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UN ALFA EMBARAZADO DE UN OMEGA DOMINANTE

UN ALFA EMBARAZADO DE UN OMEGA DOMINANTE

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Embarazo no planeado / Romance
Popularitas:6.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Mckasse

Un alfa embarazado de un Omega dominante

Dante Lombard Sanford siempre vivió a la sombra de su familia, hasta que conoció a Trébol Armstrong, un omega dominante que desafía todas las reglas. Lo que comienza como una atracción imposible termina convirtiéndose en un amor capaz de romper las leyes de la biología y los prejuicios de la sociedad.

Cuando Dante descubre que está embarazado de un omega, ambos deberán enfrentarse al rechazo, las ambiciones familiares y a quienes intentarán separarlos. Juntos demostrarán que el verdadero amor no entiende de jerarquías, solo de la valentía para elegir a la persona correcta.

NovelToon tiene autorización de Mckasse para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Conociendo a la nueva familia

Dos días después, Dante conoció a la familia de Trébol.

No fue una invitación formal.

Simplemente Trébol le escribió a las seis de la tarde:

"Ven a cenar a casa de mis padres, si no tienes planes, hice lasaña. Y trae algo dulce o mi hermana te va a juzgar. Si no respondo es porque estoy en la ducha, la llave de emergencia está debajo de la madera de flores de la entrada. Si no puedes avísame. Quiero aprovechar y presentarte a todos."

Dante pasó veinte minutos frente a una vitrina de postres de una pastelería artesanal como si estuviera negociando un tratado de paz. Terminó comprando tres cajas distintas porque no sabía cuántos hermanos tenía Trébol exactamente, pero sí sabía que llegar con las manos vacías era una mala idea.

La casa de Trébol no era una mansión, ni falta que le hacía.

Era amplia, luminosa, llena de plantas, cuadros familiares, zapatos en la entrada, voces cruzadas desde la cocina y un olor a comida casera que hizo que Dante se detuviera un segundo en la puerta.

Se sintió… extraño, porque aquello no se parecía en nada a su casa.

Allí no había silencio elegante ni tensión escondida bajo el mantel. No había frases medidas ni miradas que evaluaran el valor de cada respuesta. Había ruido. Había vida. Había un caos cálido que le dio una punzada en el pecho antes de que pudiera prepararse.

Trébol abrió la puerta cuando sonó el timbre y lo miró de arriba abajo.

—Trajiste tres cajas. ¿Vienes a cenar o a sobornar a mi linaje?— miró detrás suyo y al ver que nadie espiaba le dió un beso rápido en los labios a Dante.

Dante alzó las bolsas sonrojado.

—No sabía cuántos eran. Merezco otro besito.

—Ni yo a veces se cuantos vendrán. Otro beso luego. Pasa.

La primera en aparecer fue Leona Armstrong, la madre de Trébol: Omega, cuarenta y tantos, alta, de cabello oscuro recogido en un moño desordenado y ojos color miel con esa clase de calidez que te hacía sentir analizado y querido al mismo tiempo. Le dio un abrazo a Dante antes de que él pudiera decidir si estaba preparado.

—Así que tú eres el abogado bonito —dijo, apartándose para mirarlo mejor.

Dante parpadeó.

—Supongo.

—Trébol habla de ti como si quisiera estrangularte y besarte a la vez. Me caes bien por eso.

—Mamá —gruñó Trébol.

Leona lo ignoró a propósito.

Desde la cocina apareció Gael Armstrong, el padre de Trébol. Alfa, enorme, canoso en las sienes, manos de hombre acostumbrado al trabajo físico y una sonrisa serena que hizo que Dante entendiera de inmediato de dónde venía la sensación de seguridad que transmitía Trébol cuando dejaba de pelear con el mundo.

Gael le estrechó la mano con firmeza.

—Bienvenido, muchacho. Si mi hijo te trajo aquí, asumo que tienes algo rescatable. Sus amigos son nuestros amigos.

—Papá.

—¿Qué? Estoy siendo amable.

Después apareció Noah Armstrong, uno de los hermanos mayores de Trébol. Alfa, médico de urgencias, treinta años, cabello castaño oscuro, brazos tatuados y una expresión de cansancio profesional que no le quitaba lo guapo. Detrás de él venía Serena Armstrong, la única beta entre los hermanos, entrenadora personal, lengua afilada y una mirada de hermana que claramente ya había decidido si Dante merecía vivir o no.

Noah le dio una palmada amistosa en el hombro.

—Si le rompes el corazón a Trébol, puedo reanimarte después de que Serena te apuñale.

—Qué recibimiento tan cálido, ustedes si son simpáticos —murmuró Dante.

Serena le quitó una de las cajas de postres de la mano.

—Eso depende de si trajiste algo decente.

Trébol se apoyó en el marco de la cocina, cruzado de brazos, observando el espectáculo con una mezcla de resignación y diversión.

Dante lo miró un segundo.

No sabía que alguien podía verse tan… en casa.

Y entonces apareció Ezra.

—¿Este es Dante?

La voz femenina sonó suave, conocida solo por referencia. Dante se volvió y se encontró con una omega de cabello rubio oscuro, piel clara, ojos azul grisáceo y una belleza delicada, casi melancólica. Vestía ropa cómoda, llevaba una bufanda fina al cuello y sonreía con una familiaridad que a Dante le erizó la nuca sin razón aparente.

— Si, soy yo.

—Yo soy Ezra la ex de Trébol.

Ezra.

¿La ex de Trébol? ¿Y que coños hacia esa tipa allí?

No se parecía en nada a lo que Dante había imaginado. No era estridente. No era agresiva. No tenía el aire de una exnovia dispuesta a marcar territorio.

Eso la hacía más peligrosa.

— ¿Ezra?— Dante mira a Trébol de reojo.

—Si...soy Ezra. La misma que viste y calza—dijo ella, acercándose con una naturalidad inquietante—. Me alegra por fin conocerte. Trébol ha hablado de ti.

Dante la miró apenas un segundo antes de extender la mano.

—Espero que para bien.

—Depende del día —respondió Ezra con una sonrisa pequeña.

Trébol apareció a su lado casi de inmediato.

—Ezra, deja de asustar a mi invitado.

—No lo estoy asustando. Solo estoy siendo sociable.

Pero la forma en que sus ojos se posaron en Trébol contaba otra historia.

Una historia larga. Cómoda. Íntima.

Y Dante, que había llegado con tres cajas de postres y la esperanza secreta de pasar una noche agradable con la familia del hombre que le gustaba, sintió una punzada áspera en el estómago.

Trébol notó el cambio en su expresión.

Por supuesto que lo notó.

Se acercó lo suficiente para rozarle los nudillos con la mano al pasar, un gesto mínimo que nadie más pareció ver.

—Ven —murmuró—. Antes de que Serena decida por ti qué silla te toca.

Dante lo siguió.

Intentando ignorar el hecho de que Ezra no le quitaba los ojos de encima.

Trébol invitó a su familia porque quería que conocieran a Dante y Ezra estaba con su hermana y se invitó sola.

La cena fue un caos.

Gael sirviendo porciones gigantes como si alimentar personas fuera un deporte de contacto. Leona corrigiendo a Noah porque hablaba de heridas abiertas mientras todos comían. Serena burlándose de Trébol por la forma en que vigilaba si Dante terminaba la comida. Noah preguntándole a Dante sobre un caso corporativo como si no estuviera metiéndose media barra de pan en la boca. Y Trébol, en el centro de todo, más relajado de lo que Dante lo había visto jamás.

Dante se rió de verdad sin medir posturas. Sin pensar qué versión de sí mismo estaba mostrando.

Y eso, para él, ya era una intimidad peligrosa.

Ezra se sentó frente a Trébol con la excusa de servir el vino.

No casualmente.

Hablaba poco, pero cada vez que lo hacía, sabía exactamente cómo colarse en el ritmo de la familia. Recordaba anécdotas, nombres, fechas. Leona la trataba con un cariño evidente. Serena parecía quererla. Noah le preguntó por su viaje a Lisboa, por un hostal, por un accidente absurdo con una motocicleta alquilada. Gael incluso le sirvió más vino sin preguntarle.

Dante lo entendió de inmediato, cada vez que Trébol se distrae ella lo mira con codicia.

Como si ya lo hubiera medido. Como si estuviera decidiendo qué tan difícil sería quitárselo del camino.

Más tarde, mientras Leona y Serena recogían la mesa y Noah discutía con Gael sobre unos resultados clínicos, Dante salió al patio trasero con una copa de agua fría entre las manos.

Necesitaba aire.

La noche estaba tibia. Había luces colgadas sobre la pérgola, plantas aromáticas en macetas y un silencio amable, roto solo por las voces lejanas del interior.

No escuchó a Ezra acercarse hasta que habló.

—A Trébol le gustas mucho.

Dante se giró despacio. Otra vez la vieja esta.

Ezra estaba de pie a unos pasos, con la bufanda apretada alrededor del cuello y esa sonrisa tenue de mujer frágil que, cuanto más la veía, menos le creía.

—No sabía que ustedes tenían ese nivel de confianza —respondió Dante— El no me había hablado de ti.

Ezra se acercó un poco más.

—Tuvimos mucho más que confianza. Tal vez no me mencionó porque me ve como parte de la familia y esperaba esta ocasión para presentarnos.

Dante sostuvo su mirada.

—Ya me imaginaba lo divertido que sería compartir con su familia.

—Asi es. Está es la mejor familia. Estuvimos muy unidos. Lo quise muchísimo.

—Eso también me lo imagino ya que estás aquí.

Ezra bajó la vista un instante, como si la conversación le doliera.

—Yo terminé con él por la distancia. Quería finalizar algunas cosas de mi vida y no quise dejarlo atado a mi ausencia al principio.

— Bueno, yo lo estoy cuidando ahora.

— Se ve que son buenos amigos.

— Yo diría que somos algo más que amigos. Aunque Trébol quiere tomarse su tiempo para decirle a todos.

Ezra levantó la mirada otra vez imaginando por donde va Dante. No quiere darle ninguna oportunidad.

—La verdad es que luego de viajar lo extrañé muchísimo. Pensé que no estaba enamorada, que necesitaba otra vida, otra clase de futuro… y dejé a Trébol sin explicarle demasiado. Cuando todo salió mal, me di cuenta de lo mucho que había perdido. Y solo para que no te acomodes pienso pedirle que regresemos

Ah.

Ahora sí.

Ahora estaba enseñando los dientes o mejor dicho los cormillos.

—¿Y eso me lo cuentas porque…? —preguntó Dante con una calma exquisita.

Ezra se acercó un paso más.

—Porque no quiero que pienses que yo soy una ex cualquiera que viene a molestar. Yo formé parte de esta familia. Sé cómo piensa Trébol, sé qué lo hiere, sé qué lo enternece, sé cómo se comporta cuando ama.

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ALICE
cuándo vienen los próximos capítulos queremos verlos con muchas ansias
Lizeth Romero Osorio
necesito más 😭😭😭😭😭
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Gracias por los caps autora!!! 🖤🖤
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
WAAAAAA!!! (⁠ᗒ⁠ᗩ⁠ᗕ⁠)
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Un anillo (Creo)... Gracias por los caps autora!! estuve todo nervioso en los dos capitulos
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
¡AAAAAAAAAAAAHHH! *grito cómo perro loco*
ALICE
Dios Dante no se da cuenta que alguien lo está utilizando como su hotel de 9 meses qué tierno😂😂😂😂
Miguel{E.P.E.D}[🍭]: Jajajajajajaja buena ésa!!! 😂😂
total 1 replies
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Eso trébol alocate (Bromis) Gracias por el cap autora!! 🖤🤭
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Por alguna razón siento que Trébol se enrerara antes que Dante... Gracias por el cap autora!! 🤭
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Gracias por los caps autora!! 🤭🥺
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
*gritos internos*
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
。⁠:゚⁠(ᗒ⁠ᗩ⁠ᗕ)゚⁠:⁠。 Yei! 🤭
ALICE
hooooo!! ya le puso el fruto y ellos no lo saben por dios,me preguntó qué caras pondrán cuando se enteren 😂😂
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Gracias por los caps autora!! 🖤
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Amó tu novela!! 🖤
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Estuve sonriendo todo el capítulo 🤭
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Hay el amor ~
ALICE
es una historia excelente me encanta 100 de 100 tiene un desarrollo muy creativo muy bueno
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Erza no debiste regresar y mucho menos entras a la boca del lobo
Miguel{E.P.E.D}[🍭]
Gracias por el cap autora!! me encanto el capítulo!!
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