Ella renace en un nuevo mundo. Decidida a cambiar su destino y a cumplir sus sueños.
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Comparacion
El viaje de regreso transcurrió en un silencio poco habitual.
Selene permanecía sentada mirando por la ventana del carruaje.
Con los brazos cruzados.
Y un evidente gesto de disgusto.
Oliver la observó un par de veces de reojo.
Resultaba curioso.
Aquella joven que normalmente no dejaba de hablar llevaba casi diez minutos completamente callada.
Finalmente fue ella quien rompió el silencio.
—Conde.
—¿Sí?
—Necesitaremos otro traje.
Oliver respondió con total naturalidad.
—De acuerdo.
Selene volvió la cabeza.
—¿Así de rápido acepta?
—Sí.
—¿Ni siquiera preguntará por qué?
—No.
Ella suspiró.
—Porque debemos hacer un conjunto nuevo para la reunión en la mansión Jones.
Oliver asintió otra vez.
—Entendido.
Selene comenzó a gesticular con entusiasmo.
—Esta vez quiero que combine todavía más. No exagerado. Pero que se note. Un broche distinto. Quizá un bordado similar. Y algunos detalles...
Oliver simplemente respondió..
—Está bien.
Selene volvió a mirar por la ventana.
Seguía molesta.
Y, por alguna razón que ni él mismo entendía, aquella expresión le resultaba mucho más interesante que verla sonriendo todo el tiempo.
Cuando estaba enfadada...
Pensaba más.
Ideaba planes.
Y hablaba todavía más rápido.
Era... curiosa.
Al llegar a la casa Drack, Oliver descendió del carruaje junto con ella.
El barón aún no había regresado de una reunión comercial.
Quien salió a recibirlos fue Cloys.
—¡Señorita!
—¡Cloys!
Oliver hizo una señal al mayordomo que lo acompañaba.
Este entregó una pesada bolsa de cuero a Cloys.
La doncella la recibió con ambas manos.
Parpadeó sorprendida por el peso.
—¿Qué es esto?
Selene sonrió.
—Ábrela.
Cloys lo hizo.
Al ver la enorme cantidad de monedas, abrió tanto los ojos que casi dejó caer la bolsa.
—¡Señorita!
—Es para ti.
—¿Para... mí?
—Sí.
Cloys seguía completamente confundida.
—¿Pero por qué?
Selene respondió con absoluta naturalidad.
—Es una compensación.
La doncella ladeó la cabeza.
—¿Compensación por qué?
—Por volver a ir a la mansión Jones.
Cloys soltó una pequeña risa.
—No era necesario.
Selene negó con firmeza.
—Claro que sí.
Le dio unas suaves palmaditas en el hombro.
—Si alguien trata mal a mi secretaria y amiga... Y luego esa misma persona tiene que volver a trabajar con esa esos pesados... Merece una bonificación.
Cloys sonrió con ternura.
—Gracias, señorita.
Pero de verdad no hacía falta.
—Para mí sí. Porque quiero que cuando llegues a esa mansión pienses.. "Al menos me están pagando bien."
Las dos rieron.
Oliver observaba la escena desde unos pasos atrás.
Selene ya había comenzado a subir las escaleras.
De repente se detuvo.
Giró con una enorme sonrisa.
—¡Cloys!
—¿Sí?
—Ahora vamos a hacer otro conjunto.
—¿Otro?
—¡Sí!
Esta vez quiero que se note todavía más que combinan.
Cloys rio.
—¿Más todavía?
Selene cruzó los brazos.
—Claro. Porque esa Claire Jones se cree demasiado importante.
Frunció el ceño recordando la conversación.
—Solo porque tiene un prometido.
Resopló.
—Y encima...
Hizo una mueca.
—¡Es feo y mujeriego!
Cloys intentó contener la risa.
Selene continuó indignada.
—Mientras que el conde Dempster...
Señaló hacia atrás sin darse cuenta de que Oliver todavía seguía allí.
—Es muchísimo más guapo. Más elegante. Y bastante más inteligente que ese noviecito.
Cloys dejó de sonreír de golpe.
Sus ojos comenzaron a abrirse lentamente.
Miraba fijamente detrás de Selene.
La joven no entendía.
—¿Qué pasa?
Cloys movió discretamente la mirada.
Indicándole que se diera vuelta.
Selene giró.
Y se quedó completamente inmóvil.
Oliver seguía exactamente donde estaba.
Había escuchado absolutamente todo.
[Qué bien.]
[Excelente.]
[¿Existe un agujero donde pueda esconderme?]
Selene carraspeó.
—Conde...
Oliver permaneció unos segundos en silencio.
Luego respondió con la misma serenidad de siempre.
—Entonces...
Ella tragó saliva.
—¿Sí?
—Esperaré el nuevo diseño.
Eso fue todo.
Se dio media vuelta para dirigirse hacia el carruaje.
Pero, justo antes de subir, la comisura de sus labios se elevó apenas.
Era casi imperceptible.
Lo suficiente para que Cloys lo notara.
La doncella miró a Selene.
Después al conde.
Y volvió a mirar a Selene.
Sonrió para sí.
Porque, aunque el conde jamás admitiría algo semejante...
No parecía haberle molestado en absoluto escuchar aquella comparación.
Más bien...
Daba la impresión de estar bastante de acuerdo con ella.
Selene, completamente roja de vergüenza, se llevó ambas manos al rostro.
—Cloys...
—¿Sí?
—Prométeme que nunca más me dejarás hablar cuando esté enojada.
Cloys soltó una carcajada.
—Lo intentaré, señorita. Aunque creo que ya es demasiado tarde.
😭😭😭😭😭 y más cuando Oliver al verla sonrío y le dijo que su esposa era la mas bella de todo el reino 🥰🥰🥰😍😍😍