Las cosas, a veces, no son lo que parecen. Anna solo quería vivir sin que el mundo supiera de su existencia y Enzo no estaba acostumbrado a sentir.
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Veintitrés
Ya eran más de tres meses sin Anna y a Enzo le seguía doliendo como el primer día aunque no lo quería reconocer , la habían buscado por todas partes y no habían encontrado nada, sabía que ella había vuelto a llamar a Nico porque lo había visto más contento de lo habitual, como ya no se tenía que esconder para entregar el teléfono a Angelo, antes de dárselo lo había abrazado y le había dicho que era el niño más feliz del mundo, Enzo habría pagado por saber el motivo de que estuviera tan alegre, pero a él sería a la última persona que le contaría. Esa mañana mientras revisaba los papeles del traslado de un cargamento el teléfono de Anna comenzó a sonar, era la primera vez que lo hacía en más de un año.
- Hola- respondió el mafioso.
- Dígale a Nico- comenzó a hablarle la misma voz de siempre si molestarse en saludar- que ya no llame más a este teléfono, ya me voy junto a Anna y éste número se desactivará, dígale que ya nos pondremos en contacto con él. - y se escuchó el sonido de que se perdía la llamada.
- ¡Angelo! ¡ Angelo!- comenzó a gritar Enzo y enseguida apareció corriendo su amigo.
- ¿ Que pasa, porqué gritas así?
- Busca rápido a quién pertenece este número, quiero saber quien es y sus movimientos, me dijo que se iba a encotrar con Anna.
- ¿ Hablaste con Eric?- al momento de mencionarlo supo que había cometido un grave error.
- Vaya, si hasta son amigos. - dijo con sarcasmo el italiano.
- No somos amigos Enzo- trató de calmarlo el otro- Se como se llama por las conversaciones con Nico y si él te llamó es porque ya este número es inservible, no hay manera de rastrearlo.
- Tú hazlo.
- Lo haré para complacerte pero no habrá frutos.- le contestó Angelo y salió del despacho.
Como le dijo Angelo lo de rastrear el número no los llevó a nada y la vida siguió igual, y dos años ya habían pasado después que Anna se fuera.
- Enzo- entró Nico a la cocina mientras desayunaban su tío y Angelo- Necesito hablar contigo - el niño ya casi cumplía ocho años y cada día se parecía más a Enzo aunque solo fuera su sobrino.
- Ven, siéntate a desayunar con nosotros y me cuentas.- le dijo sacando una silla que el niño aceptó, la relación entre ellos había mejorado bastante aunque no había vuelto a ser la misma.
- Mamá me pidió que te dijera si das tu autorización para que yo vaya en las vacaciones con ella.- Enzo levantó la vista, no podía creer lo que escuchaba.
- Y que me garantiza que tú vuelvas.
- No seas tonto Enzo, ella sabe que yo te pertenezco hasta la mayoría de edad, no haría nada que me perjudique.- le contestó el niño.
- Vaya, me pides un favor pero me llamas tonto.
- Tú te lo buscaste.
- Dile que me llame. - ordenó el tío.
- No, si aceptas, todo lo hablará con Angelo. - le aclaró el niño.
- Bien, que hablen, al final yo parece que soy solo un muñeco.- respondió el hombre enfadado pues había visto en el viaje una oportunidad para poder hablar con Anna.
El viaje de Nico estaba preparado, Enzo lo llevaría al aeropuerto y lo entregaría a una azafata que a su vez se lo entregaría a Anna donde quiera que ella estuviera, Angelo solo sabía las especificaciones, ella no le había dicho a donde era el vuelo, solo el día y la hora de salida, pero ellos no se habían quedado con los brazos cruzados, ya sabían que Nico viajaría a Japón, y habían puesto un detective en el mismo vuelo para que lo siguiera y así saber donde estaba Anna.
Llegó el día y todo se hizo como estaba previsto, Enzo llevó a Nico al aeropuerto, ya lo esperaba la azafata a la que se lo entregaría, era la misma chica que había ayudado a Anna en su vuelo de escapada, que después de aquello, siguieron en contacto, lo que las convirtió en grandes amigas.
- Nico, nada más que llegues necesito que me llames, no se porqué Anna no acepto la protección.
- Enzo, que te hace pensar que no llevo protección. - las palabras del niño hicieron que el hombre se asombrara- Tu ya viste quién es Anna¿ Tú crees que yo iba a viajar desprotegido?
- Bien, si tú lo dices, pero me hubiera gustado que fuera de los míos.
- Sí, para así saber donde está Anna, no la creas tonta Enzo.
- Ya, vete.
- Gracias Enzo, me estás haciendo muy feliz.
- Vete Nico. - le dio un beso en la cabeza.
El niño salió andando junto a la azafata y Enzo estuvo parado allí hasta que los perdió de vista. Ya el detective que se encargaría de seguirlo había entrado.
La azafata llevó a Nico a una sala vip, donde lo esperaba una mujer muy elegante, con unas gafas y un pañuelo que disimulaban su rostro, pero al niño no le hizo falta que se los quitara para saber quién era.
- Mamá- corrió hacía ella y sus brazos lo esperaron para abrazarlo con desespero- Que ganas tenía de verte. Te quiero
- Nico, mi amor, como te extrañé- le decía ella llorando, estuvieron un momento abrazados y con lágrimas de alegría hasta que les habló la azafata.
- Anna, ya tienen que irse, y yo también, acuérdate que tengo que estar en el vuelo para no levantar sospechas.
- Gracias Lucía, nunca voy a tener con que pagarte esto.
- No seas tonta, te quiero, cuida mucho a tu madre pequeño, hablamos cuando yo aterrice.- salió de la sala y los dejó solos.
- Vamos Nico, tenemos un vuelo que coger- se quitó el pañuelo y las gafas y salió caminando de la mano de el niño hacia su avión privado, que ya los esperaba para partir.
FELICITACIONES Y BENDICIONES ROXANE 🙏🏻😍💗💙♥️💕