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El Magnate "Y El Regreso De La Heredera Oculta"

El Magnate "Y El Regreso De La Heredera Oculta"

Status: Terminada
Genre:Romance / Traiciones y engaños / CEO / Completas
Popularitas:15.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yingiola Macosay

Guillermo Lombardi. Heredero único del consorcio naviero más grande de europa, una noche tras un accidente catastrófico fue salvado por alguien que no logro ver su rostro con claridad.

En su desesperación por encontrarla el destino le hizo una mala jugada que no fue capaz de reconocerla cuando la tuvo enfrente.

Acompañe en está nueva obra. Encontrará Guillermo a la chica que lo salvó esa noche, o terminará casándose con la equivocada.

NovelToon tiene autorización de Yingiola Macosay para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La humillación fue brutal

Antes de que amaneciera Guillermo emprendió el viaje de regreso a Mónaco, cuando llegó, fue directamente a la mansión Montemayor.

El automóvil negro se detuvo frente a la mansión Montemayor justo cuando el sol comenzaba a elevarse con arrogancia sobre los jardines perfectamente podados.

Pero esta vez no descendió un chofer.

Descendió Guillermo Lombardi.

Guillermo Lombardi.

Sin uniforme. Sin gorra. Sin la postura discreta del empleado invisible.

Vestía un traje oscuro impecable, el corte preciso, la presencia imposible de ignorar. El hombre que había fingido silencio ahora caminaba con la seguridad de quien sabe exactamente quién es… y qué viene a reclamar.

Los empleados lo reconocieron al instante. Murmullos se propagaron como pólvora contenida.

—Es él…

—El heredero…

—El señor Lombardi..

La puerta principal se abrió antes de que pudiera tocar el timbre.

Claudine apareció primero.

Su rostro se congeló.

No por admiración.

Por pánico.

Porque comprendió de inmediato lo que significaba su presencia allí, sin previo aviso, sin intermediarios.

—Señor Lombardi… —logró articular.

Guillermo no sonrió.

—Vengo a hablar con su familia.

Su voz no era elevada, pero tenía un filo imposible de ignorar.

Claudine se apartó, obligada por la fuerza invisible de esa autoridad que no necesitaba imponerse.

En el salón principal, Isabella descendía por las escaleras con paso ligero, todavía ignorante de la escena.

Cuando lo vio, el mundo pareció detenerse para ella.

Sus ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y triunfo.

—¡Guillermo!

Corrió hacia él sin medir distancia, como si el tiempo hubiera retrocedido al punto donde ella creía tenerlo asegurado.

Se lanzó a sus brazos con teatral espontaneidad, sus brazos rodeándole el cuello.

—¡Sabía que volverías! —exclamó con una sonrisa radiante.

Pero sus manos encontraron rigidez.

Guillermo no la sostuvo.

No respondió al abrazo.

No la envolvió.

La separó.

Con firmeza.

Con claridad.

Con frialdad.

Isabella parpadeó, desconcertada.

—¿Qué…?

Guillermo dio un paso atrás.

—No vuelva a hacer eso.

El silencio que cayó sobre el salón fue brutal.

Isabella rió nerviosamente.

—Guillermo, no seas exagerado. Después de todo lo que hemos pasado…

—¿Qué exactamente hemos pasado, señorita Isabella? —preguntó él, sin suavizar el tono.

El uso del apellido fue un golpe invisible.

Isabella lo miró, confundida.

Claudine intervino con diplomacia forzada.

—Quizá deberíamos sentarnos.

Guillermo no apartó la mirada de Isabella.

—Creí que fue usted quien estuvo conmigo la noche del accidente.

El señor Montemayor apareció desde el despacho, atraído por la tensión.

Isabella enderezó la espalda.

—Claro que estuve contigo. Fui la primera en llegar.

—No.

Una sola palabra.

Cortante.

El aire se volvió pesado.

Guillermo dio un paso hacia el centro del salón, asegurándose de que todos lo escucharan.

—La mujer que me sostuvo bajo la lluvia. La que presionó mi herida. La que me habló mientras perdía el conocimiento… no fue usted.

El rostro de Isabella perdió color.

—No entiendo de qué hablas.

—Yo sí.

La autoridad en su voz no admitía discusión.

Claudine sintió que el corazón se le aceleraba peligrosamente.

—Señor Lombardi, tal vez está confundido…

—No estoy confundido.

Guillermo la miró con una frialdad que atravesó su máscara social.

—Estoy perfectamente consciente.

Isabella dio un paso adelante, intentando recuperar el control.

—Guillermo, estabas inconsciente esa noche. Quizá no recuerdas bien…

—Recuerdo la voz —interrumpió él—. Y no era la suya.

El golpe fue directo.

Isabella abrió la boca, pero ninguna respuesta salió.

La humillación comenzó a extenderse por el salón como una mancha inevitable.

Claudine intentó intervenir nuevamente.

—Mi hija solo quiso ayudarte. Ha estado preocupada todo este tiempo.

Guillermo la miró con expresión indescifrable.

—Preocupada por mí… o por el apellido?

Nadie respondió.

La pregunta era demasiado precisa.

El señor Montemayor carraspeó.

—¿A qué debemos esta visita, señor Lombardi?

Guillermo finalmente se movió, caminando lentamente por el salón que había recorrido en silencio como supuesto chofer.

—Vine a aclarar un error.

Se detuvo.

—Y a advertirles algo.

Isabella intentó recomponerse.

—Si esto es por el compromiso entre nosotros, yo no tuve nada que ver. Todo fue arreglado por nuestras familias y, usted aceptó.

Guillermo ni siquiera parpadeó.

—Señorita Isabella. Esto tiene que ver con la verdad.

Claudine sintió un frío recorrerle la espalda.

—¿Dónde está su hermanastra? —preguntó él con tono controlado.

Isabella tensó los labios.

—No es asunto tuyo.

Guillermo la miró.

Y por primera vez, Isabella sintió algo que nunca había experimentado frente a él:

Indiferencia.

No había deseo.

No había interés.

No había admiración.

Solo distancia.

—Es completamente asunto mío —respondió él—. Porque fue ella quien me salvó la vida.

El impacto fue inmediato.

Claudine perdió el equilibrio por un segundo.

El señor Montemayor quedó inmóvil.

Isabella sintió que el mundo se fracturaba.

—Eso es ridículo —susurró.

Guillermo dio un paso hacia ella.

—¿Lo es?

La sostuvo con la mirada el tiempo suficiente para que comprendiera que no estaba jugando.

—Mientras usted estaba quien sabe donde… ella estaba bajo la lluvia sosteniendo mi sangre entre sus manos.

El silencio fue devastador.

Isabella sintió la vergüenza subirle por el cuello como fuego.

—Estás mintiendo Guillermo fui yo—susurró, pero su voz carecía de convicción.

Guillermo negó con serenidad.

—No necesito mentir.

Se volvió hacia sus padres.

—¿La obligaron a irse?

Claudine intentó recuperar compostura.

—Lucía es inestable. Siempre ha sido impulsiva, rebelde.

Guillermo la interrumpió con una mirada que no necesitó palabras.

—No la conocen en absoluto.

El señor Montemayor bajó la mirada.

La verdad comenzaba a pesar.

Isabella, desesperada, volvió a acercarse.

—Guillermo, escúchame. Todo esto es un malentendido. Podemos arreglarlo.

Intentó tocar su brazo nuevamente.

Él se apartó.

—No vuelva a tocarme.

Esta vez su tono fue definitivo.

No había espacio para interpretaciones.

Isabella sintió que el orgullo se le quebraba en pedazos invisibles.

Había imaginado ese reencuentro de forma muy distinta.

Lo había esperado.

Lo había deseado.

Y ahora él la miraba como si fuera irrelevante.

Guillermo respiró profundamente.

—No regresaré como pretendiente. Ni como aliado estratégico. Y mucho menos como inversión social.

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mariela
Felicidades por crear una novela con una trama interesante donde la ambición, el amor y el arrepentimiento pudieron más Guillermo y Lucia tuvieron que confiar el uno al otro para vencer todos los obstáculos y triunfaron mientras Isabella aprendió la lección y encontró el amor después de pasar por tanto.
Yingola muy hermosa tu novela muy buena tu narrativa gracias por compartirla que Dios te bendiga siempre saludos desde Venezuela 🇻🇪💐😘🫶🏻🙏🏻
yingiola ines macosay garcia: Gracias por todos tus comentarios, gracias por tu apoyo de principio fin🥰
total 1 replies
mariela
Es verdad lo que dijo Isabella ella se convirtió en una mujer fría y calculadora por su madre quien por "supuestamente" su hija entrara por la puerta grande de la sociedad lo que hizo fue hundirla.
Fuiste a buscar a Anthony Prado que le dirá que querrá 🤔🤔🤔🤔❓❓❓
mariela
Y quién filtro la noticia de que Guillermo y Lucia regresaban al país después de meses desaparecidos.
Isabella está mal todavía o ya cambió 🤔🤔🤔❓❓❓❓
mariela
Claudine porque Guillermo y Anthony tienen la culpa de las decisiones erróneas que tomo Isabella y ahora los quieres culpar de la muerte del bebé neonato el dolor la tiene ciega cular a otros de su conducta como madre fue nefasta orquestando y instando a Isabella para hacer trucos y haci atrapar a Guillermo está loca.
Guillermo y Lucia después de tantos meses es hora de volver para así nazca su bebé y recibirlo con ese amor y en familia.
Cardona salazar yolanda
me gusto mucho, gracias autora por compartir y felicidades por esta hermosa obra
yingiola ines macosay garcia: 🥰Gracias por tu apoyo de principio a fin saludos 🥰
total 1 replies
Eli
hermosa novela gracias autora, por más novelas así
mariela
Isabella por tomar decisiones equivocadas todas las consecuencias que le han ocurrido y su vida y la del bebé están en peligro
Sobrevivirá Isabella cómo quedará 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Mientras Guillermo y Lucia están disfrutando de esa paz y tranquilidad que tanto necesitaban sin tantas noticias mediáticas a su alrededor.
mariela
Es lo mejor a decisión Guillermo y Lucia irse de luna de miel dejando atrás tanto escándalo mediático dónde puedan descansar y disfrutar viendo crecer el embarazo de su hijo tranquilamente.
Marielba Csquel
Me encanta ❤️
mariela
Claudine tanto nadar para morir en la orilla tu respaldo a Isabella te llevo a lo que les pasará el escarnio y escándalo público y más en la sociedad donde te mueves que viven de apariencia así que asume que están socialmente acabados.
Se empeñaron en culpar a Guillermo y Lucia para nada los perjudicaron.
mariela
Por mucho que patalees Claudine ya no hay vuelta atrás toda esa mentira saldrá a la luz y tú tienes parte de culpa por haber criado y aconsejado a tu hija de ser calculadora bien merecido lo tienes.
Eli
súper buenos capitulos, regalen uno hoy ya quiero los resultados 🤭
Eli
autora no nos castigues tanto tiempo plis 🤣🤣🤣
yingiola ines macosay garcia: las invito a ir a GoodNovel ahí tengo mi primer novela publicada. Matrimonio por contrato una esposa de mentira. espero verlas por ahí 👍🙏🫂
total 3 replies
mariela
Claudine quisiste hasta el último momento proteger a tu hija con la prueba de paternidad pero Guillermo no se iba a quedar de brazos cruzados mientras su nombre rodaba por el lodo desprestigiando su apellido.
Eli
hoy no van a regalar capitulos autora , estoy ansiosa por leer
mariela
Cómo quedará Isabella después del accidente se salvará junto con el bebé 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓
y esa Claudine no se cansa de mentir sabe cómo piensa su hija.
mariela
Es tu final Isabella por querer siempre ser la triunfadora y está vez tu plan para arruinar la relación de Lucia y Guillermo no funcionó ahora tendrás que asumir tu embarazo y tener un hijo con el hombre que era tu amante tu juguete que se te reveló para no seguir siendo el plato de segunda mesa y tu jugaras con él.
Patricia Salvadores
Fabulosa la historia, es Maravillosamente Espetacular ❤
mariela
Ahora sí se le cerró el cerco a Isabella y ahora está entre la espada y la pared porque su plan ya cuidadosamente calculado Guillermo Lombardi se lo desmanteló por completo si antes de que apareciera Anthony Prado ya no había casi dudas ahora hay certeza.
Cómo quedará Isabella socialmente 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓❓
mariela
Vas a ser sepultada estrepitosamente y socialmente Isabella porque ahora saldrá a la luz el verdadero padre de tu hijo que harás y dirás 🤔🤔🤔❓❓❓❓
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