Edelayn es una mujer que sirvió toda su vida al ejército de su país,al ser jubilada, ella se da cuenta que todo el tiempo vivió para una organización y no para si misma,con arrepentimiento pide un deseo en su cumpleaños,que por azares del destino se le concede y reencarna en el cuerpo de la Duquesa Edelayn Lierrer Paradise,en un mundo donde todavía manda el feudalismo,con esta nueva oportunidad ella decide que está vez vivirá,para si misma haciendo lo que le plazca,pero hay ciertos retos que surgen,teniendo los que enfrentar,pero ella los vence aplicando sus conocimientos modernos, utilizando cualquier cosa o persona a su favor para cumplir sus deseos.
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Capitulo 23: ¡celos!
Cuando el príncipe heredero le dio la orden a Gael de ayudar a Susan (Edelayn)a establecer su negocio en la ciudad, algo en su interior se encendió con una mezcla peligrosa de deber… y entusiasmo. No tardó en buscarla.
La encontró donde menos esperaba, en el mercado, junto a Matilda revisando una lista, con el ceño apenas fruncido, completamente absorta.
—Parece que alguien está planeando conquistar el reino —dijo Gael parándose enfrente de ella.
Edelayn alzó la vista, y por un segundo pareció sorprendida.
—Vengo de parte del príncipe heredero—dijo Gael mientras le sonreía a Edelayn.
Edelayn dejó la lista a un lado, cruzándose de brazos con una mezcla de duda y resignación.
—¿En verdad?, ¿Acaso el príncipe heredero cambió de opinión?.
—¡Después de reflexionar, decidió cumplir tus peticiones!—respondió él con ligereza—. Tengo órdenes de ayudarte en todo.
Ella lo observó unos segundos más como si lo evaluara.
—Bien. Me vendría bien un poco de ayuda.
Y así empezó todo, los primeros días fueron, extrañamente sencillos, juntos buscaron un local, negociaron a escala los insumos que utilizaba Edelayn y el señor Erick para sus cosméticos y también para sus medicamentos, así como revisar permisos. Pero entre cada tarea había silencios que se alargaban más de lo necesario, miradas que duraban más de un segundo y cercanías que ninguno de los dos parecía apresurado por romper.
—¡El local es más pequeño de lo que imaginaba! —murmuró Edelayn, observando el interior del local vacío.
Gael se acercó por detrás, lo suficiente para ver por encima de su hombro.
—Pero suficiente… si sabes cómo usarlo—dijo él mientras rozaba el oído de Edelayn.
«¿Acaso el joven Gael, me está coqueteando?, ¡no!, ¡no! ¡Qué estás pensando!... Rayos ¿Por qué, no puedo resistirme ante tanta belleza?»—pensó Edelayn mientras estaba dando un paso al frente, rompiendo la distancia en ese momento.
—Servirá—dijo con una sonrisa
Días después, entre cajas, telas y frascos, el lugar comenzaba a tomar forma. Edelayn retrocedió para observar el avance,pero no vio la caja que estaba detrás de ella,su talón choco y de repente perdió el equilibrio, pero no cayó, el brazo de Gael rodeo su cintura con firmeza, la detuvo evitando que cayera al suelo. Ambos contuvieron su respiración al estar demasiado cerca.
—Deberías mirar por dónde caminas—murmuró Gael de forma juguetona sin soltarla.
Edelayn alzó la mirada, apenas a unos centímetros de la suya, ambos se quedaron viéndose fijamente.
«Sus ojos son tan hermosos, jamás había visto, unos así... y sin mencionar que su cintura es tan pequeña y frágil»—pensó Gael, hasta que la voz de Edelayn Interrumpió sus pensamientos.
—Deberías soltarme—murmuro Edelayn, pero sin apartarse.
En ese momento, la voz de Ricardo irrumpió en el lugar.
—¿Qué está pasando aquí?—dijo Ricardo con voz seria.
—Príncipe heredero, ¿Qué hace aquí?—preguntó Edelayn mientras se apartaba de los brazos de Gael.
—Vine a ver, como van los arreglos de tu negocio, y también para saber si no necesitabas ayuda, pero por lo visto—dijo mientras miraba fijamente a Gael—... Tienes la ayuda necesaria.
—Agradezco su ayuda príncipe heredero—dijo Edelayn mientras inclinaba la cabeza—... Pero no es necesario que se moleste por cosas tan triviales.
—¡Claro que me preocupo, señorita Susan!, después de todo usted es mi salvadora... Veo que ha trabajado mucho, ¿Qué le parece si me acompaña a almorzar hoy?.
«¡Maldición, ¿Cómo le digo que no a este Principito de cuarta?, lo que menos quiero es, seguir teniendo contacto con el, ¡que no ama mucho a mi media hermana!, que vaya a invitarla a ella, y a mí que me deje en paz»-Se decía así misma Edelayn mientras le sonreía con delicadeza a Ricardo.
Antes de qué Edelayn pudiera formular una respuesta, Gael interrumpió.
—¡Señorita Susan!, recuerde que hoy tiene una cita con, aquel comerciante de hierbas medicinales.
—¡Tienes razón Gael!, lo había olvidado por completo,... Disculpe príncipe heredero, pero me temo que hoy tengo un asunto importante que atender, le parece si el almuerzo lo posponemos para otro día.
«En serio se atrevió a rechazar mi invitación, Pero bueno entre más me rechaces, más crece mi deseo por poseerte»
—¡Bueno ya será, para otra ocasión!—dijo Ricardo mientras, acarició deliberadamente, el rostro de Edelayn.
«¡Qué le pasa a este loco, porque me toca sin mi permiso, ja ja ja, bueno yo en ese momento también lo toqué sin su consentimiento, pero en mi defensa yo estaba drogada por su culpa, me pregunto, si él ya habrá olvidado esa escena,»-pensaba Edelayn, sin saber, que desde aquel día, ese recuerdo había sido revivido una y otra vez en la mente de Ricardo, y cada que lo recordaba su cuerpo volvía a reaccionar, aumentando así el deseo y las ganas de terminar lo que empezó ese día.
Al salir del local, Ricardo no pudo evitar llevarse la mano con la que había acariciado a Edelayn a los labios, mientras se decía a sí mismo.
«¡Será su olor lo que hace a mi cuerpo reaccionar,o tal vez es su delicada piel, lo que daría por volver a probar sus suaves labios»!
Un mes ya había pasado, durante este tiempo, Gael ayudaba a Edelayn con su tienda, de la misma forma el príncipe heredero, visitaba de forma continua a Edelayn, pero ella siempre era distante con él.
En cuanto a su negocio al principio, eran apenas un par de clientas curiosas, pero con ellas fue suficiente para que probaran los productos que ofrecía Edelayn y al ver los resultados eran buenos e inmediatos, no se tardó en correr la voz, y casi todas las mujeres del reino ya compraban sus cosméticos. Y su pequeño local ya no era suficiente, para atender a las mujeres de la ciudad.
Una tarde, mientras Edelayn y Gael caminaban por la calle, revisando posibles proveedores, el bullicio de la ciudad los envolvía, todo era normal hasta que de pronto alguien chocó a Gael con demasiada fuerza, la suficiente, para que terminara chocando a Edelayn directamente hacia una pared. Y al instante siguiente, ambos no pudieron evitar, recordar aquella escena que había ocurrido en la taberna... La cercanía, la tensión entre ambos, la respiración contenida, en ese momento Gael no se pudo contener más y le planto un beso, fue delicado, directo y firme, como si llevara demasiado tiempo reprimiéndolo.
Edelayn correspondió sus labios, se encontraron con los de el, ella aceptó la intensidad contenida, cargada de todo lo que no había dicho, de todo lo que había intentado ignorar, de Gael.
—Susan
La voz de Gael la trajo de vuelta, ella parpadeó y respiró agitadamente, preguntándose si era deseo o amor lo que sentía.
—Vamos, hay un proveedor qué falta ver —dijo, con voz nerviosa Edelayn apartando a Gael.
Gael, al ver su reacción la tomó del brazo, y justo cuando iba a preguntar, de entre la multitud surgió una voz.
—Lady Susan.
La voz elegante cortó el momento, ambos se giraron era Ricardo, siempre impecable... Siempre oportuno.
—He oído que su negocio comienza a florecer —sonrió—¡Tal vez ya no se encuentre tan ocupada!
Edelayn inclinó ligeramente la cabeza.
—Agradezco su apoyo, alteza.— «Lo que me faltaba, el principe siempre llegando en el peor momento.Y ahora ¿qué hago?, acabo de corresponder el beso de Gael, se me olvidaba que en esta época, corresponder un beso, ya se consideraba como si correspondiera su amor.Y ahora cómo le explico que solo correspondí su beso por qué, solo fue atracción natural y deseo, y para colmo de repente aparece este idiota, tal vez me sea útil, podría aceptar su invitación, y así me libraría de Gael, al menos hasta que piense la manera más correcta de decirle lo que siento»— pensaba Edelayn mientras escuchaba la pregunta de Ricardo.
—Me encantaría ver el proceso, que hace para realizar sus cosméticos —continuó él, acercándose un paso más—. Quizá mañana, si hoy no tiene tiempo.
Gael guardó silencio, pero su mirada… no.
—Está bien alteza —respondió Edelayn con suavidad, —si aún tiene tiempo podemos ir hoy, aunque ya es un poco tarde, pero le puedo dar un recorrido rápido.
Gael al escuchar su respuesta la tomó del brazo.
—¡Señorita Susan!, recuerde que aún le falta ver a un proveedor.
Ricardo al ver que la tomó del brazo, fue suficiente para que cambiara su expresión, ese pequeño gesto apenas perceptible, lo hizo entender que Gael su mejor amigo de la infancia, ya no era un aliado, sino un obstáculo... Un rival.
—¡Parece que hoy está ocupada lady Susana!, ¿Qué le parece, si dejamos el recorrido para mañana?.
—¡Claro!, príncipe heredero, mañana a la 1:00p.m ¿Está bien?.
—¡Por supuesto!—respondió Ricardo mientras besaba la mano de Edelayn!—Por cierto Gael, cuando tengas tiempo libre ven y búscame, te tengo una nueva misión.—añadió Ricardo mientras se iba del lugar pensando.
«¡Maldito! Yo te creía mi amigo, veremos si después de todo el trabajo que te ponga a hacer tendrás tiempo para venir a coquetear con la señorita Susan»
Mientras tanto Gael.
—¡Señorita Susan!, ¿Por qué aceptó la invitación de Ricardo?
—¡Lo he estado evitando todo este tiempo!, si sigo así me temo que empiece a ponerme trabas en mi negocio.
—¡Él no haría eso!, ¿Acaso aceptó la invitación, solo porque no le gustó como beso?... Si ese es el caso le aseguro que puedo mejorar.
«Es demasiado tierno, si lo hubiera sabido antes no le hubiera correspondido el beso y ahora ¿qué hago?, lo mejor será ser sincera»
—¡No es eso! ¡De hecho besas bastante bien!, pero... mira Gael te seré lo más sincera posible, la razón por la que correspondí tu beso es porque, tal vez me gustes, solo fue pura atracción física y tal vez un poco de deseo, pero nada más, no hay algún otro sentimiento como amor, solo me dejé llevar por el calor del momento y prefiero ser sincera contigo, antes de que te hagas falsas ilusiones.
«¡Ella admitió que le gusto!, e incluso siente un ligero deseo hacia mí, aunque ella todavía no me ame, pero si le gusto un poco, ¿Acaso no significa que tengo una mínima oportunidad?, y si es así está vez me encargaré de que Ricardo sienta el dolor de que te quiten lo que más quieres en esta vida »—pensaba emocionado Gael, mientras con toda serenidad respondía:
—¡Entiendo perfectamente, señorita Susan!, ¿Qué le parece si nos conocemos lentamente, no se preocupe, si no llega a sentir algo más por mí, yo como un caballero entenderé, y respetaré su decisión.
«¡Vaya para ser un hombre de la época medieval es bastante, comprensivo... ¿Por qué no darle una oportunidad?, ¡Total que podría perder!»!
—¡Está bien!, acepto tu propuesta—respondió Edelayn con una sonrisa.
—¡Gracias por darme la oportunidad Señorita Susan, le prometo que no se arrepentirá!.
—Bueno entonces, ¿Me acompaña a ver a ese proveedor?—Dijo Edelayn mientras ambos caminaban entre la multitud.
Muy lejos de ahí… En la quietud de la mansión, Kardov apretaba la mandíbula, durante este mes Edelayn había ido a verlo solo una vez, ya que, se encontraba demasiado ocupada, y Aron que se encargaba de cuidarla a la distancia ya le había informado, todo a Kardov.
—Ha estado viéndose con él —dijo Aron, con cautela.
El silencio se volvió pesado.
—¿Con Gael… o con el príncipe? —preguntó finalmente.
—Con ambos.
Las manos de Karlos se tensaron sobre las sábanas, y por alguna extraña razón, al saberlo le dolía de una forma profunda y peligrosa.
—Entonces no está tan sola como pensé—murmuró, mientras en sus ojos, algo se encendía algo comenzaba a arder.
—¡Mi señor! ¿se encuentra bien?
—¡Si Arón! Averigua en ¿dónde estará Edelayn estos días?,—dijo Kardov, mientras apretaba su puño con fuerza y pensamientos invaden su mente.
«Hiciste tanto por mi,estuviste a mi lado todo este tiempo y ahora que encuentras a otros hombres,te vas y me abandonas...¡Quiero ver con mis ojos,que es lo que realmente te gusta de ellos!