Susana una hermosa joven proveniente de una familia de musicos, rodeada de lujos y fama, crecio llendo a mas mejores academias de musica y danza, pero por deudas de juego su padre pierde todo lo que tiene.
Erick un joven humilde con grandes sueños y una voz impresionante que desea poder obtener la oportunidad de grabar su propio disco, pero con sus escasos recursos le resulta muy lejana esa posibilidad.
Por azares del destino se conocen en circuntancias peculiares juntos viviran un torbellino de emociones y descubriran la mas hermosas melodias del corazon.
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cap 23: Todo un principe azul.
🌹🌷Raquel Ortiz (Susana) 🌷🌹
Erick es muy atento y caballeroso, no creo que yo pudiera hacer por alguien más lo que el hace por mi, permitir que viva en su casa, duerma en su cama, no podría tolerarlo.
Él va a comprar algunas cosas para que yo me alimente, hasta eso hace díganme existe alguien más perfecto, imposible.
Me siento al borde de la cama y comienzo a meditar en lo mucho que ha cambiado mi vida, unas cuantas lágrimas salen de mis ojos, pero me controlo o terminaré haciendo un gran oso, delante del hombre que parece el príncipe azul de un maravilloso cuento de hadas.
Tomo el morral y saco mis pocas pertenencias las organizo, ahora solo tengo dos mudas de ropa, bueno tres con la que traía puesta, sin contar con los dos pijamas, un cambio completo se quedó en ese hotel.
Guardo mi tres trapitos casi literalmente en el closet y recuerdo cuando tenía tanta ropa, que podía usar una diferente cada día del año y así aún habría piezas sin usar, que irónica vida, ahora tengo que lavar a diario para tener que ponerme.
Voy por una ducha, por ocultarme tras el contenedor de basura, el olor se impregnó en mi ropa y huelo horrible.
En la ducha viene a mi el recuerdo del beso que me dio, me es imposible no desear que se repita, llevo mis manos a mis labios y suspiro como tonta.
Nunca nadie me había besado como el, ese beso llego a mi alma, fui mágico he indescriptible, sentí una suave corriente recorrer mi espina dorsal y una paz tan hermosa, me sentí tan segura entre sus brazos.
Ahora le doy la razón a Salomé cuando dice que para encontrar a un príncipe, hay que besar muchos sapos, yo no he besado muchos, pero si unos cuantos, pero creo que si encuentre al príncipe.
Salgo de la ducha, me seco con una toalla, reviso y no hay secador de cabello, así que dejo mi pelo mojado, busco el pijama más recatado de los dos, me lo pongo y voy por un vaso de agua.
Veo la puerta abrirse, y el príncipe hace su entrada cargado de bolsas.
Me dice que el sistema de gas no está instalado, y no sé cuantas cosas más que no preste atención por estar mirando lo sexi que se ven sus brazos, y ese redondo trasero.
Me reprendo mentalmente, pues parezco pervertida.
Lo ayudo a guardar algunas cosas, en la nevera, se despide de mi, diciéndome que la decoradora no vendrá más.
Cuando entramos a la casa, tenía cara de sorpresa y dijo que no había venido desde que la decoradora empezó, y sí que hizo un buen trabajo, se nota que el príncipe tiene buen gusto, los muebles que más me llamaron la atención los escogió el.
Mi preocupación se disipa con esas palabras, pero mi temor aumenta, al quedarme sola aquí y que ese hombre llegue por mi.
Erick se va y un sentimiento de tristeza se instala en mi corazón.
Mi estómago ruge de hambre, recuerdo que no he probado bocado hoy.
Busco entre las cosas y saco fruta la corto en trozos, saco leche y cereal, me sirvo una gran taza y me siento en la isla de la cocina a comer.
Término lavó lo que ensucie, me permito recorrer la casa, es pequeña pero hermosa, bajo las escaleras y veo una puerta que está cerrada con llave, fui al garaje que es inmenso, hay varios equipos mecánicos y muchas herramientas.
Dejo de curiosear y vuelvo arriba, me siento a ver una película, mientras como una bolsa de frituras, la película transcurre y ni le presto atención, solo me cuestiono si decirle la verdad a Erick no.
Creo que si me está ayudando lo más lógico es que sepa el porqué huyo.
El cansancio me vence, así que apago el televisor y voy a la cama, me acuesto, el sueño me vence quedándome profundamente dormida.
Comienzo a soñar que estoy en una playa tomando sol, Erick llega a mi lado y me besa acariciando mi cuerpo con mucha ternura, bajo mi vista y veo mi vientre enorme, lo miro con sorpresa y lloro de felicidad.
Escucho Susana, Susana y al voltear el árabe me apunta con un arma, Erick grita y me aparta, el recibe el disparo, presionó la herida que no deja de sangrar, resiste le suplico y lloro desesperada pudiendo ayuda, pero nadie llega.
Me despierto sobresaltada y sudorosa, lágrimas bajan por mi rostro, fue una pesadilla estoy en el hogar de Erick, intento calmarme haciendo ejercicios de respiración y voy por un vaso de agua.
Me fue imposible volver a dormir, analice mi situación y decidí contarle toda la verdad, así luego me pida que me vaya, lo haré.
Me siento a contemplar el amanecer, es tan hermoso, las cosas más simple de la vida lo son, y ni nos detenemos un poco a disfrutar de ellas.
Tome una taza, la llene de agua y la puse en el horno microondas por un par de minutos.
Una vez caliente la saque con cuidado y le vertí un dos sobres de café instantáneo y azúcar.
Serví una taza pequeña y saque unas galletas, estaba comiendo cuando Erick llego.
Buen día saludo y le respondi con una sonrisa triste.
Sentí el impulso de correr y abrazarlo, pero me controlé, le dije que tengo algo que contarle mi historia y si después no me quiere en su casa me puede hecha.
Así comencé con mi relato, mientras le servía café y un plato de galletas, para ambos.
Al terminar de relatar mi triste historia, me abrazo fuerte, nunca voy a juzgarte, has pasado, por tanto, eres muy valiente, como te lo dije antes esta es tu casa, aquí puedes quedarte el tiempo que quieras.
Hundí mi cara en su pecho, su olor me relaja y me da paz, es exquisito y embriagador.
Gracias y beso su mejilla.
Se despide diciendo que volverá en la tarde y me traerá algo de comer, no salgas por favor me dice y se ve preocupado.
Voy me cambio y lavo la ropa del día anterior y el pijama que me quite.
Hay secadora y la ropa queda lista en pocos minutos, la organizo, lavo lo que ensucie preparando el café.
Saco mi tablet, pero está rota, seguro fue cuando lance el bolso por la ventana, voy a las habitaciones, sin terminar y me pongo a pintar, para pasar el tiempo sin aburrirme tanto.
porque otro trata es de aprovecharse