás doncellas parecen tenerme miedo, eres la única que no luce tan incomoda a mí lado
Luna asintió emocionada.
—Será un honor, señorita.
Elyria también estaba emocionada, le vendría bien tener una amiga en esa mansión y luna parecía tener su misma edad.
Tras prepararse, Elyria pidió que alistaran el carruaje. Sin embargo, antes de salir, una doncella llegó apresurada.
—Señorita, el marqués Richard Sinclair la espera en el salón de té.
—Vaya… no perdió el tiempo —suspiró—. Justo cuando iba de salida.
En el salón, Richard la observó con desprecio, mostrando la carta de cancelación del compromiso, el estaba de pie, con su porte firme, cabello hasta los hombros, ojos verdes y aunque si, era atractivo, no era para tanto
—¿Ahora esta es tu forma de llamar mi atención? —preguntó—. También me enteré de que agrediste a lady Amelia.
Elyria lo observó de arriba abajo con calma.
—Ah, viniste por eso —respondió—. Pensé que estarías feliz de deshacerte de mí.
—No finjas —se burló—. Creíste que con una carta correría detrás de ti.
Elyria rió suavemente.
—Un simple marqués hablándole así a la hija de un duque… qué descaro —dijo con elegancia—. No necesito hacer esto para llamar su atención. Modere su tono.
Richard quedó sorprendido.
—Jamás me fijaría en alguien como tú.
—Si este fuera un intento por llamar su atención —respondió con frialdad—, habría elegido un método más efectivo y un objetivo más digno. Ahora, retírese. Tengo asuntos más importantes.
Molesto, Richard se marchó convencido de que aquello era solo un berrinche.
Elyria, en cambio, salió del salón rumbo al carruaje, donde Luna la esperaba.
Por fin… era hora de conocer el pueblo.
Richard Sinclair
•
•
•
•
Espero les haya gustado este capítulo, pueden comentar y decirme que parte les gustó más, también pueden hacerme preguntas que yo con gusto les responderé🥰
¿Que les parece Richard?
autora preguntaaa: la prota se está cuidando verdad? no queremos bebé todavía o si?? 👀👀👀👀