De la saga Matrimonio por elección, tercera parte
Nashira huye de su casa para mostrarse así misma que no ocupa de su familia para triunfar, su decisión la llevará a conocer el amor prohibido de un hombre comprometido y una nueva desgracia para toda su familia.
una decisión que hará que su vida corra peligro poniéndose al alcance de los enemigos de su familia.
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CAPITULO 27
Nasir al ver confundido al hombre tratando de ver si era él o no, toma las manos de la joven con una de sus manos las lleva hacia arriba sosteniéndola con fuerza y baja su otra mano sube su falda dejando ver su pierna empieza acariciarla mostrando que era una pareja apasionada, listos para hacer más que abrazarse; el hombre se dio la vuelta para buscar en otro lugar, Dulía le dijo.- agáchate, nuestros hombres ya te encontraron y tienen en la mira a los que te siguen, solo agáchate mientras terminan con ellos.
Nasir quería ser el mismo quien los terminara, pero al sentir a la joven en sus manos tan nerviosa y parecía asustada no le quedo más que agacharse junto con ella; cuando escucho el primer disparo, dejo de besarla y jalarla hacia el suelo, cubriéndola y dejándola inmóvil bajo su cuerpo tirados en el suelo. Solos se escucharon los disparos, la gente corriendo y gritando, la joven se aferró a él serrando sus ojos con fuerza; Nasir sentía su miedo bajo sus manos y su cuerpo, sentía como sus manos temblaban, su cuerpo temblaba por todo el ruido que se escuchaba y lo que estaba pasando.
Después de unos minutos todo se calmó, escucho la voz de Dulía cuando le dijo que ya todo estaba bajo control y tenían al hombre de Éber, como toda su gente; Nasir se iba a levantar cuando sintió como la joven lo sostenía con fuerza estaba tan asustada, que le impidió levantarse o alejarse de ella por la forma que lo sostenía. Suspira profundo con su voz seria y algo molesto le dice.- ya paso todo, me sueltas.
La joven abre sus ojos mira el rostro de Nasir tan cerca de ella, sentía su cuerpo encima de ella tan pesado, trataba de concentrarse suelta su camisa sin dejar de verlo; Nasir en cuanto sintió que lo soltaba separa dejándola en el suelo, se voltea para ver hacia la calle, ve como su gente tomaba a los hombres que lo seguían uno de ellos estaba muerto.
Habla por el auricular a Dulía con su voz fría y molesta.- quiero torturarlo yo mismo, estoy muy molesto me hizo correr varias calles; maldición que coraje yo cuando tengo que huir de unos inútiles como ellos.
Dulía se empieza a reír de él, con su voz divertida le dice.- primo a hora si te viste como una ovejita asustada corriendo del lobo feroz, ya quiero contarle esto a mi tío JEAN.
Nasir con su voz molesta le dice.- mejor cállate, ya voy para con ustedes ese tipo me las va a pagar y Dulía no lo disfrutes tanto, recuerda que yo también te conozco algunas cosas que podría decir en una reunión familiar.
Dulía con su voz divertida le dice.- tan sentidos ni me gustan, pero calma no diré nada de tu vergüenza; ya vente antes que te gane la diversión y me quede con todo el mérito.
Nasir movía la cabeza asía los lados estaba muy molesto e irritado, estaba por ir con su gente cuando uno de sus hombres se acerca a él, con su voz insegura le dice.- joven maestro ¿nos vamos?
Nasir con su voz fría y molesta dice.- ¡sí! Vamos.
Nasir empezó a caminar para ir con Dulía, cuando escucha la voz insegura del hombre.- ¡Joven maestro! La chica del suelo ¿no está con usted? ¿La conoce?
Nasir se había olvidado de la joven, voltea y mira la joven tirada en el suelo echa bolitas, parecía que estaba temblando, al verla así sintió curiosidad pensó “se golpeó, no lo creo la sostuve bien a la hora de tirarla al suelo, se habrá caído en algo, estará herida” se acerca a ella, se agacha para ver su rostro, por lo oscuro que estaba no lograba verla bien, con su voz seria le dice.- tú mujer, dime ¿Dónde te lastimaste? ¿Dónde estás herida? Habla para poder ayudarte.
Nasir al ver que la joven no le contestaba y no se movía, pone su mano en su hombro para moverla siente como estaba temblando; el hombre con su voz insegura dice.- ¡joven maestro! Creo que la joven está en shock, deberíamos llevarla a un doctor.
Nasir se sintió molesto no quería perder tiempo, la toma de la cintura la levanta con fuerza y brusquedad, la pone de pie frente a él, con su voz seria le dice.- tu estas bien, será mejor que te vayas a tu casa y deja de quitarme tiempo.
La joven estaba temblando por el miedo, apenas si logra escuchar y entender sus palabras, por un impulso trata de dar un paso para seguir su camino, en cuanto él la soltó siente como el peso de su cuerpo cae en sus pies que apenas si las podía sentir; Nasir mira como la joven al soltarla se va de lado sin fuerzas en sus pies lista para caerse, se apresura a tomarla antes que cayera, siente el cuerpo de la joven desguazado, con su voz fría dice al hombre que estaba con él.- aluza su rostro.
Cuando el hombre aluzo el rostro de la joven Nasir mira que tenía sus ojos serrados y estaba pálida como un muerto, le hablo más de una vez pero la joven no le respondió; el hombre con su voz insegura le dice.- ¡joven maestro! Creo que la joven perdió el conocimiento, deberíamos llevarla al médico.
Nasir se sintió molesto, con su voz fría y molesta le dice.- dile al médico que valla a la casa, la llevaremos a la casa, no pienso perder mi tiempo en tonterías.
Nasir la tomo en sus brazos y se la llevo con él, al subir al carro el hombre que estaba encargado de ellos estaba ahí se quedó sorprendido al verlo con la joven en sus brazos; pregunto quién era, el hombre que había estado con Nasir le explico lo que paso. El hombre trato de convencerlo de llevarlo al hospital pero Nasir se negó a perder tiempo, se empeñó a irse a la casa aun que se llevara la joven con ellos; al llegar a casa Nasir baja con la joven en sus brazos, Dulía se quedó sorprendida al verlo curiosa lo sigue hasta su cuarto, miro como literalmente la tira en la cama con una brusquedad, la joven al caer en la cama reboto un poco que casi cae de la cama.
Dulía tubo que apresurarse acercarse y sostener la cabeza de la joven antes que pegara con el buró que estaba aún lado de la cama, con su voz fría le dice.- ¡Nasir! No podías tener más cuidado con la joven, debiste dejarla en el hospital no traerla a esta casa.
Nasir con su voz molesta le dice.- es un estorbo y no pensaba perder mi tiempo desviándome al hospital; vamos quiero empezar con la tortura, que el doctor se encargue de la joven, ya que este bien que alguien la lleve a su casa.
Estaba por salir del cuarto cuando el hombre encargado de ellos entra y le da el celular para que hablara con su papá JEAN; Nasir toma el celular con su voz seria dice.- papá ¿Qué pasa?
JEAN con su voz seria le dice.- ya me contaron sobre la joven que llevaste a la casa, Nasir una cosa es ser atento en la seguridad de nuestra familia, pero tampoco puedes olvidarte de las personas inocentes a nuestro alrededor; escúchame bien te vas a quedar con la joven hasta que esté bien, la vas a llevar a su casa y asegurarte que este bien.
Nasir con su voz molesta le dice.- papá cualquiera de los hombres de aquí puede hacerse cargo, yo porque tengo que estar a su lado y cuidarla como si fuera algo mío, es una simple mujer que tanto se puede perder.
JEAN con su voz molesta le dice.- ¡Nasir! No quiero volverte a escuchar hablar así, estas provocando que te mande a traer y aquí enseñarte como se debe tratar a una mujer o una persona que no se mete en problemas; no me hagas enojar más de lo que ya estoy contigo, has lo que te ordeno cuidaras a esa joven y te aseguras de dejarla en su casa con su familia sana y salva.
Nasir estaba colorado de lo enojado que se sentía, con su voz seria dice.- si papá, haré lo que me ordenas, te prometo que no tendrás una sola queja de mí.
Después de eso colgó la llamada, quería preguntar quién avía sido el chismoso para haberle hablado a su padre y decirle lo que había pasado, pero antes de que hablara el hombre encargado de ellos dijo.- fui yo quien le hablo a su padre y antes que la tome conmigo déjeme decirle que si usted me hace algo, no solo le hablare a su padre, sino al maestro Max JEAN para pedirle que venga y el mismo se haga cargo de ustedes; jóvenes maestros ustedes aquí están a mi cargo, seguir sus órdenes en un encuentro es mi obligación y mantenerlos a salvo, pero fuera de encuentros ustedes tienen que obedecerme a mí. Si no están de acuerdo pueden hablarle al maestro Max JEAN y decirle que no están de acuerdo para que me haga el favor de quitármelos de encima, no es nada agradable tener que estar cuidando sus acciones antes las personas que no tienen nada que ver en nuestra guerra.
Dulía miraba muy molesto al hombre y de por si sus primos ya estaban molestos con ellos, meterle esto solo harían que todos se molestaran más con ellos; con su voz seria y tranquila dice.- calma no pasara nada de eso, Nasir cuidara a la joven y yo me encargare de la tortura vamos, no perdamos más tiempo.
Nasir solo miro como se retiraban del cuarto dejándolo solo con la joven, miraba a la joven en la cama sin saber qué hacer, después de que salieron no tardó mucho en llegar el doctor a checar a la joven. Una vez que el medico la checo, se acerca con algo de nervios e inseguro a Nasir con su voz llena de miedo le dice.- Joven maestro, la joven está bien solo se desmayó, parece que recibió una gran tención o algo la asusto mucho, si cuando se despierte aún se siente tensa dele estas pastillas para que se tranquilice, ella estará bien.
Nasir no contesto nada solo tomo las pastillas, miraba al doctor con una frialdad y una furia; el doctor ya no dijo nada solo salió del cuarto tan rápido como pudo, el miedo que sentía al estar cerca de él era tanto que solo deseaba salir de ahí. Nasir se sentó en un sofá individual que estaba aún lado de la cama, se le quedo mirando estaba tan molesto de tenerse que quedar ahí cuidando su sueño.
Eran las 7am cuando la joven despertó, se sentía aturdida, confundida, cuando mira el lugar tan grande y lujoso, se levanta tan rápido asustada por no reconocer el lugar donde estaba, miraba a todos lados su tención aumentaba, su inseguridad; cuando escucha la voz fría y molesta de Nasir que le dice.- por fin despertaste, tu mujer me has hecho perder tanto tiempo, que fastidio he tenido que pasar toda la noche cuidándote y escuchando tus ronquidos. Dime ¿Cómo te sientes? Si te sientes bien dime ¿Dónde vives? para llevarte a tu casa, si tienes que pedir algo por compensación por lo que pasaste dímelo para cerrar este fastidio de una vez.
La joven voltea a verlo, lo mira sentado en el sofá muy cómodo, recordó lo que paso como él la había besado y metió su mano bajos su falda acariciando su pierna, tomándose libertades con ella que no le permitió; el miedo desapareció y una furia la invadió, con su voz molesta y alterada le dice.- tu eres un maldito, como te atreviste a besarme y a tocarme ¿quién te crees que eres? ¿Cómo te atreviste? Eres un pervertido, un mañoso, un insolente, sinvergüenza, un lepero, libidinoso, depravado; pero pienso demandarte por acoso, no lo voy a dejar pasar.
Nasir se sintió furioso al escuchar todos los insultos que le decía, en su vida nadie se había atrevido a decirle algo y menos a ofenderlo; se levanta molesto y se pone enfrente de ella, con su voz molesta le dice.- mujer insolente como te atreves a ofenderme de esa manera ¿no sabes quién soy? Te puedo dejar sin lengua por ser tan atrevida al hablarme de esta manera, todavía que tuve que cuidarte toda la noche y mira con la insolencia que me hablas; será mejor que me pidas una disculpa en este momento.
La joven se sentía tan molesta que no le importaba su mirada fría; con su voz molesta le dice.- tú tienes que pedirme disculpas por lo que me hiciste te atreviste a besarme y a tocarme de manera inapropiada, que piensas que soy una mujer fácil, estas muy equivocado, discúlpate.
Nasir con su voz molesta le dice.- ha, habérmelo dicho antes, lo que tú quieres es que te vuelva hacerlo, haberlo pedido antes en lugar de tantos insultos.
Nasir estaba tan molesto y frustrado por todo lo que le dijo que deseaba darle una lección, pero no podía torturarla o hacerle daño físico o psicológico su padre lo tomaría muy mal; sin darle tiempo a reaccionar pasa una de sus manos por su cintura, con la otra toma su cabeza y la besa con una intensidad, dejándola prisionera entre sus brazos, sin dejarla hacer nada, solo se apodero de sus labios, de su boca de una manera tan intensa.