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¿A Dónde Vamos?

¿A Dónde Vamos?

Status: En proceso
Genre:Dominación / Equilibrio De Poder / Doctor / Apoyo mutuo / Romance
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Fer.

Grace, estancada en el desempleo y la monotonía, decide arriesgarlo todo por una conexión virtual de años. Junto a su mejor amiga, cruza la frontera para conocer a Noah, un dedicado estudiante de medicina que vive consumido por la exigencia de sus guardias hospitalarias. Aunque Noah queda cautivado al ver que ella es más hermosa en persona de lo que imaginó, no está dispuesto a comprometerse: su carrera es su única prioridad. Sin embargo, la química física y emocional pronto desbarata sus planes. ¿Podrán construir un futuro real o simplemente el trabajo consumirá a un lado?

NovelToon tiene autorización de Fer. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte 21

Grace 

Sí, estaba temblando como si fuera un venado recién salido del horno. Mi cuerpo entero se estremecía, y no era solo por el agua tibia que me esperaba, sino porque no podía procesar que el mismo hombre al que yo estuve dispuesta a dejar atrás, ahora me estaba mostrando que podía cambiar. ¿En qué cabeza cabía que un hombre podía cambiar de verdad?

—Tranquila, todo estará bien —me dijo con esa voz calma que, en vez de tranquilizarme, me confundía más. Lo miré como si acabara de salirle una segunda cabeza. ¿Quién era este Noah tan paciente, tan suave conmigo?

Mi mirada se perdió en su uniforme de doctor, en esa mezcla de facetas que él representaba: a veces el médico responsable y frío, otras el hombre que parecía un vaquero salvaje dispuesto a conquistar el mundo, y a veces, simplemente... el hombre con el que había salido como si fuéramos solo "algo". Era un rompecabezas que nunca lograba entender del todo.

—Noah... ¿Por qué quieres estar conmigo? —Pregunté al fin, con la voz quebrada. No se le puede decir a una mujer que deje de pensar en algo; yo no era ese tipo de mujer. Yo le daba mil vueltas a las cosas, las diseccionaba una y otra vez en mi mente hasta que encontraba una respuesta... o me destruía intentándolo.

Él no tardó en contestar.

—Porque eres una gran mujer, Grace. Tienes valores que ya no se encuentran fácil. Eres amorosa, familiar, respetuosa, estudiosa, responsable... —iba enumerando cada una de esas cualidades como si fueran tesoros que había descubierto en mí.

Me mordí el labio, incómoda.

—Muchas mujeres tienen esas cualidades —le respondí con un dejo de ironía, sin apartar la vista de cómo revisaba con cuidado la temperatura del agua, como si lo que estaba haciendo fuera la misión más delicada del mundo.

Él levantó los ojos hacia mí, firme.

—Sí, muchas pueden tenerlas. Pero ninguna es tú, Grace. Ninguna será Grace.

Sentí ese cosquilleo en el estómago, ese mismo que había sentido al principio, cuando todo era nuevo y yo no sabía qué hacer con lo que me provocaba. Cerré los ojos unos segundos, intentando recuperar el control de mi respiración. Era increíble como un hombre que me había hecho tanto daño, ahora tenía la capacidad de volver a encenderme con una simple frase.

—Ya puedes entrar —me dijo al fin, ayudándome con paciencia a meterme en la tina. Me dejó un rato sentada, y en el momento en que el agua tibia envolvió mi cuerpo, sentí como si estuviera en el cielo. Mi piel, mi mente, todo mi ser se derritió en ese calor reparador. Noah se rió al verme relajarme de esa manera, y su risa me arrancó una sonrisa pequeña, casi culpable.

—Dios mío... —susurré, cerrando los ojos, permitiéndome por un instante olvidarme de todo.

Él agarró un recipiente, lo llenó de agua y lo vertió suavemente sobre mi cabeza. El agua corrió tibia por mi rostro y mi cuello, y me sentí como una niña pequeña en manos de alguien que no quería lastimarme.

—Te bañaré el cabello, porque sé que debes estar estresada con él así —dijo con una ternura que me rompía las defensas.

—Sí... no soporto un día más de sentirlo sucio —admití, cerrando los ojos y dejándome hacer.

—Mañana ya te darán de alta —continuó él, mientras masajeaba mi cabello con delicadeza—. Pedí unas vacaciones adelantadas, y también organicé algunos casos para poder estudiarlos de manera remota... porque necesito cuidarte al menos un mes.

Me giré a verlo, sorprendida, con el agua resbalando aún por mi rostro.

—¿De verdad... puedes hacer eso?

—Sí —asintió con seguridad—. Adelanté todo lo que pude solo para dedicarte tiempo. No puedo dejarte sola, Grace, y mucho menos ahora con el embarazo.

El nudo en mi garganta me apretó. No podía evitar la pregunta que me atormentaba todos los días, la misma que salía de mis labios sin importar cuántas veces me la hubiera respondido.

—¿El bebé está bien? —pregunté en un susurro, con ese temor que se repetía como un eco en mi pecho.

Él me miró con una sonrisa tranquila, con esa calma que yo necesitaba.

—Sí, Grace. Demasiado bien. Nuestro bebé está fuerte, y tú también lo estarás.

Cerré los ojos otra vez, dejando que sus palabras me envolvieran. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que podía bajar la guardia.

Esa vez salí del baño envuelta en una toalla, como si fuera un recién nacido que apenas descubre el mundo.

—No te cambies aún, deja organizo algo en el baño y vuelvo contigo —me pidió Noah con esa voz suave, casi protectora. Asentí en silencio, mientras me sentaba despacio en la cama del hospital. Las cortinas estaban cerradas, creando un ambiente íntimo, casi hogareño, aunque seguíamos allí, en esa habitación que me recordaba constantemente el accidente.

Él se había encargado de todo, incluso de comprarme ropa nueva. La maleta que llevaba conmigo había quedado destrozada tras el impacto, y Noah insistió en que lo mejor era renovarla por completo. Mi madre le había ayudado a elegir algunas cosas y, para mi sorpresa, la suya también había aportado más prendas, como si ambas hubieran tejido un pequeño lazo invisible a través de mí.

—Volví —anunció cuando entró de nuevo, con una sonrisa que me tranquilizaba más que cualquier medicina. Se acercó despacio, como si temiera lastimarme con un simple movimiento. Primero comenzó a secarme el cabello con una delicadeza que me arrancó un suspiro, luego continuó con mi cuerpo, siempre con cuidado, como si yo fuera frágil cristal a punto de quebrarse.

Me ayudó a vestirme, acomodando la ropa con paciencia, y entonces dijo:

—Te dolerá mucho el cuerpo unos días, porque te has movido más de lo normal hoy, pero todo estará bien. No te preocupes.

Asentí, aunque en el fondo sabía que el dolor era lo de menos. Lo importante era tenerlo a mi lado. Terminé con una sudadera grande que me cubría como un refugio.

—¿Estoy más gorda? —pregunté de repente, mirándolo con un dejo de inseguridad que intenté disimular con una sonrisa nerviosa.

Noah se quedó quieto en su lugar. Sus ojos me observaron con seriedad antes de girarse completamente hacia mí.

—Estás embarazada —dijo con firmeza, pero con ternura en cada sílaba.

No pude evitar soltar una risita suave.

—Lo sé... pero siento que he subido de peso estos días.

Él se acercó más y me acarició con la mirada, como si quisiera grabar cada parte de mí en su memoria.

—Posiblemente. Nuestro hijo es demasiado animado y está creciendo... será un bebé grande y fuerte.

Sus palabras me provocaron un cosquilleo cálido en el pecho. Bajé la mirada hacia mi vientre, acariciándolo con ambas manos.

—Bueno... también deseo que sea muy feliz.

En ese instante me di cuenta de que ya había procesado lo que significaba convertirme en mamá. Lo había aceptado con una paz distinta, con un amor nuevo que no conocía antes. Y ese sentimiento... ese sentimiento me estaba encantando.

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Maria Elena Martinez Lazaro
Tenía que pasar esto para que Noah reaccionara
Maria Elena Martinez Lazaro
Sabía que esto iba a pasar solo se iban a vivir así sin conocerse bien y sin Noah tener claro lo que siente por ella, ya que Grece si está segura de su amor hacia él , Pero para Noah es más importante su carrera que Grece . que lastima que esto vaya a terminar mal
Maria Elena Martinez Lazaro
Grace no debería de pensarlo mucho y quererte ahí, no viviendo con Noah ni que te mantenga , de pronto en esa cuidad te va mejor y consigas un buen trabajo y de paso miras si tú relación con Noah pueda funcionar
Maria Elena Martinez Lazaro
Hola querida autora fer que pena si te incómodo con mi comentario Pero la verdad no entendí bien este capítulo no se quiénes son estos nuevos personajes de la historia si estábamos leyendo la de Grace y Noah entonces quien es Lía y Harold?
Maria Elena Martinez Lazaro: A ya, yo si decía que estaba perdida , pero se ve super buena ya la quiero leer me podrías decir si la vas a subir por esta app porque quedé con ganas de leerla, Gracias por la aclaración y bendiciones
total 2 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente la historieta Díos te bendiga querida Fer y que sigas cultivando ese talento maravilloso que te ha regalado
Fer: Muchas gracias 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias autora Fer , bendiciones 👏👏👏👏
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