Desperté años en el pasado con una misión: eliminar al futuro Rey Demonio.
Sin embargo, cuando lo encontré, era solo un bebé.
Un bebé demasiado inteligente.
Un bebé que conocía mi nombre.
Un bebé que me miró con tristeza y susurró:
—Te encontré otra vez, mamá
NovelToon tiene autorización de Ary_ST para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Si me convierto en un monstruo
Nadie habló durante varios minutos.
---
El libro permanecía abierto sobre la mesa.
Las palabras seguían allí.
Inmutables.
Imposibles de ignorar.
---
"Cuando recuperes todos tus recuerdos..."
"Te convertirás en el verdadero Rey Demonio."
---
Lyra fue la primera en reaccionar.
---
—Eso es estúpido.
---
Lucien levantó la vista.
---
—¿Qué?
---
—Que es estúpido.
---
—Mamá.
---
—No.
---
—El libro sabe cosas.
---
—No me importa.
---
—...
---
—...
---
—Te estás enojando.
---
—Correcto.
---
—Eso nunca es buena señal.
---
—También correcto.
---
Elena decidió mantenerse en silencio.
Porque aquella conversación parecía peligrosa.
---
—Escúchame bien.
Continuó Lyra.
---
Se inclinó hacia él.
---
—No me importa lo que diga un libro mágico misterioso.
---
—Pero...
---
—No terminé.
---
Lucien cerró la boca.
---
Algo que ocurría aproximadamente una vez cada siglo.
---
—No me importa lo que digan los recuerdos.
No me importa lo que diga el destino.
No me importa lo que diga una profecía.
---
Su voz tembló.
---
—Porque yo te conozco.
---
Silencio.
---
—Y tú no eres un monstruo.
---
Por primera vez...
Lucien no encontró ninguna respuesta.
---
Porque una parte de él quería creerle.
---
Pero otra parte...
---
Recordaba.
---
Recordaba ciudades destruidas.
---
Recordaba sangre.
---
Recordaba fuego.
---
Y recordaba miedo.
---
Mucho miedo.
---
---
Aquella noche regresaron a sus habitaciones.
---
Elena se marchó.
Lyra intentó dormir.
---
Y Lucien se quedó despierto.
---
Otra vez.
---
Porque cuanto más pensaba...
Más asustado estaba.
---
¿Y si el libro decía la verdad?
---
¿Y si todas aquellas vidas habían terminado igual?
---
¿Y si él era realmente el problema?
---
¿Y si Valerius había intentado detenerlo?
---
¿Y si todos habían muerto por su culpa?
---
---
Entonces ocurrió.
---
Otro recuerdo.
---
Pero esta vez no fue un fragmento.
---
Fue completo.
---
Brutalmente completo.
---
---
Una ciudad en llamas.
---
Gritos.
---
Miles de personas corriendo.
---
Oscuridad cubriendo el cielo.
---
Y él.
---
Más alto.
Más grande.
---
Mucho mayor.
---
Sus ojos rojos brillaban como brasas.
---
Y todo a su alrededor estaba siendo destruido.
---
—No...
---
Lucien intentó apartar la mirada.
---
Pero el recuerdo continuó.
---
Porque los recuerdos nunca pedían permiso.
---
---
Frente a él estaba Valerius.
---
Herido.
---
Cubierto de sangre.
---
Sosteniendo una espada rota.
---
Y detrás de él...
---
Lyra.
---
Llorando.
---
—Por favor.
Decía ella.
---
—Detente.
---
El Lucien de aquel recuerdo la observó.
---
Y por un instante...
Pareció reconocerla.
---
Pareció recordar quién era.
---
Pareció volver a ser humano.
---
Pero solo por un instante.
---
Porque la oscuridad regresó.
---
Y entonces...
El recuerdo terminó.
---
---
Lucien abrió los ojos.
---
Estaba temblando.
---
Temblando tanto que apenas podía respirar.
---
Porque aquella vez no había visto una muerte.
---
No había visto una tragedia.
---
Había visto algo peor.
---
Se había visto a sí mismo.
---
---
—Lucien.
---
La voz de Lyra sonó desde la puerta.
---
Suave.
---
Preocupada.
---
Ella había notado que algo iba mal.
---
Como siempre.
---
—¿Qué ocurre?
---
El pequeño intentó responder.
---
Pero no pudo.
---
Porque las lágrimas comenzaron a caer antes que las palabras.
---
Y aquello asustó a Lyra más que cualquier monstruo.
---
Porque Lucien nunca lloraba.
---
Nunca.
---
---
Ella se sentó junto a él.
---
Y esperó.
---
Sin presionarlo.
---
Sin preguntar.
---
Simplemente esperó.
---
Hasta que finalmente habló.
---
—Lo vi.
---
—¿Qué viste?
---
—A mí.
---
El corazón de Lyra se encogió.
---
—¿En un recuerdo?
---
Lucien asintió.
---
—Sí.
---
—¿Y?
---
El pequeño cerró los ojos.
---
—Tenían razón.
---
—¿Quiénes?
---
—Todos.
---
Su voz se quebró.
---
—Yo destruí todo.
---
Silencio.
---
—Lucien...
---
—Yo lo hice.
---
—No.
---
—Lo vi.
---
—No.
---
—Lo vi.
---
—Y yo te estoy viendo ahora.
---
Aquellas palabras lo hicieron levantar la cabeza.
---
Lyra lo observaba directamente.
---
Sin miedo.
---
Sin odio.
---
Sin dudas.
---
—No eres esa persona.
---
—Todavía.
Susurró él.
---
Aquella palabra fue un puñal.
---
Porque revelaba lo que realmente sentía.
---
Miedo.
---
Un miedo inmenso.
---
A convertirse en aquello.
---
---
Entonces ocurrió algo inesperado.
---
Lucien tomó la mano de Lyra.
---
Con fuerza.
---
Como si temiera que desapareciera.
---
Como si temiera perderla.
---
Otra vez.
---
—Mamá.
---
Era la primera vez en mucho tiempo que la llamaba así sin bromear.
---
—¿Sí?
---
Su voz salió pequeña.
Frágil.
---
Como la de un niño.
---
No como la de alguien que había vivido incontables vidas.
---
—Si algún día me convierto en un monstruo...
---
Lyra sintió que el corazón dejaba de latir.
---
—No digas eso.
---
—Prométemelo.
---
—Lucien.
---
—Prométemelo.
---
Las lágrimas seguían cayendo.
---
—Por favor.
---
El silencio se extendió durante varios segundos.
---
Y entonces...
---
Lyra tomó ambas manos del pequeño.
---
Y respondió.
---
—No.
---
Lucien quedó inmóvil.
---
—¿Qué?
---
—No voy a prometer eso.
---
—¿Por qué?
---
—Porque si algún día te pierdes...
---
Lo abrazó.
---
Con fuerza.
---
Como una madre abrazando a su hijo.
---
—Entonces iré a buscarte.
---
El pequeño dejó de respirar por un segundo.
---
—Aunque tengas que atravesar el mundo entero.
---
—...
---
—Aunque todos me digan que es imposible.
---
—..
—Aunque seas el Rey Demonio.
---
Las lágrimas comenzaron a caer con más fuerza.
---
—Porque tú eres mi hijo.
Y nadie...
---
Nadie...
---
Va a convencerme de lo contrario.
---
Esa misma noche.
---
Muy lejos de allí.
---
En una torre oculta.
---
Valerius observaba el cielo.
---
Y frente a él apareció la figura sin rostro.
---
—Los recuerdos despertaron.
---
—Lo sé.
Respondió Valerius.
---
—¿Y ahora?
---
El noble cerró los ojos.
---
Parecía agotado.
---
Como alguien que había repetido la misma batalla demasiadas veces.
---
—Ahora comienza.
---
—¿Qué?
---
Valerius observó la luna.
---
Y por primera vez en mucho tiempo...
Pareció derrotado.
---
—La línea temporal que intentamos evitar.
---
El viento recorrió la torre.
---
Y entonces pronunció unas palabras que cambiarían todo.
---
—Porque esta vez...
---
Abrió lentamente los ojos.
---
—La Tejedora ya despertó.
---
Y en algún lugar de la academia...
---
Una mujer desconocida abrió los ojos en medio de la oscuridad.
---
Y sonrió.
---
Como alguien que acababa de recordar absolutamente todo.
CONTINUARÁ...