Maya era una famosa asesina del siglo XXI, que trabaja en una de las mejores organizaciones llamada Nuit. Maya muere traicionada por la que se supone era su mejor amiga Stella, en una de sus misiones.
Maya despierta y se da cuenta de que transmigro a una de las novelas que leyó antes de morir. Ahora ella es Aysha Leblanc emperatriz del imperio Zhena, que no es más que una extra que muere a mediados de la novela para que los protagonistas tengan su final feliz. Pero Maya ahora siendo Aysha piensa cambiar su tragico final.
– No moriré por la felicidad de los protagonistas – dice decidida – me vengare de todos aquellos que le hicieron daño a la verdadera Aysha – se mira en el espejo – si quieren una emperatriz villana la tendrán
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Capítulo 19 "Regreso"
En la entrada del palacio se escucha el galope de los caballos, los guardias que estaban vigilando se sorprenden al ver quien va en el caballo, las rejas de la entrada del palacio son abiertas y los caballos siguen su camino hasta llegar a las puertas. El duque Rossell baja de su caballo y ayuda a la rubia que iba con él a bajarse también. Las doncellas que iban pasando para realizar sus labores se detienen curiosas de lo que está pasando. El duque Rossell hace una seña a una de las doncellas y le pide que se acerque.
La joven se acerca y el duque le pide que ayude a la emperatriz a llegar a su palacio, en lo que él busca al doctor imperial. La información de que la emperatriz había llegado al palacio junto al duque Rossell y un grupo de caballeros no tardo en llegar a los oídos del emperador que en ese momento se encontraba reunido con uno de los representantes de reino de Hastonia con quien hacían tratados comerciales sobre las minas de plata del imperio. El emperador deja lo que estaba haciendo y se dirige rápidamente hacia el palacio de la emperatriz, pero al llegar a la entrada los guardias que custodiaban el palacio le impiden el paso.
El emperador protesta y exige que lo dejen pasar o los mandara a ejecutar.
– No va a ejecutar a nadie Alteza – habla Ethan quien venía acompañado del duque Rossell y el doctor imperial – estos guardias solo acatan las órdenes de la familia Leblanc
– Yo soy el emperador y tengo el derecho de ver a la emperatriz – grita furioso llamando la atención de la servidumbre que pasaba por ahí
– Derecho dices – Ethan se acerca a pasos lentos y el emperador siente como el aire a su alrededor se vuelve frío – mi hermana la emperatriz estuvo secuestrada por casi dos semanas y usted – lo mira directamente a los ojos causándole un escalofrío – no hizo nada por estar detrás de las faldas de sus concubinas no me venga con esa estupidez de derecho porque no lo tiene
– Además de que estos guardias también los mando su Excelencia – habla el duque Rossell llamando la atención del emperador – siga con sus concubinas emperador que pronto recibirá noticias nuestras
Los tres hombres ignoran al emperador y pasan al palacio de la emperatriz dirigiéndose a la habitación de Aysha. Dos horas después en la corte el duque Rossell y el Marqués Leblanc se encargan de informar que la emperatriz está sana y que solo sufrió heridas leves. El marqués Hilt pregunta si hay señales o marcas de agresión sexual y Ethan prácticamente le vuela encima por preguntar semejante barbaridad. El doctor aclara que la emperatriz no ha sido abusada físicamente y que solo está algo confundida y que está algo deshidratada.
Después de dar el informe todos se retiran y en menos de una hora ya era sabido en toda la capital que la emperatriz estaba de regreso y que esto se debía a los esfuerzos puestos por el duque Rossell y otros nobles, y que el emperador no había movido ni un dedo para buscar a Aysha.
En el harén la noticia ya era sabida, las concubinas estaban algo inquietas ya que algunas creían que si la emperatriz desaparecía alguna de ellas podían tener la oportunidad de subir al trono. Sandra escucha la noticia que le da la doncella y le pide que se retire, desde hace días que no duerme y no sale de su habitación. En el palacio del emperador las doncellas le informan que hay una joven esperándolo en el jardín para tomar el té. El emperador no sabe quien puede ser así que se dirige al jardín y desde la entrada se puede ver sentada en una de las mesas tomando el té una joven albina de ojos azules.
El emperador sonríe y se acerca a ella, la albina levanta la mirada de la taza de té y al ver al emperador se pone de pie y hace una reverencia dejando ver al emperador el escote profundo que tiene su vestido. Ambos pasan a sentarse y conversan tranquilamente sobre cosas triviales hasta que Rhea posa su mano en la del emperador y con la otra le extiende un pequeño cofre de porcelana. El emperador lo abre y observa con ojos muy abiertos el contenido de este. Sonríe maliciosamente y cierra el pequeño cofre, a lo lejos desde la entrada unos ojos verdes observaban todo, seriamente.
En la tarde cuando Aysha iba de regreso a su habitación observa que en la entrada a los pies de la puerta hay un sobre con una nota, mira hacia los lados para verificar que no hay nadie y recoge la nota del suelo. Al entrar a su habitación y levantar la mirada del sobre, se sorprende al ver acostado de lado en la cama a Kaiser, mientras sus hermosos ojos color sangre la observaban.
– Que haces aquí – deja el sobre en el tocador y se acerca a la cama – es de mala educación entrar sin el permiso de una dama a su habitación
– No es de mala educación si ya has compartido la cama con esa dama – sonreí con burla
Y es que hace unos días cuando Noe le trajo la información de Kaiser descubrió cosas muy interesantes del chico, entre ellas que él había sido el mismo con el que durmió aquella noche que no pudo volver al palacio y se quedó en el orfanato. Aysha sonríe de lado por esa declaración, ya sabía que Kaiser había tardado demasiado en sacar ese hecho a relucir.
– Me pregunto que pensaran de la emperatriz si se enteran de que durmió con otro hombre que no sea su esposo el emperador – dice con simpleza
– ¿Y cuándo yo he dormido con alguien que no es mi esposo? – pregunta mientras sus ojos brillan con diversión al ver la cara de sorpresa del azabache – porque hasta donde yo recuerdo siempre he dormido contigo Emperador Kaiser Devereaux
Kaiser la mira seriamente y sin que Aysha se lo espere la toma del brazo y la jala hacia la cama, poniéndose él encima de ella y sosteniendo sus manos cada una a un lado de su cabeza. Aysha sonríe de lado mientras Kaiser solo la observa.
– Esto me trae recuerdos – alza un poco su cuerpo y mueve sus caderas contra el cuerpo del azabache – ¿A ti no Kaiser? – pregunta fingiendo inocencia mientras sigue moviendo sus caderas haciendo que Kaiser suelte un suspiro
– Desde cuando lo sabes – pregunta serio y suelta una de las manos de Aysha para llevarla a su cintura y detener los movimientos, ya que no lo dejaban concentrarse – y deja de moverte Aysha
– Me gusta como suena mi nombre en tus labios – pasa una mano por su pecho y asciende hasta sus hombros jugando con el borde la chaqueta del traje – aunque sabes que me gusta más – se acerca a él y susurra en su oído – a ti moviéndote dentro de mí
Kaiser se estremece ante las palabras dichas por la rubia y antes de que Aysha pueda decir algo más el azabache la calla dándole un fogoso beso que da inicio a algo más. El azabache libera la otra mano de Aysha y comienza a desvestirla, sus manos se desplazan hacia su espalda para desatar los nudos del corsé. Aysha rompe el beso y en un rápido movimiento ella se encuentra arriba del azabache, ante la atenta mirada de Kaiser, termina de quitarse el vestido, y el azabache suspira mientras sus manos recorren su cuerpo desde sus muslos hasta llegas a sus senos, los cuales acaricia y amasa, provocando que la rubia suelte unos cuantos gemidos.
Minutos después Kaiser estaba completamente desnudo mientras se acomoda entre las piernas de Aysha, besa desde sus labios hasta su clavícula mientras se introduce en ella de una sola estocada, provocando un gemido por partes de ambos. En la habitación nada más se escuchaban los jadeos, gemidos y choques de cuerpos. Después de unas cuantas embestidas ambos alcanzan el clímax juntos. Kaiser respira agitadamente y se deja caer al lado del cuerpo de Aysha mientras intenta tranquilizar su respiración. La rubia sonríe y mira a Kaiser quien solamente la ve con fascinación y admiración.
Aysha se levanta de la cama y da unos cuantos pasos para dirigirse al baño, pero antes de que pueda llegar, Kaiser la carga y Aysha enreda sus piernas alrededor de su cintura, mientras el azabache los guía al baño, ellos sin duda pensaban continuar con esto y una sola vez no sería suficiente.
Unas horas más tarde después de toda la acción que tuvieron Kaiser y Aysha, ambos se encontraban acostados, Kaiser estaba dormido, mientras que Aysha leí detenidamente la nota que vino con el sobre, ella solo suelta un suspiro y sonríe.
< Y si aun así no está segura, espero que mi regalo le ayude en su causa, y que ser amigo de la difunta princesa Kaede baste para que sepa mis intenciones ATT: La facción>> Aysha toma el sobre entre sus manos y en el aparece un sello de sangre, parecido al que tenía la cripta en la cueva, se hace un corte en el dedo y lo pasa por encima del sello. Este brilla y el sobre se abre, Aysha toma el contenido de este entre sus manos una gran sonrisa maliciosa se forma en sus labios. Solo que ahora le queda la duda de quien es la princesa Kaede y quienes son la facción.
segundo dejo a arya prácticamente a su suerte ala primera q la secuestraron debió tenerla a su lado y entrenarla