El amor no siempre aparece como lo soñamos.
A veces llega envuelto en errores, promesas rotas y despedidas que dejan el alma cansada. Idealizamos su forma, su fuerza, su duración, y cuando la realidad no coincide, la decepción nos empuja a pensar que el amor verdadero es solo un mito.
Tropezamos una y otra vez, aprendiendo a proteger el corazón, hasta casi convencernos de que sentir ya no vale la pena.
Pero incluso en esa duda, cuando menos creemos, el amor encuentra la manera de recordarnos que si existe… aunque no sea como lo imaginamos,mucho menos perfecto.
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capitulo 9 una sana y esporádica amistad
El responsable de la internación de Bruna en aquel hospital, llegaba como endemoniado, acompañado de su padre y un abogado.
En la clínica anterior, una de las enfermeras a cargo de la UCI, le había inyectado un medicamento que no le correspondía.
Ese fármaco estaba destinado a otra paciente, internada en la habitación contigua y con el mismo nombre.
La equivocación, provocó en Bruna una reacción alérgica severa que la dejó al borde de la muerte.
Tras el incidente, fue trasladada de inmediato al hospital en el que se encontraba ahora.
Contaba también con médicos especializados y un equipo exclusivo dedicado a su recuperación.
Desde su percepción, una vez más alguien se había aprovechado de su vulnerabilidad para hacerle daño.
No estaba dispuesto a dejarlo pasar, quien fuera el responsable debía hacerse cargo de sus actos.
Médicos y enfermeras corrían contra el tiempo para estabilizarla.
Su corazón parecía detenerse, se llevaba las manos a la cabeza impotente.
Todo su esfuerzo se perdía sin que pudiese hacer nada en absoluto.
Hasta que cerraron las cortinas y la desesperación afloró con rabia.
Quería invadir la sala, pero su padre lo frenaba pidiéndole que se tranquilizase.
Las horas no pasaban, hasta que el médico responsable aparecía a entregarles un reporte.
— ¡¡Que fue lo que hicieron!!.— les gritaba enojado con lo que parecía otro retroceso.
— Señor cálmese, aquí nadie tiene la culpa, son cosas que suelen suceder.
Ya conseguimos estabilizar a la paciente con éxito.
Como usted nos dijo desde el primer dia que pretendía llevarla a su casa,asi que fuera posible, hicimos una reunión .
No sería etico de mi parte tomar decisiones sin consultarlo con mis colegas que también tienen experiencia en éste tipo de casos.
Así que decidimos, que se podía suprimir más la medicación ,sin que eso afectase a la paciente.
Además veríamos con más claridad su evolución.
Pero no salió del todo bien ,no contábamos con un aumento de su temperatura .
La paciente comenzó a presentar una fiebre inesperada que no se pudo estabilizar con medicamentos.
Pensamos incluso ,que podría ser una infección generalizada. — continuaba con su reporte.
En su enojo ,el hombre tomaba del cuello al doctor enojado, furioso,indignado.
— Si le pasa algo a Bruna,los voy a demandar,por eso traje a mi abogado.
No la traje aquí para que la maten, les pago bastante bien para que la mantengan viva.
O pretenden que los demande por mala praxis, como lo hice con la otra clínica.
Vi que le hacían eso que hacen en el corazón,eso no es bueno,¡¡no me mienta!!.—su padre intervenía.
— Calma hijo, escucha al médico, todo tiene una explicación. — lo soltaba, el hombre se acomodaba un poco la ropa.
— En efecto lo hicimos ,sufrió un paro cardio respiratorio producto de esa fiebre,pero ya le está bajando la temperatura ,estará bien.
Tenemos certeza que lo que pasó,no tiene nada que ver con la retirada de los medicamentos.
Asi que suponemos que se debe a algo emocional.
Es eso,creo que la señora Bruna está evolucionando muchísimo más rápido de lo que pensamos y su cerebro está activo.
A veces los pacientes en coma tienen recuerdos ,alegres o tristes que definen su ánimo y las reacciones.
Mañana la enviaremos a estado intermedio después de hacerle una tomografia.
Si continúa evolucionando positivamente,en una semana estará en una sala común.
Alli podrá recibir visitas con mayor frecuencia y quizás la tengamos despierta . — respiraban aliviados.
— Disculpe lo de antes,es que hemos estado desbordados.— le alisaba la ropa al médico.
— No se preocupe, ya estamos acostumbrados, usted no es el primer familiar que se exalta.
Y no tiene infección generalizada, eso también es algo bueno . — le aclaraba.
— Disculpe .— se sentaba aliviado, casi rezando porque se cumpliera el milagro.
Bruna continuaba soñando.
Recordaba esa mañana cuando salía de su casa apurada y nuevamente veia un distraído al teléfono.
Parecía que tenia un imán para ese tipo de gente.
No quiso ni acercarse ,pero no pudo con su genio proteccionista, le daba un grito de advertencia.
—¡¡ Señor el tránsito!!, ¡¡lo van a atropellar!!.— el hombre miraba a todos lados dando un paso atrás y regresando a la vereda.
— Gracias señorita, no me había dado cuenta que la senda peatonal está más allá.
¿ Hay algún punto de taxi por aqui?.
Es que se me rompió el auto.— señalaba un vehículo estacionado más adelante.
— Una cuadra más arriba,no necesita cruzar la calle,es por allí recto.— le señalaba .
Pero ella, si cruzaba la calle por esa senda que se encontraba más atrás.
Su parada de ómnibus estaba casi en frente.
Bruna permanecía sentaba en un banco cubierto, rodeado de propagandas, atenta al reloj.
Un ómnibus se detuvo y ella subió sin dudar.
A lo lejos ,el hombre observaba todo ,indicándole al taxista la dirección a la que pretendía ir.
Resolvió ,que primero seguirían al ómnibus ,para espiar hasta donde iba esa muchacha.
Le pareció encantadora aquella actitud suya, tan natural.
Sin embargo, el micro se perdió en el tránsito agitado de la ciudad.
Era mejor encaminarse a su reunión.
Tenía un negocio importante que resolver, algo que afectaba directamente a su familia.
El taxi no necesitó cambiar de rumbo , continuando en línea recta.
No estaba acostumbrado a ser llevado y menos a esas frenadas bruscas que lo hacían balancearse hacia adelante.
Su estómago comenzaba a resentirse por tanto movimiento.
Bruna conversó un poco con sus colegas de recepción, como cada mañana.
Hacían planes para salir juntas algún fin de semana , después, se dirigía a las oficinas.
Estaba a mil, organizando los correos que llegaban en la computadora, cuando alguien la sacó de golpe de su concentración.
— Buen dia señorita,tengo una reunión con Ricardo Biasini.— le informaban.
— Ok,ahh...¿ usted aqui?.— que extraña coincidencia.
— ¿Trabaja aquí? , ¡¡que increible!!, tengo que agradecerle el grito,que me dio,es que no vengo demasiado a la ciudad.
Soy el proveedor de la cocina del hotel ,me llamaron porque se vence nuestro contrato.
Tal vez fuese usted quien me haya llamado.— le sonreía.
—¿ Es usted el señor Marcos Lozano?.— preguntaba incrédula.
— Lo soy ,me imagino que estoy frente la asistente del hotel Bruna Rodriguez, ¡¡que pequeño es el mundo!!.
Llevamos un año comunicándonos por teléfono, recién la veo en persona.— era más joven de lo que parecía en las llamadas.
— Si... es increíble, usted siéntese por allí, póngase cómodo y espere un momento, mi jefe aún no llega.
Le ofrezco un café, agua, o usted me dice que quiere y se lo traigo.
Mi jefe no debe demorar,siempre llega temprano.
Tengo también algunos números de grúa, por si los necesita.— se reían los dos .
— De la grúa se encarga el seguro, no tendría algo que no deba ir a buscar .
Si lo tiene, eso puede ser.— tan amable como lo creía.
¡¡Que bueno que no lo habían atropellado!!.
— Bueno ,mi café es de máquina, recién lo estoy pasando.
Me gusta hacerlo de a poco a la antigua.
Está fresco siempre, además no tengo el de cápsulas.— le mostraba la vieja cafetera.
— Ese estará bien,no soy de gustos refinados y eso,soy de campo.
También me gusta el pasado ,gota a gota.— seguía sonriente y atenciosa.
— En ese caso, ya se lo sirvo.—enseguida le traía una taza y se servía otra.
Entablaron una charla animada mientras el jefe no aparecía , saliendo totalmentede su papel formal de asistente.
Descubrieron que eran de pueblos vecinos,que su familia tenía una producción orgánica, que el hotel era su mayor comprador.
Le vendían de todo, hasta dulces y mermeladas.
Así los encontró su jefe , ensimismados, parecían viejos conocidos que se reían de algo que no entendia.
Carraspeaba dejándolos serios y cortando la conversación.
— Buen dia señor,el es don Marcos Lozano , su familia es la que provee al hotel de frutas, verduras ,mermeladas y dulces orgánicos .— le informaba.
— ¿Ustedes se conocen?.— parecían íntimos.
— No,señor,solo por teléfono.
Nos conocimos ahora,es que somos de pueblos vecinos.
Disculpe mi actitud.— enseguida regresaba a sus actividades, al sentir su mirada asesina.
— Mantenga la compostura,es un lugar de trabajo,no el patio de su casa.— le advertía bajito.
— Soy Marcos Lozano , un gusto conocerlo.— se ponía en pie ,extendiendole la mano .
— Señor Lozano , soy Ricardo Biasini encargado de la gestión del hotel, sigame.— lo saludaba con un apretón de manos y lo invitaba a pasar.
Dejaba la taza de café con Bruna y caminaba algo nervioso.
La charla entre los dos se demoró con los ajustes de precios que traía, principalmente por los gastos con el transporte.
Se iba con una incertidumbre y sin saber si renovarian o no el contrato con ellos.
Tal vez tendría que buscar otro mercado para sus productos, o quizás otro hotel.
— ¿Como le fue?.— preguntaba Bruna bastante curiosa.
— No lo sé,gracias por el café , por la charla,por salvarme señorita Bruna,usted es una persona bien interesante .— le extendía la mano.
— A todos nos agradan sus productos, yo ya los he probado en el desayuno.
Seguro le renuevan el contrato, pero como es una nueva administración y no lo conocen revisan todo exhaustivamente.
Lo llamo así que definan algo, no se preocupe.— se saludaban con amabilidad y respeto.
— Gracias por el aliento y por la advertencia en el tránsito.
Mi familia depende mucho de mi ,no me puedo dar el lujo de accidentarme.— le sonreía aunque sus preocupaciones solo comenzaran.
— Que tenga un buen dia y ojalá su seguro sea rápido.— le agradaba ese hombre.
Era como ella ,un luchador que se preocupaba con su familia y los vecinos que dependían de sus ventas.
Bruna estaba más confiante en la renovación que el propio interesado.
Se iba de cabeza gacha totalmente sin esperanzas y buscando solucionar lo de la grúa.
No podia quedarse de brazos cruzados ,le restaba sólo un mes para definir el rumbo de la producción,era el plazo de culminación del actual contrato.
Ricardo estaba de malas, trató a Bruna fríamente ,en forma autoritaria ,apenas le dirigia la palabra.
Regresaba exhausta por la tensión acumulada durante el día y más tarde de lo normal.
El auto de Marcos,recién era revocado, una grúa se lo llevaba .
Veía al hombre menos formal, pero como perdido ,sin saber para donde agarrar.
Decidió acercarse a ver si necesitaba alguna cosa.
— Don Marcos.— lo llamaba.
— Ahh es usted ,solo Marcos.— suspiraba sentándose unos instantes en un banco que encontró cerca.
— Recién le levantan el auto,pero para cobrar los del seguros son bien rápidos.— agregaba acompañándolo un poco.
— Si, realmente es un desastre todo ésto, encima te atienden de otro país y no comprenden las direcciones que se les brinda.
No es que yo conozca ésta ciudad, solo me guío, por el camino que indica el gps del celular como el mas rápido y los carteles con los nombres de las calles.
¿Que les costaba poner a alguien de aquí no mas a atender las llamadas?.
Hay tanta gente que necesita trabajo.— protestaba por la demora.
— Los famosos call center...,si son bastante molestos.
Hasta los que te llaman para venderte algo,lo aprendi después que tuve un celular,te molestan por todo.
Targetas de crédito,extensiones de línea telefónica, préstamos.
Yo los atiendo porque se que ganan por minuto que nos retienen, aunque no les compre nada..
Últimamente si no conozco el número no atiendo porque realmente si quisiera algo lo conseguiría y pronto.
Tampoco es que me pueda permitir todo lo que me quieren vender.
Hablando de todo un poco...¿Usted tiene que quedarse acá en la ciudad?.— le preguntaba mirando lo tarde que era.
— Si, sabría indicarme algún lugar medio en cuenta por un par de noches hasta que el auto quede pronto.— le habían asegurado que en máximo dos dias podría levantarlo.
— Mi casa,venga,vivo cerca.— lo invitaba.
— No ,como cree..,ni me conoce como para eso.— era abuso si aceptaba.
— En serio se lo digo,acá es todo caro,usted me infunde confianza por eso se lo ofrezco.
Claro está que no tengo muchas comodidades,así que si no le molesta dormir en una cama en el piso,puede quedarse en mi casa.
El departamento es pequeño y no tengo sofá,en realidad apenas tengo lo básico. — le explicaba.
— No me importa dormir en el suelo,la plata no me sobra.— tampoco cargaba mucho efectivo.
La acompañaba agradecido,lo que más necesitaba a esa hora ,era un buen baño.
Pero no tenía ropa para cambiarse,aún así esa era su prioridad,aunque no hubiese probado bocado en todo el día.