Sofia una chica de 17 y con una gran carrera en el mundo del espectáculo decide dalse un giro a su carrera y mudarse de la ciudad con su hermana Alexa a un pueblo lejano.Lo que no sabe que al llegar a ese pueblo su vida va a dar un giro de 80 60 van a cambiar muchas cosas va a conocer el amor ❣️ van a salir a la luz muchos secretos y verdades que cambiarán mucho la vida de todos .
Sebastián es un chico de 22 años bueno lo que aparenta tener el es un hombre lobo el es el alfa de la manada Full moon una de las manadas más fuertes se puede decir que tiene todo menos una cosa a su luna a llevado años buscándola por todo el mundo la angustia y la odsecio lo invaden por no saber dónde está o si está viva ya a perdido las esperanzas de encontrarla algún día.Lo que el no sabe que cuando menos se lo espere la encontrará
Las vidas de Sofia y Sebastián van a dar un giro de 80 60🤩❤️
Esta es una historia total mente mía de mi cabeza 🥰
No sé aceptan adaptaciones🛑
Espero que les guste está historia se la escribí con todo el cariño del mundo ❣️❤️
Alfas Ángeles Y Secretos 🌙
🌜✨N.D🌜
NovelToon tiene autorización de Yuleiny Díaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Episódio 19
La audición había terminado y las chicas salimos del aula con buen ánimo. Nos dirigimos a la cafetería y nos sentamos en la mesa de siempre. Todo parecía normal hasta que llegaron Saria y su séquito, con actitud desafiante.
Saria (acercándose a Sofía, con desprecio):
—Estúpida.
Intenté ignorarla, pero ella no se detuvo. Me jaló fuerte de la trenza y, sin piedad, me rasgó la blusa dejándome en brasier frente a todos. La vergüenza se mezcló con la rabia.
Sofía (gritando, furiosa):
—¡Ahora sí te pasaste, maldita!
No dudé. Agarré la pinta madre que tenía en la bandeja y se la lancé encima. Saria gritó mientras se limpiaba la cara empapada. Su cómplice, Brittany, intentó abalanzarse contra mí.
Sofía (desafiante, gritándole a Saria):
—Tu maldita madre, hija de perra, azarosa,muerete
Con fuerza la empujé hacia una mesa cercana, donde cayó derramando sopa. Saria volvió a atacarme, pero antes de que pudiera hacer algo más, la tomé del cabello y le metí la cabeza en el bote de basura.
El lugar estalló en gritos y risas. Me sentí poderosa, liberada.
Director (entrando con autoridad):
—¡¿Qué está pasando aquí?!
El silencio fue inmediato. Todos nos miraban, cubiertos de comida y restos de basura.
Director:
—Anderson, llévate a Cooper fuera de aquí. Está fuera de control. Señorita Wilson, acompáñeme a la dirección.
Sebastián Anderson se acercó serio, tomó de la mano a Sofía mientras el director sujetaba a Saria, quien chillaba y pataleaba.
Saria (gritando):
—¡Sofía empezó todo! ¡Ella es la culpable!
Director:
—Lo discutiremos en la dirección. Señorita Cooper, más respeto, por favor.
Sebastián:
—No conocía ese lado tuyo.
Sofía:
—Créeme, yo tampoco. Pero fue tu “noviecita” la que empezó todo. Yo solo me defendí.
Sebastián:
—No es mi novia. Déjame explicarte. No quiero que sigas pensando eso.
Sofía:
—No me debes explicaciones. Tú y yo no somos nada, así que no te molestes.
Sebastián:
—Sí te las voy a dar, así que escucha.
Sofía:
—Como quieras.
Sebastián:
—El beso que nos dimos no significó nada para mí. Fue ella quien me besó. Y en la cafetería, se me sentó encima. Está loca. Cuando le dije que se fuera, amenazó con gritar que la quería violar. Para evitar escándalo, no dije nada, pero después me levanté y la dejé ahí. No me interesa. La única que me interesa eres tú. Si alguna vez tuve algo con ella, fue sin compromiso. Eso ya quedó en el pasado. Como te dije: eres el amor de mi vida, la única mujer que amo y amaré hasta el fin de mis días. Te busqué durante años.
No aguanté más y lo besé. Fue un beso tan tierno.
Sebastián:
—Sofía...
No sé si creerle, pero se veía tan sincero. No sé en qué momento fue, pero me besó… y no lo rechacé. Fue dulce, fue tierno. Pero la culpa me pesaba.
Sebastián:
—¿Qué pasa? ¿Por qué te detienes?
Sofía:
—Lo siento, esto no debe seguir. Tengo novio. Te pido, por favor, que no me busques más.
Sebastián:
—Aunque en el fondo me duele, es lo mejor. Esto no puede seguir así. No sé hasta dónde podamos llegar. Es que, cuando estoy contigo, me cuesta demasiado contenerme. Lo mejor es tomar distancia.
—¿A dónde vas?
Aunque no sé si podré estar alejado de ella, quiero respetar su decisión. Me revienta la sangre saber que tiene novio, pero tengo esperanza. Sé que siente algo por mí, aunque lo niegue. Si no fuera así, no le costaría tanto tenerme cerca.
—A la dirección.
En la dirección
Director:
—Señorita Cooper, espero que le pida una disculpa a la señorita Wilson.
Saria:
—¿Está loco o qué? ¡No me voy a disculpar! No hice nada para disculparme. Fue ella la que empezó todo esto. Le lavó el cerebro, la manipuló. ¡La que debería disculparse es ella, no yo!
Director:
—Cooper, tranquila. Y más respeto, que soy su director.
Saria:
—¿Y cómo quiere que me tranquilice? ¿En qué se basa para decir que yo empecé todo?
Estaba fuera de sí. Siempre se hace la víctima y yo quedo como la villana. Estaban a punto de salir con una de las suyas cuando entraron Diana, Sabrina y Sebastián.
Diana, Sabrina y Sebastián:
—Director, ¿en qué se basa para decir que Sofía empezó todo?
Director:
—Wilson y Pardo me contaron la historia.
Sofía:
—¿Así que se dejó llevar por la versión de esas dos? ¿Acaso mi versión no cuenta?
Después de contarle mi versión, le dije:
—Y si no nos cree, revise las cámaras de seguridad.
Las caras de esas dos cambiaron de inmediato. No pude evitar reír. Como dicen: el bien siempre gana.
Pasaron unos minutos. El director se quedó revisando los videos y luego nos llamó.
Director:
—Señorita Cooper, le debo una disculpa. Debí investigar más. Y en cuanto a ti, Wilson, estás suspendida.
Semanas después
Había pasado ya un par de semanas desde que hablé con Sebas. Él ha intentado buscarme varias veces, pero siempre lo ignoro. Mi relación con Lucas… bueno, se puede decir que está mejorando. Hasta que recibí una noticia.
Suena el teléfono.
Chat - Lucas:
Cariño, amor. Cuando veas este mensaje, llámame.
—Hola, Lucas.
Lucas:
—Amor, voy a visitarte la próxima semana. Y mientras tanto, te mando una sorpresa.
Me emocionó… pero también me hizo sentir peor por cómo he tratado a Sebas últimamente. Quizá, con la llegada de Lucas, todo cambie. Tal vez deje de sentir esta culpa. Dios, engañé a mi novio. Él no se lo merece. Cuando venga, tengo que hablar con él. No puedo seguir así, sintiéndome mal porque mis pensamientos están en otro hombre.
Hora de salida
Diana y Alex me estaban esperando, cuando alguien me tomó del brazo.
—Sofía.
—Hola, Aaron.
—Hola, Sofi. Necesito hablar contigo. ¿Tienes un momento?
—Ahora no puedo, me están esperando.
—Pero es muy importante.
—¿Qué tan importante?
—Bastante. ¿Tienes tiempo a las 5:00 p.m.?
—Sí, está bien. Toma, esta es mi dirección.
Me despedía de Aaron cuando escuché mi nombre. No, otra vez no. No era Sebastián… ya se estaban peleando de nuevo. Mejor no me meto. Ya estoy harta de esto. Me están esperando, y no quiero que me salpique el drama.
4:30 p.m.
Ya me estaba arreglando para salir con Aaron. ¿Qué será eso tan importante que quiere decirme? Bueno, ya lo descubriré.
—Oye, ¿sabes dónde está…? Espera, ¿vas a salir?
—Sí, voy a salir con Aaron. Tiene algo que decirme.
—Pero vas a ir a la fiesta, ¿verdad? Ten cuidado… no vaya a ser que te diga que le gustas. ¡Ya estás en un triángulo amoroso!