Hijo mayor de la mafia Costello, Gabriel asumió el lugar de su padre poco después de que Henrique Costello se retirara, entregándole así el trono y todas las responsabilidades de la organización al hijo. Gabriel, quien siempre había tenido control sobre su vida, se enfrenta ahora a una situación de su pasado que lo hace replantearse su futuro.
El destino cruza su vida con la de Alice Taylor, una joven que lucha por sobrevivir junto a su familia. Alice descubrirá todo el mundo oscuro en el que Gabriel se mueve. ¿Será posible que incluso un hombre sin corazón aprenda a amar?
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Capítulo 21
*Alicia
El domingo parecía arrastrarse lentamente, me desperté muy temprano y ayudé a Doña Ruth a limpiar la casa, luego preparamos el almuerzo juntas, Jéssica también se unió a nosotras con el pequeño Noah, sé que estoy rodeada de personas que me aman, pero a veces los problemas insisten en atormentar nuestros pensamientos. Al final de la tarde Doña Ruth salió con sus amigas y Jéssica se fue, me quedé sola acostada en mi cama perdida en pensamientos, hasta que sonó mi celular.
📞 Alicia- ¿Aló?
📞Mujer- ¿Aló, es Alicia Taylor?
La voz parecía familiar.
📞 Alicia- Sí, soy yo.
📞 Mujer- Ah, qué maravilla, Alicia, soy yo, Valéria.
📞 Alicia- Hola, Doña Valéria, ¿cómo está?
📞 Valéria - Estoy bien, querida, te llamé para darte una buena noticia. El padre de Nicole evaluó tu currículum y pidió que te avisara que fuiste contratada.
📞 Alicia- ¿Qué?
Mi corazón parece que va a salirse por la boca, ni siquiera puedo creerlo.
📞 Valéria - Eso mismo que oíste, mi bien, necesito que vengas mañana a las 08 horas, y traigas tus documentos, Gabriel va a hacer una entrevista contigo y arreglar las burocracias para tu contratación como niñera de Nicole.
Las lágrimas bañan mi rostro.
📞 Alicia- Doña Valéria, ni siquiera sé cómo agradecer, sí iré, puede dejar que mañana estaré ahí en el horario exacto.
📞 Valéria - Qué bueno, querida, estoy muy feliz y te espero mañana.
📞 Alicia- Muchas gracias, Doña Valéria.
📞 Valéria - Hasta mañana, querida.
Me despido de Doña Valéria y cuelgo la llamada, mi llanto ahora es de alivio y felicidad, ni siquiera creo que finalmente conseguí un empleo, llamo a Jéssica y le cuento la novedad, ella se puso muy feliz y así como yo también lloró, dijo que me va a dar un aventón hasta allá. Después de llamar a Jéssica llamo a mi madre, ella me da muchos consejos y agradezco cada uno.
Estaba tan feliz que ni siquiera sabía cómo reaccionar, comencé a organizar mis documentos para no olvidar nada mañana, estaba feliz y tenía certeza de que este sería un nuevo comienzo para mí. Después de la cena organicé la cocina y dejé todo limpio, Doña Ruth preparó un banquete para conmemorar mi nuevo empleo, y finalmente pude respirar aliviada pues sabía que las cosas comenzarían a organizarse poquito a poco.
Ruth- Ni siquiera pienses en salir de mi casa a las prisas, ¿viste, Alicia?
Alicia- Doña Ruth, ni siquiera pensé en eso, pero sí voy a buscar un lugar para mí, no puedo quedarme aquí dándole trabajo a la señora.
Ruth- Alicia, vas a estar en tu empleo de lunes a viernes, solo vendrás a casa los fines de semana, ¿crees que compensa pagar un local solamente para quedarte los fines de semana? Hija, alquiler, agua, luz, alimentación todo eso pesa mucho, y puedes quedarte aquí, no hay problema, con ese dinero puedes ayudar mucho más a tus padres.
Me quedo pensativa, Doña Ruth realmente tiene razón.
Ruth- Y otra cosa, también vas a necesitar quedarte allá los fines de semana cuando el padre de la niña viaje, entonces puedes pasar días sin venir a casa.
Alicia- La señora tiene razón, no sé cómo será allá, pero voy a ayudar a la señora con los gastos de la casa, y no acepto un no como respuesta.
Ruth- Está bien, no voy a debatir eso contigo, pero por ahora no te preocupes con todo eso, ¿de acuerdo?
Estoy de acuerdo y ella sonríe, después me da un abrazo y va para su cuarto a dormir, me quedo allí en la sala un ratito más y después voy para mi cuarto también, me acuesto en la cama y me quedo mirando el techo con una sonrisa tonta en el rostro, ni siquiera creo que esto está sucediendo, estoy tan feliz que va a ser hasta difícil dormir de tanta ansiedad. Después de un tiempo finalmente el sueño me vence y termino durmiendo.
Nuevamente estoy en este cuarto oscuro, el olor de este lugar ya es conocido, esta vez quien está amarrada a la silla soy yo, siento todo mi cuerpo doler, la luz tenue de la lámpara ilumina un poco el cuarto que apesta a sangre y pólvora, mis brazos están amarrados a la silla así como mis piernas.
Alicia- Socorro.
Mi voz sale baja y fraca, mi garganta duele como si estuviera días sin beber agua.
Alicia- Por favor, alguien me ayuda.
Mis ojos están pesando y siento todo mi cuerpo hormiguear, cuando pienso que será mi fin un estruendo fuerte llama mi atención, miro hacia adelante y veo un hombre acercarse.
Hombre - Alicia, Alicia despierta.
Mis ojos están muy pesados.
Alicia- Ayú. Da. Me.
Hablo pausadamente.
Hombre- Quédate conmigo, por favor.
El hombre suelta mis brazos y piernas con rapidez.
Niña - Mamá, quiero a mi madre.
Escucho un llanto desesperado de una niña y mi corazón se aprieta.
Alicia- Nic, mamá está aquí.
Nuevamente soy jalada para la realidad cuando despierto de un salto, el celular despertando, lo tomo rápidamente y apago la alarma, mi corazón parece que va a salirse por la boca, ya es la segunda vez que tengo este sueño extraño, la voz de la niña llorando aún está presente en mi mente. Sacudo la cabeza intentando aclarar las ideas y sigo para el baño, necesito organizarme para ir hasta la casa de la señora Valéria.
Después de un bello baño y un café reforzado que Doña Ruth preparó para nosotras Jéssica finalmente llega, me despido de Doña Ruth y sigo con Jéssica.
Jéssica - ¿Estás nerviosa?
Ella pregunta mientras enciende el coche.
Alicia- Mucho, pero tengo certeza de que todo va a salir bien.
Jéssica - Ya salió, amiga.
Su sonrisa es acogedora, seguimos conversando hasta el local, y le cuento a Jéssica de los dos sueños que tuve.
Jéssica - Nuestra, Alicia, qué cosa loca.
Alicia- Ni me hables, lo peor es que siempre despierto con una sensación extraña.
Jéssica - Amiga, tal vez no sea nada, tal vez sea el estrés de estos últimos meses.
Respiro hondo mientras miro por la ventana del coche.
Alicia- Sí, tienes razón.
Jéssica - Ahora que vas a quedarte la semana entera en aquella mansión nosotras solo vamos a poder vernos los fines de semana, y así que sea posible vamos a salir para conmemorar tu nuevo empleo, y no acepto un no como respuesta, ¿estás oyendo?
Ruedo los ojos y me da gracia de mi amiga. Cerca de 15 minutos después finalmente estoy de frente a la casa, toco el interfono y la misma voz masculina pregunta quién es, me identifico y luego mi entrada es liberada, Cris me recibe y me lleva hasta Valéria que está en la cocina.
Valéria - Buenos días, querida, qué bueno que llegaste, ¿quieres un café?
Ella se aproxima y me da un abrazo.
Alicia - Buenos días, Doña Valéria, no, muchas gracias, ya tomé café antes de venir.
Valéria - Óptimo, entonces vamos a lo que interesa, ¿no? Infelizmente Gabriel necesitó viajar de madrugada y él no podrá hacer tu entrevista, pero la madre de él te va a atender y organizar contigo todo lo que necesita, ¿de acuerdo?
Me da un frío en la barriga.
Alicia- Está bien.
Valéria - Ven, ella está en el escritorio esperándote.
Sigo a Doña Valéria hasta el escritorio, mis piernas tambalean, pero intento mantenerme lo más calma posible.