NovelToon NovelToon
ROJO PELIGRO

ROJO PELIGRO

Status: En proceso
Genre:Acción / Amor prohibido / Mafia
Popularitas:20.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Cuando sus mundos chocan, la atracción es inmediata, explosiva y peligrosa. Lo que comienza como una misión para Scarlett se convierte en una obsesión mutua donde la línea entre el deber y el deseo se desdibuja peligrosamente.

NovelToon tiene autorización de Kyoko... para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 17

La noche cae sobre la cabaña como un manto oscuro.

Alejandro, Scarlett y Damián están sentados alrededor de la pequeña mesa de madera, Sobre la mesa, papeles, mapas, fotografías. La inteligencia que Damián ha recopilado durante días.

—Tu padre. Fundó el imperio hace cuatro décadas. Es despiadado, inteligente, y no confía en nadie.

—Lo conozco

dice Alejandro con amargura.

— Crecí con él, se de lo que es capaz.

—Entonces sabes que no va a negociar. No con una agente del FBI. No con una mujer que, según él, ha corrompido a su hijo.

Scarlett observa la fotografía. Vittorio tiene los mismos ojos negros que Alejandro, pero en él no hay calidez. Solo vacío. Solo poder.

—¿Cuántos hombres tiene?

pregunta.

—Difícil saberlo. Su círculo íntimo son unos veinte. Pero puede movilizar a cientos si es necesario.

—¿Y nosotros?

Alejandro mira a Damián.

—¿A cuántos podemos reunir?

Damián duda.

—Contando a los que me deben favores, a los que fueron leales a tu madre... quizás diez. Doce si tenemos suerte.

—Doce contra cientos

murmura Scarlett.

— No son buenas probabilidades.

—No lo son. Pero tenemos algo que ellos no tienen.

—¿Qué?

—Motivación. Y el elemento sorpresa. Vittorio cree que están huyendo, escondidos. No espera un ataque.

Alejandro asiente lentamente.

—¿Y si no atacamos?

propone Scarlett.

— ¿Y si en lugar de ir a él, lo atraemos aquí?

Los dos hombres la miran.

—¿Cómo?

—Usándome a mí.

Se toca el vientre.

—Soy la razón de todo esto. La mujer que robó a su hijo. La federal que lleva a su nieto. Si Vittorio quiere algo, soy yo.

—No

la interrumpe Alejandro.

—Ni lo pienses.

—Escúchame...

—He dicho que no. No voy a usarte como cebo. No después de lo que pasó con Marcos.

—Alejandro...

—¡No!

Golpea la mesa, haciendo saltar los papeles.

—Casi te pierdo una vez. No voy a arriesgarme otra vez.

Scarlett lo mira con calma, con esa calma que solo ella tiene cuando él se desborda.

—No es tu decisión. Es nuestra. Y si vamos a enfrentar a tu padre, tenemos que hacerlo con inteligencia, no solo con fuerza.

Damián carraspea.

—Ella tiene razón. La mejor manera de atraer a Vittorio es con algo que quiera desesperadamente. Y Scarlett es eso.

Alejandro se pasa las manos por el rostro. La lucha interna es visible, el hombre que quiere protegerla contra el estratega que sabe que es la mejor opción.

—¿Y cómo lo hacemos?

pregunta finalmente.

Scarlett sonríe. Su sonrisa de depredadora, la que usaba en el FBI.

—Filtramos información. Damián, tú tienes contactos en el bajo mundo, ¿verdad?

—Sí.

—Haces correr el rumor de que estoy aquí. En esta cabaña. Sola. Que Alejandro ha salido a buscar provisiones y me ha dejado indefensa.

—¿Y si no muerde el anzuelo?

—Morderá. Porque soy demasiado tentadora. La mujer que destruyó a su hijo. La madre de su nieto. Vendrá por mí personalmente. Querrá verme a los ojos.

Alejandro la mira con admiración y miedo.

—Y cuando venga, nosotros estaremos esperando.

—Exacto.

_

Pasan los días.

Damián hace correr el rumor. Scarlett y Alejandro preparan la cabaña, trampas sencillas, escondites, rutas de escape. Él no quiere dejarla sola ni un minuto, pero saben que para que el plan funcione, ella debe parecer indefensa.

—Dos días

dice Damián al atardecer del tercer día.

—En dos días, Vittorio estará aquí. Viene con poca gente. Quiere ser él quien te capture.

—¿Cómo lo sabes?

—Tengo un hombre dentro. Arriesgó su vida por esta información.

Scarlett asiente.

—Entonces en dos días termina esto.

Esa noche, Alejandro está especialmente callado. Scarlett lo encuentra en el porche de la cabaña, mirando las estrellas.

—¿Qué piensas?

pregunta, sentándose a su lado.

—En mi madre.

—¿Tu madre?

—Sí. Damián dijo algo el otro día... sobre los leales a ella. Mi madre tenía gente que la quería. Gente que la protegió hasta el final.

—¿Qué pasó con ella?

Alejandro guarda silencio un momento.

—Mi padre la mató. Yo tenía siete años. La mató con sus propias manos porque descubrió que lo engañaba. No era cierto, pero él lo creyó. Y la mató.

Scarlett siente un nudo en la garganta.

—Lo siento mucho.

—No fue tu culpa. Pero desde entonces supe que nunca sería como él. Que nunca mataría a alguien que amo por celos o por orgullo.

—No eres como él, Alejandro. Eres lo opuesto.

Él la mira.

—¿Cómo puedes estar tan segura?

—Porque lo que él hizo por odio, tú lo haces por amor. Porque estás dispuesto a morir por mí, no a matarme. Porque cuando me miras, veo luz, no oscuridad.

Alejandro la abraza con fuerza.

—Te quiero

susurra.

— No sé qué haría sin ti.

—No vas a tener que averiguarlo.

Se besan bajo las estrellas, y por un momento, el mundo no existe. Solo ellos. Solo su amor. Solo la promesa de un futuro juntos.

 El día del enfrentamiento amanece frío y gris.

Scarlett está nerviosa, aunque no lo demuestra. Ha enfrentado situaciones de vida o muerte antes, pero nunca con un hijo dentro. Nunca con tanto que perder.

Alejandro nota su tensión.

—¿Estás bien?

—Sí. Solo... quiero que esto termine.

—Terminará. Hoy.

Revisan las armas, las posiciones, los planes de contingencia. Damián y sus hombres están escondidos en el bosque, esperando la señal.

Cuando el sol está en su punto más alto, escuchan los motores.

Varios vehículos se acercan por el camino de tierra. Scarlett se mete en la cabaña, como si estuviera sola, como si no supiera lo que se acerca.

Alejandro observa desde su escondite en el bosque.

El primer coche se detiene frente a la cabaña. De él baja Vittorio Moretti, hombre mayor, de cabello cano y mirada dura. Setenta y dos años.

Es más imponente en persona que en las fotografías. Alto, erguido a pesar de su edad, vestido impecablemente de negro. Sus ojos recorren la cabaña con la mirada de quien ha sobrevivido a todo.

Detrás de él, cuatro hombres. Armados. Profesionales.

—Señor

dice uno.

— ¿esperamos refuerzos?

—No son necesarios. Es solo una mujer.

Vittorio camina hacia la puerta de la cabaña. La abre sin llamar.

Y allí, en el centro de la habitación, está Scarlett.

Solos. Frente a frente.

—Así que tú eres la famosa Scarlett O'Connor

dice Vittorio con voz grave.

—La mujer que robó a mi hijo.

—No lo robé. Él vino por su propia voluntad.

—Eso es lo que crees.

Vittorio da un paso adelante.

— Pero no importa. Vine a arreglar esto.

—¿Cómo?

—Matándote. A ti y a ese engendro que llevas dentro.

Scarlett no se inmuta.

—¿Y cree que Alejandro lo permitirá?

—Alejandro no está aquí. Y cuando vuelva, encontrará tu cadáver y sabrá que desobedecerme tiene consecuencias.

Levanta el arma, apuntando directamente a su cabeza.

—Adiós, agente O'Connor.

Pero antes de que pueda disparar, una voz suena detrás de él.

—Papá.

Vittorio se gira lentamente.

Alejandro está en la puerta, un arma en la mano, apuntando a su padre.

—Suelta el arma.

—¿Vas a dispararme, hijo, por una mujer?

—Por la madre de mi hijo. Suelta el arma.

Vittorio sonríe, una sonrisa fría.

—Siempre fuiste débil. Como tu madre.

—No soy débil. Soy diferente. Y hoy termina esto.

Los segundos se alargan. Padre e hijo se miran, el aire cargado de años de odio y dolor.

Entonces Vittorio ríe.

—Bien. Me has superado.

Baja el arma.

—Pero esto no termina aquí. Volveré. Y cuando lo haga, traeré todo mi ejército.

Dice intentado salir.

—No volverás

dice Scarlett.

—Porque si lo haces, todo el mundo sabrá la verdad.

—¿Qué verdad?

—Que Vittorio Moretti, el gran Don, intentó matar a la madre de su nieto. Que su propio hijo lo traicionó. Que perdió el control de su imperio por una mujer agente del FBI.

Sonríe.

—Sus enemigos pagarían una fortuna por esa información.

Vittorio la mira con odio.

—Eres peor que él.

—Lo sé. Y por eso voy a ganar. Ahora vete y no se le ocurra acediarnos, tengo toda la información y la enviaré dónde tenga que hacerlo, para hacerle saber a toda la mafia la verdad.

Otro largo silencio.

Finalmente, Vittorio guarda el arma.

—Esto no termina aquí

repite.

—Pero por hoy, vivirán.

Sale de la cabaña sin mirar atrás.

Alejandro baja el arma, temblando. Scarlett corre hacia él.

—Lo hicimos

susurra.

—Lo enfrentamos y ganamos.

—Por ahora. Dijo que volverá.

—Y cuando lo haga, estaremos listos. Juntos.

Se abrazan mientras los coches se alejan, mientras el peligro se desvanece temporalmente.

Pero ambos saben que esto es solo el principio.

La guerra contra Vittorio Moretti acaba de empezar.

1
Mariana Mujica
otro enemigo ese mundo es asi
Mariana Mujica
re calientes estos dos🤭
Mariana Mujica
nooo me gustan sus nombres
Alma Guentes
no vaya es una trampa quizás quien es
Alma Guentes
será? esas mafias siempre buscan el líder consanguineo
Anyeli Sinraiza
el final de un legado, ahora a ver que pasa con todo y que hará alejando
Anyeli Sinraiza
👏👏 capitulazo
Osmairy Perea
el final de un hombre cruel y de l peor manera frente a su hijo, malo hasta el fin
Osmairy Perea
ser nuevo tampoco es correcto viejo malvado
Osmairy Perea
ojalá lo agarren ahora siii y deje de molestarlos
Daniela Camejo
viejo desgraciado hasta el último minuto dañando al hijo
Daniela Camejo
tu mamá murió por la verdad 👏
María Mogollon
ojalá y ya acaben voy el
María Mogollon
no será fácil destruirlo pero van a poder
Lucí Chacon
ese padre de alejando es un desgraciadoooo ojalá se pudra
Ivonne Valdez
bingoooo aquí esta el que pueden usar para undirlo
Ivonne Valdez
ese es un mafioso debe de tener más de una víctima por ahi
Nora Nirgua
ese viejo no va a desde molestar hasta que lo maten
Lore Mora
moverte moverte que la otra está allá dándolo todo
Lore Mora
nada será fácil entre estos dos y menos con todas en contra
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play