NovelToon NovelToon
La Segunda Oportunidad De La Hija Mayor

La Segunda Oportunidad De La Hija Mayor

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Romance / Época
Popularitas:43.5k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella es la mayor de seis hermanos y siempre ha tenido una vida difícil.. Pero tiene la posibilidad de volver a vivir en un nuevo mundo y poder ser feliz ayudando a otros.

*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
** Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Incomodidad 4

El conde lo miró con una expresión tan elocuente que el joven comprendió que acababa de cometer un error.

—Hijo, has pasado toda la cena mirándola.

—Estaba hablando con ella.

—La mitad del tiempo estabas mirándola mientras ella intentaba comer

—Quería conocerla.

—¡Y has conseguido que quiera marcharse de la mansión!

Luke dejó caer los hombros.

Eso dolía porque era verdad.

—Pero, si quieres conocerla, debes hacerlo con respeto. No puedes tratarla como si tuviera que demostrarte que merece estar aquí. Rose no te debe explicaciones sobre su vida privada, sus ahorros ni sus amistades.

—Entiendo.

—Y no volverás a hacerla sentir incómoda de esa manera. No voy a permitir que alguien que ha llegado a formar parte de nuestra vida con tanto esfuerzo se sienta expulsada de esta casa por tus modales.

Luke alzó la mirada.

—¿Expulsada?

—¿Qué otra cosa crees que ha entendido? —preguntó el conde—. Ha llegado a la conclusión de que no te agrada y de que debe marcharse para no molestarte.

El joven sintió que el estómago se le hundía.

—Yo nunca he querido que se marche.

—Entonces procura que tus palabras no digan lo contrario.

Luke bajó la cabeza.

Parecía un niño al que acababan de descubrir haciendo una travesura.

—Lo siento.

La condesa suspiró y le tomó la mano.

—No basta con sentirlo, Luke. Debes aprender a tratar a las personas con más tacto. Ser directo puede ser útil, pero no te da derecho a ser descortés.

—No quería ser descortés.

—Lo sé. Pero ser amable no consiste únicamente en tener buenas intenciones. También tienes que pensar en cómo reciben los demás tus palabras.

El conde asintió.

—Has pasado demasiado tiempo con una espada en la mano y rodeado de hombres que se comunican a gritos durante los entrenamientos. Parece que has olvidado cómo hablar con una mujer honesta e inteligente sin convertir una conversación en una inspección militar.

Luke lanzó a su padre una mirada de protesta.

—No hablo así con todas las mujeres.

—¡Eso espero!

La condesa le dio un pequeño golpe en el brazo.

—No lo ayudes.

—Estoy intentando ayudarlo.

—Pues inténtalo en silencio.

El conde cerró la boca.

Luke habría encontrado graciosa aquella escena en cualquier otro momento. Incluso había una parte de él que quería reírse.

Pero no podía dejar de pensar en Rose.

En su sonrisa triste.

En la forma en que se había marchado sin reprocharle nada.

Aquello era lo peor.

Si Rose se hubiera enfadado, si le hubiera respondido con dureza o le hubiera dicho que era un hombre desagradable, al menos él habría tenido la oportunidad de comprender inmediatamente que había cruzado un límite.

Pero ella no había hecho nada de eso.

Simplemente había recogido su dignidad, se había disculpado por retirarse y había desaparecido por el pasillo.

Como si estuviera acostumbrada a marcharse de los lugares donde no se sentía bienvenida.

Luke apretó las manos sobre las rodillas.

[Qué idiota soy].

Por primera vez aquella noche, no encontró ninguna excusa para sí mismo.

Mientras tanto, Rose había llegado a su habitación.

Cerró la puerta con cuidado, dejó la bolsa sobre la cómoda y se quedó quieta durante unos segundos.

No estaba llorando.

Tampoco estaba especialmente enfadada.

En realidad, la situación no le había sorprendido tanto como habría podido sorprender a otra persona.

Sabía que el trato de Luke había sido poco respetuoso. Sus preguntas habían sido cortantes, sus comentarios demasiado directos y su manera de observarla la había hecho sentirse como una sospechosa.

Pero también entendía que él acababa de regresar a casa y que, al encontrar a una mujer desconocida viviendo en la mansión, podía tener dudas.

Era el futuro conde.

Era natural que quisiera conocer a las personas que trabajaban para su familia.

Rose no tenía nada personal contra él.

Lo encontraba atractivo, desde luego. Sería absurdo negar que el pelirrojo tenía una apariencia imponente y unos rasgos bastante agradables.

Pero una cara bonita no convertía automáticamente a una persona en alguien con quien fuera cómodo conversar.

[Además, no necesito que le agrade. No estoy aquí para conseguir un marido].

Se quitó los pendientes y los dejó sobre la cómoda.

[Estoy aquí para trabajar, ahorrar dinero y construir mi propia vida. Eso es todo].

La idea la tranquilizó.

Hasta aquella noche, había disfrutado de la cercanía con los condes. Le gustaba compartir el desayuno con ellos, escuchar sus historias y recibir sus consejos. En algunos momentos, incluso había sentido que aquella casa era un lugar donde podía descansar sin tener que estar siempre alerta.

Pero quizá había comenzado a confundir la amabilidad con algo que no debía esperar.

Los condes podían quererla, apreciarla y considerarla una persona importante para sus proyectos sin que eso significara que todos los miembros de su familia fueran a recibirla de la misma manera.

Luke no la conocía.

Ella tampoco lo conocía a él.

No podía exigirle confianza a alguien que acababa de conocerla, del mismo modo que no podía esperar que él comprendiera todas las heridas que llevaba consigo.

Eso no significaba que debiera aceptar preguntas incómodas.

Solo significaba que tenía que establecer límites.

—Muy bien

Se sentó frente al escritorio y sacó su cuaderno de cuentas.

Si iba a buscar una casa, quería hacerlo con orden.

Abrió la última página donde registraba sus ingresos, gastos y ahorros. Después tomó una hoja limpia y comenzó a preparar un balance detallado.

Anotó su salario mensual.

Las cantidades destinadas a alimentación, ropa y gastos personales.

El dinero que había conseguido ahorrar desde que llegó a trabajar con los Harrington.

Las pequeñas inversiones que había realizado en materiales de estudio y libros.

También registró el alojamiento que los condes le habían ofrecido, no porque pensara que se lo habían cobrado, sino porque quería tener una idea clara de cuánto habría gastado en alquiler si hubiera seguido viviendo en el pueblo.

Rose era agradecida, pero también quería ser justa.

No quería irse debiendo nada.

Mucho menos quería que alguien pudiera pensar que se había aprovechado de la generosidad de la familia.

Cuando terminó de sumar las cantidades, se quedó observando el resultado.

Había conseguido ahorrar más de lo que imaginaba.

Una parte de ella sintió orgullo.

Otra parte sintió alivio.

Con aquel dinero podría alquilar una casa pequeña y seguir ahorrando hasta comprar una propiedad propia.

No tenía que apresurarse.

Tampoco tenía que marcharse del trabajo.

La casa de ayuda seguía siendo importante para ella. Se había comprometido con sus pacientes, con los sanadores y con los trabajadores que dependían de una administración ordenada para realizar sus labores.

No iba a abandonarlos por una cena incómoda.

Pero vivir en la mansión era otra cuestión.

Rose tomó una segunda hoja y comenzó a redactar una lista de viviendas que podría buscar al día siguiente.

Una casa modesta, con dos habitaciones, una cocina pequeña y espacio suficiente para colocar sus libros.

Si tenía un jardín, mejor.

Si estaba cerca de la casa de ayuda, sería perfecto.

Y, sobre todo, un lugar donde pudiera cerrar la puerta y descansar sin preguntarse si estaba ocupando el espacio de alguien más.

Cuando terminó, dejó la pluma sobre el escritorio.

—Eso es todo —dijo en voz baja.

Se recostó en la silla y miró la habitación que los Harrington le habían preparado con tanta amabilidad.

Era cómoda, luminosa y mucho mejor que la habitación que había alquilado antes.

No quería despreciar aquel gesto.

Nunca lo haría.

Pero una cosa era agradecer un hogar temporal y otra muy distinta era aferrarse a él por miedo a quedarse sola.

Rose conocía demasiado bien el dolor de intentar ganarse el cariño de alguien que no quería dárselo.

No iba a repetir ese error.

Los condes podían seguir siendo personas importantes para ella. Podía continuar trabajando a su lado, compartir reuniones relacionadas con la casa de ayuda y visitarlos cuando la invitaran.

Pero debía recordar que existía una diferencia entre ser apreciada y pertenecer a una familia.

Ella no tenía una familia a la que regresar.

Y tampoco podía pretender que los Harrington la aceptaran de inmediato como si fuera parte de la suya.

Eso se construía con tiempo, confianza y afecto mutuo.

No podía forzarlo.

Mucho menos podía exigirlo.

Rose apagó la lámpara del escritorio y se preparó para dormir.

Al día siguiente hablaría con los condes, les explicaría que deseaba buscar una vivienda propia y les presentaría sus cuentas. Dejaría claro que no pensaba abandonar su puesto ni faltar a sus responsabilidades.

Solo quería recuperar un poco de distancia.

Una relación profesional sería más sencilla.

Más segura.

Y, después de todo, era lo que había sido desde el principio.

—Buenas noches

Se metió en la cama y cerró los ojos.

No tenía nada contra Luke Harrington.

Pero el joven le había recordado algo que no quería olvidar.. por mucho que una casa fuera cálida y sus habitantes fueran amables, ella necesitaba construir un hogar que le perteneciera.

Un lugar donde no tuviera que preguntarse si su presencia era bienvenida.

Un lugar donde pudiera quedarse porque quería, no porque alguien le permitiera hacerlo.

Y mientras Rose se dormía con la tranquilidad de haber tomado una decisión, en otra habitación de la mansión, Luke Harrington seguía despierto.

Estaba sentado en el borde de su cama, con los brazos apoyados sobre las rodillas y la mirada perdida en el suelo.

No podía dejar de recordar la expresión de Rose cuando se había despedido.

Había querido conocerla.

Había querido escucharla hablar de sus intereses, descubrir qué le gustaba y entender cómo había conseguido organizar tan bien la casa de ayuda.

Incluso había querido preguntarle si le gustaban los paseos por los jardines, porque esperaba volver a encontrarla bajo aquel árbol.

Pero había hecho todo mal.

Absolutamente todo.

—Soy un bruto

Y, por una vez, nadie estaba allí para contradecirlo.

1
Angelica Arroyave
son como dos bloques de hielo aprendiendo a quererse 🥰🥰🥰🥰 que lindoooss
Olga L. Rozo
estas pillado Luke
Limaesfra🍾🥂🌟
las legumbres son importantes😋😋😋
Limaesfra🍾🥂🌟
🤣🤣🤣🤣🤣
Mitsuki G
En verdad los niños son listos se dan cuenta de las cosas pero con eso se vuelven mas unidos lentamente pero es algo con lo torpe que es logro mucho
Blanca Pirela
Dos bastan y sobran para poner el mundo patas arriba 12 son una auténtica prueba a la paciencia y al temple 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Isabel Peña
Los niños son más obsevadores y simples que ven aquello que otros ignoran!!!!🤭Rose la niña te dejó sin palabras, y aún te niegas a ver a Luke con un poco de amor!!!🤭🤭
Isabel Peña
Me encanta el esfuerzo de Luke!!!Está aprendiendo cosas nuevas y muy importantes sólo por estar cerca de Rose!!!!Y Rose por favor míralo con un poco de cariño acaso no se lo merece???Creo que es hora de que reconozcas qué es un joven agradable y trabajador!!!!🤭Así sea para estar cerca de ti!!!!
patry 🌹
Te superar en cada historia me tiene encantada mil gracias autora
Paola Coria
Excelente novela
me encanta muy divertida
Isabel Peña
Esos padres son maravillosos!!!🤭🤭🤭Tienen miedo que su hijo meta la pata!!!Espero que no!!!!!Y ya conquiste a Rose!!!!🥰
Carola 🦋
😂🤣😂😂🤣😂🤣
Carola 🦋
Q ricoooo ya se me antojo
Isabel Peña
Ayyyy pobrecito Luke, Rose es difícil de conquistar, pero lo difícil vale la pena!!!!De a poco ella sonríe más!!!
Isabel Peña
Vamos Luke tú puedes, derriba los muros de Rose!!!!🥰
Mitsuki G
Bueno este Luke no logra aún que Rose crea en su coqueteó por su anterior vida sus traumas que evita que crea algo más pero por lo menos Rose ya no está a la defensiva a cada rato mostrar sus gastos sus movimientos ya dejo de lado ese muro tan grande aún lo tiene pero sin seguro es un gran paso por lo menos logró que pueda reir de sus bromas con algo se empieza
DJM 💜
Q lindo, el mismo sabe q ya está perdido por ella. No imaginaba q Luke podría ser tan tierno 🥰 Sigue así q vas por buen camino. Échale ganas y sobre todo mucho cariño 🥰
Olga L. Rozo
luke estas en mi lista de odiados....ojalá y te enamores de Rose, pero ella tenga otro amor que no seas tu
Mitsuki G
jaja por lo menos sobrevivió Luke a todos los niños sin que salieran lastimados y ahora podrá estar contento al sacar una risa sincera de Rose está ganando puntos pocos pero es algo
Mitsuki G
jaja por lo menos entiende que debe de distraerlos para calmarlos jeje
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play