Cecilia Diaz esta pasando por un cambio emociona, su novio de toda la vida la engaña. En su trabajo su antiguo jefe se a jubilado y a dejado en manos la empresa para la cual ella trabaja a su sobrino que lejos de ser una persona responsable lo único que hace es cargar de trabajo a Cecilia y hacerle la vida imposible en el proceso.
Sebastián Grande es un hombre que esta acostumbrado a que le besen los talones, que con solo tronar sus dedos todas las mujeres caen a sus pies, pero ella, la que era mano derecha de su tío le muestra que no todo el mundo se arrastra por el.
Te invito a leer esta nueva historia, donde conoceremos un poco mas de la vida de Ceci y sus amigas.
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Ángeles y demonios
El sonido estridente de mi despertador me anuncia que a llegado un
nuevo día, y tratando de abrir los ojos casi me muero del dolor. Un ronquido a
mi lado me pone en alerta y no solo eso, sino que mi cabeza descansa sobre algo
que no es tan duro ni tan grande como el pecho de Hulk.
Tragando para pasar el mal trago que supone abrir los ojos luego de
tremenda resaca me encuentro con un rostro mas que conocido, pero los ronquidos
no vienen de ese rostro. Me muevo lentamente para encontrar a mi otro lado a …
mierda que paso anoche.
¿Qué hace Lorena desnuda en mi cama y lo peor de todo, Scott? Mierda
yo también estoy igual que ellos.
Esto parece una escena de ¿Qué paso ayer? Solo que la protagonista
principal de film soy yo.
A gatas salgo de la cama y me meto a mi baño, bajo la lluvia artificial
trato de hacer memoria.
Sali de la oficina y fui al bar, tome un par de copas, me encontré con
Scott y Lorena. Luego de eso las copas se fueron de mano, lorena me beso, Scott
igual y… mierda…
Termino de ducharme y escucho unos gemidos y al abrir la puerta… la
vuelvo a s errar.
—¿Te quieres unir? —pregunta la voz excitada de
Scott.
No lo puedo creer, al parecer la noche anterior fue algo alocada y
para ser sincera esos gemidos me están levantando la temperatura.
Abro la puerta con vergüenza ya que no recuerdo que paso pero esta mas
que claro lo que aquí paso.
Ver como Lorena juega con el miembro de Scott me recuerda las veces
que presencie a la bestia teniendo sexo. Pero el calor que me subía por el
cuerpo al verlo a el no es el mismo que siento al verlo a ellos.
—Sigan ustedes, yo debo ir a trabajar —digo tratando de no armar un
escandalo donde lo único que hay acá es placer—. Eso si cuando terminen me
dejan las sabanas limpias, ya sabes donde dejar la llave —le indico a mi ex
saliendo de mi habitación ya lista para ese café y unos analgésicos que calmen
mi cabeza.
Llego a la empresa y todo es un revuelo, me acerco a la recepcionista
para preguntar porque tanto alboroto.
—¿Qué pasa que hay tanto alboroto? —pregunto a la chica que me mira
con cara de sorpresa.
—Es por esa publicidad que se esta por grabar —dice en modo
confidencial y yo me quedo pensando en cual será si se supone que no hay
ninguna grabación programada para hoy.
—El señor Grande ya llego? —pregunto y ella asiente.
Camino apresurada para el ascensor, esto debe ser algo de ultimo
momento, de lo contrario no entiendo porque no tenia ni idea de eso.
Llego a mi piso y esta igual de revuelto que la recepción. Mas rápido camino
y mas nerviosa me siento. Al entrar a la oficina encuentro todo fuera de lugar,
cámaras por doquier y una escena que nunca me imagine que se vería aquí.
Me quedo boquiabierta mirando como una pareja esta follando en mi
escritorio. ¿Pero que mierda?
Barro la oficina y me encuentro con la mirada de la mole que esta al
lado del director de escenografía, viendo por el monitor como queda grabada la
secuencia.
Enseguida me enfilo hacia donde esta y toco su hombro, el me mira sin
siquiera inmutarse.
—¿Me puedes explicar que es todo esto? —pegunto señalando lo que al
parecer es una pelicula porno porque esto de publicidad no tiene nada.
—Te hubieras enterado de no haberte ido temprano ayer —ahora haz
silencio que están rodando.
Indignada miro que sobre un sofá están mis pertenencias, me acerco y
tomo las cosas para salir de ese lugar ensuciado por un tipo que tiene la
cabeza enferma. Como se le ocurre rodar una pelicula de ese calibre en la
oficina y para peor en mi escritorio.
Salgo de la oficina, tan enfadada que no mido el golpe que doy con la
puerta, haciendo que la escena deba volver a gravarse.
Me dirijo a una silla vacía junto a la recepcionista y dejo mis cosas allí.
Abro mi laptop e imprimo mi carta d renuncia, ni loca me quedo a formar parte
de algo tan descabellado y fuera de lo común.
No puedo creer en lo que se volvió esta empresa luego de que mi antiguo
jefe cedió el mando a su sobrino. Propio que uno le da de comer a quien no
tiene dientes.
Ya lista mi carta la coloco en un sobre, vuelvo a la oficina donde se
esta rodando esa cochinada y tocando el hombro de le mole no dejo que diga nada
solo le doy el sobre con mi renuncia y salgo por donde entre.
Lo lamento mucho por todos esos clientes que tienen mi estimada
confianza, pero no pienso ser parte de esto.
Llego al subsuelo y decidida me meto a mi coche y conduzco a mi
departamento. Al llegar me encuentro con Scott y Lorena que todavía no se han
marchado.
—¿Todavía siguen aquí? —pregunto algo enfadada.
—Lo siento cariño, recién terminamos de ordenar la habitación pero ya
nos vamos, no queremos causarte problemas —dice lorena y suelto un suspiro, después
e todo ellos no tienen la culpa de que este teniendo un mal día.
—Lo siento, debe ser el estrés que cargo —me disculpo— ¿Café? —pregunto
y mi ex asiente.
Dejo mi bolso sobre la silla de la sala y me dirijo a mi cocina para
preparar algo de café para los tres y de paso me recuerden como es que
terminamos los tres en mi cama.
—¿Necesita ayuda? —pregunta Lorena y la miro sin saber que decir. Ella
e apropia de la cocina y saca unas galletas de uno de los potes donde las guardo
y las coloca en un plato mientras yo sirvo en diferentes tazas el café
Las dos volvemos a la sala con las manos ocupadas, ella besa a mi ex y
el le sonríe. Nunca e miro como la mira a ella y la verdad me siento perdida.
—No quiero sonar tonta ¿Pero me pueden explicar que paso anoche? —digo
tendiéndoles las humeantes tazas de café.
—Vamos por el principio —murmura mi ex mirando a su nueva pareja. Ella
asiente—. Bien, todo comenzó la noche de despedida de soltera de Marion —dice y
recuerdo esa noche a la perfección.
—Creo que comenzó antes, se que tenias aventuras que nunca me contaste
obviamente —digo y tomo una galleta del plato solo para desviar la mirada.
—Bueno, en eso tienes razón —murmura mirando sus manos—. Nunca me
anime a mencionar mis… ¿Cómo decirlo? ¿Fetiches sexuales? —dice y
mira a su acompañante que lo anima a hablar—. Pues resumiendo, me gusta el sexo
en pareja, mirar no se ese tipo de cosas.
—¿Cómo lo que paso anoche? —adivino. Asiente.
—Siempre me quede con las ganas de tener un trio junto a ti pero nunca
tuve el valor para nombrarlo o proponerlo —dice— no se si fue el grabe estado alcohólico
que teníamos los tres encimas pero bueno una cosa llevo a la otra y terminamos
cumpliendo con algo pendiente que tenia.
—Y a ti ¿También te gusta este tipo de relación, seria algo abierto o
como se lo llama? —pregunto mirando lorena— ¿Por eso te ves también con Sebastián?
—Bueno… con Seba no me he visto mas desde esa vez en su oficina —me mira como buscando algo— al parecer encontró
un nuevo entretenimiento.
—Unos cuantos, diría yo —menciono.
—No lo creo, se que el es una persona muy activa, le encanta experimentar
con el sexo y te lo recomiendo, aunque es muy posesivo si se llega a enamorar —dice
y suelto una riza nerviosa.
—Si claro, esa mole enamorarse? Yo me vuelvo monja cuando eso ocurra —digo
entre risas.
—Pues no creo que el celibato sea lo tuyo —dice muy confiada de sus
palabras.
—¿Hablan de tu nuevo jefe? —pregunta Scott y yo asiento—. Lo vimos la
otra noche en el bar de Adrián, estaba con un tipo que acá mi nena estaba en
celo por querer tenernos a los dos juntos pero el ya estaba con otra mina y tu
jefe con otra que al principio la rechazaba, pero su amigo fue muy hábil al
darle algo con su trago —me quedo anonadada mirándolo, ¿Esa cara de nada drogo
a mi Hulk para que el muy idiota se meta en la cama con ese maniquí de plástico?
—¿Ese idiota lo drogo? —pregunto asombrada, Lorena suelta un suspiro.
—Ese tipo con esa carita de ángel no es de fiar, pero coge tan rico —dice
ella y no entiendo como Scott la mira con adoración cuando ella habla de esa
manera.
—Todavía no entiendo como es que estas tan enamorado y escuchando eso,
yo le arrancaría los ojos de solo mencionarlo —digo sincera.
—Hay una diferencia muy grande entre coger y hacer el amor, me gusta
el sexo y lo disfruto —mira a mi ex—, pero con el hago el amor —me mira de
nuevo—. Solo se trata de confianza y no ocultar las cosas.
—Como sea, yo no podría —digo.
—Si es así como es que lo veías en sus encuentros y no decías nada —me
quedo dura porque se a que se refiere.
—No se como es que sabes eso, pero era un trato que por suerte ya estoy
libre de el —digo y me levanto buscando una escusa para no hablar de eso.
—Es un idiota pero si te gusta debería buscar la forma para que el se
de cuanta de que también esta enamorado y definitivamente aléjalo de ese bueno
para nada llamado Javier —aconseja Lorena— amenos que te guste el sexo compartido.
—No creo que sea lo mío, lo de anoche no cuento porque no lo recuerdo —ella
se ríe.
—Te puedo asegurar que lo disfrutaste, aunque no dejabas de mencionar a
esa mole que habita tu mente —mierda, creo que me he puesto roja.
—Bueno cariño, me encanto verte y compartir ese mágico momento —dice
mi ex levantándose de su lugar—. Lastima que no lo recuerdes, pero cuando
quieras revivirlo tienes mi numero.
—No creo que repita algo así, pero lo que si no te voy a negar que ver
en vivo y en directo si me pone —admito.
—Agradécelo a tu mole —dice con gracia Lorena.
Los acompaño hasta la calle y los veo irse de la mano, todavía no lo
puedo creer. Tantos años con la misma persona y nunca supe de sus fetiches.
Si me pongo a pensar e disfrutado mucho viendo a esa mole tremenda
como follaba con otras, pero era diferente porque de la manera en la que me
miraba era como si lo hiciera conmigo.
Eso si, de una cosa estoy segura, yo no puedo compartir mi corazón con
alguien que solo piensa en si mismo y en la primera la caga.
Si el es una persona que no puede mantener su ego en sus pantalones debería
de hablarlo conmigo no meterse con cualquiera. Aunque si es cierto lo que me
acaban de contar, parte de la culpa la tiene ese carita de ángel que es mas un
demonio.