NovelToon NovelToon
EL HERMANO EQUIVOCADO.

EL HERMANO EQUIVOCADO.

Status: En proceso
Genre:Incesto
Popularitas:91.1k
Nilai: 5
nombre de autor: cinthya Verónica Sánchez Pérez

La historia sigue a Anna, una joven cuya vida ha sido planificada como una transacción comercial por su madre, una mujer ambiciosa que ve en el matrimonio de su hija la salvación de su estatus. Anna, buscando un último respiro de rebeldía, se entrega a una noche de pasión con Sebastián, un extraño de mirada peligrosa y reputación cuestionable.

El conflicto estalla cuando Anna descubre que el "desconocido" de esa noche no solo es el hermano de su futuro marido, sino el hombre que habitará bajo su mismo techo.

NovelToon tiene autorización de cinthya Verónica Sánchez Pérez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Volverlo a ver

— Mi señora se que siente muy sola aquí, Pero no dude que yo estoy para usted incondicionalmente y si usted quiere cambiar el menú de la comida o el color de las cortinas o algo, solo tiene que pedírmelo.— dijo Rocío, mientras entrabamos a la casa.

— Yo estoy muy agusto, con su comida Rocio, es deliciosa y está casa es muy bonita así además no quiero causar ningún inconveniente con su patrón, ahora sí me disculpa iré a mi habitación a descansar.— dije suspirando Pero está vez me sentía tranquila y útil.

Entre en la habitación y comencé a quitarme la ropa asta quedarme completamente desnuda cuando sentí un escalofrío y una sensación rara en el pecho y en estómago cuando ví salir a Sebastián del baño con una toalla amarrada a su cintura jamás había visto a un hombre desnudo más que en revistas y libros y Sebastián parecía sacado de una revista tenía su abdomen lleno de músculos y sus brazos eran grandes.

Yo intenté cubrirme enseguida con las manos cerrando los ojos, sentía mis mejillas arder de vergüenza mientras le decía.

— ¡Que haces aquí.! ¡ No me mires!— dije molesta.

El silencio de la habitación se volvió denso, cargado de una electricidad que me hacía difícil respirar. A pesar de tener los ojos cerrados con fuerza, podía sentir su mirada recorriéndome, una presencia física que parecía quemar mi piel incluso sin tocarme.

Escuché sus pasos lentos, el sonido de sus pies descalzos sobre la alfombra acercándose hacia donde yo estaba, indefensa y temblando de pura humillación.

—¿Que qué hago aquí? —Su voz sonó más profunda de lo normal, con un matiz de ironía que me hizo apretar los dientes—. Esta es mi habitación, Anna. Y si mal no recuerdo, eres mi esposa.

Sentí el calor de su cuerpo a centímetros del mío. La sensación de vulnerabilidad era total, pero también algo más que no quería admitir: un pulso acelerado en mi vientre que no era solo miedo.

—Abre los ojos —ordenó en un susurro mandatorio cerca de mi oído.

—¡No! —respondí, sintiendo que mi rostro iba a estallar de la vergüenza—. Vete, vístete... no tienes derecho a... Estar aquí bañarte en mi habitación cuando as faltado a la casa.

—Tengo todos los derechos, según el papel que firmaste —interrumpió. Sentí su mano, fría por el agua del baño, rozar ligeramente mi hombro, lo que me hizo dar un respingo—.

 Pero no te preocupes, no voy a tomar nada que no se me dé por voluntad propia. Aunque después de verte hoy en el campo, con esa determinación... no esperaba que fueras tan tímida en la intimidad.

—¡No es timidez! —exclamé, forzándome a abrir los ojos solo un poco, lo suficiente para encontrarme con su mirada plateada y burlona—.

 Es respeto. Algo que parece que no conoces. Te desapareces una semana sin decir una palabra y de pronto apareces aquí, como si... como si nada hubiera pasado.

Me moví con torpeza, tratando de alcanzar la bata de seda que estaba sobre la cama para cubrir mi desnudez. Sebastián no se movió; se quedó ahí, con la toalla apenas sujeta a su cadera, observando cada uno de mis movimientos con una calma exasperante.

—Pasaron muchas cosas, Anna —dijo él, ignorando mi reclamo por su ausencia—. Pero ninguna tan interesante como lo que me contaron hoy. Me dijeron que no te tembló la mano frente a la sangre. ¿De dónde sacaste esa fuerza? Porque ahora mismo, pareces un gorrión asustado.

—No le tengo miedo a la sangre, Sebastián. Le tengo miedo a los monstruos que se creen dueños de las personas —le solté, logrando finalmente envolverme en la bata y anudándola con manos temblorosas.

Él dio un paso hacia adelante, acortando la distancia hasta que su pecho quedó casi pegado al mío. El olor a jabón y a hombre inundó mis sentidos, nublándome el juicio.

—Si yo fuera el monstruo que crees —susurró, bajando la vista hacia mis labios por un segundo antes de volver a mis ojos—, no estaría esperando a que me des permiso, solo te tomaría y sin pensarlo te haría mía una y otra vez asta que tú cuerpo tiemble.Estás en mi casa, en mi cama, y llevas mi nombre. Pero hoy te daré el beneficio de la duda... porque tu salvaste a un buen trabajador.

— Eres un arrogante egocéntrico, no creo que tú puedas provocar algo así en mi.— dije mirándolo a los ojos, molesta.

—¿Arrogante? Tal vez —dijo, dando un paso atrás para darme espacio, pero sin quitarme los ojos de encima—. Pero no miento, Anna. Y ten cuidado con los desafíos que lanzas; a veces, el cuerpo es mucho más traicionero que la lengua.

Se terminó de soltar la toalla para ponerse un pantalón frente a mí, sin el más mínimo pudor, obligándome a girar la cara hacia la ventana para no seguir admirando su físico, aunque la imagen ya se había quedado grabada en mi mente.

—Esa lengua afilada tuya me gusta más que tu silencio de víctima —continuó, mientras escuchaba el roce de la tela—. Prepárate. Te espero abajo en diez minutos. Y no intentes quedarte encerrada, porque si no bajas, vendré por ti y te llevaré cargando frente a todos los empleados. Tú decides cómo quieres entrar al comedor hoy.

Salió de la habitación cerrando la puerta con un golpe seco. Me quedé sola, con el corazón martilleando contra mis costillas. Me miré al espejo: mis mejillas seguían rojas y mis labios estaban entreabiertos.

"Arrogante", repetí en un susurro, tratando de convencerme de que lo odiaba, aunque mi pulso me decía otra cosa. Sabía que la cena de hoy no sería una simple comida; sería un duelo de voluntades

Me di un baño con agua tibia y busque entre la ropa un vestido y peine un poco mi cabello, me mire en el espejo y puse un poco de rubor en mis mejillas suspiré y salí de la habitación despacio baje por las escaleras y ahí estaba el sentado en la mesa con una copa de vino.

—Puntual. Me alegra ver que el sentido del deber es algo que aplicas para todo, Anna —dijo, haciendo un gesto para que el servicio se acercara—. Te ves... aceptable. Mucho mejor que cubierta de polvo y sangre de campo.

Me senté en el extremo opuesto a él, queriendo poner tanta distancia física como fuera posible. Rocío entró silenciosamente para servirnos, y por un momento, el aroma de la cena llenó el vacío incómodo entre nosotros.

—No lo hice por deber, Sebastián —respondí finalmente, cruzando las manos sobre mi regazo—. Lo hice porque era lo correcto. Pero supongo que distinguir entre "deber" y "humanidad" es algo que se te escapa.

Él dio un sorbo a su vino, observándome por encima del borde de la copa.

—La humanidad es un lujo que pocos pueden permitirse en este mundo, querida. Pero me intriga... —dejó la copa con un golpe seco sobre la madera—. Has estado una semana entera quejandote de todo en esta casa y, de repente, una herida abierta te devuelve la vida. Dime, ¿qué es lo que realmente quieres? ¿Jugar a la doctora con mis peones o estás tratando de decirme que este encierro te está volviendo loca?, Pero antes que eso pase mañana por la tarde saldremos a nuestra primera reunión como casados.

—No estoy "jugando a la doctora", Sebastián —le dije, sosteniéndole la mirada con una firmeza que parecía incomodarle—. Soy una mujer que sabe hacer algo más que elegir cortinas o sonreír en fiestas hipócritas. Y si este encierro me está volviendo loca, es precisamente porque me niegas el derecho a ser útil.

1
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
hay por Dios que esa loca mole valla hacer daño a Anna o al bebé señor qué Lorenzo descubra que lleva un arma autora por favor no
Nathaly Paez
ya el veneno y la codicia de Lorenzo estropeó la vida de la pobre Laura que mal
Beatriz Elena De La Hoz Barrios
más capitulos porfis gracias
Carmelita
o no q va a ser esa loca si la culpa es de tu esposo no de Anna
Maria vargas
Siempre hay alguien dando por culo😖
Maria Solorzano
Por favor que está tonta no haga nada estúpido 🙄
Maria Solorzano
No seas tarada que Ana no tiene la culpa de que Lorenzo sea un idiota 🤷🙄
Maria Solorzano
Ya encontró a quien amar y ser correspondido 👍❤️
Maria Solorzano
Todo por culpa del tarado de Lorenzo 🤷🙄
Francy Eliana Castillo Gallon
no puede ser q Laura en medio de su depresión se volvió loca y ahora quera atacará a Anna y su bebé cuando ella no le ha echo daño a nadie ella no a dapadoa nadie es una víctima más de una madre ambiciosa y una familia q vive de las apariencias no conocen el amor verdadero por q todo lo arreglan con dinero y violencia
Betty Saavedra Alvarado
Que no le pase nada a Anna ni a su bb ella a sufrido mucho por culpa de Lorenzo y Sebastián ahora que parece que las cosas se arreglan no ocurra una tragedia Julián y Liliana cupido lanzo su flecha
Kim Nava
hay no está loca que no se atreva 😡😡😡
Anna es la menos culpable en todo esto Laura lo que sucedió solo fue culpa tuya por obsesionarte por Lorenzo 😡
Maya
Esa chica estúpida por echarle la culpa a quien no debe
Edita Romero Montoya
me gusta esta historia
Maria Solorzano
Que bien que ya nació su hijo sin complicaciones, ojalá ya decida el estúpido de Sebastián respetarla si es que la ama de verdad 🤷👍 y todos los villanos paguen 👍❤️
Diana maryuri
por fin nació el bebé en un momento tenso pero que a ambos traerá un poco de paz , por lo menos hasta que aparezca el cabron del hermano e Isabella y armen lío con sus intrigas
Diana maryuri
por fin nació el bebé en un momento tenso pero que a ambos traerá un poco de paz , por lo menos hasta que aparezca el cabron del hermano e Isabella y armen lío con sus intrigas
Francy Eliana Castillo Gallon
ahora Sebastián enfoque se en cuidarlos a ambos de su hermano e Isabela q buscarán la forma de hacer q el niño desaparezca para q Anna lo odie y así Isabela llegar a su consuelo y Lorenzo querrá llevarse a Anna como su trofeo
Mamita
👏👏👏
Kim Nava
ojalá ya este idiota se po ha las pilas y deje de ser el títere de todos 😡😡😡y proteja a su familia Anna se mere ser ya feliz
ya que se ponga a buscar pruebas de todo por que ahí saldrá la maldita madre de Anna y lorenzo he isabella solo a si ellos dos serán felices si a si lo deside Anna
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play