Desterrada en un mundo sin privilegios, descubrí el amor.
Por un desajuste hormonal subí algunos kilos, razón suficiente para que mi padre se avergüence de mí y me prohíba salir de casa, al descubrir que con la ayuda de mi madre salgo sin que él se entere como castigo me envía a un viejo pueblo. Una casa muy antigua dónde encuentro al amor de mi vida atrapado en un hechizo que solo el amor podrá romper para que vuelva a ser un príncipe y recuperar su reino.
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Hacerse a un lado
🗨️ Esa noche sería difícil conciliar el sueño, por lo que ambos decidieron volver al castillo, debían iniciar por cerrar el túnel que va hacia la casa de Amelia por completo, asegurar muy bien las entradas principales y borrar cualquier rastro de su estadía ahí.
Fausto recordó que en alguna conversación que escucho de los últimos habitantes del castillo, bisabuelos de Angélica, se entero que ellos guardaban los documentos importantes en el despacho y se dirigió hasta allí, por suerte en alguno de sus paseos descubrió donde guardaban las llaves, las tomó y pudo sacar todo lo que encontró en los cajones, escrituras, documentos de propiedades lejanas, joyas, dinero, monedas de oro y otras cosas que le servirían así como los sellos reales.
Angélica había comprado en el pueblo un carrito de mercado y eso era justo lo que usarían para llevar todo hasta la casa, era ya muy tarde, pero decidieron hacer un viaje más, cuando llegaron vieron una sombra pasar por el vestíbulo, decidieron esconderse, quizá sería Amelia que había logrado colarse por alguna parte.
Esperaron un poco y volvieron al despacho a sacar lo que habían dejado recogido. Así continuaron haciendo a diario, en el pueblo compraron contenedores con ruedas, allí ponían lo que sacaban del castillo, cada uno con una marca para saber que contenía, para cuando terminaron su casa estaba llena de contenedores, lo hicieron antes de que el plazo terminará así que compraron materiales y sellaron la entrada del túnel al castillo, también derribaron lo que sostenía las paredes del muro dejando que la tierra cubriera cualquier rastro cortando la comunicación con la casa.
Una semana después viajaron a la ciudad, visitaron las casa, que a pesar de ser antiguas estaban habitables, las propiedades figuraban como casas abandonadas y esperaban ser compradas por el mejor postor, pero Fausto tenía los títulos de propiedad por lo que no tuvo problema en recuperarlas.
Escogieron la más pequeña de las cuatro casas que encontraron en esa ciudad, había muchas propiedades a nombre de la familia Di Arango, al presentar los sellos reales los funcionarios aceptan con gran amabilidad ayudar en la recuperación de cada una.
Angélica se tardó poco más de un mes en ponerla como ella deseaba, unos días después pudieron habitarla, para poder sacar los contenedores del pueblo decidieron que lo mejor era comprar un carro con espacio de carga, pero que pudieran usarlo sin problema en la ciudad.
Antes de salir del pueblo fausto visito al viejo mago, quien les predijo prosperidad. Pero también le hizo algunas advertencias sobre las decisiones que tomaría, escuchar a la razón antes que al deseo y no perder su objetivo, esa debía ser su principal opción ante cualquier decisión.
Angélica llevó con ella retoños de rosas púrpuras, para sembrarlas en el jardín interior de la casa, eso haría que fuera un lugar especial.
Después de un mes viviendo en la ciudad han recuperado gran parte de propiedades y algunas empresas que han sido administradas con irregularidades por no existir un dueño, en todo esté tiempo las ganancias han sido recibidas por entidades del estado que han puesto trabas para devolverlas, pero la agilidad de Fausto y los sellos reales hacen que todo sea devuelto.
Seis meses después han recuperado empresas, propiedades, sembrados, terrenos y otros inmuebles en diferentes ciudades y países, Angélica le ha enseñado a Fausto, sobre tecnología, monedas e idiomas, teniendo que aprender para poder brindarle información detallada de la nueva era, además de enseñarle a conducir los autos modernos.
Las empresas de la familia en su mayoría son productoras de telas, vinos y especias, azúcar, alcohol y papel, por lo que el nuevo dueño debe hacer constantes viajes a distintos lugares del mundo, visita sembrados de algodón, viñedos y sembrados de caña, entre otros.
Fausto decide que lo mejor para ambos es que el ochenta por ciento de todo lo que tienen pase a manos de Angélica, así ella estará siempre protegida.
Angélica decide ingresar a la universidad y recordando las palabras de Amelia escoge estudiar arquitectura, ya poco disfruta de la compañía de fausto y empieza a extrañarlo, mientras él, disfruta del nuevo mundo que le han permitido explorar, al ser un hombre millonario, las mujeres le ofrecen placer en cada sitio a donde llega.
Los años han pasado, Angélica está a punto de graduarse y espera con ansias la llegada de fausto, quien prometió acompañarla a la ceremonia, pero fausto llegó a último momento, en compañía de una mujer, unos años mayor que él, muy bonita y elegante, pero que causa una molestia, algo de escozor y miedo en ella, con ínfulas de dueña y muchos deseos de sacarla del medio.
Marcela: ¿y tú quién eres? Te informo que soy la actual pareja de Fausto y no quiero arrimadas viviendo con nosotros
Angélica: ¿arrimada? Soy Angélica Di Aragón deberías preguntarle a Fausto quien es la arrimada aquí.
Marcela: mejor prepárame algo de comer, Fausto dice que lo haces muy bien y muero de hambre.
Angélica: si tienes hambre cocina tú, ya que vienes a encargarte de la casa y de lo que hay que hacer en ella.
Marcela: eres bastante insolente, tendré que domarte.
Angélica: disculpe mis modales, señora, se me olvidaba que a los mayores se respeta.
Marcela: no exageres, tengo unos cuantos años más que tú.
Angélica: como usted diga señora, ahí queda la cocina limpia, espero encontrarla así cuando llegue.
🗨️ Angélica salió rumbo a la ceremonia de grado, tenía ganas de llorar, pero no permitiría que nada opacara su felicidad en este día tan importante.
Durante la ceremonia guardo la esperanza de ver a Fausto entre los asistentes, al salir lo busco entre la gente y se sintió tan sola al ver que nadie llegaba a su lado para felicitarla, aunque sus compañeros quisieron llevarla a las fiestas de graduación que ellos harían para celebrar sus logró, no aceptó ninguna invitación y decidió irse directo a casa.
Al regresar se encuentra con una escena bastante desagradable en la sala, Fausto y Marcela están teniendo sexo en el sofá de la sala, el rastro de ropa se puede ver que sale de la cocina, lo mejor que puede hacer es ir corriendo a su cuarto.
A la mañana siguiente ve desde la ventana de su cuarto cuando salen en el carro de Fausto, decide bajar y prepararse algo de comer, al pararse de la cama ve una nota que ha pasado por debajo de la puerta.
Lamento lo sucedido anoche y te pido perdón por olvidar tu graduación, debiste dejarme mensaje para qué lo recordará, espero no te moleste que haya traído a Marcela, es muy especial para mí. Prometo recompenzarte
Anoche estabas preciosa, me hubiese encantado ver como te graduabas con honores de arquitectura, serás la mejor arquitecta del mundo, cuando regrese celebraremos como se debe, Marcela está muy apenada contigo será un buen momento para que hagan las pases.
🗨️ Al ver que el hombre que la acompañó, por tanto, años y de quien está enamorada es feliz con otra mujer decide hacerse a un lado, se tomara unos días para revisar las opciones, después de revisar los listados de propiedades que ha decidido guardar en su computador, en un país al sur se encuentra una empresa dedicada a la construcción, ella es la dueña y ya graduada es hora de hacerse cargo de su manejo.
Esa noche Fausto llega nuevamente con Marcela, el olor a alcohol se les siente desde lejos, por lo que Angélica decide encerrarce en su cuarto.
Marcela: Ve y busca a la arrimada esa, que nos prepare algo de comer
Fausto: no le digas así, ella no es ninguna arrimada, si deseas algo de comer, ve a la cocina y prepara algo.
🗨️ Fausto se acerca a la puerta de la habitación y toca varias veces, al ver que no hay respuesta abre suavemente la puerta encontrando a Angélica dormida, le da un beso en la frente y se dirige nuevamente a la sala.
Ahí se encuentra con Marcela, quien ha destapado un par de latas de comida y se ha sentado en el comedor a consumirlas.
Marcela: eres un desconsiderado, deberías contratar servidumbre para que me atienda.
Fausto: no es necesario, Angélica siempre se ha encargado de todo.
Marcela: Pero cuando yo me case contigo no me haré cargo de nada, así que espero que vayas pensando en contratar alguien que lo haga.
🗨️ Los días fueron pasando y la decisión de Angélica no tiene reversa, hace algunas llamadas y cruza algunos correos con el presidente encargado de la empresa, logra que le asignen una vivienda, compra los tiquetes, prepara las maletas, hace reservas en un hotel y espera a que Fausto salga de viaje para emprender su nuevo camino.
El viaje fue largo, más de 10 horas en un avión es agotador, tiene una reserva en un hotel, no conoce la casa donde se instalará y necesita estar descansada para ir a conocerla.
Después de dormir muchas horas despierta con los primeros rayos de sol, desayuna en el hotel y sale rumbo a lo que será su nuevo hogar, lo único que sabe es que después de ellos ser reconocidos como propietarios la casa fue remodelada y estuvo en alquiler por unos meses y fue desocupada hace unas semanas.
Al llegar al lugar se sorprende la casa está mucho mejor de lo que ella tenía en mente, es una de las casas diseñadas por su constructora es pequeña, elegante y acogedora, segura, queda cerca de todo y lo mejor es de ella.