Zaidane, es obligada a casarse solo por tradición, pero al lado de que es su esposo, vive un total infierno, pero un accidente hace que su vida de un giro de 180°, ella al despertar se da cuenta que es la esposa del empresario multimillonario Ramses King y al darse cuenta de quien es, se asombra porque es el mismo hombre que por años siempre aparecía en sus sueños.
¿será que en esta ocasión podrá ser feliz?, acompañenme a descubrir el desenlace de esta historia.
NovelToon tiene autorización de Paulina chavez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
23. Nuestra Boda.
...ADA...
Después de la hermosa noticia y de la maravillosa reacción de Ramses ante mi embarazo, solo me queda agradecer al destino por todo lo que me a dado de recompensa.
Mi embarazo a avanzado mucho ya tengo casi seis meses y mi vientre cada vez crece más, mis hijos se mueven sin descanso y eso a Ramses le fascina sentir en su mano cada vez que ellos se mueven.
Aún sigo tomando mis terapias, en donde aun Frani me sigue ayudando con mi proceso, pero solo en unas cuantas semanas hará el cierre definitivo a mi pasado…
Estaba bajando las escaleras cuando vi entrar a Aika y tras de ella a Ramsés y Jamil, camine a ella y nos abrazamos, ya que hace meses no la veía.
- Ada, ¿cómo estás?- sonreí porque poso su mano en mi vientre.
- muy bien, a la espera de los gemelos- asintió hasta que me abrazo Jamil.
- felicidades- asentí y me dio una bolsa.
Camine hasta Ramses dándonos un corto beso, nos separamos y fuimos al comedor, sentándonos y pasando la tarde juntos, los llevé en donde se quedarían, ya que Aika me ayudara con mi boda, seremos solo nosotros, pero yo no sé dé esto.
La semana transcurrió y era mi última terapia en donde me acompañaría Ramsés, íbamos en camino y solo por instantes sentía nervios hasta que él solo comenzará tomar mi mano me hacía calmar.
- tranquila, estaré junto a ti en el proceso- asentí, besando sus labios.
Llegamos y de inmediato bajamos entrando al edificio hasta el piso donde estaba el consultorio de Frani, al llegar nos abrazamos, entramos en la habitación sentándonos en el sofá.
- Ada, ¿cómo estás?, ¿cómo te has sentido?- sonreí tomando la mano de Ramsés.
- muy bien Frani,- ella anotó en su tabloide, se levantó hasta sentarse cerca de mí.
- ¿preparada?- solo asentí sin soltar la mano de Ramsés- respira profundo, relájate y cierra tus ojos.
Solo hice lo que me pidió, relajándome, respirando muy profundo y solo veía pasar las imágenes de mi vida, hasta que todo se volvió oscuro, duro solo unos cuantos segundo y solo comenzó a aparecer los momentos más hermosos junta Ramsés, cuando me pidió matrimonio y la noticia de mi embarazo.
Hasta que un ensordecedor chasquido me hizo despertar, vi a Ramses junto a mí y a Frani frente a mí observándome, me acomodé en el asiento, sintiéndome incómoda por la mirada tan intensa de Frani.
- ¿que sucede?, Frani- se acomodó, cruzo sus piernas y me mostró una imagen.
- ¿reconoces esto?- negué y siguió pasando varias fotos.
- Frani, para qué haces eso, ya te dije que no sé quiénes son- solo la vi sonreír al igual a Ramsés.
- Ada, aquí termina mi trabajo, felicidades por estos bebes- toco mi vientre- le deseo lo mejor y que tengan una nueva vida maravillosa.
Asentimos hasta que solo me despedí, aún no entendía por qué había durado tan poco la sesión, salimos del edificio y fuimos a un restaurante encontrándonos con Jamil y Aika.
Los días pasaron tan rápido que hoy era nuestra boda, me arregle con ayuda de Aika, me puse el vestido y estaba todo listo.
Al bajar las escaleras solo salimos hasta subirnos en la camioneta, estaba más que nerviosa, al llegar me ayudo a bajar Aika, al estar en la entrada de la iglesia mis lágrimas salieron, suspire y solo entre, viendo a él tan sonriente como siempre, nos tomamos de las manos y comenzó la ceremonia hasta que era el momento de decir nuestros votos.
- Ada, mi amor nuestra vida siempre estuvo entrelazada y la vida misma se encargó de juntarnos para comenzar y reescribir nuestra hermosa historia, donde el amor nunca hará falta, porque mientras te tenga a ti y a mis hijos, será más que suficiente para seguir viviendo y juro amarte hasta la eternidad.
Sonreí al borde de las lágrimas, deslizó la argolla y era mi turno, intente aclarar mi garganta, pero estaba hecha un total nudo, suspire hasta asentir.
- Ramsés, mi vida a tu lado a sido tan maravillosa y mágica, que es tan irreal, que siempre le doy gracias a la vida por ponerte en mi camino, por unir nuestras vidas y darnos el regalo más hermoso que es producto de nuestro amor- poso su mano en mi vientre- te amo demasiado y siempre te amaré y espero que en las siguientes vidas sigamos reencontrandonos para seguir escribiendo nuestra historia de amor.
Deslice su argolla, el sacerdote nos dio la bendición y oficialmente ya éramos marido y mujer, nuestros amigos nos felicitaron y salimos los cuatro de la iglesia.
Subimos a las camionetas e hicimos una parada en un restaurante, deleitándonos con la comida y al terminar continuamos nuestro largo camino hasta la casa de campo, en donde pasaríamos un maravilloso fin de semana en familia, celebrando nuestra unión y la próxima llegada de nuestros hermosos hijos.