Ainara Marie Young, así es mi nombre, soy una joven políglota, día a día me esfuerzo mucho por salir adelante, pero parece que la vida se ha ensañado conmigo.
Tal parece que me odia.
Una vida llena de sufrimiento y lágrimas, un trabajo exitoso, pero con una cruz grande encima.
Vi la muerte pasar muy cerca de mi.
No soy perfecta y no siempre tomo las mejores decisiones, así que decido vivir en la tranquilidad, hasta que lo vi.
Amargado, autoritario, irritante, con un carácter de los mil demonios y vive estresado.
No es mi tipo de hombre, lo acepto, pero él desprende hombría, belleza con su carácter y autoridad sin imaginarlo, está ajeno a todo lo que él provoca en mi, es un hombre demasiado varonil, demasiado excitante.
No sé en qué momento me he podido enamorar de él.
Hemos comenzado con la mejor diversión, con el mejor goce, pero ya todo es insostenible, todo se está saliendo de control.
¡¿Qué hago ahora?!
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Capítulo 22.
...X—Jonas Brothers, Ft Karol G....
Joseph.
Escucho mucho ruido en la cocina y sé que debe ser Nara con su típico escándalo, ella ama la cocina y es una excelente cocinera, pero es mejor no insistirle demasiado, porque es capaz que me lanza un sartén caliente.
La veo cocinar huevos, por lo que percibe mi olfato, con el ceño fruncido, sabrá Dios en que estará pensando.
Decido no molestarla, la verdad es que es demasiado temprano como para escucharla parlotear enojada. Regreso a la habitación para ducharme, por suerte estoy mejor, ya no necesito a esa enfermera que me daba puros dolores de cabeza.
Aún siento punzadas de dolor en las costillas, pero es soportable, los moretones que me hacían ver cómo un zombie desaparecieron totalmente, dentro de dos semanas podremos regresar a la empresa, me hace un poco de falta estar encerrado en esas cuatro paredes.
Ya listo con mi ropa informal y cómoda salgo y voy directo al despacho, necesito verificar las inversiones que haré en una empresa de fabricación de cosméticos en Florida, me conviene mucho ese negocio.
—¿Me podrías explicar qué hace Ainara en bata de baño en tú cocina?— entra un muy enojado James.
—Ella durmió aquí— respondo mirándolo fijamente.
—¿Qué?— pregunta alterado— ¿qué hiciste con ella?— pregunta entre dientes.
—Cálmate James, no hicimos nada de lo que te estás imaginando, durmió aquí porque viendo una película se quedó dormida, solo por eso— explico brevemente— si no quieres creerme y confiar en ella, amigo su relación se irá por el caño— digo— y solo que apenas comienza— niego.
—¿Cómo quieres que piense decente?— pregunta— Si vengo y la consigo en bata de baño en tú cocina— dice—Vamos, si fuese al revés pensarías lo mismo—bufa.
—Tal vez, pero preguntaría primero y más si ya te han aclarado que solo hay una amistad— ataco— James, somos amigos desde hace años, jamás me metería con la mujer que te guste y ni lo pensaría—niego—entiendo que estés celoso, ella es una mujer muy hermosa, con un cuerpo hermoso y yo soy hombre, pero Nara es como mi hermana— digo firmemente.
Suspira profundo, cierra los ojos y se da la vuelta, camina hasta el ventanal y escucho como va soltando la respiración, veo que los celos de James van muy en serio, pero de mi no debería de sentir celos, yo jamás lo traicionaria de esa forma.
—Te pido disculpas Joseph, no sé porqué me cegaron los celos— niega aún sin verme.
—James, me haces pensar que más que una diversión hay algo más— digo.
—¿Cómo vas a pensar eso? Yo tengo esposa Joseph, solo quiero divertirme con ella— dice y niego.
—Amigo, sabemos que estás por costumbre con Catalina— suelto de golpe siendo sincero.
—¡Claro que no!— exclama enojado— yo no pienso divorciarme Joseph— niega como loco.
—Cálmate, pero sabemos que lo que te digo es cierto, que tú no quieras aceptarlo es tu problema amigo— repito—James, ya yo te lo advertí, Ainara es muy importante para mí y no quiero que la jodas, sé que para decir las cosas eres muy directo y sincero, pero si vez que las cosas se están saliendo de control aléjate— digo— o no respondo, ella merece ser feliz, yo se lo que te digo— afirmo.
—¿Qué sabes tú de ella? Hablas con mucha seguridad— dice tomando asiento frente a mi.
—Sé más de lo que te imaginas, pero yo no te voy a decir nada de su privacidad, si ella quiere decírtelo, te lo dirá en su momento— digo, realmente cuando quiere es intenso.
Agradezco haber podido ocultar el pasado doloroso de Ainara, porque él estaba dispuesto a descubrirlo todo de una manera no muy legal y se me hacía injusto, se supone que debería de ayudarlo, pero conozco a James, es un buen tipo, ha tenido una vida llena de mujeres y alcohol, luego de unos años eso se redujo y ahora es más selectivo, pero Ainara es un pan dulce que no merece que él juegue con ella, sé que ella lo acepto y está dispuesta a divertirse y está bien, pero en cuanto vea algo más, seré yo mismo quien le hable para que deje todo de lado.
Los apoyo a ambos, pero hay límites y no pienso rebasarlos.
—¿Listo para la junta con los de Florida?— pregunta y asiento.
—Haberte hecho socio de mi empresa me ha ayudado un poco— confieso.
A parte de haber invertido en la cadena de restaurantes de James le he vendido una parte de mis acciones, loco, pero confío en él a ciegas y se que es el menos interesado en llevarla a la ruina, porque de ella obtenemos ganancias exorbitantes, en unos dos años más nos podríamos retirar y vivir el resto de nuestras vidas cómodamente, pero al menos por mi parte no me retiraré, tengo muchos proyectos que quiero llevar a cabo y para eso debo seguir sentado en mi puesto.
—Joseph, iré a casa a cambiarme— escucho a Ainara y miro a la puerta—Ah, hola James— saluda a mi amigo colocándose roja como un tomate.
¡El amor!.
—Dile al chófer que te lleve y te espere— ordeno.
—Está bien, la muchacha traerá tu desayuno en un momento— dice y asiento.
Los observo a ambos que se miran cómplices, yo sé que aquí mi amiga está loca por James, lastimosamente él es casado, harían buena pareja mientras Nara no le saque los ojos a mi amigo.
—¿Con esa ropa vino ayer?— pregunta.
—Si— asiento.
—Enseña demasiado— comenta.
—Ay no amigo, no empieces, para mí es un vestido adecuado, deja mucho a la imaginación, es informal y discreto— digo— acepta que te gusta, no seas idiota.
—Si, me gusta y no la quiero compartir, ¿contento?— responde y río a carcajadas.
Listo, ya hice mi trabajo.
dedicación
felicidades Éxitos Éxitos Éxitos