Una joven enfermera huérfana que trabaja 48 horas para poder subsistir,despiertan en el cuerpo de una joven en el tiempo antiguo siendo esta la hija de un Duque el más importante del reino Luna,prometida del príncipe heredero de dicho reino,sentenciada a muerte tras atentar contra la vida de la joven amante del príncipe heredero.Renace para cambiar el rumbo de la vida de Patricia ahora su nueva vida.
*Esta es mi primera obra, espero que me den ideas para seguir escribiendo muchas gracias*
NovelToon tiene autorización de Paty para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Nuevo integrante...
Después del castigo de los traidores, todo volvió a la normalidad, bueno, casi todo. En la habitación de la princesa Valentina las cosas se agitaron un poco. Valentina se acababa de despertar con ayuda de su doncella, mientras estaba dándose un baño, la doncella acomoda las sábanas de la cama, buscaba las manchas del periodo de su señora, al mirar vio que no había nada y ya tenía que haberla visto hacía una semana, al salir Valentina del baño la doncella con vergüenza le pregunta.
-Majestad, no ha tenido ningún malestar en estos días-, aquella pregunta tomo de sorpresa a Valentina.
-No, he estado bien, no he sentido nada malo, por qué la pregunta-, la doncella no sabía como hacerle la pregunta.
-E-es que no a o-ocupado los paños de es-este mes-, la doncella tartamudeaba al decirle eso a su señora.
Valentina al caer en cuenta en las palabras de su doncella palideció, empezó a ver todo borroso y después todo negro, la doncella pegó un grito al ver como la princesa se desmayaba, rápidamente entraron los soldados da la puerta en posición de ataque, pero al ver la princesa rápidamente se acercaron a socorrerla, uno de ellos salió en busca del doctor de palacio mientras el otro con ayuda de la doncella la levantaron del suelo y la pusieron en la cama. De momento por la puerta entra un hombre con semblante urgente, de cabellos negros con canas en algunas partes del cabello, con ojos rojos oscuros y aparentaba tener unos cincuenta y tantos años, era el médico de la familia, rápidamente sacó al soldado de la habitación y le pidió a la doncella que le explicara que había sucedido, mientras ella le contaba lo que estaba haciendo su señora, el médico la revisaba,
al cabo de unos minutos él soltó el aire que tenía contenido. Ya Sebastian, Patricia y Dimitri se encontraban afuera esperando noticias, Sebastian estaba preocupado, Patricia le pasaba la mano por la espalda tratando de calmarlo, pero quien peor estaba era el Duque, se veía angustiado, sudando por la preocupación hasta que ven como la puerta se abre, todos se acercan al médico.
-Como está mi tía, está enferma-, preguntaba Sebastian con temor a perderla.
-Dígame que tiene mi mujer, que le pasó-, Dimitri se estaba volviendo loco por la incertidumbre.
El médico se ajustó su traje y les dijo que estaba bien, que quería hablar con Dimitri primero, con una reverencia se despidió y se marchó de allí. Dimitri entro hecho un rayo a la habitación y lo que vio le paró la respiración, Valentina tenía una expresión de angustia y lágrimas rodaban por sus mejillas, rápidamente se acercó a ella y la tomó del rostro limpiando con el pulgar las lágrimas que caían.
-Que sucede mi amor, que tienes, es malo, por qué lloras así-, eran las preguntas que le hacía.
-Me a-amas, realmente m-me amas-, el hipo no la dejaba hablar bien, las palabras se le cortaban al salir.
-Claro que te amo, eres mi mujer, mi vida entera, mis hijos y tú son lo más importante que tengo-, le decía dándole un suave beso en los labios.
-El médico dijo que estoy embarazada-, aquello lo dijo tan bajo que apenas se escuchó y tenía su rostro bajo, en ningún momento quiso mirar a Dimitri. Al no sentir nada subió la mirada, lo que vio la dejó sin palabras, el gran Duque Dimitri estaba llorando, sus lágrimas rodaban sin control por su rostro y en sus labios tenía una enorme sonrisa.
-Es verdad, tienes un bebé aquí-, preguntaba tocando su vientre con emoción,- no sabes lo feliz que me haces mi amor-, Valentina al ver esta reacción del hombre que más ama empezó a llorar con más fuerza.
-Pensé que no lo ibas a querer, que me dejarías y te marcharías-, el Duque la abrazó fuertemente y le dio un beso apasionado.
-Eres mi alma, la madre de mi futura hija y te amo más que a nada-, la princesa lo abrazó fuertemente y le dijo que también era lo que más amaba.
-No queremos interrumpir, pero nos estábamos preocupando, todo bien-, era Patricia la que preguntaba, ya que Sebastian estaba mudo de la preocupación.
-Todo está perfecto, serás hermana mayor, tendremos una nueva integrante en la familia-, este era el Duque quien estaba tan emocionado que ni dejó hablar a Valentina.
-En serio, felicidades padre, mereces toda la felicidad, pero por qué dices que una, crees que es niña-, Patricia no entendía.
-Es algo que siento en mi interior, me dice que es una preciosa vampirita como su madre-, aquello enterneció a todos en la habitación. Solamente faltaba un mes para la boda de Sebastian y Patricia, pero decidieron hacer una pequeña ceremonia para que no hubiera rumores de su tía y el Duque.
A la semana todo estaba perfecto, el sacerdote estaba esperando y junto a él estaba Dimitri esperando, de momento empezó a sonar una melodía muy bonita y al mirar para atrás vio a la mujer más hermosa con un vestido de novia precioso, tomada de la mano por su sobrino, quien la traía hacia él.
Toda la ceremonia fue perfecta, los novios bailaron, comieron, saludaron a los invitados y estaban felices, cuando todo acabó se retiraron a su dormitorio, al llegar Dimitri abraza a Valentina con delicadeza y le dice.
-Ya eres oficialmente mi esposa, solo mía-, así empezó a besarla con hambre, dando inicio a una larga noche de bodas con suspiros, gemidos y mucho amor entre ellos.