¡¡Aviso, Novela En Emisión!! Cuando aparezcan las letras en amarillo END. Es porqué ya se encontrará completa. Gracias desde ya.
Conoce más de ellos en el primer libro. Titulado: La esposa del duque.
Tras la muerte de Karelin, el emperador Will se convirtió en un hombre deseado.
Tras pasar un tiempo prudente, la corte solicitó nuevamente que el emperador contrajera matrimonio. Un emperador no debe gobernar solo, por lo tanto deberá contraer nupcias.
Pero eso no es todo. Tras una aventura con la duquesa Eliza, Will comenzó a sentir algo por ella, pero "por el que dirán" decidieron alejarse. Pero su atracción no terminó; tras la muerte de Karelin, Will y Eliza se volvieron a unir, pero esta vez el hijo de Eliza no acepta esa relación. Por amor a su hijo Eliza decide ponerle fin.
¿Podrán estar juntos o simplemente tendrán encuentros? ¿El emperador elegirá a la dama correcta para casarse? ¿Qué hará Eliza? ¿Reconocerá sus sentimientos o simplemente dejara ir a Will para siempre?
NovelToon tiene autorización de Sharon Güillen para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 10 de vuelta a Grosti
Eliza
Estamos en el carruaje, en dirección hacia mi hogar; ya pasamos el tiempo suficiente con mi hijo y Eloíse. Ahora, junto a mis padres, pasaremos unos días en mi casa. Creí que a Ciro le caería de la patada Fernando, pero no. Al parecer le agradó; creo que fue por todo lo que le contó sobre su padre. Fernando le relató cada detalle, y creo que eso fue un punto a favor para él.
Sonreí al ver a Ciro tan interesado en los hallazgos de su padre. Sé que mi hijo sufrió al perderlo; me vio sufrir a mí y se que le dio, pero él fue lo mejor que me pudo pasar. Observo por la ventana, pasamos frente a una cabaña y... respiro profundo, recordando aquella carta.
Flashback
—Duquesa, le han traído esto.
—¿Quién la manda?
—¡Usted sabe quién!
—Comprendo, te puedes ir.
Él se marcha y destapo la carta:
Eliza, deseo verte, no puedo esperar más. Sé que aún estás con Eloíse. Veámonos en la cabaña abandonada donde nos veíamos tiempo atrás. Te espero a las 3:00 p. m. Si no llegas, entenderé tu decisión.
—¿Qué lees?
—¡Ciro! Me has asustado.
—¿Quién te escribió? O más bien dicho... ¿por qué te asustaste?
—¡Cómo quieres que no me asuste si me hablas desprevenida!
—¡Espero que no andes nuevamente con el idiota del padre de Eloíse! No supo cuidar de su hija; no te hagas falsas ilusiones. Si él no pudo cuidar de su propia sangre, ¡menos cuidará de ti!
—¡Quédate tranquilo, era mi amiga! ¿Quieres leerla?
—No. Pero entiende que vi cómo te observaba y las indirectas que te decía.
—No sé qué decir, pero... él es bromista.
—¡Sí, claro! Tan bromista que casi te besaba frente a mí.
—¡No seas exagerado, Ciro! Y ya quédate tranquilo, que no tengo nada con Will.
—Eso espero, porque no deseo que salga a la luz que fuiste su amante. ¿Recuerdas cuánto tiempo pasaste en boca de la gente por mi culpa?
—¡No te culpes, que eso fue entre tu padre y yo! Para mí fuiste lo mejor, jamás un "bastardo".
—Pero fueron años y estuviste bajo críticas; ¡yo no deseo que te señalen otra vez!
—¡Y no pasará, lo prometo!
—Bien, te veo en la cena; debo atender un asunto importante.
—Claro, cariño. Te veo en la cena.
Fin del flashback
Respiro profundo. Recuerdo que cuando leí esa carta... estuve tentada de ir. Luego llegó Ciro, tuvimos esa plática incómoda; no es algo fácil para mí que mi hijo haya conocido la situación que tuve con su suegro. ¡Válgame, Señor! ¿Cómo pude hacer tal cosa? Ni yo me reconozco, pero... es mejor así, que guarde distancia con Will. No deseo que sospechen que fui la amante, eso jamás.
Tuve que escribir esa carta donde le dije que era mejor ser "amigos", pero... ¿cómo seré amiga del que fue mi amante? ¡Ay, no, en serio estoy loca! Pero no supe qué decirle. Igual todo es mejor así; si iba a su encuentro, seguiríamos en ese círculo que deseo cerrar para siempre. Cierro los ojos, luego vuelvo a mirar hacia la ventana. ¿Podrás olvidarme, Will? Y yo... ¿podré olvidarte a ti?
—¿Qué tanto piensas, Eliza? —me habla mi madre, sacándome de mis pensamientos.
—¡Ah... yo! Nada.
Ella entrecierra los ojos.
—¡Sí, claro! Y yo no tengo ninguna cana —habla con sarcasmo.
—¡Mamá!
—Tu padre viene en el otro carruaje, ten la confianza de hablar conmigo.
—¡Yo no pienso volver a casarme! ¿Acaso no ves cuántos años tengo?
—¡Claro que puedes casarte!
—¡Claro que no!
—¿Y si fuera con el guapetón de Will?
Vuelvo a observar hacia la ventana mientras ingresamos al pueblo de Grosti.
—¡Tomaré tu silencio como un sí!
—¡No, claro que no! —volteo a verla rápidamente.
Ella sonríe y niega con la cabeza.
—Ay, querida, ¡qué difícil es no querer aceptar nuestros sentimientos!
—¡No! Simplemente no siento nada por Will, y si un día sentí algo... eso murió.
Me observa como si me estuviera estudiando.
—Hablé con tu padre hoy; me dijo que desea que te cases con Fernando.
Respiro profundo.
—¿Y si no quiero?
—¡Ya no eres una doncella para que te obliguen! Pero él no conoce la situación de tus sentimientos.
Vuelvo a rodar los ojos.
—¡Que no siento nada por Will!
—¡Sí, claro! Y yo no hago el amor con tu padre.
—¡Mamá! No me interesa si aún tienes intimidad o no con mi padre.
—¡Aún estamos potentes! Claro que ya no es intenso como hace años.
—¡Mamá, por Dios! —comienzo a reír.
—Pero en fin... Si ya no "sientes nada por Will" —levanta los dedos haciendo comillas— como dices, date la oportunidad de conocer a Fernando o, mejor dicho, complace a tu padre. Él está emocionado; cree que está haciendo algo bueno por su hija.
—¡Pero...!
—Solo habla con él, ¡ve al viaje que te propuso! Imagina que es para complacer a tu padre, no te cases con él si no quieres. Solo salgan como amigos, despeja tu mente. Solo para callarle la boca a tu padre. Igual nadie hablará mal de ti: eres viuda, soltera y él también.
Respiro profundo.
—¡Solo complace a tu padre!
—¿Crees que hablarán?
—¡Claro que no! Pero si te ven con Will, sí, y eso sí que no lo permitiré. ¡Ya hablaron años de ti!
Vuelvo a respirar profundo.
—¡Bien, lo haré! Pero solo por complacer a mi padre.
—Lo harás muy feliz; él creerá que está haciendo algo muy bien por ti. No le contaré nada sobre Will, ¡esto nos lo llevaremos a la tumba! ¿De acuerdo?
—Sí, madre. Y gracias.
Palmea mi pierna y observo el palacio de Will a lo lejos. Me siento como una doncella. Solo espero que, al estar Fernando convencido de que no logrará nada conmigo... se marche.
Llegamos a mi hogar y comenzamos a bajar del carruaje.
—¡Qué hermoso tu hogar! —habla Fernando tomando mi maleta.
—¡Gracias!
Los sirvientes nos abren la puerta; mi madre está encantada con mi casa.
—¡Es muy grande para estar sola! —habla mi padre.
—Lo sé, pero me gusta —respondo.
—¡A mí me encanta! —dice mi madre.
Sonrío y los sirvientes se llevan las maletas; también les indico que les muestren sus dormitorios.
—Serán unas largas semanas —hablo bajo, viendo cómo se marchan a sus aposentos.
Sin duda estás dejando todo claro con Diana si ella ilusiona es xq quiere
Will aquí hay muchas lectoras que quieren estar en el lugar de Eliza
No quiero ni imaginar que si como la piensa podría tomar pensar en tomar malas decisiones x despecho
Y usted solita está arrojando a Will a brazos de Diana
Que es multifuncional
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.Pars poner en claro tus sentimientos no era necesario viajar con Fernando suerte x que la vas a necesitar
Es injusto que el padre de ella utilice cuentos viejos para darle más a 🪽 a don tonto que ya le dijieron que lo ven como amigo
El que no escucha consejos no llega a ser sabio después no te lamentes Eliza x no tomar buenas decisiones
gracias por el capítulo me gusta el personaje de la duquesa obvio de la madre muy centrada no tiene pelos en la 😛
💍