¿Qué pasa cuándo dos personas muy diferentes se encuentran unidos por una venganza?
Manipulada y controlada por su madrastra Karolay Gilli. Samanta Taylor, una muchacha de 20 años se ha propuesto a cumplir una venganza encontra de la familia Palacios, toda su vida a entrenado para ello. En su camino se topa con Leornad Palacios, quien la hace dudar de todo lo que siente por dicha familia.
Leornad tiene 21 años y ha hederado el carácter de su padre. Es egocéntrico, calcudor y frío, muy temerario ante los enemigos, todo esto lo hace para proteger a su familia.
Él quedará hipnotizado por los ojos de Samanta e intentará averiguar más sobre la misteriosa chica que lo a cautivado por completo.
Ambos estarán atrapados entre el amor y la venganza.
NovelToon tiene autorización de Selena Zambrano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Retos y algo de caza
Samanta....
Han sido una largas y agotadoras prácticas, pero han valido la pena. Entrenábamos desde que el sol salia hasta que este se volvía a ocultar. Hoy sería el último día, tal y como lo había dicho Elena, hoy sería el día de caza, donde se pondría en práctica tiro al blanco, lucha con espadas, instintos y el desarrollo de los sentidos e instintos.
No lo voy a negar, al final me resultó algo difícil escuchar a mis instintos, pero ahora lo siento puedo sentirlo. Mis cinco sentidos se encuentran en alerta, los sonidos son más agudos en mi mente, el olfato es más fuerte, mis vistas logran enfocarse sin perder la concentración, puedo sentir con mis manos la naturaleza y por último, los sabores ahora resultan una fiesta en mi boca, analizó cada detalle, su durabilidad y el tiempo.
Cada vez que salíamos de entrenar, nos encontrábamos muy cansados, llegábamos a la mansión comíamos y por la misma íbamos a dormir. Fueron pocas las veces que pude hablar con Leornad.
- ¿Sam como te esta yendo en los entrenamientos? - preguntó cuando yo iba a la cocina por agua. Era de noche y ya todos estaban dormidos. Cuando lo escuche me espante.
- Me asustaste - di un gran suspiro por el susto que me había llevado, luego continué diciendo - Elena y Génesis nos han entrenado muy bien, mejoramos con cada entrenamiento - dije y bebí mi agua.
Se acercó más a mí, no retrocedí quería sentir su aroma varonil.
- Te he echado de menos Sam - dijo sonriéndome - se que vives aquí, pero por los entrenamientos no hemos podido vernos.
- Yo también te echo de menos Leornad - dije cortando la poca distancia que nos separaba.
Leornad me besó, me tomo por la cintura subiéndome a sus caderas y me deposito en una mesa. Beso mi cuello, nuestras manos empezaron a explorar nuestro cuerpo. Un pequeño gemido salió de mis labios, mencionando su nombre en susurros. El continuó tocando mis senos, sin separar sus labios de los míos. Ambos estábamos en un mar de éxtasis. Lo deseaba tanto.
Un trueno hizo que nos separamos de nuestro deseo y que nos alejáramos de aquella lujuria llena de pasión.
Solo sonreímos por lo sucedido.
- Creo que va a llover - dijo Leornad.
- Si, creo que deberíamos ir a nuestra habitaciones - dije con las mejillas muy rojas, sentía que me ardían.
- Buenas noches Sam - dijo y me abrazo, depositando un beso en mi frente
- Buenas noches Leornad - le dije aferrándome a él.
Nos separamos y subimos a nuestra habitaciones. Toda esa noche pensé en Leornad, sus caricias me estremecía y esos besos que hacían que llegara al cielo.
En este último día de nuestro entrenamiento, iremos todos de caza.
Elena y Sebastián se pusieron enfrente de nosotros.
- Hoy se aplicará todo lo enseñado. Deben de entender que la caza se hace en manada para obtener una victoria - dijo Elena - Se hará en ciertas partes del bosque, en cada sitio hay un reto, deberán cumplirlos. Los lobos a igual que nosotros estaremos divididos en grupos. El primer grupo en terminar todos los retos y lograr cazar al objetivo será quien gane.
- Conocen las reglas, cuando uno topé el suelo quedará descalificado automáticamente. No podrán herir a sus contrincantes, esto también sería una descalificación - dijo Sebastián.
Yo estaría en el grupo de Elena, conformados por Génesis, Erika y Gisela.
El otro grupo seria el de Sebastián, conformados por Leornad, Erik, Edwards y el pequeño Andrés.
La mitad de la manada también se dividiría en dos grupos. Una parte irían con nosotras y los otros con los hombres. Los guardias estarían en cada reto, y para logar nuestro objetivo teníamos que enfrentarlos y enfrentarnos ambos mandos.
Tomaron una jaula y liberaron aún jabalí. Era la primera vez que iba a matar a un animal, pero de eso se trata, cazarlo en manda como siempre han echo los lobos para sobrevivir.
- Conocen la zona, el jabalí no irá muy lejos. Tenemos tiempo hasta que el sol llegue al suelo - dijo Elena.
Tomamos nuestra herramientas y montamos en los caballos, esperando órdenes para comenzar a cazar.
- Suerte cariño - dijo Sebastián subiendo a un caballo.
- Creo que tu la necesitas más que yo - respondió Elena, segura de si misma, Sebastián solo sonrió.
Un lobo aulló y la cacería empezó.
Salimos a toda marcha con los lobos. Elena nos dirigía, tomamos un atajó, llegamos a nuestro primer reto, tiro al blanco. Este reto estaba lleno de guardias, los tiros deberían de llegar a su objetivo y para esto teníamos que hacerlo desde nuestro caballo, mientras otras se enfrentaban a espadazos. El otro grupo no demoró en llegar. Erika por ser la que mejor puntería tiene se encargaría de esto. Tenía que hacer 3 tiros perfectos en el menor tiempo posible, mientras que las demás nos enfrentaremos. Cuando terminará tendríamos que ir a nuestro siguiente reto.
Bajamos de nuestros caballos. El sonido de las espadas era muy constante, teníamos que derrotar a los guardias y a la vez a los hombres. Noté que el encargado de tirar las flechas sería el pequeño Andrés, al parecer el también tiene mejor puntería. Los lobos se enfrentaban tratando de no lastimarse, así mismo primero en caer al suelo queda elimino. Ellos aceptaban su derrota y salían del campo de batalla y solo observaban.
La primera en caer fue Génesis, Leornad la había derrotado. Erika termino sus tiros y nos marchamos enseguida, con menos una persona y eso nos ponía en desventaja. El pequeño Andrés también terminó en el mismo tiempo que su hermana.
El siguiente reto era más estratégico. Teníamos que salvar a un sirvienta sin lastimarla, había dos una para cada grupo, estas se encontraban amarradas en un árbol. Así mismo quien la salve en la menor tiempo podría pasar al siguiente reto, los guardias estaban ahí, dispuestos a luchar.
- Gisela, serás tú quien la salve, nosotras te defenderemos - dijo Elena
- De acuerdo madre - respondió.
La estrategia era simple, salvar a la sirvienta, mientras las demás luchamos, analizando cada paso de nuestros contrincantes. No podíamos permitir que una más de nosotras caigan.
En el otro grupo el encargado de salvar a otra sirvienta era Leornad. También tenían su estrategia y al parecer pensaban primero derrotar a Gisela para llegar a la sirvienta. Noté esto y la defendí, haciendo que Edwards soltará su espada y cayera al suelo. Primer derrotado del otro mando y fue por mí, sonreí.
Ellos lograron salvar a una de las sirvientas y avanzaron a su siguiente reto. Nosotras también lo logramos solo que unos segundos después.
Cada grupo tenía menos un integrante. El siguiente reto consistía en llevar a un guardia que se encontraba en el centro siendo apuntado por múltiples espadas, tendríamos que ponerlo a salvó. Aquí 2 personas fueron descalificadas, Erika cuando se enfrentó con Leornad y Erik enfrentándose con Elena. Terminamos iguales este reto.
Llegamos al siguiente reto ya solo faltaba uno más. Este reto, se encontraba en el lago y consistía en poner a salvo a uno de los guardias que se encontraba amarrado de pies y manos, donde poco a poco iría hundiéndose en el agua.
Teníamos que pensar muy bien nuestras estrategias. Esta vez yo sería la encargada de salvarlo y Leornad haría lo mismo con su hombre. 2 volvieron a caer, Gisela y Andrés ambos perdieron el equilibrio cuando se enfrentaban cayendo al suelo. Logré salvar aquel hombre metiéndome en el agua y sacándolo de la profundidad, por suerte era una buena nadadora. Lo desate y lo dejé a salvo. Elena y yo teníamos ventaja, Leornad y Sebastián nos pisaban los talones.
Último reto, cazar al jabalí.
- Escúchame bien Sam, cuando estés cerca del jabalí dispárale directo al corazón, los lobos te guiarán, concéntrate y obedece a tus instintos - dijo Elena - Conozco bien a mi esposo y se que tratará de distraerte, lo hizo conmigo una vez. Yo te defenderé.
- De acuerdo Elena - dije.
Tomando nuestras arcos y espadas comenzamos a rastrear al animal. Había pasado por aquí no cabe duda sus huellas están frescas. Los lobos empezaron a olfatear detenidamente, lo tenían. Estaba en medio de los grupos, del otro extremo estaban los hombres. No hicimos ningún ruido eso solo haría que el animal huyera.
Nos acercamos en silencio tenía que capturarlo. Me concentre tanto en el animal que no noté que Sebastián salió de entre los matorrales y se enfrentó con Elena, un ataque sorpresa, pero Elena ya lo veía venir, que se enfrentó a él respondiendo a todos sus ataques.
- Hazlo Sam - dijo Elena mientras luchaba.
Lo tenía en la mira estaba apunto de dispararle cuando Leornad me enfrentó.
- ¿Te diviertes Sam?
- Por supuesto - respondí.
Ambas parejas empezamos a luchar, Sebastián fue el primero en caer.
- Creo que esto nos deja en empate cariño - dijo Elena ofreciéndole su mano. Él solo sonrió tomando su mano he hizo que cayera encima de él.
- Todavía sigues cayendo en mis trampas mujer - dijo y la besó.
Solo quedábamos Leornad y yo. Nuestras miradas se cruzaron de un lado a otro, Cuando notamos que el Jabalí estaba por correr, no había tiempo de luchar, era ahora o nunca. Leornad tomó el arco y apuntando al jabalí disparó. Yo al ver lo que se proponía disparé al mismo tiempo que Leornad, no le di al jabalí, pero si le di a su flecha, haciendo que esta se desviará de su objetivo. Tomé otra flecha y disparé, dándole en el blanco.