Dolor, dolor puro y agonizante era lo que sentia mientras veia a mi compañero destinado, a quien se supone que me amaria para siempre, a quien habia sido mi mejor amigo por años, tomando como compañera y luna a otra mujer que no era yo y esa otra era nada mas y nada menos que Elaine Wood la hija del Gamma y mi mejor amiga.
En mi vida habian demasiados secretos, secretos que nunca me habia costado guardar, pero esos secretos se convertirían en mis enemigos y comenzarían a pensar en mi mente cuando llegara el, El rey Alfa.
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Capitulo 16: Locura
Llegamos al Río rojo con rapidez, ganando yo la carrera. Aron saltó sobre mi juguetón mordiendo mi cuello, nuestros lobos tomaron el control y comenzaron a jugar mordiéndose las colas y corriendo de un lado a otro.
Me sentia feliz estando con ellos, este momento me hacia pensar en todo lo que me habia perdido, que diferente hubiera sido todo si la diosa luna nunca me hubiera emparejado con Jace, pero ya de nada servia pensar en lo que hubiera sido.
— ¿En donde estas Azula? — el enlace se abrió y un preocupado Alec me hablo
— Estoy en el rio con Elaine y Aron.
— ¿En cual rio? No vuelvas a irte sin avisarme, me diste un gran susto.
— Lo siento, lo siento mi rey, te veías tan tranquilo descansando, no queria molestar tu sueño.
— El que no estes aqui para abrazarte molesta mi sueño. ¿Ya vienes?
— Si, en un rato voy mi rey
— ¿Hablaste con Aron?
— Si ya arreglamos las cosas
— Parecia bastante molesto, no crei que fueran arreglarse tan fácilmente
— Nosotros nunca habiamos peleado, siempre nos hemos llevado tan bien, pero el tenia razon al estar molesto, lo lastime.
— ¿Me contaras que fue lo que sucedio? Todos actúan bastante extraño últimamente.
Mi mente se quedo procesando el hecho de que tenia que decirle a mi pareja algo que nunca le habia dicho a nadie. Confesar con palabras algo que podria dañarlo todo.
— Azula.
— Si si... Te contare cuando vuelva y... Espero que no te enfades conmigo
— Mi luna, jamas me enfadaría contigo por algo que sucedió antes de conocerte.
— Esta bien, entonces nos vemos en un rato.
— Esta bien, mi reina, te espero.
Nuestros lobos seguian jugando cuando de repente Elaine se detuvo, su loba se quedo quieta por un rato y de repente arranco a correr a la casa de la manada. Aron y yo nos vimos y corrimos detras de ella, volvimos a llegar a donde dejamos nuestra ropa. Elaine cambio y se puso su ropa corriendo, nostros cambiamos rapido y corrimos detras de ella. Jace estaba parado en la puerta de la casa cuando ella llego.
— ¿En donde estabas Elaine?
— Yo estaba...
— Fuistes a buscarlo — afirmo
— ¿De que hablas, Jace?
— Dime... ¡¿Fuiste a buscar a tu maldito compañero?!
— ¡No! Yo jamás haria eso.
— Nooo — Jace rio sarcástico, la miro serio — No te creo.
— ¿Por que no me creerías Jace? Jamas te dejaría y a mis hijos. ¡Yo los amo!
— Nos amas — Jace la miraba como si lo que ella dijo fuera lo mas gracioso del mundo, sus ojos parecian dos hoyos negros — Entonces ¿Por que Elaine? ¿Por que lloras todas las noches? ¿Por que no duermes conmigo? Te levantas y te sientas en esa maldita ventana mirando al bosque como si estuvieras esperando que el apareciera a llevarte con el. ¡Dime! ¿Acaso eso es lo que estas esperando? Estas esperando que ese maldito pícaro aparezca y te lleve con el. ¡¿Si quiera sabes quien es?!
— ¡¿De que mierda hablas, Jace?! Yo no estaba esperando nada, ni buscando a nadie, ni siquiera se quien es el.
— Pero quisieras ¡¿Verdad?! Claro que quisieras, estas deseosa, lo puedo ver en tus ojos.
Las lágrimas salían como cascadas de los ojos de Elaine, bajo su rostro mirando al suelo y de repente lo miro, con una mirada fiera
—Tu no lo entiendes, tu no sabes lo que senti, no sabes lo que siento, no tienes el derecho de juzgarme. ¡Yo te elegí a ti! Antes de siquiera conocerlo yo te elegí a ti, no puedes juzgarme por sentirme como me siento, jamas lo entenderías.
— Crees que no lo se — Jace se reia, poseido por la locura — Crees que no se lo que se siente dejar ir a quien se supone que deberias amar para siempre, dejar ir al olor mas delicioso que has podido percibir en la vida. ¡¿Crees que no se lo que siente, Elaine?! Pues te digo algo. Si, si lo se — grito — ¡Tu! Tu eres la que no sabe lo que se siente, tener que ver y oler todos los malditos dias ese olor que te vuelve loco, que se mete en tu cabeza y te pone a delirar como un demente. No te permito que te hagas la victima conmigo, cuando veamos a ese desgraciado lo vas a rechazar, quiero verte rechazándolo. Si yo te elegí a ti por sobre la elección de la diosa luna, tu harás lo mismo.
Esto se estaba saliendo de control, Aron me miro confundido por todas las palabras que se decían Elaine y jace, ella lo miraba sorprendida.
— ¿De que hablas, Jace?
— Quieres saber de que hablo, yo...
El panico me ataco y corri hacia ellos — ¡No! Jace ¡Basta! — lo tome del brazo, el volteo a mirarme — Elaine estaba conmigo, estaba conmigo y Aron, fuimos al rio, ella no estaba buscando a nadie, solo paseábamos, nada paso, por favor ya basta.
Jace me miro procesando lo que dije, sus ojos se suavizaron. Aron hizo acto de presencia y Jace lo miro avergonzado.
— Yo... Lo siento, pense que ella...
— Ya esta bien no importa, vayamos a dormir.
Me acerque a Elaine y la lleve de la mano hasta el, estire su mano a Jace, el miro su mano y después me miro, sus ojos se quedaron en los mios por mas tiempo de lo necesario.
— Toma su mano Jace, lleva a tu luna a descansar.
El me miro por ultima vez, tomo su mano y los dos entraron a la casa de la manada, di un suspiro largo y voltee hacia Aron y el me veia.
— Tu... Lo sabias — me quede en silencio, no queriendo negar ni afirmar nada — No pareces sorprendida, asi como tampoco parecías sorprendida cuando apareció el compañero de Elaine, tu sabias que ellos no eran compañeros destinados, pero ¿Como? ¿Que tanto ocultas, Azula?.
— Aron — lo miré sin ganas de seguir hablando sobre esto.
El suspiro — Esta bien, esta bien, me iré. Lisa debe de estar esperándome — se acerco a mi y beso mi frente — Descansa princesa.