Recuperando lo qué perdí
mí pequeña rebelde
segunda parte
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CAPÍTULO VEINTITRÉS, CEDER ANTE EL DESEO
TITULÓ: CEDER ANTE EL DESEO.
Williams.
Al entrar a mi habitación mis ojos se dilataron y la borrachera desapareció por completo.
Fregué mis ojos para corroborar que mi vista no me estuviese engañando, pero no, era ella, luz estaba durmiendo en mi cama.
Le quité las sábanas que la cubrían, me fascina contemplar su figura, ella despierta sentimientos que nadie puede, solo Luz puede conseguir agitar mi corazón de esta forma.
Ella se cubrió al sentir que dejé su cuerpo destapado, por un segundo pensé en irme a otra habitación y no molestarla, yo le había dicho que le daría espacio y no la perseguiría, pero están difícil, casi como una misión imposible.
La tentación terminó doblegándome y sumergí mi persona debajo de las sábanas, dejé besos desde las puntas de sus pies hasta sus rodillas, besar su piel es un verdadero deleite para mis labios, pero pronto sentí la enorme erección en mis pantalones, necesito tenerla, añoro sentir como su intimidad me abraza con su calidez y humedad.
Mordí mi labio inferior con tan solo pensar en ello, soy un maldito psicópata locamente enamorado de una mujer que se resiste a darme una oportunidad, si ella me diera el sí y prometiera vivir a mi lado mandaría todo a la mierda sin pensarlo dos veces.
Me exalté al oírla y ver que había despertado, pero al instante percibí que ella anhelaba lo mismo que yo.
Algunas caricias y roces calentaron el ambiente, pero así cómo todo comenzó también se acabó.
Ella se molestó al escuchar mis palabras de amor hacia ella y terminó saliendo de la habitación.
Mis sentidos me alertaron rápidamente y salí corriendo detrás de ella, lo he decidido, voy a recuperarla sin importar que.
Mandaré todo al demonio y solo pensaré en mi hija y la mujer que amo, aunque ello signifique perder la empresa.
--Detente.-- Ordené con voz de mando y rostro serio.
Luz.-- Tú no eres nadie para ordenarme nada.-- Ella detuvo su huida y me lanzó una mirada asesina, pero lo que en realidad importa es que se detuvo.
Williams.-- Concédeme una última oportunidad, no voy a fallar.-- Mi voz ronca y entré cortada sonó en el corredor de las habitaciones, pero Luz quedó en completo silencio.
Me acerqué a ella con los ojos repletos de lágrimas y coloqué mis manos a sus costados.
Esperé por unos segundos que se hicieron una eternidad, su rostro se veía en blanco, no mostraba ningún sentimiento, ella me bloqueó completamente y no me dejó descifrar lo que sentía o pensaba.
Su cuerpo solo permaneció inerte contra la pared fría y sin vida al igual que su mirada y actitud.
Me sentí devastado, la derrota a causa de su frialdad me destrozó sin previo aviso. Me dejé caer de rodillas ante ella. Mis lágrimas cayeron dejando expuesta mi fragilidad, me sentí un completo imbécil, tan vulnerable, si tan solo ella supiera que puede hacer conmigo lo que deseé, que puede convertirme en su maldita marioneta.
Luz.
Todo esto está fuera de control, ¿en que momento llegamos a esta situación?.
¿Qué carajos estamos haciendo?.
-- Levántate.-- Tome a Williams por el mentón e hice que se levantara.
Williams.-- En verdad mi corazón te pertenece.-- Este sollozo y me sorprendió con un beso inesperado.
Las murallas que levanté con tanto esfuerzo se derrumbaron sin permiso.
Me dejé llevar por su beso desesperado, mi lengua marcó el interior de su boca, intenté borrar cualquier marca de Giuliana.
Mi ambición y mi avaricia solo lo quieren para mí, no quiero que quede huellas de nadie más, me niego a compartirlo.
Un agudo gemido se me escapa, sus frías manos se introdujeron debajo de la camiseta y la quitaron dejándome desnuda.
Me vuelvo una salvaje, una depredadora hambrienta, quitó su saco, la camisa solo la arrancó haciendo que los botones se disparasen en el aire, no quiero perder tiempo.
SOMOS TUS LECTORAS QUIENES LEEMOS TUS NOVELAS ,POR FAVOR NO NOS DEFRAUDES,SIN NOSOTRAS TU TRABAJO