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El Omega Que La Muerte Juró Proteger

El Omega Que La Muerte Juró Proteger

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Romance / BL
Popularitas:2.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

“Salvé al alfa más peligroso del reino…
y ahora dice que soy suyo.”
Aren Solaris es un omega sanador que nunca creyó en el amor.
Pero todo cambia cuando salva a un hombre que no debía sobrevivir.
Darian Valerius.
El alfa más temido del reino.
Frío. Poderoso. Peligroso.
Y ahora completamente interesado en el omega que lo salvó.
Pero Aren no es un omega común.
Su presencia calma incluso a los alfas más salvajes…
y hay quienes están dispuestos a capturarlo a cualquier precio.
Porque algo antiguo está despertando.
Un destino que une a la vida… y la muerte.
Y Darian ha tomado una decisión peligrosa:
Proteger a ese omega.
Porque si alguien intenta llevárselo…
tendrá que enfrentarse primero con el alfa más peligroso del reino.

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18 El eco del poder

La noche seguía siendo inquietantemente silenciosa.

Después de la batalla, el palacio había caído en una calma tensa, como si todos supieran que aquella victoria solo era temporal.

Los soldados retiraban cuerpos del patio.

Los heridos eran llevados a la enfermería.

Las antorchas iluminaban las murallas dañadas.

Pero en la sala médica del palacio…

La atención estaba centrada en una sola persona.

Darian Valerius.

El alfa estaba sentado en una silla de madera mientras Aren terminaba de limpiar la herida en su costado.

El vendaje ya estaba colocado, pero el corte había sido profundo.

Demasiado profundo para ignorarlo.

—No deberías estar sentado —dijo Aren con tono serio.

Darian lo miró con una ligera sonrisa.

—¿Preferirías que estuviera acostado?

—Preferiría que no te movieras.

—Eso suena aburrido.

Aren suspiró.

—Acabas de sobrevivir a un ejecutor.

—Eso no significa que tenga que actuar como si estuviera muriendo.

Aren levantó una ceja.

—Hace una hora estabas perdiendo mucha sangre.

—Pero ahora no.

Aren lo observó unos segundos.

Luego habló con voz más baja.

—Eso no significa que estés bien.

Darian lo miró con atención.

Había algo diferente en el omega.

Algo más intenso.

Tal vez era la tensión de la batalla.

O tal vez era otra cosa.

—¿Estás preocupado por mí? —preguntó Darian.

Aren respondió con calma.

—Eres mi paciente.

Darian soltó una pequeña risa.

—Eso suena muy profesional.

Aren terminó de ajustar el vendaje.

—Lo es.

Pero Darian no apartó la mirada.

—No fue solo eso.

Aren lo miró.

—¿A qué te refieres?

Darian inclinó ligeramente la cabeza.

—Cuando estaba perdiendo el conocimiento.

El silencio cayó por un segundo.

—Podía escucharte.

Aren no respondió.

—Tu voz.

Darian habló con una suavidad inesperada.

—Sonaba… preocupada.

Aren se giró hacia la mesa para guardar los instrumentos.

—Eso es una interpretación subjetiva.

Darian sonrió.

—Tal vez.

Pero no parecía convencido.

Elric entró en la habitación unos minutos después.

Su expresión era seria.

—Las murallas están aseguradas.

Darian levantó la mirada.

—¿Cuántos?

—Quince Cazadores.

Aren frunció ligeramente el ceño.

—Eso es demasiados.

Elric asintió.

—Y ese no era el grupo principal.

Darian apoyó los brazos sobre las rodillas.

—Lo imaginé.

Elric caminó lentamente por la habitación.

—Ese ejecutor solo estaba probando nuestras defensas.

—Lo sé.

—Eso significa que el verdadero ataque aún no ha comenzado.

El silencio se volvió pesado.

Aren observó el anillo en su dedo.

—Entonces tenemos poco tiempo.

Elric asintió.

—Muy poco.

Darian levantó la mirada hacia Aren.

—Y tu poder acaba de despertar.

Aren frunció el ceño.

—No sé cómo controlarlo.

—Pero funcionó.

—Fue instintivo.

Elric habló entonces.

—Eso es normal.

Aren lo miró.

—¿Normal?

—Los Solaris siempre despertaban su poder de forma emocional.

Aren cruzó los brazos.

—Eso es inconveniente.

Darian sonrió.

—Ahí está otra vez.

Aren lo miró.

—¿Qué?

—Tu palabra favorita.

Aren suspiró.

—Es una descripción adecuada.

Elric decidió cambiar el tema.

—Hay algo más.

Darian lo miró.

—¿Qué ocurre?

Elric dudó unos segundos.

—Después de la batalla… revisamos el cuerpo de uno de los Cazadores.

El silencio cayó.

—¿Y? —preguntó Darian.

Elric sacó un pequeño objeto de su túnica.

Lo dejó sobre la mesa.

Era un medallón negro.

Con un símbolo antiguo grabado.

Aren lo observó.

—¿Qué es eso?

Elric respondió con voz baja.

—La marca del círculo interno.

Darian frunció el ceño.

—Eso significa que el ejecutor no trabaja solo.

Elric asintió.

—Exactamente.

—¿Cuántos ejecutores existen?

Elric tardó unos segundos en responder.

—Tres.

El silencio llenó la habitación.

Aren levantó la mirada.

—¿Tres?

—Sí.

—¿Y uno de ellos ya está aquí?

Elric asintió lentamente.

—Sí.

Darian suspiró.

—Eso complica las cosas.

Aren respondió con calma.

—Eso es una descripción adecuada.

Darian soltó una pequeña risa.

—Empiezo a entender tu forma de ver el mundo.

Aren levantó una ceja.

—Eso sería sorprendente.

El silencio volvió a instalarse.

Pero esta vez fue interrumpido por algo inesperado.

Un soldado entró corriendo en la enfermería.

—¡Comandante!

Darian levantó la mirada.

—Habla.

El soldado respiraba con dificultad.

—Exploradores en el bosque.

Elric se tensó.

—¿Cuántos?

—No lo sabemos.

—¿Cazadores?

El soldado dudó.

—No exactamente.

Darian frunció el ceño.

—Explícate.

El soldado tragó saliva.

—No llevaban las marcas de los Cazadores.

El silencio cayó.

Aren habló.

—Entonces ¿quiénes son?

El soldado respondió con voz baja.

—No lo sabemos.

Elric murmuró.

—Eso es peor.

Darian se levantó lentamente.

El dolor atravesó su costado.

Pero lo ignoró.

Aren lo miró inmediatamente.

—No deberías levantarte.

Darian tomó su espada.

—No tenemos opción.

Aren suspiró.

—Eso era predecible.

Darian lo miró.

—¿Vienes?

Aren levantó una ceja.

—Soy el objetivo.

—Exactamente.

—Entonces esconderme sería ilógico.

Darian sonrió.

—Me agrada tu lógica.

Elric negó con la cabeza.

—Esto va a salir mal.

Pero ya era demasiado tarde.

Los tres salieron al corredor.

El palacio estaba inquieto otra vez.

Soldados moviéndose.

Antorchas encendidas.

El aire lleno de tensión.

Cuando llegaron a la muralla…

Los exploradores señalaban hacia el bosque.

—Allí.

Darian observó la oscuridad.

El viento movía los árboles.

Pero entonces…

Una figura salió de entre las sombras.

Luego otra.

Y otra.

No llevaban armaduras.

Ni las capas negras de los Cazadores.

Sus ropas eran antiguas.

Extrañas.

Aren frunció ligeramente el ceño.

—Eso es inesperado.

Elric susurró.

—No puede ser.

Darian lo miró.

—¿Qué ocurre?

Elric respondió con voz baja.

—Esos símbolos…

Aren entrecerró los ojos.

Los vio entonces.

Marcas plateadas en sus túnicas.

Un símbolo antiguo.

Muy antiguo.

El mismo símbolo que estaba grabado en el anillo de Aren.

El silencio cayó sobre la muralla.

La figura que lideraba el grupo levantó la mirada.

Sus ojos se fijaron directamente en Aren.

Luego habló.

—Finalmente te encontramos.

Aren sostuvo su mirada.

—Eso parece.

El hombre sonrió ligeramente.

—Heredero Solaris.

Elric susurró con incredulidad.

—Los guardianes del santuario…

Darian frunció el ceño.

—¿Aliados?

Elric respondió lentamente.

—Tal vez.

La figura dio un paso adelante.

—No tenemos mucho tiempo.

Aren inclinó ligeramente la cabeza.

—Eso parece ser una constante últimamente.

El hombre lo observó con atención.

—Debes venir con nosotros.

El silencio volvió.

Darian habló primero.

—No.

La figura lo miró.

—Darian Valerius.

—Sí.

—Sabemos quién eres.

Darian respondió con calma.

—Entonces sabes que no lo entregaré.

El hombre suspiró.

—No venimos a capturarlo.

—Entonces habla claro.

La figura miró a Aren.

—Venimos a proteger al último Solaris.

El silencio cayó sobre la muralla.

Pero en ese momento…

Muy lejos del palacio…

El ejecutor levantó la mirada hacia la luna.

Su voz fue apenas un susurro.

—Demasiado tarde.

Sus ojos brillaron con frialdad.

—El verdadero ataque comienza ahora.

1
Annyely
“¡Gracias por leer! Me alegra que te esté gustando. ¿Hay algún personaje que te llame más la atención?”
Annyely
Gracias por leer ✨
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