Las vidas de Emilia Megceza y Matteo Duncan se cruzan de manera inesperada, como si el destino hubiese trazado un plan secreto para ellos. Emilia entra a trabajar en la poderosa empresa familiar de Matteo, un hombre frío y arrogante que guarda heridas profundas detrás de su fachada impenetrable.
Pero lo que parecía un encuentro casual desentierra un pasado lleno de sombras: años atrás, un trágico accidente aéreo arrebató la vida de sus padres. El padre de Emilia era el piloto. El día que Matteo supo quién era su asistente, sintió como su mundo tambaleaba.
Mientras secretos familiares salen a la luz y verdades enterradas amenazan con destruirlos, Emilia y Matteo luchan contra sentimientos que no pueden ignorar. Entre el dolor, el resentimiento y la pasión, deberán descubrir si el amor puede sanar lo que el destino quiso romper… o si están condenados a repetir los errores del pasado.
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CAPITULO 16
Emilia llegó a su casa llorando desconsoladamente. ¿Quién se creía esa chica para tratarla de esa manera?
La chica entró a su apartamento, tiró sus cosas y se quitó los zapatos y se sentó a llorar detrás de la puerta.
-Emilia, ábreme. Habla conmigo. -Dijo golpeando.
Matteo estaba ahí afuera de su casa.
-Que quieres?.- dijo ella.
-Hablar. Por favor, ábreme.
Emilia abrió la puerta y camino por la casa.
-Escúchame Emi. Déjame explicarte.
-Que quieres explicar? No tienes nada que explicar.
-Emilia. No hay nada entre Olivia y yo. Lo juro. Terminamos hace 3 años.
-No lo entiendes Matteo. Ella me trató como una cualquiera delante de ti y ni siquiera me defendiste.
-Lo lamento, fui un idiota si?.
Emilia se quedó en silencio. Matteo se acercó a ella.
-Lo lamento. Lo lamento tanto.
El chico la agarró por la cintura y la beso tiernamente en los labios. Beso cada una de las lágrimas que caían de sus ojos y acariciaba su cabello.
-Lo siento, de verdad lo siento. -Seguía repitiéndole.
Matteo llevo a la chica hacia el sillón y comenzó a besar su cuello. Emilia quito su chaqueta a medida que dejaba besos sobre su cuello. Matteo le quitó el vestido y se levantó un momento del sillón mientras la admiraba.
-Eres preciosa. -Le dijo. -Pero eres más hermosa sin nada de ropa.
Se quitó la remera y volvió a besarla mientras tocaba cada parte de su cuerpo. Emilia se levantó y tomó a Matteo de las manos, dirigiéndose hacia su habitación. Una vez allí, la chica le quitó el pantalón y siguieron desvistiéndose hasta que ambos estuvieron completamente desnudos.
Hicieron el amor lentamente durante varias horas, ambos explorando sus cuerpos sin dejar un rincón. Cuando ambos estuvieron satisfechos, se quedaron dormidos.
****************
Al día siguiente, Emilia se despertó en la cama completamente desnuda y sola. La chica recordaba con lujo de detalles lo que había ocurrido la noche anterior y sonrió enormemente.
Cuando noto que él no estaba a su lado, se sintió culpable.
Que tonta, que estúpida eres Emilia, se decía a sí misma.
Se levantó de la cama, se puso su ropa interior y se dirigió a desayunar. Al llegar a la cocina, la mesa estaba servida y Matteo, usando solo sus jeans, estaba esperándola.
-Oye, despertaste. Pensé que sería agradable prepararte el desayuno. Espero que no te moleste.
Emilia observaba a Matteo y miles de pensamientos pasaban por su mente. Él es perfecto, pensaba.
-Eres increíble. - dijo ella.
Matteo sonrió y le dio un pequeño beso en los labios. Ambos desayunaron y luego juntaron parte de su ropa que todavía permanecía tirada en el suelo.
El teléfono de Matteo sonó:
-Donde estás? Anoche no volviste a casa.- La voz de Vittorio hablaba preocupada del otro lado del teléfono.
-Lo lamento mamá. -Dijo rodando los ojos.
-No seas idiota. Sabes que las cosas no están para desaparecer de esa manera y sin avisar. -Dijo Vitto.
-Yo… Estoy con Emilia.
-Oh, perfecto. Ambos deben venir a la casa de fin de semana. Hay algo de lo que debemos hablar los cuatro.
-Los cuatro?. - pregunto Matteo.
-Así es. Tú, yo, Emilia y Noah. No se tarden.
Vittorio colgó. Matteo miró a la chica y le dijo:
-Debemos irnos.