Ambición, aquella palabra que, si no se tiene cuidado, puede corromper hasta la persona más santa de todas. Este era el caso de Tomas, cuyo nombre clave era Bi-han, estaba destinado a ser el próximo gran maestro de su clan; no obstante, cometió el peor pecado que lo llevó directo a la muerte: la traición a la familia.
Ahora, en el limbo de los pecadores, frente al dios del destino, este le propondrá un trato para evitar su cupo seguro en el infierno: volver al pasado y evitar los errores que lo llevaron a su muerte; sin embargo, para eso deberá salvar a la mujer divorciada que dio a luz a dos hijos de los cuales nunca supo.
Sin saber cómo fue que estuvo con la madre de sus hijos, deberá emprender un viaje no solo a la redención, sino también para proteger a aquellos que ella dio a luz y cuyas venas corría su propia sangre.
¿Podrá el villano cambiar por la divorciada?
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CAPÍTULO 24
Luego de que las doncellas se fueran, con varias vendas llenas de sangre, lady Serah se dispuso a acercarse a la cuna de sus dos gemelas recién nacidas. Cuando supo que su sobrino también era padre de gemelos y que estos no tenían leche, debido al mal estado de la madre, de inmediato simpatizó con ellos y aceptó sin ningún problema la petición de su hermano de darles su propia leche.
No obstante, viendo a sus dos niñas recién nacidas, le asustaba la situación en la que se encontraba, Tenía miedo, sobre todo porque de pedir ayuda a su hermano, lo más probable es que su esposo le quitara a sus hijas. Así mismo, le dolía en el alma el cambio de Sofía, quien una vez fue una niña dulce, a parecer la viva copia de su padre en versión mujer.
—¿Perdonarán a su madre por ser tan débil?—preguntó acariciando a las bebés dormidas—mami las quiere, así como a sus hermanos, pero no sé qué hacer...
—Solo basta con que diga la verdad—la voz de una misteriosa mujer la sorprendió.
Colocándose delante de sus hijas para protegerlas, se encontraba frente a dos mujeres, ambas de cabello largo; sin embargo, de distintas facciones. Mientras una tenía una cura ruda, la otra tenía una cara seria, pero tranquila. Sin embargo, su cabello negro como la noche era hermoso ante la luz de la luna que se filtraba. Si no fueran tan distintas, creería que ambas eran hermanas.
—¿Quiénes son ustedes?—preguntó preparada para sacar una daga de su vestido.
—No tema, lady Serah—habló Aurora—somos aliadas, no enemigas.
Dicho eso, Aurora extendió su mano y materializó un espejo, en el cual se reflejaba algo que dejó sin aliento a la madre de las gemelas. Podía ver reflejado que, en la cabaña vacacional de la familia, podía ver como una jovencita corría con la piel desgarrada y desnuda, mientras era perseguida por varios guardias.
—¡Sofía! ¡No te atrevas a tocar a mi hermana!—el grito de una de las hijas del general hizo que lady Serah la reconociera.
—Muy tarde, ya mi padre la hizo suya—dijo Sofía con una sonrisa maligna—alégrate, porque donde tenga un hijo varón de mi padre, ella puede convertirse en la nueva duquesa.
Veía divertida como, desde el tercer piso, luego de una hora de haber estado encerrada en la habitación de su padre, la hermana de quien una vez llamó mejor amiga, corría desesperada intentando huir; no obstante, algo le quitó la sonrisa. Ya que la chica, desesperada, con el cuerpo marcado por el conde y con posiblemente su semilla en su interior, decidió lo único que podía hacer: morir.
Corrió con todas sus fuerzas a uno de los balcones secundarios, los cuales colindaban con espinas de rosas, cayendo de inmediato su cuerpo en ellos y muriendo en el acto. Aquello provocó que lady Serah gritara tanto, que despertara a sus hijas. La mujer de inmediato comenzó a mecer la cuna, mientras intentaba calmarlas sin dejar de llorar.
—Pobre niña—dijo pensando en la hija menor del general y su hermana—¿Cómo es posible que Sofía haya podido ayudar a su padre en esto?
—Lady Serah, usted y sus niñas corren peligro—habló Aurora—si el conde fue capaz de hacer eso con una chica, ¿Qué puede evitar que lo haga con sus propias hijas?
—¿Qué puedo hacer?—preguntó llena de terror con tan solo pensar en eso.
—Desenmascare al conde, nosotras haremos el resto—dijo Aurora extendiendo la mano—¿Acepta?
No es de mi agrado, más no por eso es mala.
Estimada Autora, nada en contra de tu novela, por eso le doy un puntaje Exelente, es solo que prefiero dejar de leer, espero no te moleste mi comentario. Un cordial saludo 🫂.
lo que he leído no tiene nada de malo .