Dos chicos totalmente opuestos en carácter estarán involucrados en una relación sin compromisos... Uno lo sugirió y el otro pretendió aceptar hasta hacerlo cambiar de opinión.
¿Podrán terminar juntos a pesar de sus diferencias?
NovelToon tiene autorización de Vell&bl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Anticipo inesperado
❤️
Dentro del lugar todo estaba en penumbras, la única luz provenía de la parte del fondo, había una gran barra que dividía la cocina y el recibidor, unos taburetes de madera se encontraban colocados al pie de la barra.
Una mesa improvisada fue montada en esa misma barra, me sorprendió gratamente, se veía acogedor, llamo mi atención un centro de mesa con velas adornadas con rosas púrpura, ése color era novedoso.
- ¿Estás tratando de conquistarme?
- Te parece.
- No podía ser más obvió, luz tenue, velas, flores... poco original a mi parecer- me estaba burlando y él lo sabía.
-Fracase entonces... - no del todo, él no tenía por qué saberlo.
- Es un inicio, puede que mejores...
- Haré mi mejor esfuerzo. ¿Cómo estuvo tu día Son? ¿Qué tal vienes de apetito? - su mano en mi espada estaba haciendo estragos en mí, me senté en unos de los taburetes. Pin rodeo la barra para quedar frente a mí.
- Estoy famélico, los chicos de planeación me hicieron pasar una tarde horrible, gastando toda mi energía...
- ¿Y eso? No dieron una buena presentación... - me sirvió en una copa un poco de agua. Le agradecí con un movimiento de cabeza.
- ¡Exacto! Tienen excelentes ideas, lo malo es su Coordinador de Proyectos, los limita mucho...
- ¿Por qué no lo despides? - tomé un poco de agua antes de responder.
- ¡Cómo crees! No es para tanto...
- Está obstaculizando el trabajo de los demás, sinó rinde, ni apoya a su equipo no sirve como líder.
- Concuerdo contigo, prefiero buscar otras formas, no tiene que perder su trabajo, eso hablaría mal de mí.
- No quieres dejar una mala impresión a tus superiores... - aúnque no me miraba podía persivirlo interesado en mis respuestas.
- Eso me tiene sin cuidado, hablo a nivel personal, que él fracase, quiere decir que no hice ningún esfuerzo por qué notará sus errores, somos un equipo, ellos dependen de mí, como yo de ellos.
- Muy buena filosofía Son -Pin no parece un simple estudiante, podría jurar que estaba hablando con un ejecutivo con años de experiencia, hasta sudé.
- En seguida te sirvo, espero que no te incomode comer a lado de la cocina...
- ¡Me encanta! es muy agradable. - decía la verdad, no sabía que tenía que ver, estando con Pin hacia que me sintiera protegido en cualquier lugar.
- Me da gusto saberlo.
- No soy tan superficial...
- Lo dije por qué pienso lo mismo, es mi lugar favorito. - sonreí, me regreso la sonrisa más sensual del mundo.
Esa sonrisa me hipnotizo logrando que hablara más.
- ¿Tienes muchos lugares favoritos?
- Unos cuántos y otros que estoy deseando descubrir... - ¡Señor Amparame!
Él no es real, estaba recargado en la barra frente a mí acercando su cabeza a la mía no dejaba de mirar mis labios, al pasar su lengua por su labio superior, me escuche gritar.
- ¡¡MUERO DE HAMBRE!! - sonrió negando con su cabeza. Podía manejar la situación estando enfadado, en estado pasivo no tenía el control.
- Te prometí tu platillo favorito, tengo que pedir perdones de tu parte, me puse un poco creativo y terminé por realizar un nuevo menú, espero que sea de tu agrado, aceptó críticas u opiniones.
- Un menú nuevo... ¿tú puedes hacer eso?
- ¡Tengo qué! Esta en mi contrato.
- Los ayudantes de cocina pueden hacer todo un menú... - sonrió sin más.
- ¿Quién te dijo que soy un ayudante?
- El abuelo...
- Mi abuelo no sabe diferenciar lo que es un ayudante de cocina a un Sous-chef.
- ¿Qué eres un qué? - lo vi reír con ganas.
- ¿Te acabo de sorprender?
- Al contrario, me siento apenado por mi comentario tan tonto... Me disculpo. - cómo pude creer que él sería un simple ayudante, sí cocina de muerte, eso habla de lo poco que se de él.
Las ganas de conocerlo por completo me sorprendieron.
- Estamos a mano, sí me das tu opinión sincera sobre todo lo que te dé a probar...
- ¿Todo? - mordí mi labio.
- ¡Son! siento que tú imaginación está jugando contigo...
- ¿Por qué? - lo miré con mi barbilla en alto.
- ¡Muy encantador!... ¿Es usted conciente de ello?
- Me lo han dicho algunas veces...
- No lo dudo. Puedes quitarte el saco si gustas, voy a traer un delantal para ti...
- ¡Yo no pienso cocinar! - proteste.
- No lo harás, lo prometo, no quiero que se manche tu ropa...
- Me viste cara de niño de cinco años... ¿Cuántos años crees que tengo?
- Estas mal interpretando mis palabras...
- Tengo la impresión que olvidas mi edad - me crucé de brazos.
- Siempre te he tratado como mi igual... O te he dado otra impresión, sí es así, me disculpo.
- Pin no hagas eso, me pone nervioso... - desvíe la mirada, bajando mis manos a mis piernas.
- ¿Te pongo nervioso? por qué motivo... - voy a cortarme la lengua uno de estos días, es muy tarde, rodeó como felino la barra quedando a un paso de mí - ...vas a responder.
- Sabes la respuesta, para qué hacernos tontos...
- Me gusta que puedas ser sincero, estamos de acuerdo que esto no le hace mal a nadie. -puse mi mano en su pecho, poniendo distancia entre los dos.
- ¡Alto! Dijimos que hablaríamos de "ése" asunto después de la cena...
- Lo recuerdo perfecto, nunca especifique antes o después. Entonces...
- ¿Pin?
- Bueno... - quite mi mano esperando que se alejara - ...que te parece un anticipo. - lo vi alzando sus atractivas cejas bajando mi guardia.
- ¿Cómo?- juro que no lo vi venir, sentí un cosquilleo por todo el cuerpo y una descarga eléctrica de alto voltaje que me hacía temblar.
La presión de aquella boca firme sobre la mía, es puro erotismo. Me llevaron a entreabrir los labios invitándolo a poseerme, la lengua de Pin estaba descubriendo zonas erógenas que no tenía idea que pudieran existir dentro de mí boca, me hacían sostenerme de sus hombros apretando su camisa.
¿Qué demonios estaba pasando conmigo? Ese beso me estaba haciendo conciente de su absoluto poder, la forma que se comportaba me tenía al límite.
Los dos nos comportamos como amantes atrapados por la pasión. En aquel momento el calor estaba extendiéndose por mi cuerpo, mi estómago y más abajo aún...
Mi infernal celular con un horrible tono de llamada nos hizo concientes.
Esto debió ser una pésima broma.
Su voz ronca apenas logro despegar mis párpados.
- Responde... voy por los platillos para ti... - mordió mi labio antes de alejarse.
Necesite unos minutos para recuperar la voz y contestar a la maldita llamada. Tuve que quitarme el saco sentía un calor insoportable.
Bonita hora de interrumpir.
¿Qué estoy diciendo?
Seguía aturdido.
[Llamada]
¿Si? - era un número desconocido.
¡Ya regresaste a casa!
¿Two? ¿De dónde me hablas?
Es una larga historia, no tengo tiempo ¿contesta?
Ni yo para contestarte, ¡Pierdete!
¡No cuelgues!
¿Qué demonios quieres?
¿Que haces con el? - "hacia" es la palabra correcta, no es de su incumbencia.
A ti que te importa...
Son, soy tu amigo...
Por lo mismo no sé que te da
¿Vas a contestar? -odiaba tener que dar explicaciones, el caso es qué, no dejaría de molestar con el mismo tema.
Me invitó a cenar y acepte.
¿Estás loco?, ¿no que lo odias?
¡A ver! Me caía mal, no lo odió y eso no tiene importancia ahora.
¡Vete a casa!
¡Y tú al infierno! ¿Que te sientes? no eres mi papá, puedo hacer lo que quiera...
Ya olvidaste la última vez que hiciste lo mismo, todavía lo cargas cuando tomas de más, por eso evitas hacerlo, reconocerlo... - no esperaba sus sermones, su mala vibra me fastidió.
¡!Muérete!! Cuando requiera consejos de como vivir mi vida te regreso la llamada. - le colgué y apague mi teléfono.
[Fin de llamada]
Me giré en el asiento, Pin ya estaba frente a mí con los platos servidos.
Parece que escucho mi conversación.
- ¿Problemas?
- Tú abuelo no te enseñado modales... - guarde mi teléfono en el bolsillo del pantalón, al mirarlo alzo sus manos negando.
- Acabo de llegar, escuché "muerte" y pensé; eso es grave, tal vez necesita un abogado... - a mi pesar reí.
- Yo te aviso si eso ocurre.
- Perfecto, ¿que te parece? - señalando todos los platillos dispuestos en la mesa - Necesito tu sincera crítica, no seas codecendiente conmigo por el hecho de gustar de mí y hacerte derretir en mis brazos...
- ¡Es un hecho! Necesito un abogado, voy a matarte... ¡Ven aquí! - puse mis manos sobre la barra y simule levantarme.
- ¡Me rindo! Eso fue excesivo de mi parte... No te molestes, disfruta de la comida por favor. - se levantó para poner una servilleta en mis piernas, no podía hacer nada más que mirarlo. -¿Deseas una copa de vino? - volvió a sentarse, quería molestarlo.
- ¿Quieres emborracharme y aprovecharte de mi después?
- Tengo más clase que eso, no tocaría a nadie que no esté conciente de mi presencia, eso sería como cazar en temporada de patos... Demasiado fácil. - Pin poseía un aura de misterio que hacía preguntarme que había detrás de toda esa tranquilidad, camaradería y buenos modales.
Su facilidad de palabra me tenía embobado.
Definitivamente el beso que compartimos confirmaba que había fuego dentro de él esperando por ser liberado.
- ¡Hablador! - sonreí agitando mi mano. Aquella sonrisa tan sexy de nuevo me atrapó.
- Quería distraerte, falta un platillo que sigue en el horno...
- Acepto la copa de vino, solo una.
- ¿Tienes algún vino en especial?
- Lo dejaré todo a mi anfitrión... ¡Impresioname tigre! -acabo de llamarlo tigre y no he probado el vino todavía.
Estoy en serios problemas y la noche todavía no termina.
\_\_\_\_\_\_\_/\/\\_❤️\_🖤\_/\/\\_\_\_\_\_\_\_
NOTA:
El color púrpura en una rosa representa el amor a primera vista. La belleza de la rosa púrpura es encantadora y cautivante, y esos mismos sentimientos son los que se trasmiten al regalarla. Regalar este tipo de rosas significa que una persona se ha enamorado perdidamente del receptor.