Manjiro y tú eran mejores amigos desde pequeños, por eso estuviste con él desde siempre y tienes sentimientos hacia él. Los fundadores también eran tus amigos, pero desde que una chica llamada Luna entró a Toman, te "robó" a tus amigos, también a Manjiro. Manjiro se volvió distante: no te contestaba, te excluía, te ignoraba... esto te afectó un poco. Tu mejor amigo y el chico que te gustaba te cambiaba un poco más cada minuto. Siempre que intentabas hablar de ello, decía que estabas siendo posesiva y que no tenías razón para actuar así... hasta que llegó ese día.
NovelToon tiene autorización de alison para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
24
La pregunta de Saori pareció golpear a Manjiro como una bofetada. Por un instante, su expresión de triunfo se desvaneció, reemplazada por una vulnerabilidad fugaz que rara vez mostraba. —"¿Por qué...?"— Repitió en voz más baja, casi un susurro. —"Porque no puedo."—
Se acercó a ella con pasos lentos y deliberados, el agua goteando de su ropa y formando charcos en el suelo de la lancha. —"¿Crees que esto es fácil para mí? ¿Perseguirte por todo Japón como si fueras una criminal?"—
Sus manos temblaban ligeramente mientras extendía una mano hacia ella. —"Cada vez que te veo correr, una parte de mí quiere dejarte ir. Pero otra parte..."—. Hizo una pausa, buscando las palabras correctas.
—"Pero otra parte de mí se rompe cada vez que te vas,"— admitió Manjiro, su voz perdiendo el filo autoritario habitual. —"Porque sé que cada kilómetro que pones entre nosotros es un recordatorio de cómo jodí las cosas."—
Detrás de él, Kaito y los otros hombres observaban en silencio, incómodos con la honestidad cruda de su líder. Nunca habían visto a Manjiro tan vulnerable frente a alguien.
—"¿Recuerdas cuando éramos niños?"— continuó Manjiro, su mirada fija en el rostro enojado de Saori. —"Prometimos que nada podría separarnos. Y ahora mira en lo que nos hemos convertido."—
—"Y ahora mira en lo que nos hemos convertido,"— repitió Manjiro, su voz llena de un dolor genuino. —"Una chica que me odia y un chico que no sabe cómo dejarla ir."—
Dio un paso más cerca, invadiendo su espacio personal hasta que sus cuerpos casi se tocaban. El calor de su piel contrastaba con el frío de las gotas de agua que perlaban su pecho desnudo.
—"¿Realmente quieres que te deje en paz, Saori?"— Su mano se movió lentamente hacia su mejilla, limpiando una lágrima que ella no sabía que había derramado. —"Porque cada vez que te veo correr, una parte de mí muere por dentro."—
Detrás de ellos, el motor de la lancha seguía rugiendo suavemente mientras la lluvia continuaba golpeando el techo de lona. Kaito carraspeó incómodo.
—"Jefe, deberíamos sacar a este marinero inconsciente del agua antes de que se ahogue,"— interrumpió Kaito con diplomacia. —"Y creo que deberíamos llevar la lancha de vuelta al muelle antes de que la policía nos encuentre aquí."—
Manjiro no apartó la mirada de Saori, su mano aún en su mejilla. —"Dime qué hacer,"— murmuró, su voz apenas audible sobre el sonido de la lluvia. —"Dime que te quedas conmigo y pararé toda esta locura."—
Sus ojos buscaban alguna señal en su rostro - esperanza, amor, cualquier cosa que no fuera el odio que había visto últimamente. —"Por favor, Saori. Dime cómo arreglar esto."—
Le digo —"quieres arreglar esto?—, después de querer obligarme a que me case contigo"
La mención de su propuesta de matrimonio inesperada hizo que Manjiro retrocediera un paso, como si lo hubieran golpeado físicamente. —"¡Joder, no puedo creer que todavía te moleste por eso!"—. Exclamó con frustración, pasándose una mano por el pelo mojado. —"¡Fue una puta broma, Saori! ¡Una forma estúpida de intentar que me prestaras atención!"—
Su voz se elevó con cada palabra, el viejo temperamento volviendo a la superficie. —"¿Sabes cuántas noches he pasado arrepintiéndome de haber dicho esa mierda? ¡Solo quería hacerte enojar para que reaccionaras!"—
Kaito intercambió una mirada preocupada con los otros hombres. Cuando su líder se ponía así, era difícil predecir qué harían después.
—"Pero obviamente funcionó demasiado bien,"— continuó Manjiro, acercándose de nuevo a ella.
Le digo —"asi que era una broma, que bien, entonces dejame en paz"—
La palabra —"broma"— pareció romper algo dentro de Manjiro. Su rostro se endureció, la vulnerabilidad anterior reemplazada por una frialdad que hacía que el aire a su alrededor se sintiera más pesado. —"¿Una broma?"— repitió con una risa corta y amarga. —"Claro, para ti es fácil decirlo. Tú puedes seguir con tu vida como si nada hubiera pasado."—
Su mano se movió de su mejilla a su hombro, agarrándola con firmeza. —"Pero yo no puedo, Saori. Cada día desde entonces ha sido una puta tortura saber que piensas que soy un idiota por haber sugerido matrimonio."—
Miró a Kaito por encima del hombro. —"Arranca este bote de aquí. Vamos a llevarla a casa."—
—"¿Qué casa?"— intervino Kaito rápidamente. —"Nuestra base en Tokyo está demasiado lejos... Además, la policía estará buscando nuestros coches y rostros por todo Fukuoka."—
Manjiro soltó un gruñido frustrado, soltando a Saori para caminar por la pequeña cubierta de la lancha. —"Entonces iremos a mi apartamento aquí. Nadie sabe dónde vivo excepto mis hombres de confianza."—
Se detuvo y señaló a uno de sus subordinados. —"Tú, llama a los otros chicos y diles que se reúnan en mi lugar de siempre. Necesitaremos refuerzos por si la policía decide buscar en los registros de hoteles cercanos."—
Volvió su atención a Saori, su expresión más tranquila pero aún intensa. —"Así es como va a ser, Saori. O vienes conmigo voluntariamente o te cargo sobre mi hombro hasta el coche. Tú eliges."—
Lo veía con indiferencia y Le digo —"prefiero morir a que ir contigo"—. Intento lanzarme al mar.